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domingo, 1 de mayo de 2016

Resaca y tres puntos

 

Atleti 1 - Rayo 0

Nada era lo que parecía. Pero coló. El campo estaba lleno aunque no éramos los de siempre. Mucho niño, mucha gente con ganas de disfrutar del sol y el buen tiempo, hasta yo mismo me llevé a un grupo de padres amigos en vísperas del día de las madres. Éramos tres indios, un vikingo del Rayo y un tocayo del Barça que nunca había estado en nuestro estadio. Como en los chistes de antes. 
El Cholo estaba en la grada y el Mono -en el césped- hacía de Cholo, con traje negro y todo. Parecía pero no. Los once del Atleti iban de rojo y blanco, salían para defender el Choliderato, pero siete no eran habituales. Parecían los que habían eliminado al Barca en Champions, los que habían ganado al Bayern el martes, pero no. 
Y el Rayo, y Jémez, no se dieron cuenta a tiempo. Terminó la primera parte entre bostezos de cerocerismo y con preocupación entre los pocos habituales de la grada. Parecía que los de Vallecas nos iban a apartar de la Liga, pero no. 
El Cholo deja en la caseta a Gabi y saca desde el vestuario a Koke para iniciar la segunda mitad. A los Diez minutos y viendo que todo sigue igual, Cholocambio al canto: Torres y Griezmann por Vietto y Oliver. Dicho y hecho. Balón largo de Koke para Torres que arrastra a los centrales obligándoles a un rechace suelto que Griezmann se encarga de rematar al fondo de la red. Gol. Tres puntos. Se acabó.
Y el tocayo del Barça, que estaba encantado en su primera visita al Calderón, en el día del cumpleaños de su santa, va y graba sin pensarlo los únicos 30 segundos de alegría en una tarde de poco fútbol y mucha Liga. Una tarde en que nada era lo que parecía. Una tarde de resaca con la cabeza puesta en Múnich. Una tarde soleada de primavera, de esas en las que, aunque no lo parezca, se ganan tres puntos que pueden valer una Liga. 
Iré preparado a la selva amazónica para celebrarla como indio entre los indios. Espero volver con la Liga ganada y la entrada para la final de Milán ya sacada. 
Si el wifi llega a la Amazonia peruana podré contaros cómo me perdí en un avión el partido contra el Bayern en el Salchicha Arena, y como me desesperé buscando una televisión en la selva para seguir lo de Levante y el final de Liga contra el Celta en el Calderón. 
Ojalá pueda verlo y vivirlo todo. Aunque sea a tanta distancia. Entonces la celebración será apoteósica y digna de una colosal resaca. 

domingo, 24 de abril de 2016

Con sol en el Calderón


Atleti 1 - Málaga 0

La primavera siempre me recuerda el ejemplo de conjunción distributiva que me aprendieron en EGB: "Ora llueve, ora sale el sol". Y eso fue lo que pasó el sábado en el Calderón. 
Llovía a cántaros en la previa. En Vallecas, en Villaverde y en Arganzuela. En la calle Fofó los de Paco Jémez le metían dos a los de Concha Espina en 15 minutos. Yo daba un bote con grito en el coche asustando a mi Eva, que es Cristina, al tiempo que recobraba la razón: "Remontan, es demasiado pronto". Y mientras buscaba aparcamiento en los alrededores del Paseo de Yeseías seguían cayendo chuzos de punta.

Café con mi hermano y mi sufrida parienta. El Madrid reduce, la lluvia continúa. "Habrá que comprar unos ponchos de agua". Dicho y hecho. En el chino nos cobran 0'80 euros por unos plásticos parecidos a esos que se usan para conservar los alimentos. De lo que se pone en el queso para que no se reseque. "Esperemos que pare", pienso ante la posibilidad de verme cual embutido forrado con Glad en el primer anfiteatro del fondo sur. Empatan los vikingos. Deja de llover. Nos vamos al Calderón sin importarnos que remonten los terceros.

El partido muy tenso y trabado. Afición y jugadores esforzándonos en no pensar en los bávaros de Pep para centrarnos en los de la Costa del Sol que han venido junto al Río pensando en llevarse una propina de los trasatlánticos del marketing, las camisetas y las tres repelentes consonantes. Los de la BBC y la MSN siguen sin respetar al ATM. Luce el sol en el Calderón. Torres y Griezmann acechan por delante, Lucas y Giménez (con cresta infame) cierran atrás. Filipe y Juanfran en las bandas con Saul y Carrasco por delante de ellos. En el medio Koke y Gabi haciéndose los dueños. Oblak volviendo a dejar la portería a cero. Y van 22 jornadas de 35. Pero eso no vende.

Empate a cero en la primera mitad donde el que más ha destacado ha sido Mateu Lahoz, un colegiado al que le gusta figurar. Habla por de más con los futbolistas y aplica su propio reglamento. El entrenador del Málaga lanzó un balón al campo que obligó a interrumpir el partido y no fue expulsado. Diez minutos después un recogepelotas del Atleti hizo lo propio y, aunque esta vez no paró el juego, expulsó a Simeone. En la prensa, como siempre, sólo se habló de lo tramposo y mala persona que es el Cholo. Para variar. "Ladran, luego cabalgamos". Por cierto, que a pesar de ser 23 de abril, no se leyó un minuto del Quijote antes de empezar los partidos en todos los campos.

En la segunda mitad. Los Cholocambios. Correa y Augusto salieron por Carrasco y Griezmann. Cambio total del equipo. Al poco, golazo de Ángel "Corazoncito" Correa. Hace un eslalon en horizontal al borde del área grande y suelta un zapatazo que se cuela cerca del palo, abajo. 1-0 y a seguir apretando.
Augusto, augusto. Soberano. Con un solo toque da un pase que rompe al contrario y cambia absolutamente el sentido de la jugada dando una opción mejorada a la pelota. Y van ya unos cuantos días demostrando que lo suyo ha sido un acierto pleno.

De Torres solo puedo decir que derrochó, un día más, coraje y corazón. Que presionó y recibió un penalti no señalado (nada extraño viendo que en 35 jornadas nos han pitado solo dos a favor). 

Y con los tres puntos y el liderato provisional (lastima de Sporting, de Abelardo y de arbitraje en Barcelona) que duró apenas unos minutos nos pusimos irremediablemente a  pensar en lo del miércoles frente al Bayern. Por nuestros mayores. Por nosotros. Por vosotros. Con Arteche, con Luis, con todo el tercer anfiteatro volcado. Pero esa es otra historia. La de la Liga, en la que según el Cholo (yo le creo) dependemos de nosotros, aún no ha terminado. Nos quedan en casa el Rayo y el Celta, fuera un Levante desahuciado. A mí me pillará en la selva amazónica. Pero estaré atento y cerca del que puede ser nuestro undécimo campeonato.

viernes, 22 de abril de 2016

De cabeza, en cabeza, con cabeza


Athletic 0 - Atleti 1

DE CABEZA. Así marcó Fernando José Torres Sanz en su estreno con el Atleti en el nuevo San Mamés. Un remate de libro. Al más puro estilo del fútbol de toda la vida. Marcando los tiempos, saltando con fuerza y atacando el balón en el aire con un giro de cuello que lo martillea hasta colocarlo lejos del alcance de Iraizoz, cerca del palo. Un clásico. Golazo de otro clásico. Y van más de cien con la rojiblanca, con el 35, con el 19, con el 9. Y marcando en cinco partidos seguidos. Menos mal que estaba acabado. Gracias, Niño.

EN CABEZA. Y tres puntos. Que han valido los mismos que los que consiguió el Barcelona ganando 0-8 ante un Dépor que no sólo perdió el partido sino que, con los tres puntos, también regaló la dignidad de un plantel profesional de fútbol en la Primera división española. Y alguno todavía se acabó haciendo fotos con los blaugranas... de traca. Lo cierto es que el Atleti ahí sigue, en cabeza, empatados a puntos con los primeros, compartiendo liderato -aunque en segundo lugar por culpa de la diferencia de goles-. Molestando.

CON CABEZA. Eso es lo que pide el Cholo cada vez que se señala las sienes con los dos dedos índice. Con cabeza. Porque nos quedan aún cuatro partidos de Liga (tres en casa), porque "dependemos de nosotros mismos", insiste el míster; porque ya hemos batido el registro de puntos de la temporada pasada y aún quedan 12 por jugarse. Porque nuestro Dios argentino no sólo sabe motivar a jugadores y afición dentro del campo, sino que contagia su sabiduría y pasión más allá de las canchas. Porque los triunfos llegan con esfuerzo, con pulmón, con corazón y... con cabeza.

Y ahora a por el Málaga. Tres puntos necesarios. Los andaluces no se juegan nada y eso es lo más peligroso que le puede pasar a un equipo, que salga sin presión y a divertirse. Nosotros a lo nuestro. A sumar de tres en tres. A que no nos pase como en el 2014 que, por culpa del Málaga y el Levante (contra el que nos enfrentamos en Valencia la penúltima jornada) ganamos la Liga in extremis y llegamos fundidos a la final de Champions.

Vamos Atleti, vamos. Vamos, Atleti, alé.

lunes, 18 de abril de 2016

Cholíderes en Liga, Cholofinalistas en Champions


Atleti 3 - Granada 0

La realidad supera la ficción. Eso lo sabe cualquiera que se dedique al oficio de contar la vida o de vivirla para que la cuenten. Y los que se dedican al asunto, en ocasiones, tienen que dulcificar la realidad para hacerla creíble. Omitir ciertos asuntos escabrosos, pasar de lado por temas alucinantes y cerrar los ojos a esos aspectos que harían increíble la realidad. Todo esto pensando en la gente que no es del Atleti, ofocors. Porque a los del Atleti lo posible, no nos interesa. Lo previsible ya está hecho; y en el peor de los casos, lo harán otros sin rayas rojas y blancas en su camiseta. A los que seguimos al Glorioso nos van los retos complicados, lo imposible, esa realidad que, como en la vida, supera a la ficción. Tener una final de Copa de Europa en el bolsillo y que un alemán de nombre impronunciable meta un zapatazo desde su casa justo antes del final para meter el único gol de su vida y forzar un partido de desempate. Tener una Liga en la mano y que un árbitro se empeñe en que el Zaragoza tiene que ganarte en tu casa para arrebatártela delante de tus propias narices. Jugar cuatro finales de Copa contra el todopoderoso equipo de las mocitas en su propio estadio y ganárselas. Incluso en la prórroga. Ir toda una Liga por delante y no rematarla contra el Levante, ni contra el Málaga, y disputársela al transatlántico polaco en su estadio y conseguir llevártela con otro cabezazo después de ver cómo se lesionan en la primera parte los dos jugadores decisivos del equipo. O como este año, estar a nueve puntos del líder de la Liga del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria y que nos toque también enfrentarnos a ellos en la eliminatoria europea de cuartos. Y eliminarles en Champions y seguir con el mazo dando y al Cholo rogando hasta ponernos a un solo punto tras los pinchazos de los campeones de todo (Copa, Liga y Champions) con otros 15 aún por disputar. Y como lo escrito, escrito está, en este mismo blog ya avisamos de esta posibilidad. Ahora nadie se acuerda, pero algunos incluso hasta se volvieron locos pidiendo la cabeza del Cholo... perdónales porque no saben lo que hacen, porque son nuevos en esto del Atleti, porque aún no han vivido momentos increíbles de realidad rojiblanca que dejarían en ridículo cualquier ficción.

Ayer, en el Calderón, se celebraba el día del niño con resaca europea de clasificación. Sol, una tarde apacible y los gestores infames que se apropiaron indebidamente el club que me dejan sin invitación para mis hijas (socias abonadas infantiles que, este año, tienen que avisar con antelación para poder acceder al estadio. La socia abonada benjamín puede acceder, como siempre, sin necesidad de gestiones previas). Me encabrono. Me encasquillo. Me quedo en casa. Me voy al parque y no me llevo ni el teléfono. Al subir a casa pongo la tele y leo los mensajes de mi hermano. 3-0. Primera parte de siesta porque Koke marcó pronto y el Granada no consiguió empatar porque remató al palo. Al empezar la segunda mitad, Cholocambio: Entra Augusto y revoluciona el partido. Koke le mete otro balón vienés a Torres que vuelve a repetir el mismo gol que no nos cansamos de ver este año. Luego Correa derrocha coraje y corazoncito para poner el tercero. Pero hubo muchas y variadas ocasiones en la segunda parte. Se llevó el Granada tres que pudieron ser seis. El Atleti salvó la primera parte en un partido que antes, no hace tanto, solíamos empatar o perder. Y veo a Siqueira marcar en el Nou Camp. Falta mucho. 0-1. Remontarán. Pero no. Y vuelve a marcar el Valencia y ahora ya la cosa parece que se pone mejor. Que somos Cholíderes. Aunque el Barça reduzca distancias y gracias a que Piqué falla un gol que metería hasta yo con los zapatos de los domingos. Y se me pasa el cabreo. Y me arrepiento de no haber ido al Calderón, de haber dejado a mi hermano Ricar solo, de no haber convencido a las niñas a tiempo para pasar un rato en la grada cantándole a nuestro equipo, a nuestro Niño, al Cholo de mis entretelas.

Ahí estamos. Molestamos. Aunque la prensa sólo hable del punto que separa a los del equipo incoloro de los blaugranas. Somos Cholíderes. Y para demostrarlo, he puesto la imagen del Teletexto con el que mi querida Helena Platas (Heletexto) ilustra su muro cada vez que esto sucede. Y no hace tanto, que en 2014, cuando ganamos nuestra décima Liga, lo meneamos bastante.

domingo, 10 de abril de 2016

EN Barcelona y AL Barcelona



Espanyol 1 - Atleti 3

Ahora estamos a tres, pero cuando marcó Diop de cabeza y puso el 1-0 yo estaba viendo el partido por la radio y regresando de Santander a Bilbao por la A-8. Y nos podíamos ir a nueve si ganaba el Barca. "La espalda de Juanfran..." Me mandaba mi hermano por wasá y me leía mi mujer desde el grupo de RIESCO ATLETI. "Dile que estoy de morros porque no me habéis dejado verlo". Y seguí con la radio, atento a la lluvia y a los mensajes del teléfono tratando de no despertar a las niñas cada vez que fallábamos y marcábamos. Porque marcamos. Tres goles desde Santander a Sestao. Lo dicho, para habernos matado.

En la radio no dejaban de alabar el estado de forma de Fernando Torres que acababa de marcar un golazo de volea tras controlar con el pecho otro pase de Koke resucitado. Gran noticia para los oyentes que los seguidores del Atleti llevábamos tiempo disfrutando. El de Fuenlabrada está ahora mismo en el mejor momento desde que llegó hace ya un par de Navidades (y parece que fue ayer). Lo mismo que Koke. El de Vallecas, a pesar de que no está cuajando su mejor temporada hizo ayer un gol a pase de Torres y dio el pase de los otros dos (el de Torres y el de precepto de un Griezmann que recién estrenaba paternidad) covirtiéndose en el máximo asistente de la Liga de los millones con 12. Y eso en la que, como digo, no estaba siendo su mejor temporada. 

Había avisado yo en mi cuenta de Twitter (@AtletiBlogIndio) a los que aún me soportan que antes de recibir al Barcelona teníamos que ir a Barcelona. Y que aunque para ganar la Liga haría falta un milagro, deberíamos puntuar porque los imposibles son nuestra especialidad. Dicho y hecho. El Atleti se trae los tres puntos de Barcelona y el Barcelona se regresa sin nada de Donosti. Una pena que los chicos de la Real, además de ganar el partido, no hubieran dejado algún lesionado. No sé, a Messi por ejemplo. 

Ahora estamos a tres, que son cuatro por la diferencia de goles. El "no" ya lo tenemos. Pero, ¿y si sí?

Y hasta aquí la no crónica del partido que vi por la radio entre Santander y Bilbao. Lo del miercoles espero contarlo el jueves, de resaca, y con una sonrisa de oreja a oreja. Sea como fuere. Siempre Atleti. Orgulloso del equipo.

Vamoooooooos


domingo, 3 de abril de 2016

A las cuatro... y cinco


Atleti 5 - Betis 1

Los chinos lo están flipando con el Atleti. La Liga de los millones, a pesar de que se enfrentaban los transatlánticos del marketing, el Real Emirates y el Fútbol Club Qatar, prefirieron que los chinos disfrutasen eguein del Glorioso en horario Premier. A las cuatro de la tarde, con el café en la boca y apurando el chupito en la puerta. Puto Tebas. Acertó el caudillo de la Liga del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria. Nada menos que cinco pepinos les cayeron a los animosos, simpáticos, numerosos y siempre bienvenidos hermanos del beticismo. Los suyos, sobre el césped, dejaron bien claro que no era su Liga. Apenas inquietaron a Oblak que solo tuvo que intervenir dos veces. La primera con una doble parada imposible, a bocajarro, haciendo creer en los milagros a los más escépticos del lugar y dejando claro que cuando va de negro es el mejor portero del universo mundial. La otra, un grave error que acabo en gol y que la grada perdonó en el acto coreando el cada vez más asentado "Oblik, Oblak, cada día te quiero más". Un diez el 13 a pesar del único gol bético propiciado por su error. Era el 3-1.

Pero el partido no fue tan fácil como refleja el marcador. El Atleti estuvo asediando al Betis desde el principio, sí, pero el gol no llegaba. Había ocasiones y parecía que el vikingo Adán nos iba a amargar la tarde haciendo de su portería un marco inexpugnable. Luego se vería que no, que aunque hizo hasta siete paradas meritorias, logramos meterle cinco (uno de ellos por su culpa, por su culpa, por su grandísima culpa). Amén de un remate al larguero de Koke y un tiro al poste de Thomas.

Fue Fernando Torres, delantero titular y el mejor de la primera parte, el que abrió el camino de la victoria con un gol que ya habíamos visto en Viena. El pase de Koke en profundidad, el Niño metiendo el cuerpo para ganar la posición y esa cucharita que levanta lo justo el balón para entrar con suavidad hasta dormir en la red. 1-0. Llevábamos media hora de partido. Nadie se acordaba de los dos baby centrales con los que había salido el Cholo, Nacho y Lucas, con Augusto Fernández por delante en funciones propias de profe de guarderia. Impecables los tres. El debutante, el hijo de Hernández y el ex celtiña. El otro Fernandez, el gran capitán, se hizo con el centro del campo ayudado por Koke y Saúl en una oda a la cantera que, eso también, dejaba las bandas íntegramente para Filipe Luis y Juanfran en una tarde memorable de ambos. El brasileño con exceso de sobe de bola y el alicantino marcando el tercer gol al inicio de la segunda mitad en una jugada combinada espectacular.

Los cambios del Cholo, sin que sirva de precedente, fueron clásicos. Delantero por delantero (Correa -que marcó por medio de Griezmann- sustituyó a un Torres inspirado y poderoso), Centrocampista por centrocampista (Thomas reapareció tras su lesión con un zurriagazo al palo y un gol regalo de Griezmann que ya había anotado dos. Salió por Saúl). Y argentino por argentino (Kranevitter por Augusto).

Los chinos, flipando con el Atleti en horario Premier, y el resto del mundo futbolístico (cérvidos y polacos de un modo especial) tratando de entender por qué 30.000 rojiblancos seguían cantando en la grada 15 minutos después de haber acabado el partido. Intentando vislumbrar por qué los jugadores salían del vestuario para saludar. Alucinando porque la afición, sus jugadores y el cuerpo técnico se han conjurado para pasar la eliminatoria de Champions contra los que no comparecieron en el clásico. Contra los que los chinos no pudieron ver. Contra los que hace dos años, cuando llegamos a la final, ya cayeron en el Calderón eliminados.

Dale, dale, alegría a mi corazón...

sábado, 19 de marzo de 2016

Somos Premium, China disfruta


Sporting 2 - Atleti 1

La alegría del caudillo Tebas y de los chinos sortudos que pueden ver al Glorioso en horario Premium contrasta con las escasas fuerzas con las que llegaron los muchachos a la segunda parte en el Molinón. Si a esto le sumamos la lesión del tercer central del Atleti (Giménez se suma a las bajas de Godín y de Savic) y la imposibilidad de sacar otro jugador por haber realizado los tres cambios... Pues eso, que los chinos abrieron los ojos como platos -con peligro de desgarro en sus oblicuos párpados- cuando vieron a un equipo de chavales que luchan por evitar el descenso remontar al segundo clasificado de la Liga de los millones y cuartofinalista molesto de la Champions manipuladamente sorteada.
En el Atleti no se ha quejado ni el gestor del año ni el presi no preso. El dúo prescrito que se apropió indebidamente el cluz ni siquiera ha dejado publicar en la web oficial de la SAD las palabras certeras, afiladas y rotundas de Simeone: "Somos Premium. Estamos contentos porque nos ven en China" en clara alusión al infame maltrato horario que sufre el Atleti de parte de la Liga de los millones gestionada por el caudillo Tebas con la complicidad silenciosa de los trincadores del Manzanares, de la Peineta y de todo lo que suponga lucro personal a disfrazado de rojiblanco.
El partido tuvo una parte para cada equipo. En la primera el Atleti contuvo bien al Sporting aunque no creó ocasiones claras. Mención especial merece Vietto cuya temporada está pasando sin pena ni gloria. Hoy cada vez que le llegaba el balón la jugada se diluía en él. Retardaba, moría, se ahogaba, perdía la pelota. Cero peligro. Ni pase, ni carrera, ni desborde, ni disparo, ni ideas, ni nervio, ni espíritu. Restando más que sumando. A años luz del Vietto que nos enamoró en el Villarreal. Sólo Griezmann logró poner a los nuestros por delante con la ejecución magistral, limpia y ajustada de una falta al borde del área que puso en la misma escuadra. Golazo de zurdo.
La segunda mitad fue un recital asturiano. Ni la salida de Los Torres (Juanfran y Fernando. Lo de Oliver sin convocar sigue siendo un misterio) sirvió para frenar el ímpetu de los guajes de Mareo con el paraguayo Sanabria rompiendo la defensa y todos los del "culo muyao" entrando con fuerza y acumulando tarjetas pero esquivando expulsiones. Primero un tiro al pro que Oblak no ve porque le da el sol en la cara. Después Sanabria la clava porque Kranevitter la toca lo justo para que Oblak tenga excusa. Otra vez necesitaba la gorra del Mono Burgos para ver una pelota que, además de ir como un misil, no vio por donde se la tiraban. Y así siguieron los sportinguistas acumulando ocasiones hasta la lesión de Giménez y el clamoroso fallo de Carlos Castro que estrella el balón al larguero con la portería vacía. Mucha suerte para el Atleti. La que no tuvo en el sorteo de Champions.
El central quiere seguir jugando a pesar de estar seriamente lesionado. El doctor Villalón desaconseja su entrada. El Cholo ya ha hecho los tres cambios. Seguimos con diez y sin centrales solventes. Kranevitter se pone junto a Lucas y cuando faltan un pr de minutos repiten la misma jugada. Esta vez Castro está atento y mete fácil la asistencia de Jony aprovechando la inexperiencia de la defensa circunstancial. 2-1 y se acabó. Los chinos no entienden nada. Los 1.200 aficionados rojiblancos que no han dejado de animar a los nuestros cantan "Es de Primera, Soorting es de Primera". A los chinos no les caben los ojos en la cara. Y aunque no hay excusa y Simeone (grande siempre nuestro Cholo) felicita al rival por el partido, cuando le preguntan por el cansancio y la lesión de Giménez contesta muy atlético: "Contento porque somos Premium, nos alegra que nos vean en China". Y los socios del Atleti caemos en la cuenta (otra vez) de que nos han vuelto a estafar los de siempre, de que nos han engañado vilmente, de que los chinos somos nosotros y de que el Cholo también lo sabe. Que nadie nos defiende y que la Liga, como en Francia, ya no interesa a nadie. Sin contar a los chinos, claro.

Jamás, jamás, te dejará esta hinchada...



domingo, 13 de marzo de 2016

Música celestial y relax volcánico

MÚSICA CELESTIAL Y RELAX VOLCÁNICO

Valencia 1 - Atleti 3

La falta de conexión en los Andes bolivianos me confundió. Eso y las cinco horas de desfase horario con el Calderón. El carabanchelero y colchonero misionero de Mocomoco, Diego Pla, me "ancló" a los datos de su "celular" para echar un ojo a la aplicación oficial de la sociedad anónima deportiva de nuestro querido Atleti. Y ponía que el partido en Mestalla era a las 15:30. Me pareció una hora infecta y apestosa. Extraña, como todas las que este año nos regala la Liga y su vikingo, mafioso y pro-chino presidente Tebas. Eché cuentas y, al salir de misa, llamé a mi hermano calculando que estaría en el Calderón y en el descanso. Me atiende una voz griposa y febril que asegura ser mi hermano mayor. "Estoy muriéndome, en la cama, alternando ibuprofeno y paracetamol. Pero el partido es esta tarde a las ocho y media, y es en Mestalla, no en el Calderón". Le deseo que se recupere y no le digo nada pero los dos pensamos en lo importantes que son los tres puntos para seguir segundos sin gol, con el Cholo estudiando ofertas para irse y el equipo jugando fatal y tal y tal.
Tocaba grabar con el grupo folclórico andino venido de una comunidad a dos horas de distancia, los "Sicuris de Camiraya". Les pedí un huaynito, pero nada. Se arrancaron con sus tambores, sus zampoñas y el pututu (un cuerno de vaca con un indescriptible sonido). No sonaban mal. Les pedí una foto y saqué mi bandera rojiblanca. Posamos y seguimos grabando. Les llevamos al mercado, a la plaza, a los jardines y cuando ya estaban animados (aquí los músicos son hidráulicos. Si no hay líquido, no tocan) me regalan un huayno andino que me traslada  a mi época peruana. De lujo.
Comemos y, como es domingo y estamos doblados, el rojiblanco misionero salido de Cotorruelo, nos lleva a unas aguas termales a los pies de un volcán. Una piscina espectacular si no fuera por los mosquitos y los isangos que nos empujan a la pileta. El agua está a 30 grados y el paraje es alucinante. Uno de los jóvenes de la parroquia conecta su móvil y me grita: "Santi, Valencia uno, Atleti dos. Minuto 82. Cherishev para el Valencia, Saúl y Torres para el Atleti". Y en el agua me pongo a cantar. Les doy un concierto gratis con todo el repertorio del Calderón. Empiezo por el himno, luego el "muchachos", el del Metropolitano, y uno a uno repaso con cánticos la plantilla actual con algunas coplas de históricos como Futre, López, Aguilera y, por supuesto, Cholo, Luis y Torres.
Saliendo del agua me rocío con "Relec extraforte" y el equipo misionero saca las cervezas y pone en marcha la parrilla. Le pido al padre Diego que mire internet por si las moscas, que con nuestro Atleti nunca se sabe hasta qué el cucaracha pita el final. Se enchufa y "Toma, toma y toma. 1-3 al final". Y aprovechamos para ver el resto de resultados y hasta los goles en la aplicación de la Liga BBVA que no funciona en España y que sí permite ver los vídeos a los pies de un volcán. En Bolivia. Junto al misionero más atlético que jamás me he encontrado grabando por esos pueblos de Dios.
El sábado, a las 15:30, hora boliviana, me pillará el partido a 4.000 metros de altura, en Pisiga, en la frontera con Chile. A ver si mi hermano se ha recuperado y le llamó para que me cuente el ambiente del Calderón. No hay que fiarse del Depor. Son tres puntos igual de importantes y un empujón para la vuelta de Champions, para mí regreso a España, para mi vuelta al campo con más mono de Atleti que jet-lag. Para ganar a los holandeses y pasar de ronda rumbo a Milán.

jueves, 3 de marzo de 2016

Desde el cielo te voy a animar


Atleti 3 - Real Sociedad 0

El martes a las 21:00 jugaba el Atleti en el Calderón y yo embarcaba con Boliviana de Aviación rumbo a La Paz. El despegue estaba previsto para las 21:30. A esa hora mi hermano por wasá y distintas aplicaciones móviles me indicaban que el Atleti iba ganando 1-0 con un gol en propia meta de la Real. El sobrecargo indica por megáfonía que apaguemos los dispositivos móviles y nos abrochemos los cinturones. Llamo al aeromozo y le pregunto si existe algún modo de que se entere del resultado en el Calderón para comunicármelo. Me dice que será un gusto, que no me preocupe. Al poco regres y me dice que Saúl ha marcado el segundo y que parece que Godín se ha lesionado. Ya estamos en el aire. Y aunque el avión va "petado", estoy inexplicablemente contento. Intento dormir después de una cena infernal en bandeja. Lo de siempre. El aeromozo dice que faltan 20 minutos h que está todo el pescado vendido. Le recuerdo que el Atleti es capaz de lo mejor y de lo peor. Apagan las luces. Creo que ponen una peli. Me duermo. 
Al llegar a Cochabamba leo un mensaje de mi hermano: 3-0 y de penalti. Por fin. 
Me subo a otro avión. Llego a La Paz. Hago esta foto. Me subo a un coche. Ocho horas de paliza bordeando el Titicaca. Ya he llegado a MocoMoco. Estoy rodeado de aymaras. No hay wifi. Un misionero norteamericano de padres irlandeses me ha dejado que le robe un rato de datos para escribir estas líneas. Estoy a 3.500 metros de altura. Sorteando el soroche. Con calma. Animando al Atleti. Esperando a saber qué pasa en Mestalla. Vamoooooos.

domingo, 28 de febrero de 2016

El derbi del Bernabéu en el Calderón



Real Madrid 0 - Atleti 1

Era la segunda vez que me invitaban y la primera que pude ir. Los antiguos vecinos de la Mahou, sabedores de mis debilidades y preferencias, se pusieron en contacto conmigo para felicitarme por los diez años de reflexiones rojiblancas publicadas en este blog y, de paso, para invitarme al palco del Calderón a beber Mahou sin freno, a comer canapés como en una boda de las de antes y a ver con otros 300 "atléticos cinco estrellas" a nuestro equipo en pantalla gigante. Y yo, que conocí el chupito de coñac para abrigarse por dentro y calentar la grada, volví un poco a la infancia y bebí con mi hermano, con el biógrafo oficial de Godín y rojiblanco compañero de brindis victoriosos José I., con su padre y con los trescientos cinco estrellas. Nada de sin. En el palco del Calderón, donde Cerezo se pone hasta el culo mientras nosotros nos apretamos a la intemperie el bocata de salchichón envuelto en papel albal; donde "hasta los baños huelen bien" y da gusto mear, donde los ricos pueden beber alcohol a pesar de la prohibición para el resto de pringaos que acudimos a los recintos deportivos pagando nuestra entrada. Of course. Porque de todos es sabido que los pobres tenemos muy mal beber, aunque nos sobre educación y tengamos mucha más vergüenza que la mayoría de los del palco. Y porque somos del Atleti.

El partido
Llegábamos al Bernabéu un punto por delante del segundo equipo de Madrid. Lejos del estratosférico y poco valorado Barca de Luis Enrique, que lo gana casi todo y a quien sólo el Atleti del Cholo ha puesto en serias dificultades. 
Era un derbi que no apetecía, descafeinado, en horario chino y con el Atleti arrastrando varios partidos sin meter (y sin encajar, ojo), abonados al cerocerismo y dando pábulo y razones a los que se han acostumbrado a los triunfos del Cholo sin tener en cuenta el sobreesfuerzo que han conllevado, el milagro que supone ganar una Liga a los dos trasatlánticos mundiales del balompié que son la imagen del yin y el yan futbolistico a nivel planetario. Cuando se vaya el eterno Diego Pablo valoraremos más estas temporadas,  las mejores en los 113 años de historia que tiene el Atlético de Madrid.
Los de las mocitas madrileñas tenían lesionados a varios de sus futbolistas. No jugaba Pepe, ni Arbeloa, ni Marcelo, ni Bale. Y eso parecía que era buena señal, pero cuando dan la alineación uno se da cuenta de por qué están casi tan bien como nosotros jugando a nada, por mucho que los árbitros favorezcan a los grandes, por mucho que Tebas se empeñe en ponerles el calendario de cara, que también. Los del centro comercial de la esquinita tienen un plantillón. El Atleti tiene un equipazo.
Apostó el Cholo por Augusto recién salido a toda leche de una lesión que se hizo frente al Barca. Apostó el Cholo por Torres, que había reservado en Eindhoven de inicio, para amedrentar a los centrales. Ramos entró en pánico y no dejó de hacerle faltas al tiempo que fijaba su marca en el Niño demostrando que, en efecto, está acabado. En fin. De nuevo Torres demostró que su trabajo no luce pero ilumina. Los de blanco hicieron las faltas y Clos entarjetó a los de rojiblanco.
A los veinte minutos comenzó el Atleti a hacerse el dueño del campo. Su césped es mejor que el nuestro y eso a los nuestros les pone. Toque y salida. Mucha combinación para sacarla jugada. Recuperaciones largas y apoyos constantes en las coberturas defensivas por las bandas. Koke y Juanfran, Saúl y Filipe. Inmensos los uruguayos de la doble G, Godín y Giménez. Gabi y Augusto ocupando el centro del campo al que renunció el equipo del entrenador musulmán. 
Llegó el descanso, el empate a cero y el runrún en el palco. "Hemos llegado más que ellos", decía mi hermano. "Hemos llegado más que en los tres últimos partidos juntos", le recordaba yo.
Y empezó la segunda parte sin cambios en el Atleti y con nervios en los rivales de blanco. Se sucedían las ocasiones en la portería donde ya no estaba Casillas para echarle la culpa. Y llegó la jugada del gol. Robo limpio en la raya central, combinación en carrera de contragolpe maestro, atlético, Rojiblanco, al más puro estilo Luis 8 Zapatones Aragonés eterno de Hortaleza. Y antes de que Griezmann reciba de nuevo el balón en mortal cesión, me levanto y grito gol. De primeras le pega, salta Koke despistando al evangélico Keylor y explosión en el palco del Calderón. Golazo. 0-1. Se acabó. Y el Cholo volvía a ganarle la partida al entrenador de turno en el banquillo merengue. Tres temporadas seguidas ganando en la sede de la multinacional del marketing balompédico. 
Otra vez el Atleti demuestra en la Castellana quien manda en la capital, quien es el mejor equipo de Madrid. Y como pude leer en algunos tuits: en horario chino les pusimos el culo como la bandera del Japón y ahora el Madrid podrá centrarse en lo importante, que no es la Liga, ni la Copa, ni la Champions sino el concierto de Springsteen.

Eso sí Tebas ha dejado que los del norte de la ciudad tengan un día más para preparar su próximo partido de Liga. Una Liga peligrosamente preparada para el Madrid. Pero ni así.

Yo viajo el martes (Atleti-Real Sociedad) a Bolivia y no regreso hasta el 15 (Atleti-PSV). Me pierdo el Valencia-Atleti y el Atleti-Depor. Haré por verlos a 4.000 metros de altitud. Uno en la frontera con Perú y Otro en la raya con Chile. Trataré, como siempre, de contarlo en el blog.
Aúpa Atleti.

PD. A los amigos de Mahou: En el palco del Calderón había tres vikingos con una bufanda provocando a los atléticos cinco estrellas a los que invitasteis a disfrutar del derbi. No entiendo por qué vinieron ni por qué les dejásteis entrar. La cosa no fue a más porque unos rojiblancos de bien les explicaron dos cositas tras el gol de Griezmann. De nada.


lunes, 22 de febrero de 2016

El partidazo de la jornada


Atleti 0 - Villarreal 0

Jugaba el segundo contra el cuarto. Jugaban los dos equipos menos goleados de la Liga de los millones, la del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, la Liga del duopolio, la de los trasatlánticos financieros, televisivos y planetarios de Real Madrid y Barcelona. Pero ya ven, el partidazo de la jornada, el que había elegido la televisión de pago para dar en exclusiva la jornada 25 de la Liga española era este, un Atlético de Madrid - Villarreal. En fin, algo fuera de toda lógica.

Resulta que el Atleti va segundo (por delante de los vecinos vikingos a los que visitaremos el sábado en horario chino después de haber jugado ayer por la noche y de repetir partido en Champions el miércoles en Holanda -de donde hay que regresar- mientras ellos preparan con calma el derbi en casa y en los despachos para regresar a la normalidad y quitar de en medio a los que molestan y no consumen) decía que el Atleti va segundo porque, aunque no marcamos muchos goles, sólo hemos recibido 11 en 25 jornadas. Lo cual es una auténtica barbaridad. Una absoluta exageración. Un récord. Vamos, que a los nuestros casi les basta con marcar una vez para llevarse los tres puntos. Pero es que el Villarreal es el segundo que menos ha recibido. Sólo 18 en 25 jornadas. Y le pasa lo que a los nuestros. Que si marcan uno, se llevan los tres puntos. De modo que las casas de apuestas casi ni permitían apostar al empate a cero y regalaban pisos en Torremolinos a los que apostaban por más de tres goles en el Calderón.

Resulta que el Atleti ayer jugó sin Giménez, que estaba amonestado, y sin Tiago, que sigue lesionado, y sin Carrasco, que también anda de baja por un tobillo doblado y, sobre todo, con unos delanteros a los que el gol les cuesta más de lo acostumbrado (ayer Griezmann la tuvo en la cabeza a pase medido de Juanfran y Correa intentó una floritura con una vaselina dentro del área que quizá podía haber tenido un final más efectivo). Resulta que el Villarreal alineó a Adrián, que fue uno de los nuestros y dudó tanto en una jugada postrera de los amarillos que -para nuestra fortuna- ni tiró ni pasó. Resulta que los de los azulejos también sacaron a Leo Baptistao, que sigue siendo uno de los nuestros, pero Savic y Godín le tuvieron controlado. Y resulta que un tal Bruno (pedazo de futbolista total) juega en el Villarreal aunque se le ve en la cara que de toda la vida ha sido del Atleti y está deseando que le fichemos.

El partidazo de la jornada era a las 20:30 y el Calderón estrenaba -otra vez- césped esta temporada. "El césped nuevo, de puta pena. Peor que el otro. Patapún p'arriba" se desahogaba mi hermano. Pero Resulta que Marcelino -como Emery- tiene al Cholo entre sus ídolos y se estudia los vídeos de nuestro míster. Tanto es así que el asturiano del equipo castellonense repitió el partido del guipuzcoano del equipo sevillano contra el argentino rojiblanco del equipo que manda en la capital. Un calco. Para el que viera el Atleti-Sevilla era estar metido en el día de la marmota con el Atleti-Villarreal. El mismo partido trabado. El mismo centrocampismo. La misma falta de ocasiones. El mismo complejo y variado planteamiento táctico. La misma musculatura y el mismo tedio. Al final del partido el Cholo y Koke reconocían que para el espectador no era muy vistoso, pero que esto también es fútbol. Y que era un punto contra un rival directo porque el Atleti -aunque aún queden 13 jornadas y 39 puntos- tiene como objetivo quedar tercero y llegar lo más lejos posible en Copa y Champions. Y por ahora estamos cumpliendo. Aunque todos soñemos muy fuerte y queramos seguir celebrando títulos.  Aunque se nos encienda la sangre porque echemos un falta un delantero con mala leche, que muerda, que incordie, al que los defensas respeten y teman. Que marque.

Y a mi no me interesa en que campo juguéis,
local o visitante yo te vengo a ver,
sufro contigo en cualquier división,
daría la vida por verte campeón.
Loro loló lolo lo, loró lo loló
Del Atleti soy,
y tu eres la alegría de mi corazón,
ni la muerte nos va a separar,
desde el cielo te voy animar.

lunes, 15 de febrero de 2016

Que no nos la metan


Getafe 0 - Atleti 1

Empezaron ayer Torres y el Atleti del mismo modo que acabaron contra el Eibar: marcando. Era el octavo partido de titular esta temporada, su quinto gol en Liga y el 101 con la camiseta del Atleti. Apenas se había cumplido un minuto y el gol de nuestro delantero centro fue el que nos dio los tres puntos. El pase, por cierto, medido, de Carrasco que, para nuestra desgracia, se torció el tobillo de un modo muy feo. Parece que se pierde el Villarreal, el PSV y el derbi contra los terceros.
En cuanto al partido... Tres puntos muy ricos. Seguimos segundos. A los que les gusta ver tácticas, disposiciones del equipo sobre el campo, ayudas defensivas y repliegues perfectos, una delicia. Para los amantes del Atleti que ayer -y desde que vino el Cholo- celebramos un día más de nuestro particular y cotidiano San Valentin, de lujo. Para el espectador medio y el que se ha apuntado ahora a celebrar títulos, un truño.
Lo importante este año, visto lo visto, es que no nos la metan. Y el equipo lo está consiguiendo. Somos una roca. La defensa funciona como los engranajes de un reloj de precisión. El Geta no creó ayer ni media ocasión. Oblak no tuvo que hacer ninguna parada. La defensa fue un derroche de generosidad, compañerismo y solidaridad. Puede gustar menos o más. Si eres del Atleti, te encantará. Aunque eches de menos celebrar algún gol que otro de más. Como el que desperdició Correa en el último suspiro por pasársela a un Saúl que llegaba desfondado en lugar de tirar. Hubiera sido la guinda en un partido donde se cumplió el objetivo: que no nos la metan y, si hay una ocasión, marcar. 
Una reflexión más: si en lugar de anotar Torres en el minuto 2 llega a hacerlo en el 89 tendríamos todos un especial subidón. Los puntos son los mismos, el juego no es brillante pero sí brioso. Yo lo que veo es un equipo unido que sabe a lo que juega y que pone todo en el campo para conseguir el principal objetivo esta temporada: que no nos la metan. Incluyo a los medios afines a los terceros y a los primeros. Que tampoco nos la metan. Seguimos. Molestamos. Aúpa Atleti.

sábado, 6 de febrero de 2016

Oli y Fer Torres, "los Niños" y mis niñas


Atleti 3 - Eibar 1

"Papá, por qué todos lloran?" "No lloramos, es que estamos muy contentos y, con el frío, nos sale la alegría por los ojos". 

Así andábamos todos después de cantar y celebrar uno de los goles más deseados de la temporada, el cien del Niño Torres en la victoria cien del Cholo poniéndonos a todos a cien y finiquitando los debates de todo a cien de la prensa del duopolio. Casi revienta el Calderón. Era el minuto 90 y todo había sucedido en la segunda mitad. Era el apoteosis en una tarde fría y gris en la que me llevé al Calderón a mis  niñas de 7, 6 y 3 años. 

Antes del éxtasis del 9 Torres habíamos sufrido una primera mitad que fue un auténtico despropósito. Con una defensa de circunstancias con Lucas -que es central- de lateral y estrenándose esta temporada en Liga. Con Saúl -que es centrocampista- de central. Y con Giménez haciendo de doble uruguayo y Gámez adueñándose de su banda y ofreciéndose en ataque estérilmente. Ni Gabi ni Koke pudieron hacerse con el centro del campo. Thomas y Carrasco estaban desconectados de Griezmann y Correa. Todo eran pelotazos, controles fallidos, un Eibar muy organizado y un truño insoportable que mis hijas toleraron cantando sin mucho entusiasmo, comiendo chuches a destajo y soplando la insoportable trompeta infame que te irrita los tímpanos y la paciencia.

El cero a cero del descanso acabó con algunos pitos y con merecida pitada al colegiado Borbalán, que iba de Piolín. "El señor de amarillo no se está portando bien, le vamos a tener que mandar al rincón del aburrimiento. Se ha comido un penalti a Correa y está dejando que nos agarren y nos empujen más de la cuenta", le expliqué a mi pequeña Lucía en el descanso, entre sugus azul y regaliz rojo.

El comienzo de la segunda parte fue aún peor. A los dos minutos Saúl, el centrocampista que jugaba de central, pisa mal un balón y el delantero centro catalán de los eibarreses le roba la cartera y de la deja en bandeja al que fuera canterano rojiblanco. A Borja no, que no jugó por la cláusula del miedo, a Keko que, agitando su rubia y ridícula coleta, la mete dentro sin dar ninguna opción al hombre de negro, a Oblik Oblak cada día te quiero más. 0-1 y sin opciones de remontar, visto el caos y la falta de ideas de la primera mitad. 

Pero las cosas han cambiado mucho junto al río desde que hace cuatro años se instalara en nuestra banda el Cholo Simeone y la magia de sus CHOLOCAMBIOS. Lo dicho. Salen del campo Correa y Thomas y entran Vietto y Oliver Torres. Reacción espectacular. El Niño Torres del 10 se hace con el balón, comienza a repartir con criterio y se ve a un equipo más ofensivo y con posibilidad de remontar. De pronto dos córners seguidos. Uno desde cada esquina. Los dos en nuestra portería del fondo sur. Koke la coge y la coloca con mimo. Eso ya es medio gol. El primero lo remata a la red Giménez haciendo de Godín, el segundo es el desquite de Saúl tras un poderoso salto y un cabezazo seco que le dobla las manos a Riesgo. En diez minutos el partido estaba remontado. Mis hijas saltando como locas y el delirio calentando en la banda con todo el estadio coreando su nombre y soñando con verle marcar el gol 100 ante el mismo equipo frente al que había marcado el 99. Dicho y hecho. Salió El Niño Torres, Fernando, por Carrasco ovacionado tras la efectiva remontada. Creó cuatro ocasiones el de Fuenlabrada conectando con Luciano y Oliver como si todo estuviese programado, como si el espectáculo y la emoción que iban en aumento estuviesen previamente guionizados para terminar en todo lo alto. Y llegó el gol cien de Torres. La victoria cien del Cholo. Y el Vicente Calderón con los fieles devotos -entre ellos mis tres niñas- completamente a cien.

sábado, 30 de enero de 2016

Ganar en la derrota


Barça 2 - Atleti 1

Jugar a las 16:00 no es muy de mi gusto. Lo saben mis suegros cuando salgo pitando de la comida familiar y mi hermano que se viene a ver el partido a casa sin siesta y con la idea de tomarse en el descanso un café. A mí me van más los partidos de bocata. Y en el Calderón. Para colmo hoy jugábamos contra el campeón de Liga, el campeón de Copa, el campeón de la Champions, el equipo más goleador y el segundo menos goleado (por detrás nuestra). Uno de los semifinalistas de esta edición de Copa y el que compartía liderazgo con el Atleti en lo más alto de la tabla. Nosotros, sin embargo, veniamos recién eliminados de la Copa, sin gol y con varias invenciones de la prensa rosa sobre fichajes, enfaditos, trueques y estadísticas envenenadas. Tanto que no sé para qué se desplazaron los nuestros a la ciudad Condal estando como estaba todo tan claro. 

A la basura informativa de la prensa apesebrada hay que sumar las opiniones libres y erradas de los atléticos de nuevo cuño. Esos que se han apuntado al éxito sin haber pasado por la apropiación indebida, el desmantelamiento, un par de años en el infierno y muchas miserias semanales echando cuentas con los dedos para evitar el descenso. A los que no han tenido que aguantar la condescendencia de la vikingada compadeciéndose de nuestras penas. Me refiero a los iluminados que han tenido el cuajo y los santos cojones de cuestionar al Cholo tras haber caído eliminados en Copa por un Celta poderoso que nos superó en la ida y en la vuelta. Y por criticar que felicitase al rival por habernos eliminado. Estos atléticos de la nueva ola se apuntaban a los gruñidos de los carroñeros de la desinformación y acusaban al Cholo de jugar sin delanteros. En fin. Ver para creer.

Total, que salía el Cholo frente al todopoderoso Barcelona con el "gremlin" Griezmann en punta apoyado por Carrasco, Saúl y Koke. En el centro del campo "Los Fernández" (Augusto y Gabi) y en la línea de atrás la defensa más segura de Europa y el portero menos goleado: Oblak, Juanfran, Godín, Giménez y Filipe. Casi nada.

La intensidad del comienzo fue brutal. Como contra el Celta, pero más fructífera. A los dos minutos ya habíamos sacado un córner y Saúl había intentado marcar un golazo colocando con poca potencia y mucha clase un balón en la escuadra que Bravo sacó de una estirada. Le faltó potencia al disparo lejano del canterano. Pero el Atleti seguía presionando. Y robando. Y ganando en el centro del campo a un Barça que vio como Saúl -otra vez él ilícitano- recupera un nuevo balón y gana la línea de fondo para sacar un pase mortal al que no llega (o sí, pero deja pasar) el pequeño goleador francés cayendo en los pies de Koke que, sin mucho esfuerzo, coloca en el fondo de la red. No llevábamos diez minutos y ya íbamos 0-1. Ni en el mejor y más húmedo de los sueños.

Y así estuvimos media hora jugando al toque y con rapidez. Tanto que el Atleti parecía el Barça. Poco a poco los azulgranas, motivados por los pequeños, continuos, insignificantes y repetitivos errores arbitrales se fueron creciendo al tiempo que el Atleti era empapelado de amarillo con las tarjetas del de verde, Undiano Mallenco. Nada nuevo. Esto sumado al peor partido de Giménez atrás, dio como resultado dos goles seguidos en diez minutos. Bueno, y que el Barça tiene unos jugadorazos y un equipo muy cuajado.

Giménez es joven, sí. Pero a veces juega un poco sobrado, como dando por supuestas cosas que un defensa no se puede permitir. Y que no se arreglan tirándose siempre al suelo. Ya afilo del descanso, con el resultado en contra, un lance desafortunado en el centro del campo hace que Filipe (impresionante durante toda la primera parte) suba el pie más de lo necesario, llegue tarde y le clave los tacos a Messi en la rodilla. Expulsado. Habría que ver si hubiera sido al revés lo que Undiano hubiera pitado. A vestuarios. El partido parecía que se había acabado.

En la segunda da mitad el Atleti deja fuera a Gabi y saca otro defensa barbado, como Juanfran, como Oblak. Jesus Gámez se acopla y sorprende el Atleti con Saúl y Carrasco desatados. Parecía que era el rival el que jugaba con uno menos. Estaba el Barsa tan relajado que el "gremlin" la tuvo en sus botas. Y hubiera entrado si no llega a ser por las de Bravo. Podía haber sido el empate y, en la siguiente jugada Godín llega apurado a un balón sin peligro que Suárez no tenía aún controlado. Segunda amarilla y el Atleti con nueve. Era el más difícil todavía. Tanto que el locutor suelta: "El Cholo seguro que firmaría el 2-1 y que no le metieran más", a lo que yo salto: "Este tío es gilipollas. Nosotros somos el Atleti. El Cholo va a ir a por el partido. Hasta la muerte". Dicho y hecho. Los que estaban en el campo se vaciaron. Tanto que Augusto se partió el ligamento lateral (por ahora es lo que sabemos) en una lesión muy fea. Un auténtico Tiagazo. Una mierda. Y salió Thomas que peleó con sus ocho compañeros hasta el final. Y a pesar de las tarjetas Oblak subió a rematar una falta lateral que bien podía haber valido el empate que, aunque no llegó, mereció sobradamente el equipo que ganó, aunque el marcador dijese lo contrario.
Orgullo es poco. Él Atleti en Barcelona demostró sobre el campo lo que serigrafíamos hace años en nuestras camisetas, que "ser campeón es una actitud, no una meta".
De las consecuencias negativas del partido (sancionados, lesionados y agotados) ya si eso hablamos el próximo día. Pero no valen excusas. Somos el Atleti. El único equipo del mundo capaz de ganar, incluso en la derrota.

lunes, 25 de enero de 2016

Lo queremos todo


Atleti 0 - Sevilla 0

La hora no era de mi agrado. Tú me dirás. Un domingo con comida en casa de los suegros y tener que salir pitando con el flan de huevo en la garganta. Y sin café ni chupete ni nada de alcohol para llevar la moto sin riesgos. Que bastante Riesco tiene uno. Lo dicho, que la hora no era buena para un domingo con compromiso familiar. Aunque sea de la política. 
Total que me presento con mi otra mitad que soy yo mismo, o sea, mi parienta, en los aledaños del Calderón. Me llama mi amigo Alberto y me dice que está llegando de Salamanca, que su chica aún no ha parido y que no le da tiempo a chupito, que va directo. Y, casualidades de la vida, al cruzar en Pirámides veo a mi hermano que llega con su choper clásica, aparca, y vamos juntos hasta el campo. Riada de gente. "Y yo que pensaba que la hora era mala", le digo a mi hermano. "Horario inglés" me suelta. Y yo pienso que nos estamos agilipollando.
El partido fue un truño más. Conseguimos el objetivo del Cholo esta temporada: que no nos marquen gol. Que no es moco de pavo y nos está funcionando muy bien, dicho sea de paso. Pero claro, si enfrente tienes un equipo que viene a lo mismo. Pues apaga y vámonos. Nos quedamos en casa y no dejamos a los suegros y a las niñas por ver cómo los visitantes se dedican a perder tiempo desde el inicio y a esperar que los nuestros encuentren un resquicio, un rebote, un milagro que deje la bola dentro. Ni lo uno ni lo otro. Coñazo. Lo repito.
El Sevilla vino a lo suyo y lo hizo fenomenalmente con un equipo de gente muy alta y nombres tan impronunciables como largos. Gente desconocida que los de Nervión revalorizan. Un Monchi es lo que nos haría falta a nosotros. Nos conformaremos con Caminero.
Del partido, ya digo, nada de nada. Un Sevilla muy pegajoso y un Atleti que no sabia como meterle mano. Ni siquiera los Cholocambios que tantos puntos nos han dado funcionaron. Lo de Jackson parece que ha tocado fondo. No apareció en los quince minutos que le dio el mister. Nada. 
Hubo un larguero en cada portería y media ocasión para cada equipo. Alguno de los nuestros dijo que no nos acompañó la suerte. Yo digo que la suerte hay que buscarla. Es como pretender que te toque la lotería sin comprar algún número. Es complicado marcar si no te acercas, pasas, tiras, aprietas... Porque a mí lo que me falta es un poco de mala leche arriba. Alguien que muerda, pise, desquicie, pelee, que tenga hambre de gol y cabeza para desestabilizar a los centrales sin perder la puntería. Y ahora mismo no hay nadie. 
Lo último: La defensa es espectacular. Estamos muy arriba y muy seguros. Optamos a todo. Por un partido sin marcar no vamos a crucificar a nadie. Que es que lo queremos todo. Eso sí, el miércoles contra el Celta y su equipo descansado (jugaron con todos los suplentes en Vallecas) tendremos que salir a marcar dos goles. Los suyos valen doble. No quiero llegar a los penaltis y caer eliminado. 
Vamos Cholo. Ponnos otra Copa.

domingo, 17 de enero de 2016

Un equipo muy jodido


Las Palmas 0 - Atleti 3

Esta mañana cuando he salido de casa el termómetro de la calle marcaba -2 grados en la capital. Mucho frío, aunque hacía sol. Esta tarde, a las 18:15, ya era de noche y creo que andábamos con temperaturas de nieve, pero en la tele, en Canarias, con una hora menos, no sólo hacía sol. Es que muchos aficionados y jugadores iban en manga corta. "Creo que están a 19", decía mi hermano desplegando una bandeja de donuts sobre la mesa para acompañar el café cortado con dos de sacarina. Y no sé aún si se refería a 19 grados o a 19 puntos, porque el Atleti iba líder a las 17:15 en Canarias y sigue de líder hasta el próximo fin de semana (Celta en Copa mediante).

El partido comenzó muy Oblak y terminó con doblete de Griezmann. La última vez que jugamos en el Insular Quique Setién -entrenador Pío-Pío) era jugador colchonero. "Me contrató Vicente Calderón y al año siguiente -con dos años de contrato por delante- me descontrató Jesús Gil", recordaba esta semana el eterno antigilista y malabarista cántabro en una entrevista.

Los amarillos pusieron el fútbol y el juego en la primera parte. "Para ser de las islas afortunadas estos van muy rápido" sentenciaba mi hermano. Y es que la Unión Deportiva tenía el balón y jugaba a otra velocidad. Nos ganaban en todo. Nos encerraban defendiendo en nuestra área con las dos líneas de cuatro y sacaban el balón para disparar con fuerza desde el exterior. Oblak se tuvo que emplear a fondo. Y cuando peor lo estábamos pasando llega Juanfran le pone un balón malo y pasado a Griezmann y aparece detrás Filipe que lo recoge y le zumba con la zurda metiendo un golazo. Es el sexto que mete con la camiseta del Atleti. 0-1 y empieza otro partido. 

Al final de la primera mitad ya estábamos mandando en el centro del campo con Los Fernández (Augusto y Gabi), Saul y un Koke en estado de gracia. Tanto que, en la segunda mitad, casi mete un gol olímpico y fue el artífice de las dos asistencias para que marcase el pequeño duende francés. El primero de Griezmann parecía de primeras fuera de juego, pero no lo es. El segundo del Gremlin se produjo inmediatamente después de la mejor jugada del partido. Una combinación de fantasía y precisión por parte de Las Palmas que acabó lamiendo el palo de Oblak y en el fondo de la red de Javi Varas.

0-3, con una hora menos y tres puntos más. Otra vez la portería a cero. Comenzamos la segunda vuelta fuera de casa ganando por el triple de goles que en la primera en casa. Al final del partido le preguntan a Jonatan Viera "Parece que con poco el Atleti hace mucho", a lo que el futbolista responde rotundo: "Poco parece desde fuera... Desde dentro es un equipo muy jodido". Pues eso. Jodido y jodiendo. Líderes. Aunque berreen. Aunque pataleen y pateen sin que les sancionen. Y ahora a pensar en la Copa, en Vigo, en el Celta sin Nolito, en competir partido a partido.

lunes, 11 de enero de 2016

#CholoNoTeLoPerdonaréJamás


Celta 0 - Atleti 2

Acabamos la primera vuelta como líderes (aunque Barcelona y Sporting tienen un partido menos) y superamos al Valencia en la clasificación histórica de la Liga colocándonos terceros. Todo por culpa del Cholo.

Empiezo hoy la semana y la vuelta al trabajo después de unas largas vacaciones navideñas. Ni me acordaba de la clave del ordenador. De las buenas. Un compañero me ha dejado un calendario de bolsillo del Atleti en la esquina de mi pantalla y yo me he traído la alfombrilla que me regaló mi rojiblanco amigo invisible. No se puede empezar mejor. Bueno sí, viendo los mensajes de twitter con la alegría de la parroquia. Uno de ellos me ha hecho especial gracia, el que pone título a esta no-crónica del partido de ayer bajo el diluvio universal en Balaídos.

Y es que ayer tuve la suerte de perderme el partido del Glorioso porque vinieron a casa a cenar dos amigos que son más que hermanos. Uno vive en Filipinas, otro en Perú. Nos conocemos desde hace más de 30 años y, a pesar de que ahora nos separan muchos kilómetros y un importante desfase horario, seguimos compartiendo lo bueno y lo malo. La vida.

Aún así, al ir a por más provisiones de cerveza (para dejar a las mujeres en casa y poder charlar de lo nuestro un rato) el portero del garaje -colchonero de pro- me pegó un grito desde la otra acera: "¡Santiago! ¡Santiago! ¡Que vamos ganando! ¡Acaba de marcar el francés! ¿Por qué no lo estás viendo?" Y yo, a voces, antes de entrar en los ultramarinos de mi vecino chino, le contesto: "¡Tengo visita importante. Hoy te toca animar por mí. Aúpa Atleti, Antonio!" Y el bueno de Antonio, entre desconcertado y responsable regresó a la garita del garaje a escuchar el relato de Bonilla en Onda Madrid ("Porque el Boni es el único que no es vikingo", repite siempre Antonio, una de las pocas personas que me llama Santiago y no Santi).

Tenía yo a dos celtiñas pendientes del partido. Un compañero de inquietudes y universidades salmantinas, vigués y muy celeste, pidiéndome perdón por si había pitos a Augusto "porque era el capitán y porque se nota más su ausencia que la de Nolito", explicaba Chema Martínez desde su cuenta de twitter. Y me pedía que repartiera abrazos a los amigos que tenía en casa, al filipino y al peruano, con los que también compartió cafetería y pasillos de facultad cuando éramos más jóvenes. El otro, un joven periodista especializado en las cosas de dioses y hombres, Fran Otero, se expresaba con contundencia antes del choque: "Partidazo".

Subí a casa con el pan y la segunda tanda de Mahou heladas y no me pude resistir. Puse el partido. Quedaban apenas veinte minutos y Carrasco se marcaba un jugadón de espanto. Él solo se lo guisaba y se lo comía -con un regate afortunado por el rebote- y un disparo que rebota afortunadamente en el último defensa desviando lo justo el balón para poner el 0-2 definitivo. Tres puntos. Liderato. Campeones de invierno y los amantes de la estadística recordando que no sucedía tal cosa desde el doblete del 96. Yo sigo pensando lo de la alfombrilla del ratón: Partido a partido.

Mi hermano, por wasá, sabedor de mi compromiso y de que nuestra peña -que es mi casa- estaba ocupada por gente querida, me hace crónica apresurada: "Primer tiempo: Campo rápido en banda derecha y lento en banda izquierda. Sin control. Vietto perdido. Necesitamos a Carrasco en banda y controlar el centro del campo. Griezmann y Saúl, lo mejorcito. Y Orellana en el Celta". "Segunda parte: Griezmann 1-0 minuto 3. Carrasco por Augusto. Jackson por Vietto. Diluvio en Balaídos. Menos mal que quedan 15 minutos. Jackson ha corrido, increíble. Golazo de Carrasco. Gámez por Griezmann muertito. Final. 44 puntos en la primera vuelta (dibujitos de aplausos)".

El próximo partido será el jueves. Vuelta de Copa contra el Rayo. Y mira que me gusta la Copa. Y ahí seguimos. En las tres competiciones. Sin hacer gran fútbol. Demostrando que lo importante es siempre el equipo. Y molestando. #CholoNoTeLoPerdonaréJamás.

domingo, 3 de enero de 2016

Ni cuatro, ni Jackson


Atleti 1 - Levante 0

Cuatro goles decían mi hermano y mi sobrino que se iban a llevar a Valencia los del Levante. La plantilla, porque no vino ni un solo aficionado a apoyarles. El fútbol moderno cada vez merece más odio. Al final marcó Thomas -al final- tras otra genialidad del Cholo combinada con el hambre del ghanés y el regalo de Reyes del portero granota que, aún no sé por qué- vestían de subrayador.

Tampoco fue la noche del colombiano como había vaticinado el menda lerenda después de ver la asistencia de gol en Vallecas y un conato de intento de querer jugar al fútbol aquí. El Cholo le puso de inicio. La noche era propicia. Tanto que hasta en dos ocasiones Griezmann optó por pasar el balón a Jackson cuando él tenía más y mejores opciones de marcar. Nada. Ni por esas. Es verdad que suyo fue el pase de pecho para que Koke -también fuera de punto- pegase un trallazo que casi desmonta la portería del fondo norte al reventar el balón contra la cruceta. Y ya. Cada vez que atacábamos, que tampoco fue exagerado, el colombiano se incrustaba entre los centrales y mostraba una actitud derrotista y desidiosa. Incapaz de desmarcarse, de crear peligro, de ofrecerse para el remate. Estuvo mejor como pasador que como rematador. Y no es eso lo que necesitamos habiendo marcado 24 goles a falta de un partido para terminar la primera vuelta. Esl sí, los comentaristas del Estudio 1 de TVE hablaban maravillas del colombiano y me hicieron creer que yo no había estado en el Calderón y que no tengo criterio. A mí me parece que se le está acabando el crédito y que, si me preguntan, le dejaría que hiciese de Baltasar en la Cabalgata y no volviese. 

El partido fue un truño así de grande. Ni juego, ni ocasiones, ni intensidad. Mucha conversación navideña con los compañeros de abono, felicitaciones por el año nuevo, bocatas con las sobras de las fiestas y hasta un roscón que pasó cerca y no pudimos catar. 

Lo mejor, el Cholo, para variar. Volvió a dar la enésima lección de fútbol con tres cambios que -para eso son- cambiaron la velocidad del equipo. Luciano sigue sin dar lo que se espera de él, Yannik Ferreira estuvo en su línea y Partey volvió a salirse. El ghanés marcó un gol él solo. Bueno, con la inestimable ayuda de Diego Mariño y la fortuna que nos había faltado durante todo el choque.

Estamos líderes, aunque el Sporting tiene un partido menos. Como dice el Cholo, con muchísimo margen de mejora y contentos por estar ahí arriba. Como para no. 

Ahora tres partidos seguidos lejos del Calderón. El último de la primera vuelta contra el Celta de mi amigo Chema Martinez y sin su Augusto Fernández; el primero de la segunda vuelta contra los Pío-Pío de mi amigo Nico Fabelo y el de Copa contra el Rayo de mi tocayo Santi Criado. Habrá que verlos en la Peña. Y siempre, siempre: Aúpa Atleti. 

"Porque siempre la afición se estremece con pasión cuando quedas entre todos campeón"

jueves, 31 de diciembre de 2015

Feliz año, cholíderes


Rayo 0 - Atleti 2

Jugábamos en Vallecas, muy cerca del Calderón. El Rayo venia de sufrir un atraco a cara descubierta en Concha Espina y yo no estaba dispuesto a dejarme atracar en las taquillas de la calle Payaso Fofó r los vecinos franjirrojos (45 euros la más barata). Me quedé en casa y, mientras mis chicas se daban un paseo y hacían algunas compras, presencié un nuevo atraco vikingo en el Cuernabéu. De vergüenza el arbitraje del doblemente González en el barrio financiero de Madrid. Ya lo dijo el Cholo a principio de temporada. La Liga está peligrosamente preparada para que la gane el Madrid, un equipo con ese presupuesto no puede permitirse ganar solo una Liga en diez años. Y ahí anda el estamento arbitral empeñado en que ganen a pesar de que los jugadores se empeñan en perder para echar al gordito de los Phoskitos. Pues eso, atraco sobre atraco.

No las tenía todas conmigo ante el Rayito. Los de Jémez son un equipo valiente y el Cholo explicó muy bien que esto es una virtud y un defecto. Había que esperar al partido para ver qué versión tocaba.

La primera parte fue un cúmulo de ocasiones perdidas. Carrasco en un par de ocasiones, Koke, Fernando Torres, Griezmann... Pero nada, si no era por falta de puntería, era la ansiedad, o las intervenciones de un portero al que, para variar, convertimos en estrella aumentando su cotización. Yoel fue el mejor de su equipo.

Perdonamos demasiado y el Rayo llegaba. Y ellos no se lo pensaban. Dos ocasiones tuvo Javi Guerra y en una de ellas Oblak nos recordó por qué somos uno de los equipos menos goleados. Pintaba mal el partido. Los de Jémez estaban haciéndose con el balón y el centro del campo. Óliver seguía desaparecido, Saúl con más intensidad que cabeza, Koke con la hemiplejia que le produce jugar en banda. Carrasco rápido pero sin peligro, Griezmann buscando el balón sin encontrarlo y Torres en su particular duelo consigo mismo, en esa absurda histeria provocada por los datos, los números, los cuentagoles que han conseguido bloquearle y bloquearnos. Todos pendientes del gol cien en un equipo que comparte liderato en Liga, está en los dieciseisavos de Champions y en los octavos de Copa, contra el Rayo otros dos partidos en semana y media. En fin... Ya lo dice el Cholo: "No consuman". Y nada, ni caso.

En la segunda mitad empieza el Cholo a mover el banquillo mucho más pronto de lo que acostumbra. Quita a Óliver que no había rascado bola, a Torres (lo que me enfada muchísimo) y a Carrasco para dar entrada a Jackson, Thomas y Correa. Y volvió a acertar el mejor entrenador de la historia rojiblanca. Thomas se inventó una jugada en el minuto 88 con una asistencia a Correa que, con la espinillera, coloca el balón en la escuadra y a mi hermano y a mí casi colgados de la lámpara. Y cuando aún no habíamos bajado del techo Jackson se saca una asistencia de fenómeno que Grizmann finaliza con vaselina de crack. Minuto 89, 2-0, 3 puntos, acaba el partido, acaba el año. Feliz 2016. Que siga la fiesta. Y como dice mi amigo Amador: "Que no mengüe".

jueves, 24 de diciembre de 2015

Feliz Navidad, cholíderes


Málaga 1 - Atleti 0

Seguimos Cholíderes. Lo de La Rosaleda no lo eh contado antes porque quería hacerlo hoy, día de Nochebuena. Además, el Cholo lo explicó maravillosamente bien: "el fútbol es sencillo, nosotros jugamos mal y ellos jugaron bien, nos ganaron justamente". Y es que no hay más. Bueno sí, que seguimos empatados en lo más alto (aunque con un partido más), que le sacamos dos puntos al tercero (con los mismos partidos) y que en esa misma jornada todos nos sentimos orgullosos de nuestros jugadores en la derrota mientras sentíamos vergüenza ajena por las goleadas de otros equipos.
El día 30 despediremos el año jugando en Vallecas contra un Rayo castigado y humillado por la Liga y los arbitrajes arbitrarios. Tenemos que jugar con honor y recuperando la confianza. Es el día para hacer un buen partido en un campo que no se nos da muy bien (lo mismo que nos pasa con el Málaga). Dicho lo cual sólo me resta desear a toda la gente de buena voluntad (o sea, todos los que leéis estas reflexiones) una feliz noche. Y no os olvidéis de brindar por lo que nos da la vida. Aúpa ATLETI y feliz Navidad.