Atleti 3 (Camacho, Agüero y Camacho again) - Recre 0El sábado regresé de mi periplo por Liverpool donde estuve con mis sobrinos. Pero esto lo contaré, si tengo tiempo, en otro momento. Hoy toca despacharse con el equipo de mis amores. Total, que llego el sábado a las cinco al aeropuerto y mi hermana me llama cuando estoy esperando la maleta en la cinta interminable: "Os recojo a las seis -a mí y a mi sobrino- y nos vamos al Atleti". El aterrizaje y la bienvenida a España no podía ser mejor.
Llegamos a casa, dejamos las maletas y vuelve a llamar mi embarazadísima hermana: "Estoy fatal, muy revuelta, parece que la "lentejita" no está por la labor. Venid a por los abonos, ¿vale?" No problem. Mi sobri y yo, ataviados con la roja del Liverpool, la de Torres, la que llevó Luis García antes y después de la rojiblanca, nos fuimos para allá, saludamos a la futura madre de mi próximo sobrino y conseguimos aparcar sin agobios cerca del campo. Increíble. Parecía que no iba a ir mucha gente. El puente, el buen tiempo, el mal juego... nada de eso.
El campo estaba casi lleno, la tarde era espléndida, el equipo tenía todo a su favor para echar el resto y no perder la posición de Champions que tenemos en nuestra mano. Desde que llegamos de Liverpool un único pensamiento se ha instalado en mi familia: Hay que ver al Atleti en Anfield.
Prolegómenos
Empezó mal el partido. El locutor que corea las alineaciones se pasó de frenada y tuvo que recular porque los jugadores saltaron al campo antes de lo que él había previsto. Sólo le dio tiempo a anunciar a los del Recre y a Leo Franco. Después de las fotos con los críos, las fotos para la prensa y las fotos para el museo continuó con la alineación del Atleti con una premonición: Camacho era el único que no tenía foto en el videomarcador. Sólo el 29 y "Camacho". Recordé el 27 de Fernando Torres sin foto y sentí que estaba viviendo algo ya repetido.
El partido
Un coñazo. El Atleti sin defensa y el Recre sin bandas y sin delanteros. Los decanos del fútbol parecían realmente abuelos y olían a Segunda que tiraban para atrás. El Atleti, cansado. Muy cansado. Sólo Raúl García parece haber recuperado un poco el tono y Camacho estuvo menos atacado de los nervios que otros días. El resto, como en los últimos partidos desde el Sevilla para acá. O sea, al mínimo común múltiplo; al ralentí, en un quiero y no puedo constante, sin gasolina, a la espera de una genialidad del Kun, de un fallo del contrario que pueda recoger Maxi, de un remate tras el error de un portero cantarín o de un golpeo extraño tras otro fallo que remata el fallo anterior. Lamentable pero resultón. Tres goles sin fútbol, sin dar una sensación de poderío, sin transmitir seguridad a una afición que se teme lo peor. El equipo no apunta maneras de Champions mientras que Racing y Sevilla remontan y resuelven con una autoridad palmaria. Menos mal que se enfrentan entre ellos el miércoles. Miedo me da.
Aguirre, el previsible
Dice mi padre que cuando algo funciona no hay que tocarlo. Aguirre le ha debido escuchar pero no le ha entendido bien. Si para él este equipo está funcionando habrá que explicarle la diferencia entre ganar un partido y que el rival pierda un partido. El sábado nosotros no ganamos, perdió el Recre. De todos modos es increíble que hasta el minuto 80 no hiciera los cambios. Miguel de las Cuevas sigue sin poder demostrar su fuerza, su regate, su disparo, su sobrada capacidad para jugar en este equipo cuando la mayor parte de sus compañeros no tienen fuerzas ni para atarse las botas. Insiste el mariachi en meternos a Cléber Santana para que el pobre brasileño trate de demostrar lo indemostrable: que es un jugador para ocupar plaza de extranjero en el Atleti. Luego está lo de Jurado... que no, Aguirre, que este chico no tiene sangre. Que es muy bueno técnicamente pero no aporta al equipo lo que justamente el equipo necesita: coraje y corazón.
El jueves: Espanyol
Al final jugamos el jueves a las 21:00 contra el Espanyol en Barcelona. Lo veré con mi amigo Quico, fundador de la Penya Espanyolista de Madrid y amante del fútbol de emoción. Espero que los nuestros espabilen para el jueves y sepan estar a la altura. De todos modos, los pericos andan flojos, flojos, flojos. A ver qué pasa. Mientras tanto: Forza Atleti, oe.























