
Pucela 2 - Atleti 1
El vasco ha sido clarísimo. "Nos ganaron bien". Y luego, el míster, tira de pragmatismo y suelta que hay que olvidarse de esta derrota y pensar en el partido del martes porque esa sí que es una competición atractiva. Mal empezamos, Aguirre, muy mal.
Eran diez
El técnico de las gorras no debería olvidar que hemos jugado 70 de los 90 minutos contra diez futbolistas; que el Valladolid acaba de subir a Primera; que eran las ferias de la ciudad y los jugadores siempre son más propensos a las disculpas en esas fechas; que ellos también jugaban con algunas bajas importantes y, lo que es más alucinante, que el Kun sólo salió al campo en la segunda parte cuando ya teníamos un 2 - 0 en contra.
Fallos infantiles
Lo de "Goyito" Coupet, a su edad, en el primer gol de los pucelanos es para partirse de risa. Un balón que llega volando al área pequeña y el tío, más confiado que un ocho, duda si salir o no porque parece que le da la risa. Al final, cuando da un paso adelante para evitar el remate de cabeza, el delantero ya habia ganado la posición y lo metió con el solomillo, sin querer, sin hacer nada más que ponerse en el sitio que debería ocupar un portero en el área pequeña.
Más grave aún fue lo de Asunçao, un brasileño que nunca da un pase de más de cinco metros, que jamás da más de dos toques seguidos al balón, que es incapaz de sacar la bola si no tiene a alguien cerca, un fulano en el que hay que confiar (qué remedio) pero que no ha mostrado más que mucha vista para quitarse el balón de encima, como si le quemara. Esperemos que lo de ayer haya sido sólo un mal día. Pero el penalti... joder, que eran diez, que el delantero venía cubierto por Perea, que era innecesario ese agarrón, y sobre todo que lo hiciera tan descarado. Es que los nuestros ni protestaron. En fin, una cagada de infantil sumada a la del portero.
Miguelito de las Cuevas
No lo entiendo. Juro que llevo dos temporadas sin dar crédito. Ayer Luis García tenía una más de las muchas oportunidades que el técnico le brinda de inicio. Nada de nada. Perdió infinitos pases, no controlaba un miserable balón, apenas lanzó dos tiros a puerta (muy chulos de cara a la galería, eso sí) pero que no entraron, vaya. Y mientras todo esto pasaba... Miguel de las Cuevas, un tipo que puede dar muchas tardes de gloria a nuestros colores, miraba desde el banquillo la incapacidad de un jubilable Luis García (se confirma que es el nuevo Lardín).
A falta de un cuarto de hora, cuando el Kun estaba reventado de ir a nuestro área para recoger el balón, regatearse a los diez pucelanos atravesando el campo, llegar al área contraria y meter el gol que otros son incapaces de transformar en 90 minutos (Sinama no tocó bola), salió Miguelito.
La pidió, hizo un control excepcional, un regate eficaz y un zapatazo inmenso que el portero internacional de los pucelanos despejó con ayuda del poste. Eso de primeras. Después, en el resto del partido -bueno, de los quince minutos que quedaban- todavía creó otras dos ocasiones. ¿Es que sólo lo veo yo? A mí me parece que este chico está pidiendo a gritos un puesto en el once o, al menos, más minutos que otros pesos pesados (más pesados que pesos).
La Sexta y 11,50
Gracias a la guerra de los derechos televisivos, los de La Sexta nos han regalado tres partidos en abierto este fin de semana. Pero, ¡oh casualidad! ninguno de los tres era el del Atleti. Prefirieron dar el Sevilla-Sporting, el Villarreal-Depor y el Barça-Racing. Total, que el menda lerenda se tuvo que rascar el bolsillo y pagar 11,50 euros del ala a los señores de ONO para poder ver en casita cómo el equipo vuelve a ponernos en nuestro sitio después de un verano de ensueño, de cuentas y fantasía. Miedo me da que los jugadores piensen que ya está todo hecho cuando lo único que han logrado es colocarnos donde siempre deberíamos estar. Ahora empieza la competición. Por de pronto, el martes, a ver qué hacemos en Holanda (cómo eché de menos al dios Heitinga ayer). Y a ver lo que me cobran los listos de ONO. Este Atleti me mata, me da la vida, me arruina.
...y en encuentro internacionaaaaaaal. Eres siempre tú el primero, eres siempre tú el primero con un juego sin igual.





















