Liverpool 1 (de penalti inventado en el minuto 94) - Atleti 1Volvía el Atleti de Europa, el equipo grandioso, fuerte y sólido con una afición atronadora y animosa que fue capaz de superar en cánticos y entusiasmo a los incondicionales seguidores del Liverpool.
Nos reuníamos los tres hermanos pequeños con nuestros respectivos y nuestra madre en casa de la embarazadísima temiendo que se nos adelantara el parto. Vamos, con la puerta abierta y un pie en el 12 de Octubre.
Había cena de picoteo contra las dietas: panchitos, patatas fritas, cortezas con sabor a gamba (qué cosas inventan estos chinos), tortilla de patata materna, queso semi-curado, salchichón de bellota, roscas de jamón... en fin, como para disfrutar de la mesa y del partido.
El Liverpool apretaba de inicio y Leo "muñones" Franco hizo algunas intervenciones de mérito (como siempre, rechazando y generando una segunda oportunidad para el contrario. Pero no la metían).
Forlán estaba solo en punta, pero Aguirre, desde la grada (cumpliendo uno de los infinitos castigos que nos está endiñando la puta UEFA) acertó metiendo a tres tíos en la medular para que no nos pasaran por encima como sucedió en el Calderón. Raúl García, Maniche y Asunçao estuvieron soberbios. Trabajadores, atentos a la cobertura, sobresalientes en defensa, sabiendo mover el balón... muy serios, de Champions.
Castigo injusto
Vale que Aguirre se coma dos partidos de sanción (absurdo), vale que no nos piten dos clarísimos penaltis a favor en el área del Liverpool con la defensa metiendo la mano para evitar el pase final (dos veces, señores, dos veces). Vale que Torres se apene porque marquemos un golazo con un control de fortuna y fantasía y un Maxi que siempre aparece cuando no sabes si está en el campo. Vale que Mariano Pernía está últimamente tratando de jugar al fútbol (pero de donde no hay, no se puede sacar)... pero de ahí a cerrarnos el campo contra el PSV y no poder ver a nuestro equipo (les recuerdo a los hijos de puta de la UEFA que hemos pagado el abono)... y el colmo de los colmos es que nos piten un penalti inexistente en el minuto 94 cuando un futbolista (por cierto, muy bueno e insistente) se cae en nuestra área ante la desesperación por no poder ganar una bola al limitadito calvo de la banda izquierda... en fin, señores. Es para hacérselo mirar.
A la final
Sólo espero que el Liverpool (nos han robado aquí y allí, aunque hayan sido los árbitros) y el Atleti se encuentren en la final de la Champions y que juguemos con todo: con Agüero de principio, con Torres en los ingleses, y que el árbitro -me hago cruces- sea imparcial y no les regale el título que la Historia nos debe.
Forza Atleti, forza campeón, es el orgullo del Vicente Calderón...
(ahora que se quejen los vikingos de los árbitros... es la releche).




















