jueves, 24 de septiembre de 2009

Poco nervio, muchos nervios



Atleti 2 - Almería 2

Ayer el día comenzaba con problemas. Los de la cárcel de Valdemoro no acababan de darnos el permiso para grabar al día siguiente (o sea, hoy). Mi jefe sufría un pinzamiento y me comunicaba que debía suplirle en el viaje a Madagascar, que fuera preparando la maleta porque el sábado volaba a la inmensa isla roja africana. Mi mujer seguía con un catarro que se suma a los cinco meses de gestación y mi padre andaba con un tobillo metido en hielo para aliviar un golpe en la pierna... vamos, un día complicado.
A todo esto me llama mi hermano el pequeño y me dice que no se puede pasar a recogerme en la moto porque se le ha roto el casco y, para colmo, se ha cargado un grifo de su casa y está que echa pestes por los cuatro costados.
Al final, cojo mi coche y me encuentro en el campo con mi hermano (el del casco y el grifo roto); mi otro hermano, y su hijo -o sea, mi sobrino- con la mochila repleta de bocatas de tortilla de patata cocinada expresamente por nuestra madre -y abuela- para el partido contra el Almería. "Si no vemos fútbol, al menos cenamos bien", pensamos los cuatro previendo lo que se nos venía encima.

Sin nervio
Cuando en tu propio campo el equipo rival comienza acosándote y haciéndote un par de ocasiones de gol... la cosa es para cabrearse. Incluso más que si el propio Forlán falla un penalti que él mismo se fabricó tirando de experiencia. Al equipo le falta nervio, un poco de ambición, creerse que son capaces de comerse a cualquiera, salir con ganas de morder al contrario, de comerse el campo, de acogotar al contrario. Nada de eso. Todos los equipos que vienen al Calderón lo hacen sabiendo que se nos pueden merendar, sin miedo, sin complejos, con los tres puntos casi seguros. De hecho, ayer el Almería se dejó dos en el Manzanares porque no acababan de creer que fuera tan sencillo.

Con nervios
El portero, por falta de partidos y los cinco del Nou Camp, salió con nervios. Hasta dejó salir un balón fuera cuando lo normal era cogerlo y espolear al equipo sin perder tiempo. Y eso que le aplaudimos.
La defensa como un flan. Unos mirándose a otros. Todos pendientes de no ser ellos los que cometan el error, quitándose la responsabilidad de encima alejándose de la jugada del peligro contrario. Con una oreja puesta en la grada y sin dejar de mirar al banquillo para ver si hay gestos de aprobación.
El centro del campo absolutamente desquiciado, tembloroso, sin nadie que se atreva a echarse el equipo a las costillas, con pases de medio metro, con quítame de aquí este marrón que yo no he sido. Con las bandas metidas en el círculo central y haciendo un esfuerzo por correr con las piernas completamente rígidas y el cerebro agarrotado.
Los delanteros tirando desde cualquier sitio o regateando hasta la extenuación. Sin ideas, sin remate rápido. Abducidos por una histeria invisible que, al final, se contagia a la grada (y viceversa).

"Mala racha"
El ladrón con sentencia firme por apropiación indebida que preside el club, Cerezo, dijo que era una mala racha. Menos mal. El día del Barsa era "mala suerte". No sé si sabrá o no de fútbol el ínclito elemento, de lo que sí sabe es de echarle morro a la vida... y ahí está, tan pancho, con el Atleti que se ha quedado para su uso particular y vendiéndonos motos todos los días.
Lo de Valencia espero que no lo defina como "unos errores puntuales". En fin.

Yo no me resigno. Sigo creyendo en el equipo. Y aunque no ganemos un partido, ahí estaré para animar y tratar de sacar esto adelante. Bueno, estaré en la distancia. El sábado, después del partido contra el Valencia me piro a Madagascar medio mes. Seguiré desde allí, con mi camiseta y mi corazón rojiblanco, la recuperación de los nuestros.

Aupa Atleti.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Mejor que el año pasado


Barsa 5 - Atleti 2

Imbatidos en Champions. Le marcamos dos goles al Barsa en su casa rompiendo el récord de imbatibilidad de Víctor Valdés. Marcan Agüero y Forlán.... dicho así parece que este año, con la misma plantilla que el año pasado, optamos al triplete. Pero la realidad depende de quién te la cuente.
Lo cierto es que en Champions hemos empatado a cero en casa contra un equipo desconocido de Nicosia (la capital de Chipre, para los despistados), vamos, ninguna potencia futbolística. Y ayer, en el Nou Camp, el equipo mejoró el 6-1 de la temporada pasada con un 5-2. La progresión es lenta, pero es progresión. Si el año que viene quedamos 4-3, en dos añitos les ganamos allí por un 3-4. En fin, que hay que hacer chistes para no desesperar.

Roberto
El Atleti, como el año pasado con Coupet, y como el anterior con Pikachu Cuéllar, se enfrentó al Barsa con el portero suplente. Cada vez que llegamos allí nos llevamos un saco de goles. El bueno de Roberto, que ya estuvo en el Atleti y salió para pasarse una temporada calentando banquillo en el Recre antes de que descendiera, ha vuelto al club gracias a la habilidad de Suso García Pitarch que, como viene siendo habitual, lo regaló y lo volvió a comprar por 1,5 millones de euros. Un fenómeno nuestro director deportivo. Un crack de las finanzas, de la economía de mercado, de la compra-venta de jugadores para beneficio de las arcas del club... (mecagohastaensuputamadre).
Decía que el bueno de Roberto no tuvo muchas opciones porque antes de que dejara la toalla en la red ya le habían pegado un zambombazo al larguero, y antes de que se cumpliese el minuto dos, y con los guantes aún por ajustar debido al susto del zurriagazo anterior, ya estaba sacando el balón de dentro de la portería. Así hasta cinco veces en su primer partido oficial de temporada... son demasiados para un portero que debuta. La ilusión que debía de tener y con la que tendría que contagiar a sus compañeros se desvaneció en las mallas.


Porteros

Lo de los porteros del Atleti es un misterio. Este año hemos fichado a dos: Roberto (que ya estuvo en el club, se vendió por medio y se recompró por uno y medio) y Asenjo, un guardameta joven con un año de experiencia en la primera división con el Pucela (seis millones de euros). La pregunta surge cuando te enteras de que el portero titular de las categorías inferiores de la selección nacional ha venido siendo un chico de la cantera, De Gea, y que ha perdido esta titularidad cuando el Valladolid le dio la oportunidad a Asenjo para defender al equipo en la máxima categoría. ¿Por qué no han subido a De Gea al primer equipo? ¿Por qué Abel, que ha sido portero, no le ha dado una oportunidad a De Gea? ¿Hay algún interés en que el del filial no juegue? ¿Alguien pierde su comisión si el chico se convierte en una figura? No lo entiendo, de verdad.

Cantera
Lo de los chavales de la cantera, con Abel el cobarde, sigo sin entenderlo. Contra el Apoel estuvieron durante toda la segunda parte calentando en la banda Rubén Pérez y Keko. Ninguno de los dos salió. Abel sigue quejándose de la falta de plantilla y de que tendrá que tirar de la cantera. Pero está visto que sólo tira de ella para rellenar banquillo, para completar las listas de las convocatorias. Por ahora no ha habido ninguna oportunidad real a los chavales. Me suena todo a Ignacio Camacho. Recuerdo su debut de titular contra el Barsa en el Calderón y el buen partido que hizo. Después fueron racaneándole minutos y más minutos hasta dejarle en otro relleno de banquillo. Quiero pensar que se le cuidaba para la intervención de cadera de la que se está recuperando, pero me temo que me equivocaré.

Lo de ayer
Que el Barsa es un equipazo, no tiene discusión. Que juegan muy bien, de memoria, con mucho toque y una presión espectacular, tampoco es noticia. Ayer nos fulminaron en media hora. Nos metieron tres que pudieron ser cinco (luego lo serían) mientras nosotros, sin ánimo, desmoralizados, y completamente desbordados atrás, creíamos que podíamos plantar cara porque delante nos sobra mucha calidad. Lástima que Maxi no estuviera inspirado, que Forlán no tuviera su mejor día, que Simao se perdiera en el caracoleo y que Agüero no empezase con la intensidad con la que acabó. Jurado, como en los tres partidos anteriores, el más correcto -cuando juega de media punta, insisto, no en la banda-.
Assunçao muy voluntarioso y trabajador, los de atrás, mejor no analizar mucho. Intentaron tirar el fuera de juego sin mucho éxito (nos cayeron cinco), se veían desbordados por las bandas (y eso que Perea y Antonio no estuvieron mal) y Ufa y Pablo en el centro hicieron lo que pudieron. En resumen. Individualmente, nuestros chicos se salvaron, no hicieron un mal partido. Pero el equipo, como tal, en conjunto, no rula, no va, no funciona... y no me pregunten por qué. Quizá Abel tenga las respuestas.

Lo de siempre
En cuanto al propietario y presidente del Club Atlético de Madrid S.A.D. les invito, again, a que se piren. Vendan todas sus acciones a socios, empresas, patrocinadores y entidades públicas para que volvamos a ser un club de fútbol y recuperemos el derecho a opinar y a decidir. Como les diría Lola Flores si ella fuese el Atleti: "Si me queréis, irse".

El miércoles viene el Almería del traidor mexicano. Iremos sin ilusión, sin esperanza, resignados a ver qué hacen los nuestros. Pero ahí estaremos para animar con nuestra presencia.

Vamos, Atleti.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Nicosia, capital de Chipre

 
Atleti 0 - Apoel 0
La capital de Chipre, una isla arrinconada en el Mediterráneo, entre Turquía, Siria y Grecia, es Nicosia. Los chipriotas se independizaron de Gran Bretaña en 1960 y, según el último censo, no llegan en toda la isla a 800.000 habitantes. En Nicosia, la capital, ya lo he dicho, viven 309.500 habitantes. Uno de sus equipos de fútbol (creo que ni siquiera son profesionales) es el Apoel que ayer consiguió empatar en competición oficial (Champions) al Atlético de Madrid en el Calderón.

En la grada había cerca de 2.000 grecochipriotas animando como posesos a su equipo. Son muy malos pero hicieron un papel digno que celebraron como si se tratase de la mayor gesta deportiva conseguida por algún paisano. Todo un espectáculo oírles y verles cantar y bailar. Muy educados, muy alegres, muy coloridos y -me repito- muy malos.
El partido fue una mierda.

La primera parte aún sigo sin entenderla. ¿Por qué pone a Jurado en la banda si durante toda una temporada -en el Atleti- se demostró que ahí no funciona y durante otra temporada completa -en Mallorca- ha demostrado que su sitio es de media punta? ¿No jugó el otro día de media punta contra el Racing y fue el mejor? Pues eso. En la segunda parte Abel lo colocó en su sitio y no es que maravillase el equipo, pero hicieron alguna ocasión.
El Kun estuvo desaparecido y Forlán no tuvo fortuna. Estrelló un balón en la escuadra y subió la cotización del portero chipriota que, no me extrañaría, esté ya en la agenda de Suso para suplir la larga ausencia de Asenjo (paradón ayer en el minuto 7). ¿Por qué coño hemos fichado dos porteros si tenemos al titular de las categorías inferiores de la selección en casa? ¿Es que si juega De Gea alguien no se lo lleva muerto?

¿Por qué Abel se empeña a meter a Sinama en la banda? Ayer jugó hasta de lateral. Lo de "jugó" es mucho decir. El francés cuajó sus mejores temporadas en el Recre cuando jugaba de killer. En el Atleti sólo ha ocupado este puesto el primer partido de la temporada pasada contra el Málaga, cuando ganamos 4-0 y metió dos goles. En fin...
¿Por qué Rubén Pérez y Keko estuvieron calentando toda la segunda parte en la banda? ¿Por qué seguimos pagando un sueldo a Reyes si ni siquiera le convocan porque no está ni para hinchar los balones? ¿Será posible que echemos de menos a Mariano Pernía? En fin... este Atleti me mata.

A ver qué pasa el sábado en Barcelona. Cualquier cosa.
 
 

lunes, 14 de septiembre de 2009

Ardo (a posteriori) en París

Atleti 1 - Racing 1

El sábado estaba en París. Sabía que a las 18:00 venia el Racing, y que dos horas antes había que estar en la puerta 0 para decirle a los cuatreros que se han enriquecido con el club que no les queremos, que tienen que vender, que es hora de un cambio y que la SAD que Gil padre tanto defendió, se ha vuelto en contra del equipo. Aunque los que se adueñaron indebidamente de él no estén preocupados por llegar a fin de mes.
Les dejé dicho a mis hermanos que me enviaran un mensajito con el resultado final, pero como me conocen y son compasivos, se cortaron. Andaba en París celebrando mi aniversario de boda con mi mujer embarazada de cinco meses de la que ya es una atlética desde el seno materno. Y no quisieron amargarme la cena en el barquito viendo las luces de un París maravilloso (lástima que esté llena de franceses).
Hoy he llegado y me he empapado de internet. De periódicos, webs, vídeos y comentarios colgados desde la tarde del sábado y durante todo el domingo. Poco que decir. 
En mi familia hay mucho cabreo con el equipo (que son los que menos culpa tienen), pero estas cosas son así. Nos encabronamos los aficionados porque estamos hasta el gorro de este sinsentido en una directiva que sólo piensa en enriquecerse... y los futbolistas se contagian, y nosotros las pagamos con ellos... vamos, el eterno retorno.
He llamado a mi sobrino y mañana nos vamos los dos a animar al Atleti contra los chipriotas. Yo aún creo en este equipo. Aunque no esté Heitinga (mira que me gustaba a mí este tío, y eso que no hizo cuajó del todo porque no le ponían en su sitio), aunque Abel siga sin dar oportunidades a De Gea, aunque Koke y Keko sigan siendo el ultimísimo recurso, aunque Valera siga en el primer equipo, aunque Cleber Santana tenga que repartir juego (esto lo digo aguantándome la risa). Total, que mañana, ante los de Nicosia, estaremos animando al equipo para ver si conseguimos tres puntitos de Champions y cogemos un poco de carrerilla para ponerle al Barsa el sábado las cosas difíciles. 
Yo sigo creyendo en el equipo.


Vamos, Atleti, vamos.

lunes, 31 de agosto de 2009

Calvario en la carretera


Málaga 3 - Atleti 0

Nada de atasco. Ni una pequeña retención desde Cádiz hasta Madrid. Siete horas de coche con dos paraditas para que mearan las chicas y para repostar el súper Clio con el que hemos recorrido 200.000 kilómetros de la piel de toro en los últimos cinco años.
Cambiamos la ruta y volvimos por Mérida, mucho menos congestionada que la A-4, sin Despeñaperros, sin los baches en el carril de la derecha, sin camiones, con el mismo calor, los cedés sonando por debajo de nuestras voces desafinadas y el hambre aparcada con el desayuno inglés que nos apretamos en Caños de Meca.

La radio
Todo parecía ponerse de cara para la vuelta de una semana de sol y playa. Dentro de la tristeza y el desasosiego que produce el terminar una experiencia de siete días a los pies del faro en el Cabo Trafalgar. Sin embargo, la radio se empeñó en hacer del camino de regreso un calvario que nada tenía que ver con el tráfico, o con que se nos hubiera estropeado el aire acondicionado (si llega a suceder esto, morimos, fijo).
Desde Málaga, los locutores de las distintas emisoras no se cansaban de cantar goles en contra de mi Atleti. El mismo Atleti que había pasado sobrado la previa de la Champions, el mismo que este año quería ilusionarnos, el que sólo fichó a Juanito y a Asenjo para reforzar la línea de atrás, el que prometía una defensa más seria que el año pasado, el que estaba empeñado en encajar menos goles para que la pólvora de arriba fuese aún más rentable... mi Atleti, el de todos los años.
Cuando nos cayó el tercero ya no lo pude soportar más y me cagué en todo lo que se meneaba. Se me puso un humor de perros y conseguí llegar a Madrid con el entrecejo arrugado, los morros apretados y una semana de relax, puestas de sol, lecturas atrasadas y descubrimientos andaluces echada a perder.

Teorías
Ayer noche vi los resúmenes, los goles, la entrevista con Antonio López y Abel (el resto no dijeron esta boca es mía). Esta mañana me he empapado las crónicas, las columnas, los blogs... una sola conclusión: lo de ayer fue desastroso, eso se cae por su propio peso. ¿Por qué?

1. Heitinga está a punto de salir y todo el equipo se confabuló para que el holandés se quede.
2. Abel y los chicos saben que son pocos y que tendrán que bregar mucho para estar a tono en las tres competiciones: llamada de atención a la directiva para que fichen refuerzos en un complot conjunto (demasiado enrevesado, pero posible).
3. El Atleti sólo sabe perder así, haciendo grande al contrario. Aunque sea un equipo aseadito y nada conjuntado como el Málaga. Damos espectáculo hasta perdiendo.
4. Estaban muy cansados de la previa, hacía 35 grados, la playita estaba cerca, el césped tenía un aspecto demasiado bueno, se marearon en el viaje, les sentaron mal los macarrones...

A esperar
No queda más remedio que esperar quince días para verles debutar en el Calderón. Entonces sabremos si la cosa es grave o si sólo ha sido un tropezón en el momento más inapropiado. También en nuestro campo veremos, again, a Jurado, Cléber y Reyes... en fin. Sólo espero que Heitinga se quede, que venga alguien con ideas, criterio, clase y coraje para reforzar el centro del campo y que este año se lo tomen un poquito más en serio y seamos capaces de llevarnos, por lo menos, la Copa.

Forza Atleti, oé.

viernes, 21 de agosto de 2009

Oliendo a Champions, oliendo a playa


Panathinaikos 2 - Atleti 3


Desde que mi mujer me dijo que íbamos a tener un atlético se me ha aguzado el olfato. Desde entonces todo me huele mucho más fuerte, con una intensidad desconocida. Y eso que aún no he dejado de fumar.
Durante todo el verano he estado siguiendo los ires y venires del equipo con el mismo escepticismo del año pasado. No me olía a nada. El fichaje de Juanito me parecía tan barato como insípido, la llegada de Cabrera una apuesta sin mucho riesgo y el regreso del batallón de cedidos, un lastre con el que no había contado. Total, que me empezó a oler todo a chamusquina, a más de lo mismo. El único aroma agradable durante todo este tiempo ha sido ver a los chavales del filial arrimando el hombro y reivindicándose en los amistosos. Lo único, ya digo. Bueno, y el partido contra el Liverpool.

Lo de Grecia
Había mucha presión contra los griegos porque era el equipo que el Atleti quería en la previa. Y yo, que me sé la película, pensé: "verás, ahora que nos ha tocado el que pedíamos y que es súper fácil y que el infierno tiene tartán y tal y tal... nos van a dar un repaso y a tomar por culo". Pero no. Abel no hizo experimentos, no dejó a Forlán en el banquillo (como en Oporto), sacó al Kun de primeras (para evitar más rumores de fichajes), puso a Maxi y Simao por las bandas, y únicamente debutaron Sergio Asenjo -otro día hablamos de él y de De Gea- y el gratuito Juanito. El centro del campo, como en los últimos cuatro o cinco años, igual de penoso: Asunçao y Raúl García (quien, por cierto, metió un pase grandioso a Forlán en el primer gol de Maxi).

Habíamos marcado el 0-1 justo antes del descanso. Sonaba bien, muy bien. Marcar a domicilio en una eliminatoria a doble partido es un punto. Fue empezar el segundo tiempo y volver a la realidad, a un equipo con la defensa sin concentración (aunque estuvieron casi todo el partido muy correctos en el fuera de juego y adelantando la línea), con una defensa aguerrida, pero blanda; como si le diesen ventaja a los delanteros... no sé. Raro. Nos empataron enseguida.

Zipi y zape

El rubio y el moreno, el argentino y el uruguayo, Sergio y Diego, el Kun y el Cachavacha... que Dios nos los guarde muchos años en estas condiciones y con la rojiblanca enfundada. Qué delirio en el sofá, que locura de aplaudir, qué ganas de fútbol de verdad.
En el gol del uruguayo me abracé a los cuatro meses de gestación de mi chica y me puse como loco a cantarle al cachorro rojiblanco que lleva en las entrañas el U RU GUA YO, U RU GUA YO.
Después, mi chica se revolvió con el movimiento del pequeño indio no nacido y, con muchos nervios, decidió irse a la cama.
Entonces fue cuando el Kun se inventó un gol de la nada. Señores, qué golazo, qué poderío, él solo, sin ayuda. Roba en el centro del campo, empieza a correr, le siguen los defensas griegos incrédulos, se frena, mira, arranca otra vez y saca un zapatazo casi sin ángulo que el portero, por mucho que se estirase durante otros dos días, jamás alcanzaría. Un pedazo de gol, un auténtico golazo. Delirio en el salón.

Playita
El año pasado me pilló el partido de vuelta de la previa en Girona. Me hice unos cuantos kilómetros en coche y viví toda una odisea para encontrar un bar que lo estuviese echando. Al final lo encontré y grité (con mi chica y los camareros, no había nadie más viéndolo) cada uno de los goles que nos daban el pase a la Champions. Este año me pillará en las playas de Cádiz, será más fácil verlo porque lo televisa tve para todos.
Por cierto, me parece una sinvergonzada que el club nos cobre 20 euros por ver el partido de vuelta. Pero esa es otra historia que también se comentará en otra ocasión.
Ahora, como venía diciendo, sólo quiero decir que me huele a Champions y a playa. Que el equipo huele exactamente igual que el año pasado (aunque con un año más de solera y, se supone, conjunción). Insisto, como cada año, en que la Copa debe de ser una prioridad, aunque no lo digamos. Y también en que necesitamos alguien que reparta juego en el centro del campo así como un par de refuerzos de garantías para afrontar las tres competiciones. Y si no son de garantías, pues habrá que hacer el Guardiola y tirar de los juveniles. En fin. A ver cómo acabamos.

Aupa Atleti.

lunes, 11 de mayo de 2009

Dios salve a Forlán

Atleti 3 - Espanyol 2

Afónico, agotado, exhausto, casi tanto como los diez jabatos que se partieron el pecho y se reventaron a correr durante la segunda parte de ayer. Un partido épico, milagroso, heroico, de los que le hacen a uno reconciliarse con la fe en los colores, un encuentro espectacular en el que 50.000 gargantas empujaron por tres veces el balón al fondo de la red gracias a la fe de Diego Cachavacha Forlán y al esfuerzo y el sudor de diez gladiadores que creyeron posible remontar un partido absolutamente desequilibrado por la sinrazón de un árbitro que expulsa a Perea tras un lance en el que ni siquiera señaló falta. Para bajarle a Segunda (al árbitro, digo).

El tío Luis
Fallaba ayer uno de mis hermanos al partido por motivos que no vienen al caso y decido invitar a mi amigo Luis Ángel. El tío Luis, como cariñosamente le llamamos, es catedrático de psicología en la UNED y terapeuta de los que curan a la gente de sus dolores más internos. No le gusta el fútbol, pero es tan curioso como yo. Enseguida me dijo que sí, que se venía, y me contó que su primera camiseta de un equipo de fútbol fue la del Atleti, "pero yo quería la del Madrid, lo que pasa es que no había y mis padres me trajeron la rojiblanca". Los dos nos reímos y a la salida del Calderón, después del milagro que le anuncié con la boca llena de tortilla y calamares, de regreso en el coche, asentía: "creo que soy del Atleti, lo de hoy ha sido una experiencia catártica".

Un buen "perico"
Otro de mis amigos, Quico Prat, un perico irredento, no pudo acudir al partido acompañando a su Peña Espanyolista de Madrid por encontrarse en la Ciudad Condal por un compromiso familiar. Cuando acabó la primera parte, con el 0-2 propiciado por la expulsión de Perea, me enviaba un sms: "Parece que hace buena noche en Madrid".
Cuando acabamos con el apoteósico triunfo en el límite del tiempo, con un Forlán gigantesco y escandalosamente escandaloso (Tomi dixit), me faltó tiempo para responderle: "La noche es espléndida, como mi Atleti. No te agobies, el próximo domingo os salváis en San Mamés y nosotros nos metemos en Champions. Forza Atleti".

Ahora a esperar a la final del domingo, otra vez a las 21:00 horas, otra vez con bocata, esta vez seguro que mi hermano no se lo pierde, este vez seguro que no tenemos que esperar a la segunda parte para ver a nuestro equipo derrochando coraje y corazón, para que todo el estadio vuelva a empujar con sus gargantas, con sus bufandas, con el alma puesta en pie en un delirio rojiblanco.

Te quiero Atleti, lorololo lorololo, Te quiero Atleti, lorololo loroló (música de Pipi Calzaslargas)

lunes, 4 de mayo de 2009

Forlán nos obliga a creer en la Champions

Betis 0 - Atleti 2

Parece que Forlán está empeñado en seguir siendo nuestro ídolo. El atleta uruguayo, uno de los pocos que derrocha coraje y corazón, que lucha como hermano y que defiende los colores, fue ayer (again) el revulsivo de un Atleti que vaga por esos campos de dios en busca de un sistema, de una identidad, de dos ideas claras sobre quiénes somos, qué hacer con el balón y cómo jugar al fútbol sin esperar a que dos zarpazos del Cachavacha, una genialidad del Kun o una aparición del desaparecido Maxi resuelva un partido al que no sabían cómo hincarle el diente. Vamos, lo de toda la temporada.

Abel no me mola
Es genial que el gran portero rojiblanco del récord, mi admirado Abel, siga ligado al club. Fue uno de los grandes que han defendido nuestro escudo. Pero de ahí a que sea el entrenador del Atleti... pues no. Me pasa con el míster justo lo contrario que con Aguirre. El vasco me parecía que tenía una idea clara de fútbol basada en los resultados y no me gustaba; Resino no tiene ninguna idea de fútbol y, cuando suena la flauta, consigue resultados. Tampoco me gusta.
Desde que llegó apenas ha habido cambios. Siguen jugando los mismos y dando el mismo espectáculo deprimente de un grupo de amigotes que se reúnen a echar una pachanga antes de cenar y tomarse unas copas. Ayer, en Heliópolis, Abel nos sorprendió alieneando (por fin) a Miguel de las Cuevas, tirando de Ever Banega y dejando al Kun en el banquillo. Pero vamos, que los cambios no han sido radicales y todos han venido motivados por la sanción a los sinvergüenzas (Seirtaridis y Maniche), a los lesionados y a los sancionados. Lo dicho, parches para cubrir los huecos de la misma historia que traía Aguirre.
¿Por qué no empieza a subir a los chavales del filial y del juvenil? ¿Cuándo va a subir De Gea a la primera plantilla? ¿Y Keko? ¿Y Borja? ¿Por qué no les da más minutos a Domínguez y a Camacho?

Espanyol y Valencia
Después de la penosa eliminación de Champions por el Oporto, reservando a Forlán y saliendo en el estadio de los dragones a que no nos marcasen... o sea, después de tirar la Champions a la basura para centrarnos en meternos en la Champions del año siguiente... (alucinante paradoja), después de este despropósito yo había perdido toda esperanza en la competición europea. Me daba igual entrar o no. De hecho, los resultados contra Mallorca, Racing... parecía que nos iban a desplazar fuera de la competición continental. Pero ha bastado que Forlán saque un poco de casta para que una semilla de ilusión (pequeña, muy pequeña) se haya posado en mi corazón rojiblanco. Ahora bastará con doblegar a un Espanyol que viene absolutamente lanzado huyendo del abismo y superar a un Valencia desorientado (como nosotros) con dos buenos partidos en el Calderón que vuelvan a crear el clima de conexión entre grada y jugadores (o lo que sean).

Yo me voy, al Manzanares, al estadio Vicente Calderón, donde acuden a millares, los que gustan del fútbol de emoción...

lunes, 27 de abril de 2009

Victoria triste


Atleti 3 - Sporting 1

No era un buen día para ir al Calderón. Veníamos del ignominioso 5-1 en Santander hacía tan solo tres días. Un partido bochornoso que sufrí en casa con un respetuoso amigo culé al que sólo le escuché: "un mal día lo tiene cualquiera", pero son demasiados malos días.
No era un buen día para ir al Calderón. Durante todo el domingo la lluvia aparecía y desaparecía. Hacía un frío helador y de repente el sol abrasaba durante cinco minutos para dar paso a un viento criminal... la primavera en estado puro.
No era un buen día para ir al Calderón porque el partido era a las nueve de la noche, el Barcelona sólo había podido empatar y los vikingos de Raúl le habían metido cuatro al Sevilla recortando distancias y teniendo alguna opción de ganar la liga.
No era un buen día para ir al Calderón porque el partido lo echaban por la tele y los nuestros no han dado señales de querer jugar la Champions en los últimos partidos.
No era un buen día para ir al Calderón porque los primos bilbaínos de mi mujer se habían venido a pasar el fin de semana a la capital y estuvimos pateándonos Madrid todo el sábado y el domingo, con rastro, MAPOMA, museos, puerta del Sol, Neptuno y toda la parafernalia.
No era un buen día para ir al Calderón porque mis hermanos se habían borrado deliberadamente por todos los motivos anteriores sumados a un cabreo crónico y soterrado que explotó el jueves en el 5-1 contra el Racing (tal fue el cabreo que ni siquiera hice una crónica).

Yo me voy al Manzanares
Y sin embargo, a pesar de todos los pesares, allí estaba yo, en el Calderón, con uno de los primos de mi mujer, seguidor incondicional del Atlhetic, contento con su salvación y tocando el cielo cada vez que habla de la final de Copa.
Los dos sentados rodeados de sillas vacías. Muchos socios decidieron quedarse en casa porque no tienían cuerpo para animar. Yo iba dispuesto a mantener un discreto silencio y a ver si se les escapaba algo de fútbol pero, sobre todo, porque el Sporting es mi segundo equipo y porque habían venido más de 5.000 asturianos a caldear el Calderón. Un auténtico espectáculo.

Todo muy raro
Mientras yo le explicaba a mi acompañante bilbaíno los usos y costumbres del campo, el campo se encargaba puntualmente de contradecirme. Si habitualmente marcamos la primera parte en el gol sur, ayer comenzamos marcando en el gol norte. Si todos los días se corea el nombre de los jugadores, ayer sólo se oían pitidos y más pitidos. Si normalmente se recibe a los jugadores en pie enarbolando la bufanda, ayer toda la grada permanecía sentada y pitando como nunca a unos jugadores que volvieron a oír "esta camiseta no la meréceis", "jugadores mercenarios" y cosas por el estilo (incluso con un 3-0).
"Me parece excesivo, estáis a cuatro puntos de laChampions y el calendario os favorece, debería estar el campo volcado con el equipo"", decía el primo de mi mujer, gran aficionado al fútbol y parroquiano de San Mamés.
Cuando comenzó la ola (que, por supuesto no secundé), el grito de "campeones, campeones" y el cachondeo con Mariano Pernía... creo que mi límite de vergüenza era tal que no pude menos que disculparme y decirle a mi acompañante: "Lo siento, esto no es normal, tienes que venir otro día para vivir un partido de verdad".

El partido
El Atleti resolvió rápido con la astucia de Forlán y dos golazos de Simao y Kun en jugada preciosa. Como siempre, no tuvimos centro del campo y la banda de Heitinga fue un coladero. Maxi desaparecido y el Sporting noble y sin especular. Ofreciendo espectáculo y mereciendo llevarse algo más que tres goles del Calderón. Su afición espectacular. Animando desde el minuto uno hasta después de acabado el partido. Un diez para este equipo que no merece bajar.

Quedan cinco partidos, 15 puntos, tres en el Calderón.

Hago esfuerzos por no perder la fe.

Somos nosotros, Atleti, somos nosotros.

domingo, 19 de abril de 2009

For Ever Banega

Atleti 3 - Numancia 0

Le copio el título de este post al genio de Tomi, un bloguero imprescindible en la red para entender el amor a unos colores y el buen rollo atlético-literario.Cuando el joven argentino recaló en el equipo a principio de temporada procedente del Valencia yo me encargué de recordar aquí sus escarceos onanistas frente a la web cam. Enseguida Tomi, sabedor de fútbol y "comprendedor" de la psicología de las estrellas, salió en su defensa pidiéndome paciencia y rebautizando al que yo denominaba "pajillero" como "for Ever Banega". Y ha dado en el clavo. Aunque el club se equivoque no quedándose con el chaval aduciendo su falta de disciplina y su afición a las fiestas nocturnas.
Lo cierto es que cada vez que el equipo trota por el campo sin salidas, sin soluciones, sin ningún tipo de idea... sale el pequeño argentino y provoca una pequeña revolución con cada pelota que toca. Tiene otro ritmo, otra velocidad, mucho fútbol en la cabeza y la capacidad de hacerlo real con sus botas.

Lo de ayer
Día de las peñas. Algún avispado periodista deportivo se dio cuenta de que no ganábamos en la efeméride desde hacía la intemerata. Los que vamos al campo sabemos que basta cualquier asomo de conmemoración, evento, reconocimiento, placa o chuminada externa al partido para que nos crujan las costillas. Y ayer sonaba a la historia interminable. Para colmo se pone a llover.
Durante una hora de reloj, hasta el 15 de la segunda parte, no vimos nada de nada. Sólo lluvia, un Frente Atlético muy animoso (ignoro si el anuncio televisivo de Maxi tuvo algo que ver), las peñas deseando cantar, celebrar, silbar, insultar a los proscritos prescritos... algo. Mientras todo esto sucedía, mi hermano, mi cuñado vikingo (ex jugador del Numancia en los 80), mi sobrino y yo le gritábamos a Abel que sacara al pequeño terremoto argentino. Está más que comprobado que Asunçao y Raúl García no son de crear sino de romper, y a los sorianos no había que romperles nada porque nada tienen. Al fin Abel oyó nuestra súplica y Banega salió, se inventó un gol, el árbitro anuló uno legal del Numancia y en un par de rebotes y jugadas afortunadas les metimos -sin merecerlo- otros dos que arrojan un resultado más que engañoso para el que no estuviera mojándose en la grada.

Afición soriana
Mención aparte merece la afición soriana que se desplazó en masa al Calderón. Alguno comentó en la grada que había venido toda soria y provincia. Calculo que eran unos 2.000 aunque contar sorianos nunca ha sido mi fuerte. Estuvieron animosos bajo la lluvia y muy respetuosos. Así sí que da gusto que venga na afición a tu casa.

Y, bueno, esto no ha hecho más que empezar. El miércoles en Santander la cosa se complicará mucho más y el domingo, en el Calderón, con el corazón partido, animaré al Atleti y desearé que el Sporting no pierda ningún otro partido para verle otro año más en Primera.

Vamos, Atleti, vamos...

lunes, 13 de abril de 2009

Gracias Lotina

Depor 1 - Atleti 2

Me cae bien Lotina. Es uno de esos vizcaínos que se visten por los pies, que saca el máximo partido de sus equipos a fuerza de trabajo y de psicología con la plantilla, que tiene un ojo clínico para la cantera y que nunca vende motos sino resultados. Pero ayer se equivocó y su equipo nos dio el balón. Cualquiera que haya seguido medianamente la trayectoria de este Atleti durante la temporada sabe que no tenemos medio centros ni defensa, por lo que basta echarse un poco al ataque para destrozarnos metiéndonos la del pulpo. Ayer Lotina se equivocó.

Sin precisión
El Atleti salió a Riazor a ver qué pasaba y se encontró con la posesión del balón pero sin ideas. El Kun estaba fallón y Forlán, Maxi y Simao no encontraban el modo de conectar un pase sin perder el control del balón. A todo esto el Depor seguía esperando no se sabe qué cuando justo antes de ir a la ducha el Kun despierta y nos pone por delante.

Saber ganar
La segunda mitad se presumía tranquila con los nuestros por delante y algo más de control y precisión. Maxi estrellaba un balón en el larguero en un auténtico jugadón, luego Simao lo hizo todo y nos puso con un 0-2 que parecía finiquitar el asunto. Pero nada de eso. Lotina se da cuenta -tarde, per casi le basta- de que tiene que ir a por el partido. Nos marcan el 1-2 y nos tienen los diez últimos minutos acorralados en nuestra área achicando balones y dando patadones mientras que el reloj parece ir más despacio que nunca. Leo Franco se hace fuerte con dos paradones de escándalo y los gallegos tiran al palo... el miedo a perder tres puntos vitales comienza a acelerar los corazones rojiblancos y los futbolistas piensan una y otra vez cómo es eso de ganar. No se acostumbran.
Pitido final, triunfo y a pensar en el Numancia... dios, qué sufrimiento tan innecesario.

Vamos, Atleti, vamos.

lunes, 6 de abril de 2009

Paquete de equipo

Atleti 2 - Osasuna 4

"Les he dicho a los jugadores que se olviden de Mallorca". Estas eran las palabras de Abel antes del vergonzoso espectáculo de ayer en una tarde soleada con la grada llena de niños y yo con mi codo roto, escayolado, sin opciones de aplaudir (no hubo ocasión para ello a excepción del último gol del 19 iraní de los de Pamplona que se regateo a nuestros centrales hasta que se aburrió antes de poner con suavidad el cuarto en nuestra red).

El partido
En los primeros cinco minutos todos vimos que algo no iba bien: Pernía y Ufjalusi se dan un cabezazo, le anulan un gol a Osasuna y rematan de cabeza a la cruceta. Esto en los primeros cinco minutos. Luego vendría el festival de despropósitos. Pernía que da una de cal y dos de arena, Asunçao y Raúl García escondidos, Sinama de teórico interior izquierdo marcando al Kun, Simao queriéndolo hacer todo ante la pasividad del resto... Y la pregunta es de cajón: ¿Para qué coño cambiamos de entrenador si todo sigue igual? ¿No tiene Abel cojones para dejar fuera a sinvergüenzas contrastados como Seirtaridis? ¿No puede subir al primer equipo a algunos de los canteranos y juveniles que despuntan en las selecciones inferiores? ¿Vamos a seguir jugando sin laterales?

Los cánticos
Ayer fallamos en el pronóstico. Durante todo el partido no se escuchó ni una sola vez el clásico "Todos a una, puta Osasuna". Vaya desde aquí mi felicitación al Frente y a las Peñas. No sé si fue por sensibilidad con los cientos de niños que llenaban la grada o porque realmente vimos que fueron muy superiores a nosotros. Una sombra de Atleti.
Los cánticos más coreados, amén del himno y los clásicos para animar a los nuestros, fueron: "Jugadores mercenarios", "Esta camiseta no la merecéis", "Hasta los huevos, estamos hasta los huevos" y "Cerezo, cabrón, fuera del Calderón".

Conclusión
Otro partido para olvidar (Abel, toma nota). Los resultados de la jornada nos dejan a la misma distancia de la Champions que antes, a cinco puntos. Que los de arriba se tienen que enfrentar entre ellos. Que Abel no ha aportado nada más que lo que querían los prescritos, una cortina de humo para que no se hable de ellos; que no tenemos un proyecto ni un estilo definido; que Pitarch se debe pirar; que el próximo entrenador sea manager general y responsable de fichar; que los Prescritos vendan el club y que empecemos pronto a ganar títulos.

Ayer, tras el partido, muchos niños querían ser de Osasuna. Yo quiero ser del Atleti aunque haya quien se empeñe en que desista.

Somos nosotros, Atleti, somos nosotros...

martes, 24 de marzo de 2009

Me echaron de menos

Mallorca 2 - Atleti NADA

Tanta dependencia no es buena para el equipo. Estaban avisados de que no podría viajar a Mallorca con ellos porque tenía un compromiso en Burgos. Se lo dije después del partidazo contra el Villarreal. "Tranquilo, Santi, que esto es pan comido; ahora sólo nos quedan lo pringaos que van por abajo". Pero nada, como los políticos, se dedican a prometer y no cumplir.

Lo malo no es que no se trajeran los tres puntos, ni siquiera que el envidioso de Heitinga se diese un cabezazo a lo Perea. Lo malo no es que paguen 120.000 euritos a los Giles y Cerezos para que juegue el blando de Jurado, ni siquiera que el equipo saliese al Ono Estadi pensando en dónde habían dejado la toalla y las chanclas. Lo malo es que cada vez tenemos menos partidos por delante para lograr el objetivo que prometió Aguirre (y que estoy convencido hubiera logrado como en los dos años anteriores). Vamos, que nos quedamos fuera de la Champions como no demos un arreón de cojones y, sobre todo, de un modo regular y continuado.

El lunes, en el curro, todos me preguntaron qué nos había pasado. "Dependen demasiado de mí. En cuanto no sienten mi aliento se me vienen abajo".

Este fin de semana descansamos porque hay fútbol de selecciones. El siguiente partido tendré que ir al Calderón para remedar el descalabro.

Venga, Atleti, no nos tomes el pelo.

lunes, 16 de marzo de 2009

Domingo perfecto

Atleti 3 - Villarreal 2

El domingo fue perfecto. Reunión familiar con regalos y muy buen ambiente. Partido de fútbol 7 con empate en inferioridad numérica y, para redondear la tarde, el Atleti me llevó a tocar -otra vez- el cielo con los dedos colmándome de alegría. El remate fue que mi mujer me acompañó al Calderón -rara vez lo hace- y los dos acabamos roncos de cantar, de animar, de ver a un equipo ganador que en ningún momento perdió la fe y que tenía un solo objetivo (incluso con el 0-2): jugar al fútbol dándolo todo y ganar el partido por lo civil o lo criminal. Lo consiguieron, lo conseguimos. Hacía tiempo que no animábamos tanto y con tanta intensidad. Este equipo sí que se merece nuestro aliento, nuestro apoyo, nuestra más incondicional fidelidad... aunque en Oporto se comportase rácano, aunque en Mallorca no sabemos qué harán... el Atleti es así, capaz de lo más sublime y lo más rastrero. Como la vida, como el ser humano, como las personas que se visten por los pies.

Diego López: porterazo
Todo lo que diga sobre Diego López se quedará corto. Ayer el portero del Villarreal dio una exhibición de lo que debe ser un portero: colocación, saque con criterio y precisión, reflejos, autoridad... si no es por el cancerbero amarillo los azulejeros se van con más de media docena de goles. Hizo un paradón al penalti que lanzó el Cachavacha en el minuto dos. Luego le detuvo otro balón a bocajarro... y el uruguayo sentía que le había ganado la partida. Pero no cejó en su empeño y acabó metiendo un chicharro. Estuvo bien, como casi siempre, Forlán. Un portento físico con calidad y generosidad.

IMPRESIONANTE
Sin ninguna duda, la jugada que más me marcó se fraguó en el minuto 92. Simao defiende un córner en nuestra área y mete un voleón que se va a un costado del medio del campo tras rozar las nubes. Mientras la bola hace la gigantesca parábola Kun Agüero echa a correr como un poseso: ojo, minuto 92 y el Kun todo el partido bregando, corriendo, partiéndose la cara y no cediendo un segundo al respiro o al trote cochinero. Vamos, que el chaval tendría que estar muerto, que el partido estaba ganado, que el balón era poco menos que una pedrada sin futuro. Pues bien, el chico echa a correr y llega medio segundo más tarde que el defensa del Villarreal. Con su habilidad inenarrable le roba la cartera y se lanza solo contra la portería del gigantesco Diego López. Le acompaña Forlán por la izquierda y se la pone a huevo para que se desquite de su particular duelo con el maravilloso guardameta amarillo. No pudo ser, se le fue por un poquito. Diego López tapó lo suficiente e intimidó más de lo que Forlán pudo soportar ayer. Sin embargo, la carrera del Kun, el robo de un balón miserable en el 92, el derroche de fuerza, las ganas de jugar, el hambre de triunfo... eso no me lo puedo quitar de la cabeza.

KUN, KUN, KUN, KUN, KUN, KUN, KUN, KUN.

Y no digo nada del Mallorca porque esta semana, si me lo permiten, voy a gozar de uno de los mejores domingos de los últimos tiempos.

Te quiero Atleeeeeti, loro, lolo, lo lo, te quiero Atleti, loro, lo lolo loooooo.

jueves, 12 de marzo de 2009

Leo salva un empate en el adiós a Europa

Oporto 0 - Atleti 0

Leo Franco, el poste, el larguero y un gran partido de Pablo Ibáñez frenaron lo que podía haber sido un auténtico resultado de escándalo. Es cierto que si el árbitro no se caga de miedo y se hubiera saltado la norma de no pitar penaltis a favor del Atleti, la zancadilla a Simao en el área del Oporto hubiera cambiado mucho las cosas. Pero esto ya es especular, casi tanto como si hubieran pitado la mano de Ufjalusi en nuestra área, o si hubieran entrado los balones que los portugueses estrellaron en el poste y en el larguero o los que las manos de madera de Leo Franco despejó in extremis haciendo alarde de reflejos y colocación.

Kun islero
Aún no sé por qué Abel no alineo a Forlán y dejó solo solísimo al Kun rodeado de gigantes lusos con más mala leche que técnica futbolística. Tampoco sé por qué Camacho se quedó en el banquillo y salió Raúl García -fuera de forma y poco participativo-. No entiendo por qué si el equipo funcionó bien contra los vikingos tiene que cambiarlo. Nos interesaba un partido loco, de muchos goles donde nosotros metiéramos uno más que ellos o empatásemos a más de tres... eso se nos da bien, contragolpear. Tenemos equipos y jugadores experimentados.
Pues no, Abel se acojona y saca al Kun solito arriba. No rascó bola, se desesperó, no le quedaba más opción que tirarse cuando no se caía o le derribaban. De pena.

Adiós, Europa
Ayer, en el bar, viendo el partido con los míos, un tipo sentado en la mesa de al lado soltó: "Espero que no estemos otros diez años sin Champions"... y me entró una pena por dentro...
Ahora mismo en Liga estamos los séptimos, para la intertoto. Esperemos que los futbolistas, el entrenador y todos los atléticos de verdad, seamos capaces de llevar al equipo a un puesto de Champions en los dos meses y medio que quedan. Luego no valdrá de nada lamentarse.

Yo me voy al Manzanares, al estadio Vicente Calderón. Donde acuden a millares, los que gustan del fútbol de emoción...

lunes, 9 de marzo de 2009

Siempre robando, vikingos, siempre robando

Real Madrid ¿1? - Atleti 1 (de 5 clarísimas)

No daba crédito a lo que veía en la televisión de pago de mi cuñado el sestaotarra. Camacho de titular en el centro del campo. Estaba nervioso y solo, muy solo. Más que nada porque a esa misma hora se televisaba en abierto el Barça - Atlhetic (final de copa anticipada) y en las dos márgenes de Bilbao y alrededores se ha desatado la fiebre de los leones. Total, que ni de coña iba a encontrar un garito que pagase para ver el Madrid - Atleti. Solución: a casa del cuñado para sufrir en soledad, comiéndome las uñas y dando botes y gritos cada vez que fallábamos una de las cinco clamorosas ocasiones que tuvimos a huevo. Una lástima.

Sin kun-tería
Agüero estuvo falto de puntería y el magnífico portero de la selección que tiene la desgracia de jugar en el Madrid demostró que es el mejor del mundo. Se hizo dos paradones a sendos mano a mano con nuestro genial argentino. Esta vez Casillas le ganó la partida al yerno de Maradona, aunque en el contrataque del gol Agüero (y todo el equipo) estubo soberbio al primer toque para ponérsela a un Cachavacha que se ha encontrado de nuevo con el camino de la portería en un derroche asombroso de podería físico, de defensa, de presión, de colocación, de carrera, de lucha, de brega y de definición. Partidazo del uruguayo.

Atraco en el Bernabéu
Siempre robando, vikingos, siempre robando... y lo peor es que ya nos hemos acostumbrado. De modo que no es excusa (aunque su gol fuese en un escandaloso fuera de juego), y mucho menos cuando hemos tenido tantas ocasiones: el Kun sólo ante Casillas sin poder batirle, el Kun otra vez que tira el balón entre el poste y Forlán, sin meter gol y sin llegar al pie del uruguayo; Forlán que fusila un balón y casi tira la portería cuando éste pega en el poste, Sinama que se llena de balón y ve tanta portería vacía que se recrea y ajusta al palo... por fuera... un rosario de ocasiones, de buenos contrataques, de fútbol control en el centro del campo con Camacho cumplidor, con la defensa más centradita que en otras ocasiones, con Maxi saliendo del campo sin aspavientos raros y con Maniche que no acabó de entrar en juego y también tuvo su ocasión para haber puesto justicia en un encuentro en el que, como viene siendo habitual en las últimas visitas al feudo blanco, el Atleti pone el fútbol y la alegría para que el Madrid se lleve un puntito con tristeza, la ayuda del árbitro y los pitos de su numerosa e infiel afición.

Europa entre los dedos
El martes veremos si somos capaces de remontar en Oporto. Espero, confío y deseo que nuestro equipo nos sorprenda con uno de esos partidos como el que vimos el sábado, pero con más éxito en el resultado final.
Por de pronto, tras el robo-empate en el Cuernabéu y tras las victorias de Depor y Málaga, estamos los séptimos, fuera de Europa, con vistas a la Intertoto... pero con un equipo que da muestras de recuperación, superando la peor parte del calendario con un aprobado y a la espera de medirnos a un rival directo como el Villarreal al que tenemos que doblegar el fin de semana en el Calderón.

Vamos, Atleti, vamos.

lunes, 2 de marzo de 2009

...me da la vida

Atleti 4 - Barsa 3

Ser del Atleti en Turquía no es fácil. Ayer, domingo, estaba grabando en Antakya, casi en la frontera con Siria, a orillas del Mediterráneo y rodeado de naranjos. Por fin salió el sol en los diez días de trabajo que llevo por los pueblos islámicos del interior del país. Salió el sol, y con él, todos los habitantes de esta cálida ciudad del sudeste turco pudo ver mi camiseta rojiblanca, la que me pongo cuando juega mi equipo siempre que no puedo acompañarles en el Calderón.

En el antiguo imperio otomano vamos una hora retrasados con respecto al horario peninsular. El partido que se jugaba a las siete a mí me pillaba en plena noche, a las ocho, en un autobús camino a Adana (cuarta ciudad del país con 2 millones de habitantes). Mi súper teléfono con mail e internet no pillaba cobertura y mientras contaba los minutos para llegar a ver la segunda parte un control de la policía en mitad de la nada nos retrasa pidiéndonos los pasaportes, los permisos de grabación y toda la parafernalia. Me temía lo peor.

Llego al hotel y enchufo el portátil con tanta ansia que me vengo abajo cuando veo el resultado: 1-2 y un gol legal anulado a Heitinga. Lo de siempre. Me cago en todo lo que se menea y bajo a cenar con muy mala sangre. Engullo una ensalada con quesos del país y me subo como un meteoro a ver si se ha obrado el milagro (en la tele del hotel seguían sin retransmitir al Glorioso). La pantalla del ordenador encendido con el fútbol on-line me sorprende con un 3-3 cuando faltan seis minutos. Bajo a recepción corriendo a la reunión del equipo para preparar la jornada de hoy con el viaje en avión a Estambul y la grabación en el casco antiguo de la tarde. Un compañero me pregunta cómo vamos: "a tres y con un gol legal anulado". Y me responde al modo vikingo: "Seguro que perdéis".

Comienza la reunión con el guía, el traductor y el resto del equipo cuando suena el móvil. Pido disculpas y oigo gritar a mi hermana y a mis padres diciéndome que el Kun ha rematado la faena y que hemos logrado tres puntos que saben a gloria. Interrumpo la reunión y le digo al vikingo, a voces, que hemos ganado. Casi se me saltan las lágrimas cuando mis hermanos, saliendo del Calderón, también me llaman: "Tío, hemos ganado. El equipo igual de mal, pero esta vez ha entrado y Leo Franco se ha hecho un paradón después de que Pablo la cagase en el último minuto. De infarto. Este año ganamos al Madrid". Estoy más que emocionado. Mis compañeros me felicitan y propongo acabar la reunión cuanto antes para celebrarlo con unas copas como mandan los cánones. Me llama mi chica -que estaba pachuchilla en Bilbao- y me dice que el Atleti ha ganado, que lo está viendo en la tele cuando no dan las elecciones del País Vasco. Y voy a por la botella de ron que siempre viaja con el equipo para brindar hasta bien entrada la noche.

Tablero deportivo
Con unas cuantas copas y aún con cosas por hacer, enciendo el ordenador y veo un mensaje: "Tío, te han felicitado en Radio Nacional. En serio". No lo podía creer, pero era posible. La voz más bonita de la emisora, la de Natalia Ayala, es la voz de una buena amiga. Enseguida me encuentro un mensaje suyo contándome que, efectivamente, al hilo de un comentario en la narración del partido del Villarreal aprovechó para saludar a todo el equipo de "Pueblo de Dios" que se encontraba grabando uno de sus reportajes en Turquía. ¿Es para emocionarse o no?

Luego vendrán quienes digan que seguir al Atleti no tiene ninguna compensación, que todo son elucubraciones mentales y fantasías que nos montamos los seguidores de un equipo. El que no siente unos colores y sabe sufrir y disfrutar de estas pequeñas cosas que te ofrece la vida... no tiene ni idea de lo que es estar a miles de kilómetros de casa y sentir la cercanía y el cariño de los que te quieren porque saben que eres el tío más feliz del mundo cuando tu equipo remonta por dos veces ante el intratable líder de la Liga.

Gracias, Atleti, gracias.

Y ahora a por los vikingos. Este año toca, claro que sí. Lo veré en Bilbao, con mis primos políticos. Estoy seguro de que todos animaremos a los rojiblancos (ellos son del Atlhetic).

Yo te quiero, Atleti, loro loro, loro loro lo lo

viernes, 27 de febrero de 2009

Desesperación turca


Atleti 2 - Oporto 2

No había tenido tiempo hasta ahora, pero tenía que contarlo. No se nos merecen. Andaba yo desesperado al sur de Izmir (antigua Esmirna), en Turquía, peleando contra el frío, el agua y la imposibilidad de ver el partido en un hotel a orillas del mar Egeo cuando decidí llamar a mi hermano, presente en el Calderón, para pedirle que me mantuviera informado del partido vía SMS.
Mientras recibía el primer mensaje con el gol de Maxi, yo trasteaba en el ordenador tratando de conectarme a una puñetera red inalámbrica de wi-fi gratuito que no dejaba de pedirme contraseñas. Al final, tocando y tocando en la configuración de mi nuevo portátil heredado, conseguí entrar en internet al tiempo que el Oporto nos empataba. Empecé sintonizando Onda Cero, pero sólo hablaban del Barça. Me pasé a la SER y todo seguía igual. Más de lo mismo. Parecía que no sólo a los turcos les importaba una mierda que el Atleti jugase los octavos de final de la Champions, es que las emisoras patrias tampoco le daban bola. Al final no tuve más remedio que conectar con Onda Madrid... y allí sí que lo daban. A su manera, eso sí, pero al menos me mantuvieron informado sobre el gol de Forlán al límite del descanso y sobre una segunda parte calamitosa en la que nos empataron y nos perdonaron la vida con el objeto de degollarnos en su propio campo, ante los suyos... en fin... que no se merecen una afición como esta, un desvelo tan grande como el de este gilipollas que estuvo todo el día currando con la camiseta del Atleti dando explicaciones a los turcos del Fenerbaçe sobre lo bueno que es Luis Aragonés y lo mucho que les va a hacer disfrutar si tienen paciencia. Hoy, sin ir más lejos, un turco me ha soltado que si este sábado no ganan, el viejo lo despachan para España... habrá que verlo.
Bueno, que tenía que contar la mala leche que se me ha puesto en el país del antiguo imperio otomano por no poder haber visto el partido del Atleti, por haberlo tenido que escuchar en Onda Madrid (gracias, compañeros) y por seguir creyendo en mi equipo y en unos colores que no me cansaré de pasear por el mundo.
El domingo, otra vez, me enfundaré la rojiblanca en Estambul y buscaré un lugar decente donde televisen a los nuestros contra el Barça. No nos pilla en el mejor momento, pero no está la cosa ahora como para dar la espalda al equipo.

Yo te quiero, Atleti, lo, lo, lolo, lolo,lololo...

domingo, 22 de febrero de 2009

Brega, defensa y pizarra sin recompensa

Sevilla 1 - Atleti 0

Ganaba Estudiantes a falta de cuatro minutos y dudé si ver al Atleti o ver el desenlace como un Demente de salón. Al final fui cambiando de canal para ver cómo los del Ramiro perdían en un final donde Berni nos clavó un triple alejándonos de la final de la Copa al tiempo que le partían la cabeza a Perea y salía el griego insulso, gris y cansino de Seirtaridis para cubrir la velocidad del colombiano de Turbo con su indolencia de yogur sin muesli. La noche fue aciaga.

Defensa, defensa, defensa
El Estu basaba todo su juego en una defensa fuerte. Cambiaba de zona al uno tres uno pasando por el marcaje al hombre desconcertando a los malagueños y llevándoles por detrás en el marcador hasta el último cuarto. El Atleti también apostaba por un partido forjado en una acumulación inmisericorde de hombres en el centro del campo y atrás, cerrando filas y dejando arriba, aislado, y fuera de sitio, a un uruguayo que no supo materializar la ocasión más clara del partido. Le pegó al larguero a menos de un metro de la raya de gol. No lo podía creer.
Todo esto pasaba con Abel en el banquillo (si Aguirre sale con este planteamiento nos lo comemos), con Leo dando muestras de seguridad en las escasas ocasiones en que los andaluces llegaban a puerta y con un juego basado en el pelotazo, el no complicarse la vida y en destruir más que en crear. Sólo Simao lo intentaba por su banda sin mucho éxito debido a la falta de apoyo. No llegábamos pero, al menos, los de Híspalis, tampoco se acercaban mucho.

El empate no era bueno
No nos venía bien el empate con los del Nervión. Más que nada porque nos alejaba un poco más de la próxima Champions, de la zona de arriba, del meollo de la competición, de los sueños, de las ilusiones y de hacer realidad todo aquello que nos prometían a principio de temporada. Parecía que todo iba a acabar en tablas cuando Abel decide sacar al Kun para jugarse el todo por el todo quitando a un Maniche luchador y desconocido (¿estaría haciendo méritos para jugar contra el Oporto en Champions?). El padre primerizo, incluso con falta de sueño, generó más peligro en dos minutos que todo el equipo en ochenta. Lástima que no culminase con gol lo que podía haber sido una auténtica bocanada de aire para afrontar lo que se nos viene encima.

La derrota es fatal
Lo que no entraba en los cálculos del equipo (muy luchador, organizado, seguro y serio atrás) es que un chavalín de frágil personalidad y más duende que todos los gladiadores sevillanos juntos, se sacase un desmarque en diagonal cuando nuestra defensa protestaba un fuera de juego claríismo de Kanouté quedándose solito ante Leo, controlando con un pie y definiendo con otro. Lo de Navas era para quitarse el sombrero. Lo único que se vio en toda la noche (amén de la hospitalización de Perea, la brega, el juego fuerte y bronco, el exceso de cautela, un gol infallable de Forlán y los dos chispazos que no prendieron del Kun).

A Turquía
Mañana viajo a Turquía donde estaré doce días. En el país otomano veré el enfrentamiento contra el Oporto y el partido contra el Barsa. Me llevo, como siempre, mi camiseta del Atleti. Espero -insisto- que a mi regreso la cosa haya mejorado. Iba a escribir que peor es imposible pero, visto lo de ayer, todo es susceptible de empeorar.

No hay que perder la fe. Este Atleti puede salir adelante.

Vamos, Atleti, vamos.

lunes, 16 de febrero de 2009

Con Abel, otra vez las de Caín

Atleti 1 - Getafe 1

Más de lo mismo. Ni con Abel nos libramos de pasar las de Caín. Ayer, para mi desgracia, los del curro me tuvieron hasta muy tarde y no pude ir al Calderón. En mi lugar fue un atlético de la diáspora, un salmantino que sigue a los nuestros y que hacía tiempo no podía disfrutar de un encuentro en directo. Lástima que no pudiera disfrutar de la primera victoria de la era Abel.
Cuando mi hermano me llamó después del partido yo ya estaba en la cama, derrotado por catorce horas de grabación entre chinos y polacos de la comunidad de Madrid... me dormí escuchándolo por la radio... estaba absolutamente agotado, como los nuestros.

Crónica telefónica
Esta mañana llamo a mi hermano para que me resuma el partido después de haberme empapado los periódicos digitales. "Pablo estuvo enorme, sacaba el balón y lo subía controlado. Desconocido. Lástima que se lesionase". "El penalti es un fallo del griego que no acaba de encajar con Ufjalusi. Un despropósito meter la pierna ahí. Menos mal que lo fallaron". "La clave estuvo en el fallo de Maniche. Estaba absolutamente solo y le pegó increíblemente mal. No se entiende". Yo le explico que en la radio han dicho que el portugués no va a renovar y que ya se lo han dicho, pero mi hermano, que sabe mucho del Atleti responde: "más de lo mismo".

Abel lo tenía claro
Ante mi pregunta por el recibimiento de la parroquia a Abel, mi hermano es claro: "Todo el campo estaba con Abel y con los jugadores. Lo que no se entiende es que con el 1-0 se echen atrás. Tenías que haber visto a Abel dando voces en la banda y diciéndoles que no tuvieran miedo, que siguieran atacando, que no se echaran atrás. Ni caso. Es incomprensible. Tienen una actitud de perdedores. No se entiende". De modo que con Abel, seguimos pasando las de Caín.

Oportunidad de oro
Los resultados ayer nos favorecían. Empataron todos menos el Sevilla. Podíamos habernos enganchado arriba con el Villarreal y haber superado a Málaga y Coruña. Nada de nada. Un mísero empate en el último minuto nos ha dejado maltrechos y, lo que es peor, ahora tenemos por delante un calendario de lo más complicado.
Yo, optimista por naturaleza, creo que vamos a dar la campanada frente a Sevilla, Barcelona, Oporto, Madrid y Villarreal. Así como en la primera vuelta estuvimos sosos, despistados y fallones, me tengo para mí que el equipo va a resucitar y nos va a ofrecer un glorioso mes de marzo.
La empresa me lleva a Turquía durante quince días. Seguiré al Atleti cerca de Luis (que ganó ayer en Turquía 7-0 al colista y se ha enganchado a la Liga otomana). Ojalá que a mi regreso el equipo esté entre los cuatro primeros y hayamos pasado la eliminatoria ante el Oporto.

Vamos, Atleti, vamos.

lunes, 9 de febrero de 2009

Menudos cabrones

Recre 0 - Atleti 3

No me lo creo, lo siento. Que cambiemos de entrenador y, de repente, Sergio Agüero y Diego Forlán vuelvan a marcar gol... pues miren, señores, que es demasiada casualidad. Y que no me vengan diciendo que es porque hemos adelantado la defensa quince metros (que sí), o porque ha habido más presión en todo el campo (que también), o hasta que la defensa estuvo a la altura (¿por qué no lo estaba antes?). Que apesta la salida de Aguirre y no es ni medio normal.

Que nos lo expliquen
Cuando no hay información se dispara el rumor. Y como nadie nos explica qué coño ha pasado con el vasco y con las supuestas camarillas de jugadores... pues nada, a seguir rumoreando y cagándonos en los muertos de estos "profesionales" más pendientes de su interés personal, económico y juergo-sentimental que de los posibles logros deportivos en una entidad que lleva más de una década sin ganar absolutamente NADA. Nada de nada.
Me toca mucho los bemoles que los futbolistas que viven de nuestro abono y nuestra pasión (televisiones, publicidad, contratos millonarios... generamos demanda desmedida y ellos aprovechan su oferta para llenarse los bolsillos con nuestras ilusiones). Decía que me toca mucho las pelotas que estos mercenarios estén sin pegar una patada a un bote durante mes y medio (siete partidos sin ganar son muchos, pero siete partidos intentando convencernos de que se les ha olvidado jugar al fútbol es una tomadura de pelo) de repente ayer, se encuentran con el gol, comienza a funcionar medianamente el equipo y hasta hubo ratos en los que daban tres pases seguidos y recuperaban la posición cubriéndose unos a otros. Como si después de la marcha de Aguirre hubieran aprendido a jugar con cuatro entrenamientos con el bueno de Abel. Menudos hijos de puta.

Aguirre
Desde el mismo día en que fichamos a Aguirre dije aquí que no me gustaba para el Atleti, pero que ya que lo habíamos contratado había que manternerle, al menos, tres añitos para ir asentando y dando una cierta estabilidad a un equipo que fichaba cada verano 17 jugadores que resultaban un gran fiasco individual y colectivo. Pues bien, el vasco ha conseguido los objetivos que se propuso con nuestro equipo (a costa de un juego rácano, cobarde y conservador a pesar de tener una de las plantillas más ofensivas de la primera división). Nos llevó a Europa la primera temporada (con una eliminación ignominiosa ante el Bolton de Iván Campo). Nos llevó a la Champions en la segunda -se ha ido dejándonos en octavos- y se había propuesto volvernos a meter en Champions esta temporada. Yo creo que lo hubiera conseguido. Más que nada porque con un triunfo como el de ayer ya estamos a dos puntitos del objetivo y falta casi toda la segunda vuelta. Pero algo ha pasado y nadie nos lo ha contado.

Getafe
El próximo partido contra el Getafe, en casa, estaremos todos en la grada entusiasmados animando a Abel, festejando el triunfo contra el Recre y animando como locos para que el equipo consiga otros tres puntos y vayamos retomando la senda europea con vistas a llegar ante el Oporto con unos jugadores animosos y estimulados... todo es mentira. Los futbolistas que han echado a Aguirre, ya están buscando club para el año que viene. El padre de Agüero, el suegro de Agüero, los entrenadores italianos y el sursum corda está haciendo declaraciones (campaña descarada) para que el Kun se pire en verano y nosotros suspiremos agradecidos ante su marcha (algo similar a lo que pasó con Torres). Nos cuentan que es lo mejor para la economía del club y todos tan contentos... joder, si nos han dado o nos van a dar tanta pasta, que nos rebajen el precio del abono, que nos den bocata gratis con la entrada o que repartan beneficios con los abonados... pero no señores. El beneficio para las arcas del club es sinónimo de beneficios para los bolsillos de Miguel Angel Gil Marín y Enrique Cerezo, dos tipos enjuiciados y condenados por apropiamiento indebido y estafa. Pero como el delito había prescrito... se lo quedaron y se fueron de rositas.

Estoy muy enfadado. Me ha gustado que ganemos, claro, pero me disgusta que nos engañen, que jueguen con nosotros y que futbolistas y directivos piensen más en ellos que en la masa social que les sostiene.

Somos, nosotros, Atleti, somos nosotros.

martes, 3 de febrero de 2009

El adiós a Aguirre, una cortina de humo

Miguel Ángel Gil Marín y Enrique Cerezo, presidente y propietario de la Sociedad Anónima Deportiva que robaron hace un par de décadas a los socios rojiblancos, han decidido (desde Dubai y Ginebra, respectivamente) despedir al técnico que ha cumplido todos los objetivos del equipo para evitar que la masa social se les eche encima.

Ayer tuve la oportunidad de leer en el blog de Matallanas pude leer
la famosa sentencia en la que un juzgado condenaba a estos dos cuatreros por haberse apropiado el Club Atlético de Madrid. Una sentencia que, para mi asombro e indignación, apenas ha tenido repercusión mediática y que, para más inri, dejaba a los dos ladrones irse de rositas porque los delitos habían prescrito. Alucinante.

Matallanas, que sabe mucho del Atleti, asegura en su magnífico post que lo mejor que podían hacer estos sinvergüenzas era vender el club. Pero no caerá esa breva. Han invertido demasiados millones de euros para llenarse los bolsillos con la nueva ciudad deportiva de Alcorcón y el nuevo estadio en La Peineta. Todos los negocios inmobiliarios asociados a especulaciones varias están ahora en el aire si los resultados deportivos no llegan y si, como pasó el último domingo, los abonados dan la espalda al club y comienzan a recriminarles a los dueños que son unos ladrones y que dejen de saquear las maltrechas finanzas rojiblancas.

Abel Resino
Al parecer los jugadores están divididos y hay camarillas en el vestuario. Al parecer Aguirre no congeniaba bien con todos los futbolistas. Difícil lo tiene el bueno de Abel. Le deseo lo mejor (junto con Molina ha sido el guardameta más impresionante que yo recuerde), aunque tampoco estaría mal que con los buenos resultados que vendrán de su mano, no olvidemos la sinvergonzada apropiación indebida y presionemos para que el club vuelva a manos de los propietarios morales, de los que lo sostenemos con nuestra ilusión y -si llega el caso- con nuestros euros.

Si tenéis un rato y queréis alucinar en colores, no dejéis de leer la sentencia dichosa. Son algo más de 50 páginas en lenguaje jurídico, pero se entiende perfectamente quién ha robado, qué ha robado y cómo lo ha robado. Lo único que no se acaba de entender es por qué había prescrito el delito.

Fuera Giles y Cerezos ya.

lunes, 2 de febrero de 2009

Nada por delante, nada por atrás

Atleti 1 - Valladolid 2

Ayer podía haber escrito lo que me pareció el partido nada más terminar. No fui al campo por múltiples causas. Las más importantes eran de índole personal, pero también influyó el tiempo y, sobre todo, que este equipo no presenta síntomas de recuperación. Y ojo, que son los mismos que nos regalaron unas navidades rojiblancas, un tercer puesto en Liga antes de acabar el año, una clasificación para octavos de la Copa y el pase a la siguiente ronda de Champions. Los mismitos.
Total, que después de ver ayer el no-fútbol de los nuestros decidí consultar con la almohada antes de ponerme a insultar a troche y moche y descargar mi furia, mi rabia, mi impotencia.

Los mismitos
El equipo no se ha reforzado en el mercado invernal. Supongo que a ninguno nos pesó demasiado viendo la trayectoria que llevábamos y el juego medianamente aceptable que hasta el momento iba funcionando (menos cuando nos enfrentábamos a los grandes en Liga). Los que queremos al equipo y lo seguimos con cabeza y corazón sabíamos que en el centro del campo faltaba alguien con criterio, con capacidad para abastecer de balones en buenas condiciones a los dos delanteros que han soportado el peso de la película hasta ahora...
Sin embargo, ni el Kun ni Forlán están pasando por su mejor momento. A veces, cuando me entra la desesperación, pienso que se quieren ir del equipo y no trabajan lo suficiente con vistas a perder valor en el mercado, que baje su cotización y ver así la puerta de su salida abierta. Sólo son malos pensamientos, lo sé, pero vete tú a saber.

Incapaces
Ayer la incapacidad se apoderó del equipo desde el primer minuto. El Valladolid, ordenado y sin puntería, no tuvo que esforzarse mucho para reventar nuestra débil defensa y encontrar todos los espacios posibles en el centro del campo. Era como si a los nuestros les hubieran limitado sus movimientos de modo que sólo pudieran cubrir un metro a la redonda de sus botas. De pena. No he visto tanta incapacidad desde el año del descenso. Es un querer y no poder, un no encontrar jamás el pase adecuado, un desmarcarse en dirección contraria al balón, un cúmulo de faltas innecesarias y tarjetas prescindibles, una desconfianza en el compañero tan apabullante que obliga a los que están más en forma a estar pendiente del trabajo del de delante, del de la derecha, del de la izquierda... descuidando las tareas propias. Un no vivir.

Culpables
No soy experto en fútbol, ni en psicología deportiva, ni siquiera entrenador o periodista especializado en deportes; mucho menos juez, pues me considero parte. En resumidas cuentas, no tengo ni idea de quienes son los culpables del desastre que estamos viviendo. Me gustaría pensar que sólo es un gran bache y que todo pasará enseguida, que el domingo reventaremos al Recre y luego seremos capaces de ganar al Sevilla, al Madrid, al Barca, al Oporto... ese es mi deseo. Pero me temo que no va a ser así.
Lo más fácil sería echar sólo a Aguirre, que es uno (con su equipillo técnico). A mí nunca me ha gustado el vasco, pero siempre he defendido la estabilidad del equipo, aunque el juego sea rácano. Al menos el mexicano ha ido logrando los objetivos que se ha propuesto el club a principio de cada temporada. Eso sí, sin aspirar nunca a nada más: objetivo Champions, se entra en Champions; objetivo UEFA, se entra en UEFA... en fin.
Quizá los culpables sean los dueños y administradores de la sociedad anónima deportiva. Pero ante esto, sólo queda protestar y resignarse. Mientras no vendan sus acciones y haya gente dispuesta a comprarlas... me temo que aquí lo único que nos queda es el recurso del pataleo y la posibilidad de cagarnos en sus ancestros por lucrarse de una institución que ocupa gran parte del corazón y las ilusiones de los que queremos al Atleti con nuestra vida.

La tormenta pasará. Esperemos que sea pronto y que volvamos a ver fútbol.

Échale huevos, Atleti, échale huevos...