viernes, 29 de enero de 2010

Cólico en la Copa

 
Celta 0 - Atleti 1
Mira que me gusta a mí esta competición. Los partidos de Copa se juegan de tú a tú, sin posibilidad de especular con el calendario. Es lo que hay, señores, 180 minutitos, 90 en cada pueblo. Y el que más goles marque pasa. Y si marcas en el campo de los rivales, se premia el esfuerzo en caso de empate. Es genial.
Y mejor aún cuando tu equipo se enfrenta a un grupo de futbolistas que son reservas en su club. Un club que (no me lo puedo explicar aún después de lo visto ayer y la semana pasada) milita en la Segunda División y está coqueteando con el descenso a Segunda B. Si yo fuera Eusebio dejaba que estos chavales (nada menos que ocho gallegos de la cantera) sacasen al Celta de sus sufrimientos en Liga. Vamos, sin pensármelo ni media vez.

Y después de este halago contenido al rival (me encantó Trashorras, me pareció un equipo de toque, de ataque, de fuerza y merecedor -al menos- de habernos llevado a la prórroga y que nos hubiéramos jugado el pase en los penaltis) ahora lo que toca es contar cómo vi el partido.

Por supuesto, en pijama. Con mi hija María, rojiblanca como yo, tomándose el biberón a toda velocidad y con la firmeza que exhibió ayer nuestra defensa. Sin dar concesiones a los grumos, sin posibilidad de que entrara una burbuja de aire, apretando fuerte para no dejar ni el mínimo resquicio a los agentes externos que pudieran causar dolor.

Y cuando Forlán se encuentra con un regalo defensivo de los que estamos acostumbrados a hacer más que a recibir, enfila con el tobillo hinchado la portería de uno de los chavales gallegos y se la pone donde sólo se puede coger agachando el riñón detrás de la raya. Imparable.

El uruguayo, cumplidor y agradecido, busca al preparador físico del Atleti, al que le bajó en brazos al vestuario el día que se llevó el susto frente al Sporting. Se abraza a él y le dedica el gol. Supongo que por su mente pasaría el rato que se tiró tumbado en el césped del Calderón mientras Reyes seguía jugando sin tirar la pelota fuera hasta que en un rebote le llegó a Antonio López que, este sí, la echó fuera para que atendieran el tobillo del Cachavacha. ¿Tendrá algo que ver la "pelea" de Reyes y Forlán en Getafe?

Lo cierto es que marca Diego y mi niña se pone toda roja, aprieta los puños, se encoge como un ovillo y emite un alarido impropio de una cría con 21 días. Por Dios, qué potencia de voz. Ni el Frente Atlético en sus mejores tiempos hubiera sido capaz de acallar semejante berrido. Aún con ella en los brazos le beso en la frente y le susurro que yo también estoy contento, pero que aún falta mucho partido y que no tiene que ponerse tan tensa, que ya tendremos tiempo al final, cuando tengamos que pedir la hora.

Mi chica me mira con cara de pena y me arranca a nuestra hija en común de los brazos temiendo que la deje caer en alguna de mis constantes saltos del sillón. Menos mal que hoy Perea no se está complicando, menos mal que Tiago en el centro del campo marca el ritmo y pone orden, menos mal que Domínguez está convirtiéndose en un pedazo de central, menos mal que De Gea transmite la paz y la serenidad que nos había robado Asenjo en lo últimos partidos. Y sí, una lástima que Simao y Reyes no apareciesen en todo el partido. Ufjalusi y Antonio hicieron lo que pudieron, pero a tanto no se puede llegar. Y sí, una lástima que el Kun y Forlán no se asociaran más, que Forlán y el Kun no acertasen más, que el uruguayo y el argentino quisiesen y no pudiesen.

Al final el Celta siguió empujando y el Atleti tapando. Mi niña seguía inquieta y al olerle el pañal descubro que tenemos premio coincidiendo con un remate de los celtiñas que pega en el larguero. Faltan seis minutos. Cambio a la pequeña María y nos clasificamos para cuartos de final.

Ahora a por el Málaga en Liga. Después habrá que tomarse muy en serio a un Racing que está inspirado, que está de moda, que vende mega-cracks de 18 años a los vikingos y que en los últimos partidos nos ha mojado la oreja de una manera estrepitosa. Ojo a las semifinales que, como no mejoremos (y mucho) me temo que será nuestro fin de trayecto.

Vamos, Atleti, vamos.

lunes, 25 de enero de 2010

Desilusión liguera


Getafe 1 - Atleti 0

No quería ni verlo. Además, como los chicos de ONO no me lo dejaban comprar y para echarle un ojo al Atleti me tenía que abonar a GOLTV me dije: "que les den". Y más un domingo tranquilito, con mi niña durmiendo en el cuco, mi chica leyendo un libro sobre masajes para bebés y el menda lerenda haciendo como que veía una peli y levantándose cada poco a la cocina para enchufar la radio y seguir a trompicones el tostonazo que me han ahorrado los mafiosos del fútbol audiovisual.
Luego me empapé las tertulias radiofónicas, esta mañana me he dado una vuelta por la prensa y he leído a mis bloggers de cabecera. En resumen: para qué escribir.
Que Quique deje en el banquillo a Ufjalusi y Tiago tiene delito, pero más aún que pretenda hacer de Jurado el motor del equipo. Pero si al gaditano le falta espíritu, si no tiene sangre, si es un figurín... lo dije antes de que se fuera al Mallorca (donde se tenía que haber quedado). Este chico sería cojonudo para nuestro equipo de ajedrez, o para algo que no requiera mayores esfuerzos físicos. Mucha clase, mucha técnica, mucho toque, pero menos fuerza y menos carácter que un mosquito. 
Me gustó ver a De Gea de titular aunque, claro, habrá que pensar que Quique nos acaba de joder a Asenjo, el fichaje de los 1.000 millones de las antiguas pesetas. En fin, que él sabrá.
Lo de Asunçao comienza a ser preocupante. No digo que toda la culpa sea suya, pero alguien tendría que explicarle a este chico que cuando le expulsan el equipo (tal y como estamos) pasa de ser débil a un auténtico pelele en manos del contrario.
De Valera ya está todo dicho. Me reitero: Que lo bajen al Madrileño, o que lo regalen al Lorca, o al Ceutí o a quien sea, pero este chaval no está para jugar en Primera y, mucho menos, en el Atleti. ¿No lo quiere el Racing? ¿Le podría interesar al Depor de Lotina?
Reyes no estuvo, lo mismo que Simao, Forlán y el Kun. ¿Por qué estos chicos son capaces de hacer partidos memorables y en ocasiones -como ayer- desaparecen del campo? Supongo que no les llegan los pases de Asunçao expulsado y de Jurado pensando cómo hacerlo bonito.

A ver contra el Celta con qué nos salen.

Vamos, Atleti, coño.

viernes, 22 de enero de 2010

De Gea detiene al Celta


Atleti 1 - Celta 1

Lo de ayer en el Calderón no fue cuestión de actitud. Lo de ayer en la fría noche invernal junto al río tampoco fue un asunto de ganas, ni siquiera de echarle huevos. Lo de ayer, en la Copa del Rey contra el Celta, fue un querer y no poder.
No podían creerse los nuestros (ni nosotros) que un equipo de Segunda jugase como si estuviese disputando la Champions. Cualquiera que no supiera el puesto que ocupan los gallegos en la división de plata, pensaría que los celestes estaban peleando por llevarse la Liga con el Barça. Sus futbolistas tocaban y tocaban, creaban ocasiones y desbordaban a nuestros defensas (tampoco es tan difícil, lo sé) casi sin despeinarse. Taconazos, paredes, balones perpendiculares al primer toque, desmarques fulgurantes, regates de fantasía... vamos, un partidazo de los celtiñas que merecieron bastante mejor suerte si nuestro portero, el de la cantera, el que no costó seis millones de euros, el que era titular de la selección hasta que Asenjo despuntó en el Valladolid, el que espera la confianza que se merece y que la afición reclama, David De Gea, no se hubiera interpuesto entre el balón y la línea de gol. Partidazo del chaval. Y mandando. Y dando una seguridad que no teníamos desde que Abel defendiese el arco. Y con reflejos. Y acertado en las salidas. Y dueño del área pequeña. Y usando los puños. Y sin hacer cosas raras para llamar la atención. Partidazo de nuestro portero, casi tan bueno como el de los celtiñas (me encantó el juego de ataque, la insistencia de los centrocampistas en meter balones perpendiculares, las carreras de los dos laterales, el toque de balón... me gustó todo el Celta).

Menos mal que el árbitro no pitó un penalti clarísimo a favor de los gallegos nada más empezar el partido. Menos mal que Tiago empató con un cabezazo impecable el gol que nos habían endosado a los tres minutos. Menos mal que Quique quitó a Mariano, y a Raúl García, y a Simao (y porque no se podían hacer más cambios, si no tendría que haber quitado a unos cuantos más). Menos mal que De Gea es el fijo en Copa. Menos mal que aún nos queda la ilusión y la esperanza de que en el partido de vuelta el Atleti haga de Celta. Y entonces sí, entonces ganaremos en Balaídos por una sencilla razón: porque ellos no tienen a un portero como el nuestro, como David De Gea, el que ningún entrenador tiene los suficientes arrestos como para darle la titularidad. Supongo que algo tendrá que ver que sea de la cantera, que no haya costado un duro, que nadie se lleve una comisión, que sea demasiado auténtico y huela tanto a fútbol que no quepa el negocio.


Ahora a confiar en la vuelta. A rezar para que los celtarras no canten el "Ondiñas veñen" y a esperar que no se cumplan los vaticinios de algunos bloggeros expertos (Tomi, no me jodas) y nos clasifiquemos para semifinales sin tener que llegar a los penaltis.


Vamos, Atleti, vamos.

lunes, 18 de enero de 2010

Yes we Kun


Atleti 3 - Sporting 2

Ayer no tenía pensado acercarme al Calderón. Mi hija aún no había cumplido diez días y quería seguir babeando mientras la contemplaba. Pero lo de estar al pie del cañón cada tres horas con un biberón en la mano y los pañales en la otra, me tenía destrozadito. Total, que me llama mi cuñada (atlética de pro y madrina de la niña, atlética again) y me dice que vienen mi hermano y mi sobrino a por mí, que recogemos a mi otra hermana y que nos vayamos a disfrutar de la buena racha. Que ela se queda con mis dos chicas en casa y lo escucha por la radio. Dicho y hecho.
Allí que nos plantamos -sin bocata, primer error- para ver a nuestro Atleti. El ambiente es fenomenal, no hace demasiado frío y se han desplazado muchos sportinguistas desde Asturias (la tierrina de mis padres) para animar a los del "culo muyao". Antes de seguir he de confesar que el Sporting era mi equipo de infancia junto al Atleti, y que aún recuerdo aquella alineación con Castro, Cundi, Redondo, Maceda, Ciriaco, Mesa, David, Uría, Morán, Ferrero y Quini. 

Mareona
Calculo que habría unos mil o mil quinientos sportinguistas entre los dos anfiteatros del fondo norte y los que estaban mezclados con los atléticos en la grada. Impresionante el minuto de silencio por las víctimas de Haití y la muerte de un pequeño socio rojiblanco, un niño de unos cinco años que creo recordar se llamaba Alberto Fernández. Mi hermana -que tiene una rojiblanca de 14 meses- y el menda lerenda nos miramos con los ojos vidriosos y tragamos saliva con dificultad. Los de la mareona, con un respeto infinito mostraban sus bufandas estiradas en señal de duelo y ponían un colorido especial en la grada, más rojiblanca que nunca.
No pararon de animar en todo el partido los asturianos. Cantaban y cantaban, saltaban, daban palmas... y eso que íbamos ya 3-1. Esta afición -y ya lo dije el año pasado- es la que más me ha impresionado de todas las que han pasado por nuestro campo. Cierto, no soy objetivo, la infancia me puede, la sangre asturiana me tira. Pero es que son estupendos.

Resaca y sueño

Con el sueño que yo llevaba acumulado por dormir a plazos y el cansancio del partido de Copa en el que tuvieron que dejarse la piel para arreglar el desaguisado onubense, el partido comenzó a hacérseme soporífero. Es más, el Sporting jugaba mientras los nuestros la veían venir. Al final Agüero (el mejor, con diferencia) mete un taconcito que deja solo a Forlán y... la mete. Nos ponemos por delante en el primer tiro a puerta mientras el Sporting sigue poniendo el fútbol y las ocasiones. Tanto es así que Asenjo (nervioso por las buenas actuaciones de De Gea y porque el público no acaba de aceptar su fichaje millonario y su afición a quedarse debajo de los palos) decide quitarse de encima el sambenito en el peor momento. Sale desesperado y sin sentido para cometer un penalti tan claro que se veía antes de que arrancara a correr. Empate a uno. En ese momento el sueño se apodera de mí, los de la "mareona" comienzan a corear los pases de los suyos. Los nuestros siguen el balón sin mucho criterio. Ufjalusi comienza a sacarme de mis casillas con su trote cochinero. Sólo Agüero y Reyes corren como si fueran de los nuestros. Atrás Domínguez solventa como puede las miserias de Perea y el checo. Llega el descanso y nos ponemos ciegos de patatas fritas. Lástima de bocata.

Inercias
En la segunda mitad el fútbol y las ocasiones siguen siendo de los asturianos, pero la inercia ganadora del equipo hace que nos pongamos por delante. Forlán salva un balón que salía por línea de fondo con la cabeza y lo deja muerto para que Asunçao el "atontao" pase a ser "maravillao" colocando el 2-1 en nuestra segunda llegada clara. Dos ocasiones, dos goles. El Sporting sigue aprentando. Forlán se retuerce un tobillo, sale el 58, Ibrahima, un senegalés que es de los nuestros, que no tiene excesiva calidad, que no derrocha técnica, pero que se parte el pecho en cada lance y que está atento al partido. Tanto que en un jugadón del Kun (el mejor, ya lo he dicho) recoge el rechace del portero y la mete dentro al primer toque. Gol de la cantera, ridículo para Suso García Pitarch, locura del chaval (al que mi hermano ha bautizado como "El rubio") y agradecimiento en la grada por el triunfo de los chicos que se lo curran desde abajo.
Lo demás fue un coñazo. El Sporting metió su golito justo antes de que mi sobrino dijera: "Tío, ahora es cuando nos marcan y nos tienen acojonados todo el descuento". Y como si le hubieran oído, como si los 17 años que lleva yendo al Calderón le hubiesen convertido en un sabio indio. Zas. El 3-2.


El jugadón

Teníamos que sacar de centro y los jugadores del Real Sporting se agolpaban en la esquinita del círculo central para atacar en tromba. En esto que Ibrahim toca para el Kun y éste que se lanza como una exhalación contra la portería de Juan Pablo. Un auténtico jugadón que, por muy poco no acabó siendo el gol 50 del Kun, el cuarto de la tarde y el mejor de la jornada. Por poco. Lo mismo sucedió con una vaselina marca de la casa que Juan Pablo tocó lo justo para que pegara en el larguero. El Kun es mucho Kun. De ahí que mi hermano (fino como siempre) espetase sin pensárselo: "Yes, we Kun".

viernes, 15 de enero de 2010

Nunca una caca me alegró tanto


Atleti 5 - Recre 1

Mi hija, recién nacida al Atleti y a la vida, tenía prevista la toma a las 23:00 horas. Justo en el descanso. Andábamos preocupados porque, ya se sabe, los padres primerizos tienen que preocuparse. Va en el cargo. Pues eso, que hacía casi dos días que la pequeña María no nos regalaba una de esas adorables cagadas que -ironías del destino- acabas esperando como una clasificación de tu equipo.
A las 22:00 enchufo La Sexta y escucho a Kiko con su gracejo andalú sentando las bases de lo que podemos esperar: "Seguro que esta noche lo pasamos bien". Sin duda, arquero.
Mi niña sigue dormida. Aún falta una hora para su ración de teta doble. Seguimos preocupados por la escasez de mierda en sus pañales. Tranquilidad, le digo a mi chica. Tranquilidad.
Cerca del primer cuarto de hora de partido, mi hija María se arranca con un llanto inusitado que me obliga a sacarla del cuco. Olisqueo sus posaderas y el aroma de mierda fresca me ilumina la cara. "Cris, creo que la niña ha hecho caca", le digo ufano a mi mujer mientras el Atleti abre el marcador. Hago que no me inmuto reprimiento un "¡bien!" que se confunde con mi alegría por la aparición de las heces de mi primogénita.

Zafarrancho de combate para limpiarle el culo a la pequeña socia atlética. Cambio de pañal y, de paso, con ella despierta, aprovechamos para adelantarle su ración de leche materna. Esta vez se enganchó al pecho como una loba. Sin dudar. Sin especular. De corazón. Y coincide que se engancha a la teta con el segundo de mi Atleti. Las alegrías se multiplican, pero aún no acabo de creerme nada. "Han marcado los tuyos", dice mi suegra. "Sí, ya lo he visto, pero sólo han hecho la mitad del trabajo. Les faltan otros dos".

Cambiamos de teta a la pequeña María y sigue chupa que te chupa como una posesa. Se está poniendo las botas, como el Atleti. En cuanto la desenganchamos del pecho, me la pongo en el hombro y ¡zas! pedazo de eructo y el tercero del Atleti. Justo antes del descanso y ya tenemos casi todo el trabajo hecho. En la segunda mitad tendremos que rematar el partido. Mi hija ha cagado, ha cogido la teta y ha echado todos los aires difíciles, su particular corte de mangas al gas natural.

Comienza la segunda mitad y mi niña no acaba de coger el sueño. No llora hasta que le anulan un gol al Kun. Luego se queda con los ojos abiertos como queriendo saber si vamos a resolver esto ya de una vez. Y sí, el cuarto y el sueño plácido. Yo, que soy menos ingenuo que mi pequeña, no las tengo todas conmigo. Y como en un mantra una y mil veces repetido digo en voz alta: "ahora nos meten uno y nos funden". Dicho y hecho. Asunçao imita a Perea y queriendo hacer el Pereira. Esta vez De Gea está aún más vendido que antes y nada puede hacer ante el regate sereno del delantero onubense. Se me cae el alma a los pies. Mi niña aún duerme aunque comienza a soñar y a moverse mucho. Está inquieta.

Expulsan a Asunçao porque Quique no dio salida antes a Raúl García para evitar la segunda amarilla de nuestro centrocampista. Parece que pintan bastos. Corren los minutos a una velocidad fuera de lo normal. Falta al borde del área. Protestas porque no ha dado la ley de la ventaja. Cambio en el Atleti. Quitan a Perea -por fin- y sale el 58, uno de los nuestros, Ibrahima. Simao coloca la bola en el mismo lugar desde el que le he visto clavar dos golazos. No quiero mirar pero no dejo de verlo. Mi niña se sigue revolviendo. Parece que ella sabe que vamos a marcar. Lanza el portugués y GOOOOOOOL. Segunda remontada en un mismo partido. Me vuelvo loco. Abrazo a mi mujer y casi le salto los puntos. Suena el teléfono y mi hermano grita conmigo. La niña rompe a llorar y la cojo en brazos. Con la euforia, ni siquiera me percato del maravilloso olor que emana de sus pañales.

Pi-pi-pi. Estamos clasificados. Mi niña se ha vuelto a cagar. La vida es maravillosa.

Gracias, Atleti, gracias.

jueves, 14 de enero de 2010

María, el mejor fichaje




El 6 de enero, día de Reyes, veía el desastre del Atleti frente al Recre. Mi chica, embarazada y poco aficionada al fútbol, me acompañó frente a la tele intentando minimizar los daños causados por una banda de mercenarios sin corazón. 0-3 nos endosaba un equipo de Segunda división que ponía sobre el campo a los suplentes porque los titulares tienen que evitar el descenso a Segunda B. Un auténtico despropósito. La cara de De Gea cada vez que le dejaban solo, o de Domínguez, multiplicándose para tapar la línea de atrás lo decían todo.

El mejor fichaje

Con mala leche me fui a la cama y, a eso de las cuatro y media de la madrugada, mi mujer que se pone de parto. "Pero Cris, si tenemos cesárea programada para el 21 de enero", pensaba yo mientras me vestía intuyendo que había roto aguas y que la pequeña María estaba dispuesta a venir al mundo pasándose por las vergüenzas las órdenes de médicos y matronas. 
Dicho y hecho. A las 07:30 del 7 de enero de 2010 nacía una rojiblanca con 3.390 gramos de peso y 49,5 centímetros de altura. El mejor fichaje de mi vida.
Al día siguiente, con la hojita amarilla del hospital que cetifica el nacimiento acudí al registro civil para la cosa del Libro de Familia. Me dieron cita para el lunes. Durante el fin de semana, ya con María entre los simpatizantes y amigos del Atleti, nuestro equipo le endosaba 0-4 al Valladolid en la vuelta de Agüero, la resurrección de Forlán, el cambio de actitud de Jurado y el premio del destino a Reyes en forma de gol.
El lunes por la mañana, con el Libro de Familia en la mano, me planté en el Vicente Calderón para hacer oficialmente colchonera a mi hija. María Riesco es la socia 65.652. Nacida al club el 11 de enero de 2010.

Año de nieves

Año de bienes, dice el refrán. El día que nació mi hija no paró de nevar. Al poco se hacía oficial la llegada de Tiago para reforzar el centro del campo y el acuerdo con el argentino Salvio para correr la banda y crecer con la rojiblanca en sustitución de un Maxi desahuciado que se va al Liverpool gratis (como siempre, nuestro agradecimiento a los gestores que están llevando al equipo a la ruina).
Hoy llega al Calderón el Recre en el partido de vuelta de la Copa. Tenemos que meterle 4 goles para pasar de ronda donde el Celta espera rival. Hoy no iré al Calderón con mi hija (sólo tiene una semana), pero lo veremos los dos en casa, animaremos los dos desde el sofá, suspiraremos con cada oportunidad fallada, saltaremos cuando metamos el tercero y quizá, por qué no, lloremos y nos besemos cuando logremos pasar de ronda. Aunque no creo que la alegría se aproxime -ni de lejos- a la que sentí cuando le vi la cara a la socia 65.652.


Vamos, Atleti, vamos.

domingo, 3 de enero de 2010

El 58 es de los nuestros


Atleti 2 - Sevilla 1

El 58 va con nosotros. Aunque se llame Ibrahim es de la cantera y juega de media punta. Sí, ya sé que nació en Congo hace 19 años, pero lleva varias temporadas vistiendo de rojiblanco y tiene tanto corazón como talento. A ver, Domínguez, explícaselo a los del centro del campo, que no hacen otra cosa que ignorar al chaval y, cuando no tienen más remedio, le meten unas pedradas que no hay quien pueda hacer nada. Y a Forlán, explícaselo bien al flojo Forlán. Lleva tres fallos de escándalo el uruguayo. No está fino. Y no le pasa la bola a Ibra, al 58, que está solo, desmarcado, con hambre de gol. Es que no doy crédito. El chico le dice a Forlán que le ayude en la presión y el rubio le desprecia con la mano. Pero Cachavacha... que te estás dejando en evidencia, que el 58 es de los nuestros, que te puede ayudar a recuperar el camino del gol, que te está ayudando con los balones por alto... y nada, Raúl García está rígido. No es que no le pase al 58, es que ni siquiera es capaz de bajar el balón, de dar un pase con sentido. Raúl, háztelo mirar. ¿Y si metemos a Raúl García en el madrileño y subimos a Koke, o a Keko, o a cualquier otro chaval? Como Domínguez, que aunque no es un figura, está motivado, concentrado, intentando que se noten menos los fallos de Perea, la debilidad y flojera de Valera. Mira a Antonio López. Este también es de los nuestros aunque naciera en Benidorm. Antonio tiene mucho más coraje que cualidades. Pero en este campo, con este equipo, y a estas alturas, es lo único que merece la pena. Gracias Antonio. Menudo gol el tuyo en el 94, con todos a punto de arrastrar los pies y clavar los ojos en el suelo mientras mascullamos de vuelta nuestra desgracia. Gracias por saltar con el corazón, por creer que era posible ganar, por ser del Atleti y defender nuestro escudo.

Los otros
El Sevilla, fatal. Sin lugar a dudas la peor versión del equipo marrullero, guarrindongo y fulero que ha pasado por el Calderón en los últimos años. Nada de nada. Menos que el Atleti, que es decir menos que casi nada. 
Asenjo estuvo fatal en el gol, como Valera y Perea. Los tres se quedaron mirando cómo remataba un tío al que Valera saca dos cabezas. Pero Asenjo no puede aguantar en su campo que nos riamos de él. Está muy bien que le cantemos "Tonto, tonto" a Palop, pero que medio estadio saque la mala hostia a pasear contra el portero de nuestro equipo con un sonoro "Uy" cada vez que Asenjo cogía la bola... eso creo que sobra. Acabaremos por reventar al portero. Y que conste que yo soy de los que querían a De Gea, aprovechar la cantera y todo eso... pero ya no hay remedio. Hay que apoyarle y esperar a que coja confianza. Creo que es un buen portero, aunque necesite adaptarse a lo que nos gusta en el Calderón (salir más, jugar con los pies, ser más contundente, aprovechar su saque largo y mandar en el área).
Forlán necesita que lo reactiven. A este chico le pasa algo. ¿No le dejan ver a sus gemelas? 
Raúl García, ya lo he dicho, al filial. Y que juegue Camacho ya. 
Cléber Santana a vigilar los tornos de entrada con un chalequito reflectante. O a pasar la escoba por la grada para recoger el papel de plata de los bocatas después del partido.
Maxi (que ayer celebraba su cumpleaños) que siga sin ser convocado. Ayer nadie le echó en falta. Y a ser posible que se vaya como Sinama. Aunque no saquemos un duro por él. Total, los dueños van a aprobar las cuentas si pueden seguir trincando...
Reyes a seguir recuperando el pedazo de futbolista que fue y que hace tres años desapareció entre la niebla inglesa. A ver si a orillas del río, pero con solete, se nos reconvierte y empieza a hacernos tocar las palmas en el Calderón.
Ibra me gustó. El 58 me pareció el mejor del equipo. Y eso que no recibió ni un balón en condiciones. Me gustó su tranquilidad, su saber estar, sus ganas y su presión. Cómo ataca el balón por arriba y cómo busca el pase adecuado haciendo fácil lo que no lo es tanto. Le faltó que Forlán le diese algún pase en las ocasiones que falló teniéndole solo a su lado.
No me gustó que Quique dejase a Forlán en el campo y nos privase de ver a Cedric, otro canterano que llevaba el 57 a la espalda.


En resumen: Ganamos con nada a un Sevilla con nada de nada. Lo bueno es que son tres puntos contra un rival que estaba arriba. A ver si esto sirve para insuflar un poco de moral a la tropa, un poco de cojones a Quique (MÁS CANTERA, MENOS CARTERA), un mucho de confianza a Forlán, y espíritu de ganadores para llevarnos los puntitos que tanto necesitamos ante Pucela, Sporting y Getafe. 


Vamos, Atleti, vamos.


lunes, 21 de diciembre de 2009

Feliz Navidad, sinvergüenzas

Tenerife 1 - Atleti 1
El cuerpo me pedía titular "Feliz Navidad, hijos de puta", pero estoy convencido de que sus madres no tienen nada que ver con este despropósito. Empezando por los ladrones Cerezo y Gil Marín -sentenciados por apropiación indebida del club-, siguiendo por García Pitarch y continuando por todos los jugadores que no entienden de escudos, ni de equipos y que sólo atienden a sus caprichos, sus cuentas corrientes y sus egos infames.
Lo de ayer en el Heliodoro es para cagarse en sus muelas. En las de todos.
- Bar La Vega (Ciudad de los Ángeles, Madrid). Alrededor de 20 personas viendo el partido. Edad media por encima de los 60 años. Viejos socios atléticos desencantados y un abonado que, después de 38 años, regala su carné a quien lo quiera (nadie lo quiere). Ambiente de humo, copas y cafés. Comentarios desesperanzados y mucho dolor en las entrañas.
- El camarero, Carlos (de República Dominicana) jura y perjura contra el Atleti porque le ha puesto un 2 fijo en la quiniela y la cosa no pinta nada bien.

El partido 
En el minuto tres un balón aéreo que deja pasar Juanito le llega a un contrario que la vuelve a poner en el borde del área pequeña y Juanito vuelve a dejar pasar. Gol de Nino. El delantero tinerfeño no tenía otra opción. Aunque se le veía en el gesto que le daba un poco de vergüenza marcar así, tan fácil, sin oposición, nada más empezar...
El Tenerife (que tiene muchas papeletas para volver a Segunda) no hacía nada y, aún así, tenía el balón, veía cómo trotaban detrás de la bola los del Atleti y todo estaba tranquilo. El Atleti, sin nada atrás, sin nada delante y, por supuesto, sin nadie en el medio. Bueno sí, los dos agujeros negros (Asunçao y Cléber) que se encargan de absorber la energía de sus compañeros y de todos los aficionados que nos preguntamos qué coño hacen esos dos tíos infames en primera división. Y en el Atleti. Joder, no lo entiendo.
La única vez que cruzamos la raya del centro del campo, en un rebote, Jurado decide tirar a puerta y ¡zas! gol. Forlán, Simao y Maxi le miran con desconfianza. Sólo Ufjalusi se acerca a celebrarlo con él. Parece que el gaditano ha hecho algo que no estaba pactado en el vestuario. Ha marcado un gol sin intentar regatear, sin intentar pasársela a alguien cerca de la raya de meta, sin especular... seguro que dejan de hablarle.
Y antes de que acabe el partido un penalti riguroso (Domínguez estaba retirando la mano y el balón le golpeó más en el pecho que en el brazo) lo tira Nino y, en compensación por el regalo del minuto tres, no lo mete. Asenjo se hace un paradón (ayer estuvo bastante más fino el fichaje estrella).

La segunda parte fue más de lo mismo. A saber: el Tenerife, muy poquito. El Atleti, nada de nada.
No me di cuenta de que estaba jugando Maxi hasta que lo quitaron. La salida de Sinama fue genial para ver lo inútil que es este tío. Tuvo en sus botas el gol del triunfo pero dudó si tirar a puerta o darle un pase inalcanzable a un Forlán absolutamente desconocido y muy cercano al penoso delantero del Manchester que estuvo casi un año sin marcar y protagonizando los chistes de todos los aficionados de la Premier.

Asenjo, ya lo he dicho, fue el único que estuvo algo más fino. Siempre y cuando exceptuemos los saques (con la mano y con el pie) que, oh casualidad, siempre le caen a algún contrario. Ignoro si lo hace a propósito o si sus compañeros dejan siempre que se les adelante el contrario.

Un despropósito.

Ni siquiera fueron capaces de dar tres pases seguidos a 21 grados de temperatura, contra un recién ascendido. Y ahí seguimos, mirando con pánico el precipicio de la Segunda. Con nervios, a falta de cuatro jornadas para que acabe la primera vuelta, eliminados de la Champions, con otro entrenador que dice no ver futuro y tener que afrontar cada partido como una oportunidad para sumar y evitar la catástrofe. Y yo me pregunto: ¿Por qué coño no sube a los chavales del madrileño? ¿Por qué no venden a Maxi antes de que se vaya gratis? ¿Por qué no regalan a Sinama de una puta vez? ¿Por qué no dejaron que Cléber hiciese chilenas en el Mallorca? ¿No hay ningún central en la cantera mejor que Juanito, Pablo o Perea? ¿No se quería ir Simao? ¿El club no tiene psicoterapeutas para recuperar a Forlán?

En fin. Feliz Navidad a todos y que el 2010 sea más benévolo con nuestras ilusiones.

Atleti, esto no puede seguir así.   



miércoles, 16 de diciembre de 2009

¡Que se jodan!

Me escribe mi buen amigo Quico, del que ya he hablado otras veces en este blog. Es el fundador de la Peña Españolista de Madrid y un sabinero irredento (como el menda). Pego aquí parte de su mail porque no tiene desperdicio: ¡Que se jodan!

Estamos juntos en el Sur. De la clasificaión, digo. Los reales madriles, laportianos azulgranas y otros viven en el Norte de los-puestos-champion-lí. Nosotros, bajando al Sur, hacia el abismo de alcantarilla que lleva al infierno (a-segunda-a segunda-a segunda-pericos-cabrones-d
ónde-está-jarque-si-te-ha pillao-el-toro-jodeté-jodeté-) Perlas oidas en el Nou Camp. Y luego está Iturralde y el penalty que, otra vez!, no fue.

Y nosotros, "bajando al Sur", de la mano de los colchones de rayas canallas, con quien nos jugaremos, ay!, en mayo, quién se va a la-liga-adelante, (que yo no sé por qué a la Segunda la llamarán adelante. Tiene guasa)....

Y mientras, Atleti y Espanyol seguiremos al calor de un domingo salvados , ya vamos p'arriba, a la UEFA, este año sí hay equipo.. y al siguiente domingo, pandilla de vagos, con nuestra camiseta no se juega, limpieza ya, Cerezo dimisión y Pochetino al paredón. Hasta el domingo que viene. Lo que yo te diga, unermano, primos hermanos somos pericos y colchoneros. Lllorando por los rincones, bajando a la alcantarilla, acariciando balones, se infartan en la ribera del Llobregat los corazones

Pero ellos -los del Norte, digo- ni sufren ni padecen. Dilo conmigo: que se jodan. En el Sur hace más calorcito, el corazón late de verdad. Y, además, qué coño!, para hacer bien el amor hay que venir al Sur.

Y yo, amigo, ¡qué triste!, me quedé sin entrada para ver a Sabina. Gol!. Uy!.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Nada en la nevera






Atleti 1 - Villarreal 2

No tienen corazón. Los futbolistas de hoy son tan profesionales que les da igual vestir la rojiblanca del Atleti que la amarilla del Villarreal. Salen, corren, tratan de equivocarse lo menos posible, de que no se noten sus fallos, de no encabronar demasiado a sus compañeros y de salvar los muebles para cobrar a fin de mes. Y si perdemos... pues nada, el fútbol es así, el balón no quiere entrar, seguro que pasamos esta racha, hacemos todo lo que podemos... tópicos y lugares comunes para poner paños calientes a la afición, seguir en el negocio y procurar que el próximo día se note un poco menos que significa tanto para miles de personas que tienen sus ilusiones y esperanzas depositadas en los logros de un equipo de fútbol. 

Nada
Y cuando digo nada es nada. El Atleti no ha tenido portero en la segunda parte porque Asenjo tiene el síndrome Leo Franco y parece estar condenado a estar bajo el larguero. Como si le diesen corrientes eléctricas en los testículos cuando deja de pisar la raya de gol. Es cierto que en la primera mitad hizo un par de intervenciones meritorias (en la raya, a tiros peligrosos desde fuera del área), pero en la segunda parte pudo haber hecho algo más en los dos balones que colgaron desde la misma banda al área pequeña.
El Atleti no ha tenido defensas (excepción de Ufjalusi). Los dos goles vinieron por la banda de Valera. ¿Seguirá mucho tiempo este chico viviendo de la Primera División? Por ahora el Atleti lo sigue teniendo en nómina. Supongo que tendrá una bonificación de la Seguridad Social por tratarse de un contrato de inserción, de una obra caritativa y social. ¿No sería mejor que trabajase pegando sobres y sellos en la Fundación? Lo de Perea y Juanito es más de lo mismo. Dos centrales que no se hablan, que no escuchan a Asenjo -en el supuesto caso de que deje de pisar la raya y les diga algo- y, lo que es peor, que dejan rematar a placer a los delanteros en el área pequeña sin ofrecer ninguna resistencia. Inexplicable.
El Atleti tampoco tiene centro del campo porque Simao sólo apareció para marcar un pase en profundidad de Reyes. Asunçao -de lo mejorcito ayer- sigue sin convencer con su falta de criterio en el pase y el exceso de faltas; y Maxi ni está, ni se le espera.
El Atleti no ha tenido delanteros porque Jurado no puede ser el hombre más adelantado cuando Forlán intenta estar en todas partes sin estar en ninguna. El uruguayo seguramente haga muchos kilómetros cada partido. Eso sí, a su ritmo y sin mucho acierto en el control, ni en el pase, ni mucho menos en el disparo. No está ni a un diez por ciento de lo que hemos visto en temporadas anteriores. Sin el Kun este equipo es una auténtica broma.

En la nevera
Las noches de invierno en el Calderón son frías. Muy frías. El río humedece el ambiente y cuando sopla el viento que se cuela por las esquinas de los videomarcadoes no hay modo de entrar en calor. Ni siquiera el nefasto arbitraje (a la altura del nefasto espectáculo) logró calentarnos lo suficiente como para no arrepentirnos de haber vuelto a caer en la trampa. Y sin embargo ahí estábamos casi 40.000 gilipollas esperando que once sinvergüenzas sin corazón nos incendiaran el alma con una jugada que aplaudir, algún pase que comentar o cualquier regate fuera de lo normal. Nada de nada.
Con mucho frío, con muy mala leche y con dos goles idénticos del peor Villarreal que ha pasado nunca por el Calderón y que en el descuento -merecidamente- nos dejó helados.

Tesis, deseos y sueños

Seguro que el club ficha a alguna super mega estrella desconocida que le sirva para que nos despistemos un poco de la miseria futbolística que vivimos a orillas del Manzanares. Yo sólo confío en que Quique S. Flowers le eche un par de huevos y suba a cinco o seis chavales de la cantera al equipo titular. Y puestos a soñar, me imagino el Cerro del Espino repleto hasta la bandera con una masa de socios fuera esperando entrar para ver al Madrileño mientras el primer equipo juega con el estadio vacío y algunos de sus futbolistas son suspendidos de empleo y sueldo por estafa laboral.

Es lo malo de escribir en caliente, que se pone uno de muy mala hostia.

¿Por qué somos del Atleti si esto no es el Atleti?   

 

miércoles, 9 de diciembre de 2009

El equipo de trapo


Atleti 0 - Oporto 3

Uno lee la historia del club, oye a los mayores hablar de los nuestros, y no sabes si te están vacilando o es que a ti te timan cada vez que ves al que dicen es el mismo club. Lo de ayer, no por repetido, es para cagarse en la madre que los parió. Y luego sale el bueno de Antonio López diciendo que están en ello, que no entiende qué pasa, que ellos quieren jugar mejor, que quieren ganar. ¿Y por qué coño no ganan? Bueno, siendo más benévolos: ¿Por qué cojones no hacen algo por ganar? No sé, correr un poco, pelear con el contrario, tirar a puerta, desmarcarse, controlar el balón sin perderlo, dar un pase decente que no parezca un melón caído del cielo... ¿es que no entrenan estos tíos? Joder, si son profesionales se supone que viven de esto, de jugar al fútbol, no de "hacer como que juegan". Lo de ayer fue -insisto- másde lo mismo. Una pantomima de equipo. El equipo de trapo. Bautizado queda.

Por líneas
Asenjo tuvo un par de intervenciones meritorias, no lo niego. Pero en el primer gol quizá pudo colocar a la defensa inexistente, o estar atento al remate desde fuera del área pequeña, o qué se yo. El caso es que no nos pueden marcar en el minuto uno rematando sin oposición en un córner. Lo del segundo gol es para nota. Un lanzamiento lejano -sí, iba fuerte- que consigue detener, pero no parar. Total, que se le escapa y llega un fulano al rebote -de nuevo la defensa acompañando a los delanteros más que cubriéndolos- y se lo cuela. Eso es para ponerle una cruz a Asenjo y tenerle viendo parar a De Gea unos cuantos partidos. En fin, que sigue sin convencerme el portero. Seguimos fichando a tíos que hacen la temporada de su vida en un club mediocre y luego no rinden en el Atleti. No queda otra que seguir esperando y confiar -qué remedio- en el portero de trapo.

La defensa es de lo peor que hemos visto en el Calderón en años y años. Y mira que hemos visto defensas negados, blandos, rígidos, sin velocidad, que no se saben colocar, que meten goles en propia puerta, que no saben colocarse, que no se coordinan en el fuera de juego, que defienden en zona mirando el césped y sin tener en cuenta al contrario. Lo de Valera es de juzgado de guardia. Este chico no está para un equipo de primera división. Domínguez, muy verde y acomplejado. Perea, en su línea, no sabe sacar el balón (¿por qué siempre se lo dan a él para que lo haga?) y sólo sería válido para un futuro equipo de atletismo. Juanito más que prescindible. Aún no se ha estrenado de cabeza. Pretende suplir su falta de velocidad con colocación y no lo consigue nunca. Para llorar. Todo facilidades. Una defensa de trapo.

La media o como quiera que le llamen ahora los listos del fútbol es, a mi gusto, lo peor del equipo. Aquí se cuajan las diferencias. Tíos que sepan recuperar balones, que sepan repartirlos. Que sean los primeros en defender y los primeros en atacar. Son el corazón. Y claro, cuando tenemos en esa posición a Asunçao y Cléber Santana, el motor del equipo se gripa. Son dos auténticos agujeros negros, dos negaciones que -en el caso de Cléber- no han aportado al equipo nada más que medianía y vulgaridad. Para hacer lo que hacen estos dos tíos me subo a un par de chicos del filial y me ahorro una pasta. Las bandas ayer tampoco estuvieron mucho mejor. Maxi no rascó bola y salió pitado para dar entrada a un Reyes aclamado en la banda que se aceleró tanto queriendo solucionar él solo el partido, que se diluyó como un azucarillo removido por el juego ordenado y serio del equipo portugués (nada espectacular, pero muy bien plantado). Simao sigue intentándolo. Aunque ayer, ni eso.

Delanteros teníamos el año pasado con Kun y Forlán enchufados. Esta temporada, cuando parecía que estaban despertando tras marcar al colista y a un Espanyol que se hunde, no acaban de encontrar la confianza suficiente. Bueno, me desdigo. El Kun va hacia arriba (pero se nos lesiona nada más empezar la segunda parte con una sobrecarga muscular), pero Forlán no está centrado. Todo lo que tira va flojo, o desviado, o es peor opción que el pase a un compañero. Hace muchos kilómetros, baja a recuperar balones al borde de nuestra área y luego... no tiene fuelle en el contrataque, no marca lo que antes metía sin mirar. Uno mira al banquillo y ve a Sinama y le entran ganas de llorar. ¿Por qué no se quedó De las Cuevas? Total que sale Jurado para sustituir al Kun y Jurado no sabe lo que es jugar en punta. Se pasa toda la segunda parte preguntándole a un Forlán desfondado dónde se coloca para no molestarle y qué tiene que hacer para que le pasen un balón... penosa la delantera de trapo de ayer.

El árbitro
Si el equipo estuvo mal, que lo estuvo. El árbitro estuvo peor. Se comió tres penaltis de libro que podían haber cambiado el rumbo del partido. Una tarascada al Kun por detrás cuando tenía el balón controlado. Dijo que se tiró y le echó una filípica sin tarjeta. Otra mano descomunal a tiro de Maxi (a bocajarro) que vimos todos menos el línea que lo tenía a veinte metros. Y un empujón continuado en forma de carga ilegal contra Simao que, para colmo, se llevó tarjeta por no aguantar el peso del defensa en un penalti descarado. De nada sirvió que todos los que estábamos helados de frío al ralente del Manzanares cantásemos el "Puta Platini, puta Platini". Bueno sí, para que yo pensase en que los de la UEFA nos iban a chapar el campo, no como a los del Olympic de Marsella que, por lo visto, ayer encendieron hasta diez bengalas en el partido...

La "uefalí"
Cuando perdíamos 0-2 en el minuto 14 y mi sobrino me dice que acaba de macar el Apoel en Stanford Bridge, se me cayó el alma a los pies. "Nos lo merecemos", pensé. Bueno, no. Se lo merecen estos cabrones, pero nosotros no tenemos la culpa. ¿Por qué nos pasa esto? Luego vino la remontada del Chelsea y los olés de los 200 aficionados del Oporto que flipaban con el equipo de trapo que tenían enfrente. Nos metieron otro golazo que dejó a Juanito cosiéndose los riñones y pensando en ver la repetición por la tele para saber por dónde se coló el tal Hulk, increíble. Aunque con Juanito, no es para tanto, claro. 0-3 y empata el Apoel a dos goles. Echo mis cuentas: Atleti 3 puntos, Apoel 3 puntos; a nosotros nos ha metido 4 el Chelsea y el Oporto ya lleva 3 aquí... vamos, que nos quedamos fuera de la "Uefalí" o como coño se llame. Mi sobrino menea la cabeza y se va quitando de la cabeza una posible final contra el Liverpool donde el árbitro no se nos mee en la cara. Ponemos la radio y dicen que estamos clasificados. ¿Cómo? Lo explica y resulta que sólo cuenta el golaverage particular y, claro, aquí empatamos a cero con las bestias chipriotas y en su casa logramos un merecidísimo empate a uno contra estas máquinas del balompié.

Y hasta aquí la mala leche acumulada por el escarnio de ayer, por la vergüenza de ver al equipo de trapo, por la desilusión rebosante y la imagen de penosos que hemos dado a todo el continente.

Está visto. El año pasado nos eliminaron de Europa sin perder; este año seguimos en Europa sin ganar. ¿Alguien lo entiende?

Somos nosotros, Atleti, somos nosotros.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Aprendiendo a ganar


Xerez 0 - Atleti 2

Tarde de sofá y relax en mi casa (por fin) después de unas semanas de idas y venidas por Sevilla, Santander y Torrelavega. Me compro en ONO el partido por 10 euracos pensando en la victoria más que en el buen juego. Zapeo para ver la victoria en la Copa Davis y el partido serio del Atleti con una defensa atípica: Valera, Perea, Juanito y Domínguez (injustamente expulsado al final).
Me gusta el rombo de Quique. Jurado de media punta da mucho más juego que en la banda. Por fin un técnico que se ha dado cuenta. Asunçao sigue sin gustarme pero es lo menos gravoso que tenemos en el equipo para destruir. Lástima que no se prodigue en el pase largo y recurra tanto a las faltas (es el que más tarjetas tiene, el que más faltas comete. Muchas de ellas innecesarias). La banda con Reyes ha ganado muchos enteros, ahora falta algo de competencia para Simao con el fin de que se ponga las pilas como está teniendo que hacer el bueno de Maxi. Delante las cosas no funcionan aún como la temporada pasada, pero las dos últimas victorias dan un respiro al argentino y al uruguayo y contribuirán a quitarse de encima el estrés, la responsabilidad y las ganas frustradas de marcar. Ayer metió uno cada uno, pero Reyes estuvo a puntito, Forlán también pudo colar otro y el Kun desperdició otro par de oportunidades.
Sigue fallando la defensa, aunque se nota menos. Y Asenjo, lejos de la excelente temporada que hizo en Pucela, ayer sacó un par de manos que, supongo, dieron confianza y mucha paz a la zaga y al equipo.
Sólo han sido tres puntos ante el colista. Un colista que venía de enfrentarse el miércoles al líder. Tres puntos que sirven para respirar y salir de la zona de descenso, para mirar hacia arriba en lugar de hacia abajo. Es la primera victoria fuera de casa, la segunda victoria consecutiva. Que nadie se engañe, seguimos en estado crítico aunque ayer la terapia jerezana sirviese para que los nuestros no olviden que el equipo está hecho para ganar.
Y ahora, a olvidarse del Oporto el martes inmaculado (habrá que ir a ver el último partido de Champions) y a pensar en el Villarreal -que anda en la misma senda que nosotros- para conseguir los tres puntos en el Calderón y aprender bien la lección: este equipo es un equipo ganador.

La Copa (cómo me gusta la Copa) será el camino para llegar a Europa. Ojo con el Recre que ya nos ha eliminado alguna vez no hace tanto.

Vamos, Atleti, vamos.

martes, 1 de diciembre de 2009

Lo siento Quico



Atleti 4 - Espanyol 0

Quico Prat, ya lo he dicho en alguna otra ocasión, es un buen amigo que fundó la Peña Españolista de Madrid. Siempre que nos enfrentamos a los pericos nos ponemos en contacto para preparar el choque y tratamos de verlo juntos -aunque nunca coincidimos-. Esta vez yo andaba por Cantabria (donde aún sigo) y me tuve que conformar con ver los cuatro golazos y las múltiples ocasiones de los nuestros en un bar desangelado donde me cené un pincho de tortilla (increíble pero no tenían nada más de comer) junto a uno de mis compañeros de viaje, el técnico de sonido, que también es colchonero de pro.

Llegué quince minutos tarde al bar por culpa de una reunión interminable, pero una vez metido en harina, y temiendo el centrocampismo del que me había avisado la radio, traté de tranquilizarme y prepararme para lo que viene siendo habitual. Es decir, nada. La sorpresa fue de lo más agradable, y no sólo por el resultado, que también, sino porque vi a un Atleti ofensivo, con ganas de morder, peleón, igual de blando y descoordinado en defensa, pero con mucha hambre de gol, especialmente encarnada en el Kun, pero con la colaboración inestimable de Reyes, las subidas peligrosas de Ufjalusi, un Jurado que hacía circular el balón y Simao y Forlán (lejos de su mejor versión) pero con ganas, sin quedarse a ver la pelota pasar.

Lo del Kun ya lo hemos dicho muchas veces. Creo que él y Torres son lo mejor que han pasado por el Calderón en la última década. Tíos que inventan, que hacen cosas distintas, que pelean, capaces de marcar el ritmo del partido y de meterse un sprint con toda la fuerza de una locomotora en el minuto 90 desbordando a tres contrarios para regalar un gol a un compañero que está saliendo de la depresión. Para quitarse el sombrero.

Me temo que en enero volverán los tira y afloja del Chelsea y de todos los clubs poderosos para dejar unos millones de euros en los bolsillos de los que se apropiaron indebidamente del Atleti y que seguiremos en la misma mediocridad que en los últimos 16 años. Para llorar.

Sigo empeñado en que este año la Copa tiene que ser nuestro objetivo prioritario. Ganar un título que nos dé entrada a Europa el próximo año. Mientras esto sucede iré el día de la Inmaculada a ver nuestra despedida de la Champions contra los portugueses y pagaré a ONO los 12 euros de vellón para seguir en directo el partido contra el  Xerez que nos ayude a seguir sumando, que falta nos hace.

Vamos, Atleti, vamos.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Los quintos en la liga chipriota




Appoel de Nicosia (Ojo, Chipre) 1 - Atleti 1 (y gracias)

Nuestro paso por la Champions está siendo de lo más desastroso. Si el año pasado nos despedíamos de la gran competición europea invictos (increíble pero cierto), este año nos iremos sin ganar un solo partido. Y hemos jugado dos contra un equipo de Chipre (sí, una isla europea en el Mediterráneo remoto). Pero lo más increíble es que este equipo va el quinto en la liga de su minúsculo país sin tradición futbolística. ¡El quinto! Vamos, que sería el equivalente al filial del Alcorcón, a un Tercera español.
El cachondo de Quique Sánchez Flowers ha dicho que lo importante era puntuar para depender de nosotros mismos pensando en el acceso a la UEFA, o a la Liga de Europa o como coño se llame ahora esa competición que anhelamos y necesitamos como el comer.

Sorpresa en Sevilla

Yo estoy un poco hasta los huevos del equipo. Creo que salvaremos la categoría, pero da tanta pena, tanta rabia y tanta vergüenza verles jugar, que lo único que me ha aliviado esta semana es haberme encontrado una tasca en Sevilla (sí, como lo lees, en Sevilla) donde el camarero llevaba al cuello una cadenota de oro con el escudo de mi Atleti y tenía la estantería del coñac y el anís del Mono decorada con vírgenes y cristos variados trufados con pegatinas de nuestro escudo y un banderín del equipo de mis amores. Le pregunté cómo era posible que fuera del Atleti un sevillano. Respuesta: "Yo nací en Legazpi y me crié en el puente de Segovia. Soy de Madrid, y soy del equipo de mi ciudad". Ole, ole  y ole.
Sin duda lo mejor del Atleti desde que ha comenzado la temporada.


Mañana me voy a Cantabria. No estaré en el Calderón ante los pericos. A ver si tengo suerte y encuentro otro garito del Atleti en Santander. Es mi única ilusión. Qué triste, ¿que no?

Venga, Atleti, coño.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Aún estamos a tiempo



Depor 2 - Atleti 1

- Llevamos 11 jornadas de 36.
- Llevamos 7 puntos de 33.
- Estamos en descenso.
- Eliminados de la Champions.
- Ya hemos cambiado de entrenador.
- Y lo que es peor... el equipo está triste y un poquito desquiciado.

Ahora es cuando se tiene que notar que somos mucho más que un equipo de fútbol. Ahora es cuando hay que apoyar al equipo (sin olvidar que los que se lo apropiaron indebidamente están haciendo una gestión calamitosa). Ahora es cuando tenemos que estar más unidos. Y es ahora el momento porque aún estamos a tiempo.

Entrar en una dinámica perdedora sólo lleva a que ningún equipo te respete, a que todos se lamenten de ti, a que cualquiera aproveche para hacer leña del árbol caído. Y da un poco de miedo. Yo miro hacia atrás y veo ahí mismo el descenso a segunda del que no nos gusta hablar. Y me acuerdo del partido en el Carlos Tartiere, de la lluvia, de Hasselbaink fallando un penalti, de la absoluta desesperación. Y luego dos años de fútbol plata, y los partidos por la mañana... que no, que estamos a tiempo, que hay que animar a estos tíos, que el equipo tiene que salir de ahí.

Penaltis
Nada que objetar a la derrota de ayer. El Depor fue mucho mejor. No podemos echarnos atrás cuando nos ponemos por delante en el minuto 4. Hay que seguir jugando, tener ambición. Pero cuando el equipo está acojonado, hasta el empate a uno le parecía un buen resultado. 
Los penaltis nos favorecieron. Sí, quizá alargar hasta el minuto 96 fue un exceso (que lo fue), pero el penalti existió (Pablo, again), igual que nos libramos de otro por un fuera de juego -dudoso porque la da uno de los nuestros- y lo mismo que el que acabó con tarjeta para Ricky. Vamos, que ningún pero al juego del Depor y todos a los del Atleti. 

Si no me fallan las cuentas Quique sólo ha ganado al Marbella desde que llegó. Esperemos que el domingo podamos respirar frente al Espanyol. Yo estaré en Cantabria pero seguro que habrá alguien en mi sitio para animar y tratar de escapar del hoyo. Aún estamos a tiempo.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

...y yo me lo perdí


Atleti 6 - Marbella 0
El horario no era muy bueno para mí, aunque he de reconocer que es la mejor hora para un día laborable de invierno. Si nos lo ponen a las 22:00, aunque hubiera podido, fijo que no voy. Pero la vida es así. Y aunque yo soy de los que aman la Copa y disfrutan de este torneo más que de ningún otro, me fue imposible acudir al Calderón (con ganas -y muchas- me quedé), sobre todo cuando al poner la radio del coche -una vez terminada la reunión- oigo que vamos 4-0 en la primera parte. Ya digo, a punto estuve de presentarme allí a ver los otros dos goles de Maxi, los tiros al poste, los penaltis no pitados, los primeros minutos de Camacho, el rodaje de Domínguez y los 50.000 asientos vacíos que motivaron al Atleti mucho más que el llenazo contra los de la otra acera. Por cierto, eliminados ante otro 2ªB. Nosotros, al nuestro, le metimos 8-0, ellos perdieron 1-4. Cada vez entiendo menos de esto.

Al llegar a casa me tomé un café en el bar del barrio donde televisaban al Atleti en la tele pequeña y dejaban la grande para el desastre vikingo. Me subí a mi sofá. Estuve zappeando hasta que en la TV3 de los catalanes encontré el único programa deportivo con información subtitulada cada vez que metían un gol. Me enchufé los cascos de la radio y veía imágenes absurdas. Al final del partido, los de La Sexta me pusieron un mega-resumen con la cagada de Pablo en el minuto 1. Nos llegan a meter ese (no entiendo cómo lo pudo fallar el delantero malagueño) y se nos hubieran complicado mucho las cosas. Somos así.

Luego vinieron los goles, con rebotes que favorecen al Atleti, con un Sinama que ¡por fin! metió un golito recogiendo el balonazo que Jurado hizo rebotar en los dos postes. Con Maxi como en sus mejores tiempos y sin necesidad de Forlán ni el Kun (esto es lo mejor) para meterle un set a un equipo de 2ªB.

Me encanta la Copa, sí. Lo vengo diciendo desde que tengo conciencia de blog. Me encanta porque los pequeños pueden tener su momento de gloria, porque hacen que este espectáculo mire a sus orígenes, a las raíces, al deporte. Y me enamora cuando un equipo humilde, con un presupuesto equivalente al sueldo anual del jugador peor pagado de la plantilla de enfrente, es capaz de eliminarles ante un estadio repleto dedicado a pitar a los suyos. Sí. Viva la Copa, coño.

Ahora a descansar estos diez días para coger fuerzas, ánimo, moral... para que Asenjo entrene las salidas, para que Pablo y Perea ensayen las cesiones y aprendan a no regatear en el borde del área, para que los córners de Simao lleguen más allá del primer palo, para que Raúl García ensaye algún tiro desde fuera del área que vaya entre los tres palos... vamos, que no van a tener tiempo para aburrirse.

Luego tenemos que comernos al Depor en Coruña, al Espanyol en el Calderón y al Xerez en Chapín. Si no salimos pronto de ahí abajo, después nos costará salir muchísimo más.

Vamos, Atleti, vamos.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Ni equipo, ni árbitro, ni afición


Atleti 2 - Vikingos 3

Aún estoy rabioso. Llevaba nervioso desde que empatamos in extremis al Chelsea con un juego voraz, con presión, con fuerza y determinación. Ayer, sábado, mi mujer se levantó revuelta y suspendimos el viaje previsto a Sestao para ver a la familia política. Todo se ponía de cara, estaría presente en el derbi con mis hermanos. Durante todo el día las llamadas de teléfono se sucedían para ver quién llevaba el postre, cómo quedábamos, si el bocata sería especial... nervios, ansiedad y muchas ganas de revancha.
Finalmente mi hermana decide llevar el coche y salir a las ocho de la tarde para encontrar aparcamiento. Una hora y cuarto dando vueltas y peleándonos con los "munipas" madridistas a los que les dio por no dejarnos aparcar donde siempre. Mal augurio. Llamamos a mi hermano y mi sobrino y nos cuentan que vienen en metro, que les han robado la batería y el asiento de la moto en el garage. Las cosas se ponen aún peor.

Ni equipo
El campo está a rebosar, como siempre que viene el Madrid a robarnos a casa. Los del Frente Atlético habían preparado un tifo con banderas. Nos tocan las rojas, pero un gilipollas con entrada y bufanda recién estrenada se las ha llevado y nos ha dejado las blancas. En fin, que el tifo va a salir mal en nuestro lado. Menos mal que los chicos del Frente están atentos y, antes de que salgan los jugadores, nos piden las banderas blancas para llevarlas a su sitio. Esto no empieza bien.
Mis vecinos de abono, después de dos semanas sin aparecer dicen que si nos marcan antes del minuto cinco, ellos se piran. Minuto 4, Sergio Ramos hace una falta clarísima a Cléber Santana, le llega el balón a Kaká y mete un misil que deja a Asenjo con una estirada para la foto."No os vayáis, que remontamos", les digo. Y me hacen caso. Lo cierto es que el Atleti estaba penoso, sin fuerza, sin agresividad, con un Madrid hinchándose a dar patadas. Con entradas de esas que te ponen la carne de gallina, como la de Sergio Ramos nada más empezar, la de Lass sobre Jurado, por detrás y a media altura, la de Garay, la de Pepe, la de Kaká... unos cerdos, vamos. Y los Ultra Sur coreando con oles los pases de los suyos mientras el Calderón asiste alucinado, en silencio y avergonzado a un humillante espectáculo cuando Marcelo había marcado el 0-2  ante un despiste de la defensa y con la colaboración de un Asenjo absolutamente dubitativo y muy mal colocado. Miedoso en las salidas, sin ninguna seguridad bajo palos. Fin de la primera parte. Para echarse a llorar.

Ni árbitro
Lo de Clos Gómez no tiene nombre. Aunque es peor lo del Marca, donde escriben que su arbitraje fue impecable. Creo que el fulano que escribe esto no estuvo en el Calderón o es colega del menda este o -lo que es más seguro- es un madridista que escribe sobre los árbitros que favorecen a los suyos.
En el primer gol del Madrid hay una falta clarísima del intelectual Sergio Ramos a Cléber Santana. Deja seguir y Kaká marca. La primera entrada de Sergio Ramos en defensa es una tarjeta amarilla que se queda sin sancionar. Los jugadores del Madrid entraban con tal violencia que vimos a Jurado volar dos metros tras una entrada por detrás a la altura de la cintura por parte de Lass que sólo vio una tarjeta amarilla. Luego se comió un penalti clarísimo por empujón a Jurado en el último minuto de la primera parte, y una mano de libro en la segunda parte. Para rematar, anuló el tercer gol del Atleti cuando Ufjalusi recibe en posición correcta. Pero no estábamos para protestar. En el Calderón sabemos que hay cuando viene el Madrid ellos juegan con 12 y no queda otra que seguir adelante.


Ni afición
Con el 0-3 que regaló Perea a Higuaín (Asenjo pudo hacer algo más, como en casi todos los goles que nos cascan, pero el mérito fue de Perea), gran parte de la afición empezó a desfilar. Comenzaron los gritos de "jugadores mercenarios", "échale huevos" y demás gilipolleces que los aficionados madridistas jaleaban entre risas poniendo la cosa peor de lo que ya estaba. Luego vino el gol de Forlán (¿qué le pasa al Cachavacha este año? ¿Por qué está tan flojo y desacertado? Se pasa el partido pidiendo disculpas a sus compañeros porque no llega, porque falla el control, porque la pega mordida...). Apenas se celebró, pero maquillaba el resultado. Y cuando el Kun marcó el suyo... ahí el campo se vino arriba y pensé "si meten el tercero, nosotros metemos el cuarto". Pero San Iker volvió a repetir ante el Kun lo que antes le había hecho a Simao, otro poste como el de la primera parte, Simao que empalma una volea ansiosa al segundo anfiteatro cuando estaba solo y el gol anulado. Era demasiado tarde, princesa. El Atleti esperó al minuto 75 para empezar a jugar. Y darle tres goles de ventaja al Madrid, es demasiado.

Al final se queda un sabor de boca amargo. De lo que pudo pasar y no pasó, de que se repita la misma historia, de un equipo sin sangre ni presión que, tras la expulsión de Ramos y la salida del Kun, resucita de sus cenizas sin llegar a nada... de que estamos en descenso, de que sólo hemos ganado un partido de diez y de que esto tiene que cambiar pronto.

Ahora a pasar de ronda en Copa con el Marbella y a pensar en los tres puntos de Coruña, en los del Espanyol y en los de Xerez. A ver si se cumple el vaticinio de Quique y estamos entre los siete primeros antes de Navidad. Aunque quizá eso vaya en su contra y los Reyes Magos no le traigan los jugadores que necesitamos para darle la vuelta a este despropósito.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Solomillo con foie y trufa negra


Atleti 2 - Chelsea 2

Ayer estuve de cena en un maravilloso restaurante italiano mientras mi equipo se despedía honrosamente de la Champions. Me había prometido que si no ganábamos al Athletic en Liga, no iría al Calderón en Champions. Y así fue. Pero mi sitio no se quedó vacío. Allí estaba mi sobrino con su padre (mi hermano) supliéndome, animando sin descanso y llamándome por teléfono cada vez que sucedía algo. Y el teléfono no paró de sonar. Mira que me lo advirtió el carabanchelero Tomi Soprano. No escarmiento.

Taxi
Pillo un taxi cuando aún vamos empatados a cero en la primera parte. Los vikingos marcan y apago Onda Cero porque el taxista me lleva la Ser a toda pastilla (al menos no tenía enchufada la Cope, o Esradio). Creo que un tal Benzemá es el que se la mete al anciano guardameta rosonero. Reyes se está saliendo. Penalti contra el trampas. Poli Rincón se vuelve loco porque dice que no ha sido. Ronaldinho se la endiña a Iker. Pablo Ibáñez está soberbio en defensa. Gol del Milán. Doy un bote en el asiento trasero del taxi y el conductor me mira por el retrovisor y no dice nada. Se ha percatado de que soy colchonero. Lo anulan. "Ha sido un gol legal -comentan en la radio- pero lo ha anulado para compensar el penalti duduso". Y pienso en el sábado contra los vikingos en el Calderón, en los calamitosos arbitrajes que sufrimos en casa contra ellos, en los diez años que llevamos sin ganarles, en los puestos de descenso, en el Kun chupando banquillo, en el capullo del portero del Chelsea que saca una mano imposible a un remate espléndido de un Reyes resucitado. "Son 16,50" me suelta el taxista al llegar a la puerta del céntrico restaurante madrileño.

Burrata y Gorgonzola
En el descanso, ya dentro del lujo italiano en el que me han citado, saludo a mis compañeros de mesa e informo sobre el 0-0 del Atleti. Un camarero me pregunta por el resultado del Madrid y le respondo que no sigo a ese equipo, aunque creo que está jugando en Milán y que, como él es italiano, espero que pierda. Me sonríe de modo torcido haciéndome ver que es un pobre vikingo. Peor para él.
Excelente la Burrata, maravilloso el Gorgonzola, estupendísima la mortadela con pistachos. Muy buenos los entrantes que degustamos durante el descanso. Empieza la segunda parte y mi cabeza intenta no perder el hilo de la conversación mientras mi corazón palpita a través del de mi hermano y mi sobrino con otros 40.000 en el Calderón. Suena el teléfono por primera vez.

Solomillo con foie y trufa negra
"Gol, gol, gol, menudo gol del Kun. 1-0, tío; cómo están jugando. Hay equipo. Esto es otra cosa. Pero ¿cuándo han aprendido? Si hasta Cléber Santana está correcto, no pierden un pase y Reyes está alucinante", me suelta mi hermano de carrerilla. De fondo oigo a mi sobrino gritar como loco un "Atleeeeeeeti, Atleeeeeeti" que me pone la carne de gallina y hace que me asomen las primeras humedades a los ojos. "Joder, Santi, pues sí que te está gustando la burrata", apunta un compañero de mesa. "La verdad es que sí, pero me está gustando más el Atleti, vamos 1-0".
Al poco rato vuelve a sonar el móvil. "¿Otro gol? comenta el estirado camarero italiano que simpatiza con los merengues". Le miro y contesto en voz baja: "¿Qué ha pasado? ¿Hemos vuelto a marcar?" Mi hermano me da la mala noticia con voz clara: "Drogba. Nos ha ganado la partida. Es buenísimo este negro. Espera que no nos marque otro. Pero el Atleti está muy bien. Podemos ganar".
Viene el camarero con mi plato principal cuando vuelve a sonar mi móvil: "¿El solomillo era para usted?" Su pregunta se simultanea con el segundo gol de Drogba que temía mi hermano. "Sí, es para mí, pero ya no me apetece, gracias". De todas formas me lo deja al tiempo que mi hermano me dice que faltan tres minutos, que todo puede pasar y que ya no me llama hasta que acabe el partido.
Empiezo a atacar tímidamente el plato cuando suena el móvil inmediatamente: "Gooooool, gooooool. De falta. Ha sido Jurado. Menudo golazo. Empate, tío, empate. ¿Cómo dices? Ah, no, que no ha sido Jurado, que ha metido otra vez el Kun. Alucinante. Qué partidazo. Gracias tío, y no vengas el sábado que eres gafe". Me cuelga mi sobrino, imagino los cánticos del "Te quiero Atleti" y la sonrisa delata mi estado de ánimo, tanto que me metí el solomillo, un souflé de chocolate, un expresso, un limoncello y acabé brindando con un margarita en el garito de Sabina mientras espero que salga su último disco. Por cierto, estaba pintado en la pared Hugo Sánchez vestido del Atleti.

Gracias, Atleti, gracias.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Cada vez más pequeños


Athletic 1 - Atleti 0

Más y más pequeños. Ni con Abel, ni con Santi, ni con Quique. El Atleti no atina con la portería y el gol pasa de sueño a pesadilla. Ayer, tres postes en San Mamés. Lo cierto es que en la segunda mitad merecimos dar la vuelta al marcador. Pero si no hay fe, si el equipo no cree en sí mismo, de nada sirven las tácticas, las presiones, las ganas de querer salir. No es suficiente con querer, hay que creer realmente en que podemos. Y este equipo, a día de hoy, sigue sin fe.
La primera parte, después del primer palo de Maxi y el imposible remate del Kun en el rebote, fue absolutamene bilbaína. Tras el gol a balón parado (uno más) el Athletic presionó y presionó hasta dejarnos absolutamente desarmados, desarbolados, buscando el sitio, buscando el balón, buscando a los leones que no paraban de correr y correr. Menos mal que los de Bilbao no supieron rematar con su falta de acierto en los metros finales (pensaba yo, ilusio de mí, cuando llegamos al descanso). En la segunda parte no podrían mantener ese ritmo que había acabado con la maquinaria de Toquero por sobreesfuerzo.
Y así fue, pero no del todo. En la segunda mitad el equipo volvió a retomar el fútbol de los primeros 15 minutos de partido. Orden, todos juntitos, defensa contundente y bandas. Fueron más de seis las ocasiones de gol que creamos en esta fase del partido, incluyendo los dos espectaculares disparos desde fuera del área que Forlán y Agüero estrellaron en la base del poste y la cruceta respectivamente.
La Virgen de Begoña, la de Aranzazu y todas las vírgenes conjuradas en la noche de los muertos, se pusieron del lado vasco. A nosotros no nos queda otra que asumir la jibarización del equipo. Sabernos pequeños y comenzar a crecer (menguar más, me temo, es imposible).
Por de pronto, el martes, contra el Chelsea, no voy a ir al campo. Estoy jodido, triste, con ganas de que todo esto cambie, de que se vayan Gil y Cerezo, de que el Atleti vuelva a ser un equipo con fuerza y capacidad de arrastre. Todo esto es tan gris, tan pobre, tan ruin y tan decadente, que si seguimos así el próximo año veremos los partidos de liga los domingos a las 12 del mediodía. O sea, en Segunda.
Estamos a tiempo.


Vamos, Atleti.