jueves, 13 de mayo de 2010

Bendita locura en familia


Atleti 2 - Fulham 1
CAMPEONES DE LA EUROPALÍ 

Todo el santo día comiéndome las uñas. Sin parar. Con el estómago encogido y una taquicardia en el trabajo fuera de lo normal. Me fui antes para no reventar. En casa, no cabía en mi cuerpo. El reloj no quería andar. Hasta las nueve menos cuarto quedaba una tarde abismal. Y me vestí de rojiblanco, y cogí la bufanda y le dije a mi chica que nos íbamos, que no podía esperar.
En el coche la radio también se sumaba a este nerviosismo descomunal. Faltan dos horas para el principio de la final. Llegamos a casa de mi hermano el mayor. Mi sobrino prepara el examen de Filosofía con la camiseta del centenario, la misma que llevo yo, y su padre, y su madre. Parece que nos hemos comunicado telepáticamente. Una cervecita con patatitas para ir calmando la ansiedad. Y unos quicos. Y unos cuantos gusanitos. 
"Chupachús, regaliz, a la mierda el Real Madrid", canta mi hermano imitando a su sobrino vikingo de ocho añitos. "Me equivocado, perdona, a la mierda el Barcelona", concluye el cántico infantil. 
Mientras nos reímos nerviosos vemos con disgusto que el puto Platini ha conseguido que el estadio no esté lleno dejando sin entrada a miles de rojiblancos en Madrid. ¿Por qué si el coliseo del Hamburgo tiene capacidad para 50.000 personas sólo dieron 12.500 entradas a cada equipo? ¿Para qué coño quería la UEFA 25.000 entradas? En fin, que el gabacho con cara de estreñido con su pan se lo coma.
Rueda la pelota y no paramos en nuestros sitios. Forlán al palo. Reyes casi la cuela por la escuadra tras una falta. Los ingleses son malos, muy malos, pero ahí están, en la final, como nosotros. Marca Forlán. Histeria en casa, abrazos, besos, mi hija que no se duerme ni después de atizarse 150 de biberón con cereales. Está pendiente de su equipo, claro.
Enseguida empatan los ingleses. Apenas si se les oye por el micro de ambiente que la penosa retransmisión de Telecinco no acaba de calibrar. El locutor insiste en hacerse gracioso y en tratar de convencernos de que es un atlético de toda la vida... en fin. Amor, el comentarista, no comenta. Mucho mejor.
Intentamos poner la radio y ver la tele. No hay sincronía. La radio va por delante. La quitamos. Acaba la primera parte. Sacamos las tortillas, el jamón, el queso, el choricito a la sidra... en fin, lo que viene siendo la cena propiamente dicha. Apenas lo probamos. El empate nos ha taponado el aparato digestivo. 
La segunda parte es aún peor. No llegamos. Los ingleses se atreven a adelantar medio metro sus apretadas líneas ultradefensivas que especulaban desde el inicio con los penaltis. Y tiran a puerta. De Gea está espectacular. El Atleti comienza las imprecisiones. Cambios de Quique. Entra Jurado y la cosa empieza a carburar. Salvio no está aún en forma. Comienzan los balones bombeados a un área con dos centrales altísimos como la madre que los parió.
Prórroga. Resoplidos. Todos con las manos en la cabeza palpándonos el pelo. Miradas asustadas. El pánico a la derrota, a la lotería de los penaltis se apodera del salón de la casa de mi hermano. No deberíamos haber llegado hasta aquí. 
Acaba la primera parte de la prórroga. Sólo quedan 15 minutos antes de confiarlo todo a la tómbola de los 11 metros. Comienzo a pensar que prefiero que marquen los ingleses antes que ir a los penaltis. No sé si mi corazón lo soportaría. Forlán hace un jugadón, da el pase de la muerte y, ni Salvio, ni Agüero meten el balón dentro a un metro de la raya. Silencio. Parece la jugada que recordaremos siempre, como el gol de Cardeñosa. 
Sólo quedan cuatro minutos. Agüero no se da por vencido, vuelve a repetir la misma jugada con la que deja sentada a toda la defensa inglesa, mete un balón que le llega a Forlán rebotado, el uruguayo le da con los tacos, se cuela por debajo de las piernas del defensa, desvía un poquito la trayectoria y GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL!!!
Los saltos y los gritos se deben oír hasta la Peineta. Cuando me doy cuenta estoy flotando en el techo del salón y allí arriba, junto a la lámpara de mi hermano, está toda mi familia flotando conmigo. Sonriendo como sólo sonreímos en el Calderón. Nos abrazamos, gritamos, volvemos a gritar más fuerte, hacemos una piña y gritamos otra vez GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL seguido de un ATLEEEEEEEETI, ATLEEEEEEEETI, ATLEEEEEEEEETI, como si estuviésemos en Hamburgo, como lanzando un mensaje global en el que todos los atléticos del mundo estuviéramos unidos en cualquier lugar del planeta.
Mi hija María, con cuatro meses, ya tiene su primer título como socia rojiblanca. El miércoles, en Barcelona, su primo y yo le traeremos el segundo.

GRACIAS, ATLETI, GRACIAS. 

lunes, 10 de mayo de 2010

De copas con el Atleti


Tengo mis entradas para una de las finales. Me hubiese gustado ir a las dos, pero la economía, los días libres, y no perder el norte me han hecho poner los pies en el suelo y me han obligado a pensar que no vivo para el Atleti sino que es el Atleti el que me ayuda a vivir. Sí, con sufrimientos y con penas, pero con alegrías imposibles de describir como la de la semana que hoy comenzamos.
Hoy, en la cola para recoger las entradas de la final de la Copa del Rey en Barcelona, los dos chicos que estaban delante de mí (de la peña de Colmenar Viejo) se estaban mordiendo las uñas porque la famosa nube del volcán islandés estaba cubriendo el suelo patrio y cabe la posibilidad de que el avión que les iba a llevar a Hamburgo quizá no pueda despegar. "Lo de menos son los 600 euros" decía uno de ellos, "lo que más me jode es que me he pedido dos días libres en el curro y que estuve en Lyon, en la última final, cuando tenía 17 años". ¡Tela marinera! Lo dicho, hay gente para todo. Pero ahí estaba, comiéndose la misma cola que yo, como un campeón, para pillar las entradas de la Copa del Rey. "Si mi mujer no me echa de casa de ésta, yo creo que estaremos juntos toda la vida..." Y tanto.
Yo, por mi parte, tendré que animar a los míos el miércoles desde el salón de la casa de mi hermano. Allí nos juntaremos todos los miembros colchoneros de mi familia que no tengamos que currar. O sea, mi hermano Ricar, mi cuñada Bego, mi sobrino Álvaro, mi hija María, mi mujer Cristina y el menda. Luego, cuando salgan del trabajo, igual se suman mi hermano Ramón y mi hermana Belén con mi sobrinita. O quizá nos juntemos directamente en Neptuno, o nos llamemos por teléfono con lágrimas en los ojos para contarnos que, por fin, hemos ganado un título europeo después de tantos años...
Ya sólo me queda esperar a que vayan pasando los días para disfrutar los dos miércoles gloriosos con los míos y con todos los atléticos de bien.

Atleeeeeeeeeti, Atleeeeeeeeti, Atleeeeeeeeeti.

lunes, 26 de abril de 2010

Con mi sobrina de la mano

Atleti 3 - Tenerife 1


Ayer era el día del niño. Mi hija, que sólo tiene tres meses, no obtuvo el permiso materno para acudir con la mochila y los biberones al Calderón. Pero mi hermana, con mi sobrina atlética de año y medio, se arrancó con el buen tiempo y aprovechamos el día del niño para llevarla, por vez primera, al estadio donde su madre y sus tíos tanto se han abrazado riendo y llorando, tantos bocatas han compartido, tantos gritos, suspiros, sustos, enfados y alegrías han ido dejando en pequeños jirones de vida rojiblanca.
Vestida del atleti, con su camisa, su pantalón y sus medias; con un chupete en el que se veía poderosamente el escudo del Glorioso, mi sobrina Belén iba al campo de la mano de su madre y de su tío, o sea, de mi mano. Sólo por el paseo desde el coche al campo viendo la cara de mi pelirroja, mereció la pena acercarse a ver un partido de Liga en la que el equipo hace tiempo presentó su dimisión.
Alrededor del campo miles de niños vestidos del Atleti... cómo se nota que este año optamos a dos títulos. Si hasta en mi barrio, en la Ciudad de los Ángeles, vi a gente con la camiseta que se dirigía al Calderón (me incluyo). Los mismos que otras veces la disimulábamos un poco ayer la mostrábamos orgullosos en bares, calles y cafeterías. También influyó el buen tiempo pero, sobre todo, la ilusión que tenemos depositada en esa final y media que nos queda por delante.

El partido
A mí, la verdad, el partido no me decía mucho. Yo estaba más que satisfecho con la cara de mi sobrina, con su chupete, su traje del Atleti y pensando en lo que será cuando pueda ir con mi hija María y mi sobrina Belén a disfrutar de una tarde de fútbol y familia... sólo de pensarlo se me pone la carne de gallina y se me atasca la saliva en la garganta. Buff!!!
Bueno, pues el partido tenía como único aliciente ver si Quique S. Flowers se liaba la manta a la cabeza y daba minutos a los que menos juegan y, sobre todo, daba la alternativa a alguno de los niños de la cantera, que para eso era el día de la infancia.
Sólo pudimos ver lo primero, más minutos para Salvio (por fin titular!!!) que dejó bien claro que su fichaje no es una milonga con dos golitos y más peligro que Simao como de aquí a Lima. También vimos a Camacho peleón y resultón en un centro del campo con Tiago opositando para que el club invierta en su fichaje y no escatimando esfuerzos ante el partido del Liverpool que no puede jugar. Valera parecía que no era tan malo como lleva demostrando en las cuatro temporadas que viste nuestra zamarra; además, no se lesionó. En resumen, que el equipo jugó cómodo contra un Tenerife que parecía salvado y que no se echó atrás en ningún momento. A los chicharreros hay que felicitarles por su apuesta futbolística, aunque no disponen de demasiados efectivos para jugarle así a un Atleti que hizo una primera parte notable y que se echó a dormir en la segunda mitad. 
Era tal la tranquilidad del partido que con el 2-0 de Salvio, cuando la segunda parte estaba comenzada decidí ir al baño para dar un paseíto por el estadio vacío. Cuando estaba en el urinario oí un murmullo que a mi regreso comprendí se había debido al gol del Tenerife que estaba reflejado en el marcador: "No vuelves a salir más" me dijo mi compañero de abono. "¿Y eso?" "Ha sido irte y marcarnos los canarios". "Este Atleti se descentra si no animo, está claro".

Luego Quique dio entrada a Forlán y Simao para atenuar la bronca que se preparaba contra Jurado sacando a Reyes al mismo tiempo. El gaditano no tuvo su tarde. Falló dos goles clamorosos y le faltó la sangre que no tiene en casi todas las acciones. ¿No es posible quitarle un poco de técnica para que le pongan un poco de fuerza?


Y poco más. El Kun hizo un gol que demostraba su enorme calidad sin forzar la máquina. Y más fiesta con los niños. Mi sobrina tarareando el himno que seguramente aprenderá antes de que arranque a hablar y a casa con los deberes hechos, a esperar con tensión lo del jueves en Liverpool, a rezar para que nos toquen entradas para alguna de las finales y a insistirle a Quique para que en Liga de la alternativa a Borja, a Rubén y a los chicos que aprietan desde abajo. Por cierto, el Madrileño aún tiene opciones para subir a Segunda. Sería una temporada preciosa.


Forza Atleti, oe.

viernes, 23 de abril de 2010

Los "reyes" de Europa


Atleti 1 - Liverpool 0

Cuando uno asiste a una semifinal continental contra todo un Liverpool... es difícil contar lo que se siente. Si además uno tiene la suerte de ir con su sobrino, ansioso por saber lo que su padre y sus tíos tantas veces le han contado sobre la consecución de un título... eso sí que no cabe en estas líneas. Y claro, luego hay que sumar el ambientazo en el Calderón, el pedazo de bocata de tortilla que nos metimos entre pecho y espalda, los cánticos, las ganas de volver a ser el equipo grande de mi infancia y mi primera juventud. Vamos, que lo de ayer fue un regalo que sólo se puede superar con el pase a la final y la consecución de la primera Europa League (ojito, que ni los vikingos tienen este título -con este nombre, digo-). Y además, como el Atleti y yo somos así, haremos doblete (Copa y Europa). Ya que nos metemos en las finales, habrá que ganarlas.

Equipazo
Parece mentira pero los futbolistas que salieron ayer al campo eran los mismos que perdieron contra el Espanyol, el Xerez y el Villarreal. Los mismitos. Más que nada porque Quique sigue empeñado en no tocar nada mientras funcione (que digo yo que en Liga podía darles minutos a los que tiene para rellenar convocatorias: Cabrera, Borja, Camacho, Salvio, Juanito, Rubén Pérez...).
Lo cierto es que ayer funcionaron como un auténtico EQUIPAZO. El juego no fue brillante, cierto, pero sí muy intenso. Todos estuvieron pendientes de echar un cable al compañero. Había ayudas, generosidad y mucha, mucha concentración. La defensa estuvo a un nivel superior, y lo que es más increíble, Perea parecía haber resurgido de sus cenizas, como Reyes. Aunque lo del andaluz merece un punto y aparte.

Reyes
El gitanito andaluz hizo ayer un partido memorable. Velocidad, desmarque, regate, visión de juego, pases largos con cambio de juego con la pelota muriendo en el pie del compañero a más de 40 metros... en fin, todo un derroche de calidad, entrega y compromiso. Al final va a resultar que este mercenario del fútbol va a ser realmente del Atleti y no lo sabía. Lo de la camiseta con su hijo vestido de rojiblanco en el Bernabéu parece que es algo más que un gesto de agradecimiento cara a la galería. Vamos que ayer José Antonio nos enamoró y consiguió que -hasta yo, que soy un incrédulo- nos rindiéramos a su fútbol y coreásemos su nombre cuando Quique decidió homenajearle al sacarle del campo en el minuto 90. Un auténtico rey de Europa.

Equipucho
El fraude total y absoluto fue el Liverpool. Yo pensaba que los de la ciudad de los Beatles tenían algo más. No sé qué le pueden exigir a Benítez con una plantilla tan coja. Sin Torres no son nada. Ni siquiera el temido Gerrard, el 8, tuvo ocasión de demostrar lo bueno que es. Pero ojo, que tampoco es que sean una banda de amiguetes. El Atleti tuvo mucho que ver con la inoperancia de los ingleses. El centro del campo con Raúl García y, sobre todo, Asunçao, anuló a los reds. Más aún cuando Flojo-Jurado apoyaba con su técnica y sus ganas (lástima que no tenga fuerza, ni coraje, ni un poco de mala leche). Si a esto unimos una defensa concentradísima y un Forlán con dos defensas encima durante todo el encuentro... pues no queda nada más que un porterazo, Reina, que evitó dos goles como dos soles a tiros de "Cristiano Ufjalusi" y lo que queda de Simao.

¿Dos finales?
Si el Atleti no se confía en Anfield y sale a por el partido. Si el regreso del Kun nos sirve para marcar un golito para que lo vean en directo los aficionados de The Kop... estaremos en Hamburgo. Y claro, ahora se plantea el gran dilema: ¿Podremos viajar a Hamburgo y Barcelona? ¿Nos darán entradas a los socios del abono total con más antigüedad? ¿Nos llegará la pasta para costear estos dos momentos históricos? ¿Coincidirán con alguna boda, bautizo o comunión? ¿Me dejarán en el trabajo que me desplace y me pida algún día para celebrarlo? ¿Acordonarán Neptuno durante todo el mes de mayo para que no lo desgastemos? Diosssssssss, qué nervios.

Te quie roA tleeeeeee ti, loro lo lo lolo, Te quiero Atleeeeeti, loro lo lo lolo...

domingo, 18 de abril de 2010

Que me lo explique Quique



Villarreal 2 - Atleti 1

Quique, el otro día te daba las gracias. Y reitero mi sentimiento de simpatía al trabajo que vienes realizando con un equipo que arrastraba su calidad dormida por esos campos de Dios. Ya te dije que no cabía en mí de gozo cuando le diste la confianza suficiente a Reyes y lo recuperaste, lo mismo que con la apuesta por De Gea y Domínguez, la subida de Ibra al primer equipo y todo eso...
Pero lo de ayer sigo sin entenderlo. Y es que cuando se pierden tres partidos seguidos en Liga (uno de ellos contra el colista en casa) a uno le da por pensar en ciertas decisiones que no acaba de entender. Sé que no vas a leer mi blog, pero al menos me desahogo, qué coño.
Mira, Flowers, lo de quitar ayer a Domínguez después de que Godín (es el segundo gol que mete en 31 partidos, manda huevos) le robara la cartera en el córner y le saliese el churro-espuela... qué quieres que te diga. El chaval está haciendo la mejor temporada de todos los que han pasado por la zaga. Es fácil quitar a un canterano fuera del Calderón, casi tanto como insistir en un Jurado que ha dispuesto de más oportunidades que ningún otro jugador demostrando lo que ya sabíamos: que en la banda es un cerito, que de enganche tiene más calidad que nadie en el equipo y que no vale para el Atleti porque tiene menos fuerza que el pedo de un gay anoréxico. Vamos, que a ver si puedes decirme por qué huevos no le has dado la mitad de minutos a un Ignacio Camacho que cada vez que sale se come el campo, o a un Salvio que te empeñas en tener entre algodones como si esperases a que el próximo año lo dé todo (por cierto, un año próximo en el que aún no sabemos si estarás con nosotros). Y más cosas. Si quitas a Domínguez por el fallo, ¿por qué no cambiaste a Valera, Ufjalusi, Antonio López, Perea y Asunçao después del segundo? Tío, no tiene justificación lo que le has hecho al chaval. Muy mal, Flowers.
En cuanto a la situación de Pablo, Pernía, Pacheco (¿este chico es del Atleti o no? Porque no ha jugado un puñetero minuto en todo el año. Y ojo, que somos el equipo que más partidos ha disputado esta temporada). Y luego te vienes quejando de que la plantilla está cansada... joder, si es que en Liga tienes que aprovechar a estos que están frescos. Seguro que dan más rendimiento, que se revalorizan para una posible venta, que igual se recuperan para el equipo y que hay que ir repartiendo descansos entre los que se van a jugar la temporada en tres o cuatro partidos: Liverpool (ida y vuelta), ojalá que Hamburgo y final de Copa.
Lo siento, Quique. Ya te dije que te daba las gracias "por ahora". Suponía que acabarías haciendo alguna estupidez del calibre de la de ayer.
En cuanto al equipo... una lástima que sólo jugasen una parte. Y sobre todo que fuese la segunda. Igual si hubiesen salido enchufados desde el principio las cosas hubieran sido de otro modo. O no.


Lo dicho, que Forza Atleti y que no seas cobarde. A ver si tienes pelotas a quitar al chaval el proximo día en el Calderón cuando cometa un error. Te merendamos, Flowers, te merendamos.



jueves, 15 de abril de 2010

En urgencias

Atleti 1 - Xerez 2

Venía el colista al Calderón y era una oportunidad estupenda para no perder comba en la carrera por entrar a Europa por nuestro propio pie. Era miércoles. Tenía previsto salir del trabajo con el tiempo suficiente para quedar con unos amigos y ver una victoria cómoda en un estadio a medio llenar en una noche de primavera lluviosa. Pero uno propone y la vida, que es caprichosa, es la que dispone.
Los que siguen este blog saben que mi hija nació rojiblanca, y ayer, en un acto colchonero no paró de llorar en todo el día. Era tanto y tan exagerado el llanto que no tuvimos más remedio que acudir a urgencias. Mis planes para ir al Calderón se trastocaron en un santiamén. Cambiamos el manzanares por los pasillos fríos y esterilizados del Centro de Salud. La bufanda por la toquilla, el bocata por el biberón y la mochila por un carrito fasion en el que la niña seguía llorando como si hubiéramos perdido la Liga en el último suspiro.
Nos llama el pediatra y marca el Xerez. La cosa pintaba mal, no parecía que diera con el mal que afligía a mi María. Cuando la desnudamos para que la ausculte Forlán enchufa un pepino por la escuadra y la cría se troncha de risa. "Tiene la psicomotricidad muy desarrollada, esta niña está bien, se la ve que quiere comunicarse". Yo me alegro por el empate rápido y oportuno, pero me temo que nos vamos a ir de la consulta igual que como vinimos. Ahora la cría ha maquillado su dolor bajo una cautivadora sonrisa, como el Atleti con el gol del uruguayo una alineación de saldo y oportunidades. Pero fue ponerle la ropa y prestar atención al galeno cuando el Xerez nos remata y mi pequeña india arranca a berrear como una auténtica posesa, como cuando Platini nos cerró el campo y tuvimos que animar desde la calle, como cuando bajamos a Segunda tras la intervención judicial. Fue tal el sofoco y el desgañitamiento que el doctor se avino a una segunda exploración: "tiene un grave trastorno intestinal", nos soltó serio y circunspecto. "Nada grave, suele ocurrirles a muchos niños. Con este jarabe y unas gotas, todo volverá a su cauce". Y dicho y hecho. 
Salimos del ambulatorio con la derrota y el diagnóstico. Con la pena por el llanto y los tres puntos perdidos, pero con la esperanza de que María se va a recuperar y de que el Atleti estará a punto para la final de Copa y las semis contra el Liverpool sin Torres -again-.
Tendré que llamar a Quique para darle el nombre del jarabe y de las gotas. A ver si en Liga recuperamos el tono y dejamos de hacer el ridículo. Más que nada por todos los que fueron al Calderón y por los que sufrimos con el equipo estando sin ocupar nuestra butaca.

Vamos, Atleti, vamos.

lunes, 12 de abril de 2010

Prescindiendo que es gerundio

Espanyol 3 - Atleti 0

El Atleti, en tres competiciones, me tiene estresado. No es normal, aunque mole, que a estas alturas de competición y de temporada estemos vivos en Copa, en Europa y con opciones de meternos por la puerta grande en la pomada continental el próximo año vía Liga. Y claro, a uno no le da tiempo a ver tantos partidos con la de cosas que hay que hacer...
Es por eso que, después de una gran boda charra en Alba de Tormes y tras uno de esos primaverales Family's Day que tanto se echaban en falta, lo que menos le apetezca a uno es meterse en un bar (sigo emperrado en no abonarme a GOLTV porque no dan todos los partidos de mi equipo) para ver un tostonazo liguero. Total, que me he enterado del resultado por la radio, por internet y por la prensa de hoy. Como era de suponer, nada de nada. Y claro, no hay nada que objetar. He prescindido del Atleti igual que el Atleti ha prescindido de correr y presionar y batirse el cobre en Liga cuando juega fuera de casa... en fin. Yo me conformo con que saquemos los partidos del Calderón.
Este miércoles, a las 20:00, contra el Xerez, iré a la orilla del río a animar un poco pensando en que sacaremos otros tres puntitos para no alejarnos demasiado de la zona europea y pensando en que, quizá, a Quique le dé un arreón de valentía y nos regale una alineación de chavales que sean capaces de ilusionarnos en este tramo anodino de la Liga de cara a la próxima temporada.
Ahora lo que mola es pensar en que tendré entradas para la final de Copa en Valencia (que sea el 19 de mayo, por favor) y en que el Liverpool no nos robe como el año pasado.

Aupa Atleti.


viernes, 9 de abril de 2010

Un valencianista en el Calderón

Lo de ayer no tiene más que un solo comentario: A SEMIFINALES. Sin embargo, aprovechando que uno de mis compañeros de trabajo es socio valencianista y que tuvo la suerte de vivir la eliminatoria de Europa League en sus dos partidos, le he pedido que se marque una croniquita ché en mi espacio para quitarme la mala conciencia del arbitraje alemán y en señal de respeto y admiración por el buen juego de su equipo y el maravilloso comportamiento de su afición, una afición de la que él forma parte.
Os dejo con la crónica de Nacho Rausell, valenciano, fallero y valencianista.

Asistí al partido con un sueño que pronto se disipó. El partido de ida fue clave para que el Valencia no hubiera podido disfrutar una vez más de una gran noche, de una clasificación. El de ayer fue un partido más bien táctico, el resultado de ida así lo presagiaba y no defraudó. Fue un choque de medio centros en el que ninguno de los dos equipos quería perder la posición.

Después de una primera parte bronca y sin apenas ocasiones de gol, el empuje y el apoyo de una afición que no se cansa de animar hizo que el Atletico de Madrid se animara y llegaran las primeras claras ocasiones de gol en las botas de un siempre peligrosísimo Forlán y de un renacido para la causa, el checo Ujfalusi. Pero ahi estaba Cesar una noche más y como nos tiene acostumbrados para dar un recital de auténticas intervenciones: Pero con la salida del gigante Zigig y Vicente todo cambió; el Valencia se lanzó al ataque con balones largos buscando al serbio y a diez minutos del final Villa avisaba y enmudecía un estadio donde no cabía un alma:

Fue el primer aviso del Valencia, pero vendrían más con un cabezazo de Zigig donde intervino bien De Gea y acto seguido, la jugada clave del partido a falta de 5 minutos. ¿Cómo puede comerse el árbitro dos penaltis y uno de ellos tan claro? Pues sí amigos desgraciadamente, una "persona humana" le quitó las esperanzas a una afición que empezó el partido cantando y animando como siempre, pero que acabó triste y decepcionada por una acción que nos deja, de nuevo, a las puertas de una final europea y de poder celebrar un nuevo éxito del equipo.

Pese a todo, dar la enhorabuena a todos los rojiblancos porque, a pesar de todo, esto es fútbol y si están en la siguiente ronda es porque se lo han merecido y han hecho méritos para ello. ¿O quizá es fácil meter dos goles en campo contrario? También destacar el magnífico ambiente que había ayer en las gradas, me recordó al de algunas de las grandes noches europeas que he podido vivir en el coliseo de la Avenida de Suecia. Por tanto, una vez más dar la enhorabuena a toda esa pedazo de afición que tiene el Atlético de Madrid y que ayer una vez más lo demostró.

Un saludo de un valencianista de corazón, pero ante todo gran amante de este deporte que es el fútbol.
AMUNT VALENCIA!!!

martes, 6 de abril de 2010

Gracias, Quique (por ahora)

La resurrección, la primavera y el Atleti, son así. Aunque se les espera, nunca se sabe cómo te van a pillar.
A mí, este año, me ha pillado con mi hija cumpliendo tres meses en las Arribes del Duero, en la maravillosa localidad salmantina de Pereña, entre Zamora y Portugal.
Mi suegro se ha encargado de tener la chimenea todo el día encendida, mientras yo procuraba tener el móvil apagado día y noche. Hemos vuelto a patear los campos en flor, hemos disfrutado de la caída del río Uces en el Pozo de los Humos, del viejo molino restaurado de la Ribera, del regajo en ensalada, de un sermón genial -20 segundos de homilía- en la misa del domingo de resurrección y de dos partidazos de mi Atleti que me han levantado el ánimo y me han inyectado esperanzas renovadas para seguir creyendo en un equipo que Quique S. Flowers ha renovado con una terapia de confianza en los que tienen posibilidades y de espíritu ganador en los que nunca creían que sería posible llegar tan lejos.
Es cierto que llevamos más partidos que nadie, es cierto que nuestro banquillo no está forjado a golpe de chequera, también lo es que la dirección deportiva del inepto Suso G. Pitarch es de juzgado de guardia, y que los propietarios del club están más pendientes de especular con sus acciones que de afianzar la entidad y devolverle el empaque y el tronío que tuvo en tiempos pasados. Y sin embargo... ahí estamos. En la final de la Copa del Rey (¿alguien sabe ya la fecha y el lugar?), a punto de entrar en semifinales de la remozada y -poco a poco- estimulante Europalí, remontando en Liga y, lo que es más interesante: recuperando futbolistas que creíamos desahuciados y dando oportunidades a los chavales de la cantera.
La verdad es que no se puede resucitar mejor.
El jueves estaré (por fin) en el Calderón para animar a los nuestros en un partido que promete espectáculo y que nos puede colocar en una semifinal con la que no contábamos.

Gracias, Quique (por ahora). Muchas gracias.

Forza Atleti, oé.

lunes, 29 de marzo de 2010

Es lo que tiene estar en tres competiciones

Real Madrid 3 - Atleti 2

Los comentaristas del Plus son más vikingos que los Ultra Sur. Ayer comenzaban el partido insistiendo en que el Atleti estaba a 34 puntos del Madrid y que, si perdíamos, nos doblarían en este apartado en la tabla clasificatoria. Pero nada dijeron de que seguimos vivos en las tres competiciones, de que hemos llegado a la final de la Copa del Rey y que aún tenemos posibilidades en Europa. Tampoco dijeron nada del presupuesto que manejamos nosotros y del que maneja el Real Madrid. Ni de que ellos siguen con sus chanchullos como Club de Fútbol y nosotros nos tenemos que someter a intervenciones judiciales y fiscales por ser una Sociedad Anónima. Tampoco dijeron absolutamente nada sobre la cuestión del número de partidos jugados. Resulta que el Atleti es el equipo profesional español que más partidos tiene en sus piernas. Ni una palabra.

Primer set (con media hora de gasofa)
La primera parte, a pesar de que Forlán y Kun no estuvieron en todo el partido, resultó algo más llevadera. El equipo con Tiago gana mucho en el centro del campo. Y si Asunçao tuviera más fondo físico (y menos partidos) quizá hubiéramos aguantado un poco más. El gol de Reyes, con la participación al primer toque de casi todo el equipo fue, simplemente, magistral. Ver a Tiago amagando, al Kun controlando y pasando a velocidad de vértigo y a Reyes colocando un balón en un lugar imposible... eso es un placer difícil de describir. Casi tanto como ver que el utrerano (ahora reconvertido a ferviente atlético) se levanta la elástica para mostrar la foto de su hijo vestido con la rojiblanca después de clavarles un golazo a los vikingos en el estadio donde les regaló una Liga. Eso sí que no tiene precio.
Después nos metimos atrás y De Gea salvó lo insalvable, el poligonero CR97 falló lo infallable y el árbitro (penoso el trencilla) nos mandaba a los vestuarios con una victoria parcial, sin gasolina y sabiendo que en la segunda parte nos podían caer cinco.

Segundo set (sin gasofa)
Los diez primeros minutos de la segunda parte fueron una continuación de los quince últimos de la primera. Pero esta vez los vikingos estuvieron más acertados. Primero nos clavan un gol de córner en un despiste del fundido Antonio López que deja solo en el palo a Xavi Alonso que sólo tiene que empujar. Triste, muy triste.
Después el mismo Xavi Alonso mete un pase a lo Schuster y se la deja a un fulano que regatea por dos veces a Domínguez dejándolo sentado. La verdad es que fue un buen gol en el que no supimos estar atentos con el fuera de juego. Pero lo del tercero... eso sí que fue triste tristísimo. Un balón entre cinco tíos de los nuestros en el borde del área y todos nerviosos ante la avalancha vikinga metiendo el pie con azúcar y en plan "dale tú que a mí me da vergüenza". Y claro, le cae a un fulano que mete lo que metía Forlán el año pasado... y el tercero en diez minutos.
Luego vino el penalti sin tarjeta de Alonso (que luego provocó la tarjeta que el penoso árbitro no le sacó antes. Lo mismo que con Sergio Ramos). Y a los vikingos les entró un poco de miedito con el 3-2. Empezaron a perder tiempo, a quitarse el balón de encima... creo que no se habían dado cuenta de que los nuestros estaban fundidos, sin gasofa, en tres competiciones, jugando siempre los mismos... y la única opción de empatar era que Forlán se olvidase de los kilómetros que lleva recorridos y enchufase alguna desde lejos.
O que Salvio demostrase en diez minutos que es un crack y que merece la pena reservarle para la temporada que viene, o que Jurado reivindicase que es un fenómeno con sangre y no un flojo con una técnica superior (perfecto para el equipo de ajedrez. Qué poco nervio, Señor).

Otra vez jueves y domingo a las 21:00
El jueves estaré fuera de Madrid y nos jugamos la ida en los cuartos de Europa con el Valencia. No sé si tendremos energía para ese día. El equipo está con la reserva puesta. Y Quique no tiene muchas intenciones de dar oportunidades a los reservas ni a los chavales que vienen de la cantera.
Y el domingo (aún fuera de Madrid) viene el Depor al Calderón a las 21:00 horas, otra vez por el Plus. Se ve que a los del grupo Prisa les gusta el Atleti y se han empeñado en joder la entrada al campo.
Si esto sigue así, tendré que replantearme si pago mi abono para la próxima temporada. A lo mejor me sale más rentable abonarme a alguna plataforma de televisión de pago y cotizar la entrada en algún partido que me interese y me pille en Madrid.

Aún así, visto lo visto ayer. El Madrid no tiene equipo, tiene buenos jugadores. La liga la gana el Barsa, fijo. Y el Atleti necesita descansar ya y que acabe la temporada. Si es con la Copa, mejor que mejor, pero que esto acabe ya.

Vamos, Atleti, que no queda nada.

viernes, 26 de marzo de 2010

A 34 puntos del líder

Atleti 2 - Athletic 0

Tenemos 37 puntos (con los tres de ayer) y ya somos octavos en Liga. El domingo nos esperan los ricos de la cera de enfrente, los que iban a por el triplete y sólo optan a la Liga, los que cuentan a CR97 millonacos de euros entre sus filas, los que creen que el dinero todo lo puede. El domingo nos jugamos, como siempre que visitamos el Cuernabéu, mucho más que tres puntos. El domingo está en juego la demostración de que sin apenas inversión, y a pesar de la desastrosa gestión deportiva de nuestro club, podemos ganar a los dos mejores equipos de la Liga (al Barsa ya le dimos lo suyo) y optar a un doblete que sería histórico (Copa y Europa).
Lo del Athletic, ayer, fue más suerte que otra cosa. Ellos pusieron el músculo y la colocación sobre el campo. Incluso trajeron a los aficionados desde Bilbao (llegaron tarde, pero llegaron). Nosotros, a pesar de jugar ¡un jueves a las 22:00! y de ser el equipo con más partidos en sus piernas y con menos jugadores en el banquillo, llegamos y marcamos. Ellos pusieron el fútbol y nosotros el porterazo (De Gea se consolida de nuevo) y dos flechas venenosas adelante (Kun y Forlán no están en su mejor momento, pero siguen teniendo mucho peligro). 
El resumen es que había que cortarles los huevos a los de la LFP por ponernos los partidos en unos días infames: lunes, jueves... a unas horas indecentes: 22:00, 21:00 y todo por llevarse la pasta de las televisiones. Ojalá dejemos todos de ir y se oiga el eco del golpeo de balón en las retransmisiones. Ojalá se den cuenta que el espectáculo del fútbol no se limita al juego de 22 futbolistas, sino que todo lo que lo envuelve es consustancial a este hecho. Vamos, que estoy hasta los mismísimos de pagar un abono para ir al campo los fines de semana y que me endosen estos castigos que, para colmo, se ven agravados por un equipo irregular y muy mal pensado desde la dirección deportiva (¡Suso, pírate!).
Por cierto, ¿alguien sabe por qué sigue sin disputar un solo minuto Cabrera? ¿No era internacional este chico? ¿Es necesario que Ufjalusi y Domínguez jueguen en cualquier lado todos los días? ¿Qué ha pasado con Pablo Ibáñez, se va definitivamente al Madrid? ¿Y Juanito, ha colgado las botas? ¿Por qué Salvio no ha jugado ni un solo encuentro de titular? ¿No era tan bueno el chaval? En fin, que cuando me da por no entender las cosas, me pongo muy pesado.
Ahora a por los vikingos. El domingo todos estarán pendientes de nuestro equipo. Es el momento de demostrar que los 34 puntos que nos sacan se quedarán en 31. Que queremos entrar en Champions por méritos propios y que este año, sin inversiones, podemos llevarnos un doblete mientras ellos perderán -frente a nosotros- su única posibilidad de ganar algo.

Vamos, Atleti, vamos.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Paseando la rojiblanca por Bolivia


Acabo de regresar de Bolivia. He estado grabando en los Andes, a 5.200 metros de altitud, y en la selva, recorriendo los ríos de la cuenca amazónica y pescando pirañas.
Durante este tiempo -más de quince días- el Atleti ha empatado in extremis contra el Zaragoza, hemos mantenido un empate a cero en el Calderón con el Sporting de Lisboa, hemos vuelto a empatar contra los lusos a dos superando los octavos de la Europa League y colándonos en los cuartos de una competición que (aunque no me gusta demasiado) todavía nos ofrece la posibilidad del doblete. En este tiempo hemos superado a Osasuna en un partido aburridísimo y yo me he ido enterando de lo que hacía el equipo de mis amores gracias a los SMS de mi hermano que llegaban a mi móvil cuando pasaba por alguna localidad con cobertura. En ocasiones llegaban varios a la vez.
Lo mejor de todo ha sido que he paseado la camiseta del Atleti por la selva boliviana, por el departamento de El Beni, y por las alturas de la puna en este maravilloso país andino. He montado con ella en avioneta (superando tormentas tropicales), he surcado el río Mamoré y sus pequeños afluentes, las inundaciones de Trinidad y, sobre todo, he flipado porque un propio del lugar me deseó que celebrase en Neptuno la consecución de la Copa del Rey. Aquí siguen la Liga española, la argentina y la italiana.
Como he pasado casi una semana en la localidad de Cochabamba, me acerqué a la "cancha" (el mercado. Como un zoco temático) y allí compré la "polera" (camiseta) del Aurora, el equipo de los pobres de la ciudad de la eterna primavera. Uno tiene sus manías. Yo colecciono camisetas de equipos sencillos y humildes que se parecen al nuestro en las ciudades que voy visitando.
Paseando por la "cancha" me encontré a un chaval con la camiseta del Atleti. Le paré (y le di un susto de muerte) y le hablé de nuestro equipo. El pobre chico no tenía ni idea de que llevaba la elástica de los nuestros, me dijo que se la había comprado porque le gustaban los colores... en fin. Creo que después de la chapa que le metí le quedó muy claro que los atléticos somos especiales. Sobre todo especialmente pesados.
Y hasta aquí mi periplo boliviano que acabó aterrizando con la amargura del 4-1 en el Ono Stadi ante un Mallorca que huele a Champions. Ayer destituyeron al entrenador del Sevilla (todo lo que les perjudique nos favorece pensando en la final de Copa).
Lo peor de todo son los horarios de nuestro equipo. Me sumo a las protestas del Frente Atlético contra los partidos del lunes. Y aprovecho para quejarme por el partido de liga de este jueves a las 22:00. Ojalá algún día los estadios estén vacíos y la gente deje de ver los partidos por la tele. Van a matar a los aficionados, van a matar este espectáculo, van a matar a nuestro Atleti.

Este jueves, no voy al campo. Superaré el mono de fútbol en casa disfrutando de mi hija y de mi mujer. Que les den.


Forza Atleti, oé.

lunes, 1 de marzo de 2010

Un cólico era poco

Atleti 4 - Valencia 1

Llevo una semana de auténtica locura. Mi hija no acaba de superar los cólicos del lactante, ni con anisetes ni con la homeopatía del Colikind ni con masajes... para colmo estoy con los últimos guiones antes de viajar a Bolivia el 4 de marzo. A todo esto se une que he tenido que cambiar de ordenador y que ando mirando un coche donde quepan todos los trastos de mi nueva vida. En fin... un estrés que sólo se ve paliado por las victorias del Atleti. Por el pase (ahora sí) a octavos de la Europa League (que empieza a gustarme un poco más) y por el apabullante triunfo de ayer ante un Valencia en el que Marchena no quería participar.

No pude ir
Estuve todo el día buscando aliados para ir al Calderón en un partido que televisaba el Plus a las nueve de la noche. Mi sobrino, que tampoco pudo ir contra el Galatasaray por culpa de los exámenes, se mordió los puños y se quedó hincando los codos en casa. Sus padres también decidieron que lo verían por la tele alegando los últimos coletazos de la tormenta dichosa que yo no vi nada más que por televisión. Mi hermana no está muy católica y prefirió quedarse con su niña en casa descansando. Total, que sólo me quedaba mi hermano pequeño y su futura mujer para convencer. Y les convencí. Hice unos bocatas, quedé con ellos a las ocho y, cuando ya tenía la bufanda y el abrigo puesto... mi hija que se arranca con un llanto nuevo y desconocido para nosotros. Susto brutal. No sabemos cómo consolarla. El termómetro nos tranquiliza porque la temperatura es normal. Me quito el abrigo. Dejo la bufanda encima de la mesa del salón y decido quedarme en casa con mi pequeña atlética.

Pérez Burrull, inútil
La pena fue que el cólico no le diese a Pérez Burrull. Mi hermano y mi futura cuñada me informaron puntualmente de lo que sucedía en el Calderón al tiempo que se preocupaban por los dolores de su última y rojiblanca sobrina. "Lo del árbitro es de vergüenza. Vamos empate, pero les metemos tres o cuatro fijo". Esto era en el descanso. Y mi hermano lo clavó: cuatro chicharros que pudieron ser ocho si el inútil del árbitro de la nevera no nos roba otros dos penaltis descarados y si César, el portero provocador del Valencia, no hubiera tenido la tarde inspirada.
Muy bien el Atleti. Concentrado en defensa, con Tiago de mariscal en el centro del campo y los cuatro puñales de Reyes, Simao, Forlán y el Kun afilados y amenazantes. Así da gusto.

Somos grandes
El Atleti ha vuelto a demostrar, para los que no lo tenían claro, que sigue siendo un grande. Pero no un grande cualquiera, sino un equipo grande que se crece ante los de su talla (Barcelona, Chelsea, Valencia, Sevilla...) aunque luego los equipos de provincias (Mallorca, Málaga, Real Madrid...) nos ganen fácil en el Calderón o nos marquen antes de que nos sentemos en nuestra butaca.

Estos tres puntos saben muy bien. Son tres puntos que dan esperanza después de dos meses de competición frenéticos en los que nos hemos colado en la final de la Copa del Rey, seguimos en la Europa League más competitiva de todos los tiempos y -cruzo los dedos- empezamos a recuperar aire para no pasar apuros en la Liga.

A Bolivia
El jueves vuelo a Bolivia por motivos de trabajo. La fortuna ha querido que haya partidos de selecciones y me pierda menos partidos de los previstos. Esto es una buena señal. A mi vuelta, a finales de marzo, visitaremos el Bernabéu. Sólo espero que el Atleti me reciba con una victoria en el más que probable escenario de la final de Copa. Esos tres puntos sí que me sabrían a gloria, serían como un bálsamo para los cólicos de mi hija María.

Te quiero Atleti, loro lolo lolo, te quiero Atleti...

lunes, 22 de febrero de 2010

Tres puntos que echaremos de menos

 
Almería 1 - Atleti 0
Mi fin de semana ha sido tan intenso y con tantos compromisos que no he podido ver el partido. Además, como los sinvergüenzas de GOL TV lo tenían en exclusiva y me he negado a abonarme a un canal que ni siquiera da todos los partidos de mi equipo... pues eso, que puse la radio un par de veces y escuché el tostonazo de la primera parte. Luego me cagué en Forlán por haber fallado un gol con el portero vencido, me alegré con las tres paradas de Asenjo, volví a jurar cuando Thiago metió un zambombazo al larguero y apagué cuando faltanban cinco minutos, habían expulsado a Quique y parecía que nos dejábamos dos puntitos en la provincia del desierto donde lleva un mes lloviendo sin parar.

Pero como sé que el Atleti es impredecible, le dije que mi mujer que estuviese atenta mientras yo resolvía un asunto de biberones. Abre la puerta de la cocina y me suelta: "Acaba de marcar el Almería y ya no queda más tiempo". Moví la cabeza en silencio con una negación pausada y una resignación preocupante.
Echaremos en falta estos tres puntos al final de la temporada. Casi tanto como los dos que nos dejamos en Santander, los tres de Getafe, los que se llevó el Mallorca con nueve en el Calderón, los de la goleada del Málaga en nuestro campo... en fin, que  uno no quiere ser agorero pero... el año que descendimos también jugamos la final de Copa (y la perdimos con el maldito gol de Tamudo y Toni nada más comenzar el partido).

Este jueves nos jugamos el pase a cuartos en la Europa League en Estambul y el domingo, en casa, recibimos a un Valencia que sólo ha perdido dos partidos lejos del Turia. A ver si nos ponemos las pilas. Este Atleti a veces cansa.
Venga, chavales, a ganar.

viernes, 19 de febrero de 2010

Una tila para Asenjo, please

Atleti 1 - Galatasaray 1

Ayer no fue un buen día. Mi hija María estuvo llorando casi desde que se levantó por culpa de los gases y los dichosos cólicos del lactante. Mi pequeña rojiblanca parecía saber lo que se nos venía encima. Mi chica y yo nos armamos de paciencia y probamos mil y una artimaña para calmar sus dolores.
Por la tarde, aún sin decidir si me acercaría o no al Calderón, mi sobrino me suelta que él está liado con los exámenes, que no tiene muchas ganas de ver la Europa League y que, además, lo echan por la tele. Mi hermano Ramón salía tarde de currar, como mi hermana Belén. Y mi hermano Ricar, como su hijo, se apunta al sofá porque hoy había que madrugar para acabar la semana de curro. Dicho y hecho. Me quedo en casa con la niña llora que te llora.

Telecinco, inútiles
Enchufo la tele sorprendido porque Telecinco es la que retransmite la cosa esta de la Copa de Ferias. Ya venía yo algo mosqueado porque en Teledeporte el Estudiantes había perdido ante el Valencia cuando tenía tres puntos de ventaja a falta de 50 segundos... en fin.
La primera tocada de huevos es escuchar los comentarios de J.J. Santos, un tipo que no soy capaz de digerir. Hago un esfuerzo.
El Atleti juega ordenadito con Ufjalusi en la otra banda y Valera (sólo pundonor) en la suya. Sin embargo el equipo está serio y bien colocado. Crea muchas ocasiones y parece que se toma en serio la competición. Los aficionados turcos montan el pollo en la grada y los inútiles de Telecinco se centran más en lo que pasa fuera del terreno de juego que en el partido. No doy crédito. Parece que el realizador del espectáculo es el de los informativos carroñeros y sanguinolientos de la cadena de Berlusconi. Intento imaginarme lo que pasa sobre el césped y no salgo de mi asombro cuando pasan algunas de las repeticiones en las que no se ve nada. Y la siguiente es peor. Parece que las cámaras las ha colocado a ras de hierba un fenómeno de las retransmisiones deportivas. No se ve la jugada. No se ve el balón. Sólo las caras de los jugadores, planos cortos. Una vergüenza de retransmisión.

Reyes 
El sevillano ha pasado de llevarse las mayores broncas del estadio (especialmente en su primera etapa rojiblanca, antes de irse al Benfica) a convertirse en uno de los ídolos del campo. Lo cierto es que ayer cuajó un gran partido. Provocó una falta al borde del área después de una jugada personal. Y él mismo ejecutó el golpe franco para ponerla lejos del alcance de Leo (Franco también). Golazo que se verá hoy en todas las televisiones de Europa. Al andaluz sólo le falta aprender a hablar en público y sacarse el graduado escolar pero, en el campo, está resultando el mejor fichaje del año. A Salvio apenas nos dio tiempo a verle. Salió cinco minutitos para que el respetable aplaudiese a Reyes y recibiera al joven argentino con una calurosísima ovación de bienvenida. A ver qué nos aporta este chico. Un chaval que ha costado 8 millones de euros.

Porterazo, portero y porterillo
De Gea se erigió, de nuevo, como el porterazo del Atleti y el futuro portero de la selección absoluta. Dos maravillosas intervenciones evitaron que los turcos empataran. David De Gea es serio, tiene la cabeza fría, se sabe colocar, tiene una envergadura nada desdeñable y manda, manda mucho en el equipo. Y los compañeros le respetan porque no tiene mando ni poder, el chaval lo que tiene es autoridad. Una autoridad que se ha ganado con su seriedad a la hora de desempeñar un trabajo con muchas garantías para todos. 
Leo Franco, como era de esperar, hizo el partido del año. En Turquía está siendo cuestionado porque ha cometido algunos errores que le han costado varios puntos al equipo pijo de Estambul. Pero se cumplió la historia una y mil veces repetida. Cada vez que un ex-atlético vuelve al Calderón, nos la lía demostrando que vale mucho más de lo que demostró cuando vestía la rojiblanca. En fin. Paradón tras paradón de Leo que dejó sin marcar a Simao, Kun y Forlán en ocasiones clarísimas.
Y llegó la lesión de De Gea. El Calderón cantándole la canción heredada del niño perdido (Fernando Torres), la ilusión de ir con un 1-0 y un Atleti con posibilidades de ampliar la diferencia aunque con menos intensidad en la segunda parte. El partido controlado... y sale Asenjo. La grada le recibe con aplausos y con cánticos haciéndole ver que todos hemos olvidado su incapacidad para salir de debajo del larguero...
Cinco minutos duró la ilusión. El primer balón que cuelgan los turcos en el área es un auténtico recital operístico de Asenjo. Sale tarde y muy mal. Derriba al central, deja el balón a los pies del delantero centro y la fortuna quiere que nuestro lateral desbarate lo que era un gol claro.
La siguiente ocasión no acabó tan bien. Otro balón colgado al área. Asenjo se queda en la línea y cuando intenta tapar el remate (tapar o lo que intentara, que aún no sabemos qué intentó hacer. Y menos con las repeticiones de Telecinco), gol.

Por favor, que lo de De Gea sea sólo un tironcillo. Por favor, que nos devuelvan el dinero que pagamos por Asenjo. Y si no, que le den unas tacitas de tila cada vez que tenga que parar.

Lástima de día, oyes.

Aupa Atleti.  

lunes, 15 de febrero de 2010

Tres puntos... y final

Atleti 2 - Barça 1

Tres puntos ante el hexacampeón, ante el único equipo invicto en los 22 partidos de Liga son algo más que tres puntos. Son una victoria moral y un empujon para poner final a una temporada liguera infame que aún nos tiene más cerca del descenso que de Europa. Vamos, que son tres puntos y final (de Copa) que los 55.000 atléticos que ayer llenábamos el Calderón hemos sabido agradecer después de soportar tostones indescriptibles y nauseabundos como el día del Málaga (ojo, hace solo quince días de esto) o la vergonzosa actuación ante un Mallorca con nueve que desenmascaró a una plantilla a la que, por lo visto, sólo le faltaba la confianza que da De Gea, el criterio de Tiago, la clase de Reyes, la magia del Kun, el olfato goleador de Forlán, la entrega y puntería de Simao, las recuperaciones de Asunçao, la velocidad de Perea, la concentración de Domínguez, la entrega de Antonio López y el tronío de Ufjalusi. Y lo que es más importante, que los once jugaran para el equipo. Juntos, presionando, con mentalidad ganadora, con un Calderón entregado a pesar del frío, las horas y la penosa temporada liguera. Y, por lo visto, ha llegado el momento.

Vikingos y sevillistas
En el Atleti hay tantas cosas que no se entienden, que es mejor olvidar y pasar página para centrarnos únicamente en lo último. Ayer, por ejemplo, una gran parte de la grada seguía empeñada en que era mejor que perdiéramos para que el Madrid no diese alcance al Barça. Sin comentarios.
En cuanto a los cánticos contra el Sevilla... pues bueno, la verdad es que a mí no me cae especialmente bien el equipo andaluz, pero creo que es mejor animar en positivo que no insultando sin sentido. Vamos que prefiero una cantinela más original que no el "Pu ta Sevi llá, Puta Sevillá".Que, además, tiene una rima forzada y no dice nada bueno de nuestra afición. Pero quizá sean menudencias después de haber disfrutado ayer de uno de los pocos partidos potentes de los nuestros (además del 4-0 al Racing, y del empate con el Chelsea).

Lo mejor
Sin lugar a dudas la sensación de equipo y la presión en la salida de balón del Barça. Por cierto, los blaugranas (ayer de amarillo) uno de los mejores equipos que he visto este año en el Calderón. Sin dar un pelotazo, todo toque, sacando la bola desde atrás. Y eso que se notó que en defensa andaban algo descoordinados, que se les lesionó un delantero nada más empezar, que el gigantesco Ibrahimovic estaba todo el rato en fuera de juego y que Xavi e Iniesta estuvieron absolutamente tapados por un Tiago y un Asunçao más inspirados que otros días. La verdad es que todo el equipo ha estao enchufadísimo. Desde De Gea (que empezó acojonándonos y acabó demostrando que es el portero titular en el Atleti y el reserva de la selección) y acabando por Agüero (que falló dos goles absolutamente increíbles para lo que viene siendo el argentinito). Simao estuvo potentísimo en defensa recuperando balones y muy certero en la falta que clavó con la ayuda de los dos compañeros que jugaron con la barrera. Forlán parecía casi resucitado y Reyes, a pesar de no estar demasiado trabajador en defensa, cuajó un partido sensacional. Si hasta Perea nos hizo olvidar sus clamorosos fallos-gol y Antonio López falló menos de lo normal.

Lo peor
Iturralde. El árbitro casi se convierte en protagonista. Pitó con un bucle de 20 segundos de retardo calentando al personal sin necesidad. Debió expulsar a Maxwell por segunda amarilla y pitar una cesión en el área del Atleti cuando faltaban apenas cinco minutos. Muy mal auxiliado (por decir algo) en las bandas. 
Entre lo peor, una vez más, el horario intempestivo (a las 21:00 un domingo, en un febrero gélido y junto al río). 

Ahora a ver qué pasa con la Europa League. Este jueves quizá me anime a ir al campo otra vez con la esperanza de ver lo mismo que ante el Barça, con la ilusión de que se confirme la recuperación del equipo. Y de nuevo a las 20:45, junto al río, en invierno... este Atleti me va a matar.

Aupa Atleti.   

viernes, 12 de febrero de 2010

Nos vemos el 26 de mayo


Racing 3 - Atleti 2

El resultado es lo de menos (lástima por De Gea). Lo único importante es que hemos solventado el trámite y que los nervios del gol en propia puerta en el minuto 2 no hicieron mella en un equipo que tenía una ventaja descomunal y que supo jugar en todo momento sin perder de vista el objetivo: llegar a la final y ser conscientes de que teníamos cuatro goles de ventaja.

Ayer andaba enfrascado en un guión, coincidencias de la vida, de un reportaje grabado en Santander. De modo que tenía la cabeza en la capital cántabra y el corazón en los campos de Sport del Sardinero. Intenté concentrarme en el trabajo y me fue imposible. Al final decidí ponerme a ver el partido. Ya íbamos 1-1 en el minuto diez. Me relajé sobremanera. Mucho más viendo cómo estaba plantado el equipo en el campo durante la primera parte.

Cena rápida, cambio a la niña, le doy el biberón, le saco los aires difíciles y marcamos el 1-2. Golazo del finolis Jurado tras una pared espectacular con Sergio Agüero. Se acabó lo que se daba. Mi niña pasa a la fase REM y yo trato de mantener la atención en el partido sin lograrlo. Doblé y me quedé plácidamente dormido pensando en la final de Copa, en las seis entradas que necesito para ir con mis hermanos, en el buen tiempo que hará en mayo, en mi niña y mi sobrina vestidas del Atleti por las calles de Madrid, en el tiempo que hace que no llegamos a una final, en la maldita mala suerte contra la del Espanyol que vi en mi piso de estudiante salmantino rodeado de vikingos, en la que perdimos contra el Valencia que vi rodeado de culés en una sala con butacas de cine, en la que le ganamos al Barça en Zaragoza con gol de Pantic en un año inolvidable, en la que le birlamos al Mallorca con gol de Alfredo de rebote, en la mítica final del Bernabéu contra el Madrid en un 2-0 espectacular con golazos de Paolo Futre y Bernd Schuster... joder, ha pasado tanto tiempo que, como dice mi sobrino: "Tío, que voy a cumplir 18 y no recuerdo haber ganado nada con el Atleti". Pues tranquilo, Álvaro, que este año lo vas a ver. Y en el campo, con tus padres, con tu tía Belén, conmigo, con el tío Ramón. Y nos abrazaremos con cada gol, y cantaremos hasta quedarnos roncos y saldremos envueltos en una nube de emociones y alegrías que, por mucho que te contemos, no llegarás nunca a imaginar hasta que lo vivas en primera persona.

Qué hermosos son los colores, de las rayas rojiblancas, van a quedar campeones, todo el público te aclama. En la Liga y en la COPA, y en encuentro internacional. Eres siempre tú el primero, eres siempre tú el primero con un juego sin igual. Atlético de Madrid, Atlético de Madrid, yo seré tu seguidor, yo contigo hasta morir.

lunes, 8 de febrero de 2010

Dr. Jekyll y Mr Hyde

Racing 1 - Atleti 1


A nadie le extrañaría que el bueno de Stevenson hubiera sido socio del Atleti. Aunque en 1886, cuando escribió su obra sobre la psicopatología de la personalidad, aún no se hubiera fundado nuestro club. 
El caso es que si el jueves los nuestros daban un recital de fútbol en Copa contra el Racing mostrando la versión más honesta y filantrópica del fútbol, en plan Mr. Hyde. Ayer, en los Campos de Sport del Sardinero mostraron su cara más tenebrosa en un alarde de racanería y tran-tran que nada tenían que ver con lo mostrado ante el mismo equipo (en distinta competición) tres días atrás.

Quizá el caso paradigmático con el que entender esta dualidad, este maniqueísmo rojiblanco, sea el del colombiano de Turbo: Luis Amaranto Perea fue capaz de ponerle en la bota el empate a Colsa y, poco después, de salvar un gol cantado de Thité (con fortuna, pues su despeje sobre la raya pegó en el palo y no entró. Además el rechace que recogió el propio Thité golpeó en Dominguez y salió fuera). 

Parece ser que la Liga este año, como venimos diciendo desde hace varias jornadas, habrá que irla solventando lo antes posible. Sin pensar en Europa y con la cabeza lo suficientemente fría para lograr lo antes posible los puntos que nos aseguren la permanencia. De ese modo, y dejando que nos elimine el Galatasaray de Leo Franco, podremos pensar y organizar la temporada que viene y centrar todos nuestros esfuerzos, ilusiones y deseos en la final de Copa (si pasamos frente al Racing) que se jugará allá por el mes de mayo.

Mientras tanto que Quique empiece a dar descanso a los futbolistas que se han comido más partidos que nadie (incluso más que el Barça), que se arriesgue a sacar a los chavales de la cantera para que se vayan fogueando en la máxima categoría. Que Cerezo y Gil Marín vendan de una vez el club y que García Pitarch se vaya a tomar por culo.

Esta semana nos jugamos la temporada en Santander y luego, en el Calderón, a ver con qué Atleti con encontramos frente al hexacampeón: ¿Dr. Jekyll o Mr Hyde?

Forza Atleti, oé.

viernes, 5 de febrero de 2010

Por fin, fútbol en el Calderón: ¡Y del Atleti!


Atleti 4 - Racing 0

Como lo leen. Anoche hubo, por fin, fútbol en el Calderón. Y lo mejor de todo es que el fútbol lo puso el Atleti. El fútbol y los goles. En serio. Aunque parezca mentira. Sí, sí, los mismos tíos que perdieron calamitosamente contra el Málaga hace cuatro días; exactamente los mismos que no supieron sacar nada positivo de Getafe en Liga. Esos mismos. Claro que ahora ustedes me dirán que la Copa es otra historia (mira que me gusta a mí la Copa). Y sí, parece que es otra historia. Aunque el partido contra el Racing me daba mucho miedito. Tengan en cuenta que sólo habíamos eliminado a un Segunda B y a dos Segundas que coqueteaban con el descenso a la categoría de bronce. Y el Racing era uno de los mejores equipos de 2010, que no había perdido ni uno de sus nueve partidos. Era para acojonarse, ¿no?

Noche de perros
Suponía que acabaría yendo al Calderón. Y así lo escribí en el post anterior. Cada vez me conozco mejor. La excusa para ir un día entre semana, a las diez de la noche, lloviendo y con el partido televisado no ha sido otra que agarrarme a la ilusión de mi sobrino. El tío, a punto de cumplir los 18 años, me llama por teléfono y me dice: "Tío, que me lo he pensado mejor, que es una semifinal, que yo hago los bocatas". Y allí nos presentamos los dos, cenando en las escaleras de nuestro vomitorio mientras calentaban los futbolistas. Con nuestro chubasquero, un pequeño paraguas y hasta dos almohadillas alquiladas (un pavo cada una, flipo) porque no había pseudo-revistas que echarse a la butaca.
El campo no estaba lleno pero sí que había un ambiente especial y algo eléctrico. Desde Santander vinieron, al menos, 5.000 tíos animosos y cantarines que estuvieron animando hasta que les metimos el primero en el minuto 9. Luego sólo se oían los cánticos de una afición, la nuestra, que estaba ansiosa de fútbol, de compromiso, de triunfos y de títulos (aunque esto ya se verá).

Partidazo
El Atleti hizo ayer, sin duda, el mejor partido de la temporada. Y eso que el árbitro se empeñó en quitarle méritos regalándole un penalti que, desde el fondo contrario, vimos claramente que había sido fuera. Igual que vimos que era roja directa y sólo sacó una amarilla. 
Pero vamos, que no necesitábamos que metiera la falta en el área porque metimos otros tres goles, tiramos dos veces al palo, creamos ocasiones muy claras que Jurado y Kun no tuvieron la fortuna de meter y, lo que es mejor, el centro del campo funcionó como nunca. 
Señores, Tiago y Asunçao son una muy buena noticia para el Atleti. Sobre todo cuando Reyes y Simao están enchufados y defienden tanto como atacan. Especialmente cuando De Gea da tanta seguridad atrás y coloca a los centrales que, por fin, le hacen algo de caso. Sobre todo si Perea sólo tiene tres de sus espectaculares cagadas pero es capaz de resolver con acierto, solvencia y mucha velocidad otras diez o doce jugadas de los contrarios minándoles la moral. Pero sin duda el motor del equipo estaba arriba, en un Kun tan egoísta y regateador como pasador y jugador de equipo. Con unos controles, unos regates, unos arranques y una imagnación que sólo un fenómeno del fútbol es capaz de hacer en un terreno de juego convirtiendo cada uno de sus movimientos en pura poesía. Partidazo del argentino que se echó el equipo a las espaldas y no tuvo la recompensa (merecidísima) del gol.


Forlán, anímate
El Cachavacha sigue en muy baja forma. O lo que es peor, en un estado apático y desmoralizante que contagia a cualquiera. No lucha los balones, no corre con alegría, se enfada con sus compañeros cuando no le pasan el balón y su desmarque es estéril. Me gustó mucho que lanzase los penaltis, mi sobrino y yo rezamos para que los metiera y el campo entonase el U RU GUAYO U RU GUAYO para ver si despierta y sale de su cueva. Me pareció una buena noticia que Diego fuese a celebrarlo con Quique S. Flowers y sus compañeros del banquillo. Ojalá se recupere pronto el bota de oro. Le necesitamos para no pasar apuros en la Liga y tratar de llegar a la final de Copa. Porque, ojo, aún queda partido de vuelta en Santander. Y no hace tanto que nos metieron cinco. Y como yo me conozco el percal... me uno a Quique: "Todavía no me veo en la final". (Aunque tenemos pie y medio en ella).

Ahora a ver qué hacemos contra los mismos este domingo en el Sardinero. Supongo que será un entrenamiento para afrontar la vuelta de Copa. Luego nos vendrán los apuros en Liga porque recibimos al Barça. Aunque, claro, con este Atleti intermitente y bipolar cualquiera sabe qué puede pasar contra los hexacampeones que nos hexagolearon en la despedida de Torres.


Cántico heredado
Otra muy buna noticia: nuestro porterazo De Gea (leer todos los post desde el final de la temporada pasada para comprobar que veníamos avisando de que este tío es una máquina. Y ojo, que con Borja va a pasar lo mismo). Bueno, pues que nuestro porterazo ha heredado el canto de Fernando Torres. Y eso mola mucho: 

Da-vid-De-Geeeea, lara lara, la la, David De Geeeea, lara la la la la, la la la.

 


 

lunes, 1 de febrero de 2010

En frío: SINVERGÜENZAS

 
Atleti 0 - Málaga 2
Ayer, después del esperpento, llegué a casa pronto. Y no quise escribir porque estaba caliente, muy caliente. Llegué pronto porque en el minuto 70, cuando el Málaga con colocaba el segundo, la mitad del estadio desfiló barriendo el suelo con los ojos y dando cabezazos que intentaban negar lo que habían decidido dejar de presenciar. Un bochorno absoluto. 

Tras la agonica clasificación copera contra otro Segunda que roza el descenso (ya antes habíamos pasado haciendo una gesta contra el Huelva, en la misma situación) el personal se creyó el espejismo y abarrotó un Vicente Calderón que empezaba la segunda vuelta contra el Málaga. Los andaluces nos endosaron tres al empezar este calvario liguero para que nos enterásemos de cómo iba a ser la temporada  Ayer nos clavaron otros dos. 

Estadísticas
Como llegamos pronto al campo (mi hermano, mi sobrino y yo. Esta vez mi hermana acertó y decidió no venirse y quedarse en casa con su hija) nos empapamos las pseudo-revistas que regalan a la entrada. En ellas se recordaba que el Málaga no había ganado ningún partido fuera en toda la temporada; "hoy rompen la racha", auguraba mi sobrino. También se decía que llevaban más de 50 años, ¡medio siglo!, sin ganar a un equipo en Madrid. Mientras veíamos calentar a los malacitanos mi hermano advertía sobre la presencia de Caicedo, un delantero rompedor que acababa de fichar el Málaga procedente del Manchester City. Al final el chico, peleón, no dio demasiada guerra. Y aún así nos ganaron 0-2, ojo.
Los sinvergüenzas
A estas alturas de la película todos sabemos quienes son los culpables de esta debacle: Cerezo y Gil Marín. Propietarios (indebidos) y gestores (nefastos) de un club cuyo principal patrimonio es la afición (de la que no pueden apropiarse, aunque sí despistar y manipular con maniobras dignas de Goebbels). Pero los que estaban en el campo merecen un repaso pormenorizado.
Primero las excepciones: De Gea, Domínguez, Tiago y el incomprensiblemente sustituido Ibra. Éstos se dejaron la piel en el campo, mostraron su compromiso y dejaron en evidencia a una banda de sinvergüenzas que volvieron a reírse de 50.000 personas que acudieron a animarles mientras ellos paseaban por el campo como quien oye llover.

- Antonio López: El de Benidorm está en muy baja forma. Siempre ha sido un tipo comprometido. Ayer no dio una a derechas. El primer gol se forjó en un ataque por su banda. Dejó pasar el balón que llegó al otro costado donde Ufjalusi no podía llegar jamás, más que nada porque estaba fuera del campo, tumbado, recibiendo cuidados médicos. Antonio López protagonizó otra de esas acciones que me hierven la sangre. Al ser sustituido por Raúl "paquete" García le tiró el brazalete a Domínguez, o a Perea, o a un lugar indeterminado, en lugar de ir corriendo como una bala para entregárselo en mano a Simao.

- Perea. El colombiano ya ha acabado su ciclo en el Atleti (y seguramente en el fútbol español). Si tuviéramos equipo de atletismo quizá podríamos recuperarlo ahí. Mientras tanto hay que darle descanso, que se relaje, que ayude a la grada a recuperar la tranquilidad. Por cierto ¿Qué coño pasa con Cabrera? ¿Tan malo es el chaval para no haber disputado un mísero minuto? Recuerdo a la concurrencia que ocupa plaza de extracomunitario. Esto no hay quien lo entienda.

- Ufjalusi. El checo va a lo suyo. Está más preocupado de no fallar y de no complicarse la vida que de lo que pase en el conjunto. Con él no va lo que no entra por su lado. Y esto sin contar que quiso hacer la guerra por su cuenta con el balón pegado al pie y queriéndola subir hasta el otro área... supongo que era más por desesperación y que debería haberle puesto entre las excepciones, pero no cuajó un buen partido.

- Simao. Sigue sin llegar al área en los saques de esquina. Sigue sin desbordar. Sigue sin ofrecerse en el centro del campo. Sigue sin puntería. Sigue sin estar en forma. Sigue desquiciado y perdiendo balones tan sencillos que pareciera fallase a propósito. Un tiempo de reposo no le vendría nada mal.


- Jurado. Partiendo de que la banda no es su sitio no puedo menos que reafirmarme en lo que siempre he dicho de este tipo. Un señor al que hemos renovado casi de por vida. ¡No tiene sangre, coño! No tiene espíritu, ni fuerza, ni va al choque. Es todo técnica y toquecito. Ayer, penoso. Para el equipo de ajedrez cuando lo montemos.


- Camacho. Quiso y no pudo. No está para jugar. Muy fallón en el pase, inoperante en la recuperación. Ni siquiera supo estar cerca de Tiago (el mejor, con diferencia) cuando el portugués (todo clase, pundonor, frialdad y criterio) tenía el balón y buscaba un socio.


- Forlán. Lo de Forlán no tiene nombre. Para mí el peor de todos. El principal culpable del circo. El que tuvo la cara más dura. No corrió ni un balón. No peleó ni una sola pelota. Parecía que le molestaba jugar junto al canterano Ibra y que éste le dejase en ridículo. El colmo de los colmos fue cuando se encuentra solo con un balón de cara a portería, sin ningún contrario por delante, con campo para correr y meter gol... el tío, sin hacer intención siquiera de querer marcar, tira desde donde la pilla. Como diciendo "paso de jugar, paso de marcar, paso del Atleti, de vosotros y de esta movida". El remate de su absoluta desfachatez vino en la segunda parte cuando (perdiendo 0-2) le pitan fuera de juego y, en lugar de parar el balón con rapidez para no perder tiempo, sigue la jugada andando y lanza el balón a la portería... me lo comía. Echarle del club era poco. Por cierto, también está renovado hasta que le salgan pelo a las ranas.


En resumen
Nos conviene que el Racing nos elimine de la Copa, nos conviene que el Galatasaray nos elimine de la Europalí, nos conviene que se acabe la temporada cuanto antes (y salvemos la categoría) y nos conviene preparar el próximo ejercicio. A ser posible sin Cerezo y sin Gil, sin mangantes, sin gentuza. Nos conviene limpiar el vestuario. Nos conviene que Quique S. Flowers le eche un par de huevos y deje fuera a todos estos sinvergüenzas, que convoque a ocho o nueve chavales del filial y les cierre el paso a los mercenarios (si ganan la Copa, ojo, serán héroes) para que no puedan ir al Mundial, para que ningún equipo decente quiera tenerlos en sus filas.


Y todo esto en frío... imagínate como estaba ayer. Pasando frío por estos cabronazos en lugar de estar en casa con mi mujer y mi hija. Es para matarlos.


Somos nosotros, Atleti somos nosotros.