lunes, 31 de enero de 2011

Calados y meados


Atleti 0 - Athletic 2

"Calaos, meaos, pero encantados con el partido. Gracias x los abonos. La crónica, lo dicho: calaos en lo meteorológico y meaos en lo deportivo". Así de claro el mensaje que mi amigo Juan Sancho enviaba a mi móvil después del chaparrón de agua y fútbol que cayó en el Calderón.

Como usted se puede imaginar, el menda lerenda se ha solidarizado con sus hermanos y, esta vez sí, se ha declarado en "HUELGA DE ATLETI", por lo que pasa de acudir a pasar frío, ver trotar a unos chicos bajo la lluvia y seguir sufriendo el desastre de una institución que no acaba de aprender de sus propios errores.

El partido lo vi por la tele. Me encantó el Athletic de Caparrós. Con una apuesta brutal por los jóvenes de la cantera. Con tíos como Llorente, David López o Iraola que le dan un toque de calidad a un equipo luchador en todas las líneas y con el desparpajo y la velocidad de chavales como el incansable y eléctrico Muniáin. Lo de Gaizka Toquero merece un comentario aparte. Le vi varios partidos cuando jugaba -no hace tanto- en 2ªB, en el Sestao River. Y ya despuntaba por alto con remates de cabeza increíbles. Luego pasó rápidamente por el Eibar y se ha asentado como un icono en el Athletic derrochando coraje y corazón. Como para que la afición de los leones (que sabe de fútbol y de entrega) no le quiera. Ayer metió sus dos primeros goles de la temporada. Los dos a pase de Iraola, los dos con la colaboración silenciosa de un Llorente trabajador y humilde que presiona, corre, fija a los centrales, regatea y falla penaltis (lleva tres fallados el riojano esta temporada).

Del árbitro paso de hablar. No es excusa que se equivocara y nos dejara con diez. El Sevilla remontó el sábado un 2-0 con uno menos. Es más. A nosotros nos empatan con nueve en nuestra propia casa... de modo que el árbitro la cagó pero no tiene culpa de que el equipo esté roto, muy roto.

Podría hablar de los jugadores uno por uno. De que ayer no les salió nada. De que podrían poner un poco más de su parte. Al menos de cara a la galería. Pero paso.

Podría hablar del entrenador. De que no me gustó desde el principio, de que sigo pensando que no es bueno cambiar a mitad de temporada. De que no tiene ni idea de hacer cambios (ayer no metió ninguna variación hasta que nos marcaron. Ni siquiera la expulsión de un central le empujó a mover el banquillo). Podría estar escribiendo todo el día sobre las carencias de Quique y sus ataques de súper entrenador, su acojone con la cantera, el feo gesto de ayer poniendo a Forlán como cabeza de turco frente a una afición encabronada con todo: resultados, juego, entrenador y... ¡oh sorpresa! directiva.

Por fin ayer el Frente Atlético despertó y cantó contra los dos ladrones con sentencia judicial que se apropiaron indebidamente el club y que no han tenido que devolver un chavo porque -mierda de país- el delito -insisto: robo- había prescrito. Manda muchos huevos. Esta fue la única noticia decente del día. A ver si a partir de ahora los medios de comunicación dejan de proteger a estos dos delincuentes y permiten a sus asalariados periodistas que escriban sobre la verdad que rodea un club que Cerezo y Gil Marín utilizan para su propio beneficio, para sus negocios, para seguir enriqueciéndose a costa de arruinar un club que dejó de serlo porque el difunto mafioso nos embarcó en la Sociedad Anónima Deportiva que ahora sufrimos.

Que se vayan a la mierda. Que vendan el equipo a un indio, a un saudí, un ruso o un señor de Murcia, pero que se piren. Necesitamos recuperar la esperanza, volver a sentir el Atleti, no tener vergüenza de nuestro equipo.

El sábado, a las 22:00 el Barça (ojito, estamos a 28 puntos del Barça) nos recibe en el Nou Camp. Me temo que antes del domingo ya estaremos a 31 puntos. Al final tendremos que echar cuentas para no bajar a Segunda porque, esta vez, si bajamos, el club desaparece... quizá sea lo mejor si los ladrones no devuelven lo que nos robaron.


lunes, 24 de enero de 2011

Atleti somos nosotros


Sporting 1 - Atleti 0

Hasta aquí hemos llegado.
Después de tirar a la basura la Europa League, de no pelear por la Copa, y de vendernos humo con la posibilidad de estar entre los cuatro primeros esta temporada, las cosas comienzan a volver a su cauce (el doblete del año pasado fue, como suponíamos, un espejismo).
Como dice mi hermano: "estoy en huelga de Atleti". Pues eso, hasta que  no se vayan los sinvergüenzas que se apropiaron indebidamente del club (que lo robaron, vaya) y que siguen especulando con una SAD para provecho de sus negocios y sus comercios varios, seguiremos sufriendo estos desmanes.
De nada sirve cargar contra una plantilla mermada, apocada, mediocre y ramplona. Mucho menos criticar el acojone, el sistema, la falta de confianza en la cantera y el silencio de un entrenador más preocupado  por mantener su puesto de trabajo que de sacar el mayor rendimiento a la plantilla.
El desastre es mayúsculo, y todo viene de atrás, de lejos, de una directiva que nos miente, que no apuesta por el equipo y que está dispuesta a que desaparezcamos antes de dejar la poltrona que le reporta imagen y contactos para sus negocios particulares.

Estamos hasta los huevos.

Ladrones a la cárcel.

sábado, 22 de enero de 2011

El Atleti no puede, el Madrid no quiere


Atleti 0 - Real Madrid 1
(Atleti 1 - Real Madrid 4)

"Adiós a la Copa, adiós", nos cantaban los vikingos valientes que se desplazaron hasta el Calderón para sumarse a la fiesta de la grada. Una fiesta que terminó para los 55.000 rojiblancos de tifo, bufanda y bocata en el minuto 22, con Reyes en la banda atendido por los servicios médicos y el Madrid aprovechando la superioridad numérica para ponerle un balón a Cristiano Ronaldo dentro del área que casi rompe la red al enchufarla entre los tres palos. Se acabó. "En cuanto nos metan el segundo nos vamos", le dije a mi sobrino. Pero nada, que el Madrid no quería. "Espera, tío, que a lo mejor podemos llegar a la prórroga", trataba de seguir con el autoengaño el bueno de Álvaro, mi sobrino, ya digo, del atleti...

El jueves la tarde se presentaba un tanto turbulenta. Mi mujer me llama al trabajo con mucho susto para decirme que la niña está haciéndole el numerito del exorcista y que tiene vomitadas hasta las cortinas. A toda leche me voy para casa y me encuentro un panorama olfativamente nauseabundo y visualmente aterrador. Mientras uno limpia el otro se queda con la enana y así sucesivamente nos vamos intercambiando los papeles mientras en mi cabeza bulle la idea del partido de vuelta. Decido que no voy. Después de hacer una ronda telefónica por la famlia rojiblanca me doy cuenta de que nadie quiere ir, de que los más acérrimos seguidores del equipo están desencantados. Al final, mi niña da síntomas de mejoría y mi chica me da luz verde para acompañar al bueno de mi sobrino (yo creo que me dejó ir al partido más por el sobrino que por mí... pero allá que me fui).

Llegué una hora antes y no había ni un solo sitio para dejar el coche. Al final tuve que dejarlo en triple fila en mitad de una calle más cerca de mi casa que del campo... caminata hasta el estadio. A mitad de recorrido me encuentro con Jose I. Fernández, el crack periodístico y rojiblanco de "Un grande sin memoria". Me presenta a su padre y a su novia y me invita a llamar a mi sobrino para tomarnos algo con ellos antes del partido. Le explico el temor que hay en mi familia a los Atleti - Madrid por una carga policial que nos tocó de lleno y me despido convencido de que vamos a remontar. Los alrededores estaban a tope, como en las grandes citas de nuestro equipo.

El partido ya está explicado en el primer párrafo. Lo más reseñable fue, otra vez, el pedazo de bocata de tortilla de patata que me trajo mi sobrino y los cuatro donuts de chocolate foundant que nos metimos cada uno entre pecho y espalda. Todo esto antes de que empezara el partido (nos temíamos que en el descanso ya estaría todo sentenciado). La segunda parte fue igual que la primera pero sin gol de Cristiano. O sea, nada de nada. Tan es así que por primera vez en mi vida he abandonado mi abono antes de que el árbitro pitara el final. Creo que me perdí los veinte últimos minutos. Aunque en realidad, más que perdérmelos, los gané.

Una auténtica mierda.


martes, 18 de enero de 2011

Pachanga junto al río


Atleti 3 - Mallorca 0

Había mucha niebla ayer en Madrid. La capital parecía Londres (sin juegos olímpicos) desde primera hora de la mañana. Y no se levantó, oye. Uno, que confía en el refranero, esperaba que se hiciera realidad eso de "mañana de niebla, tarde de paseo" y, bueno, en parte se cumplió. Al menos los jugadores del Mallorca y del Atleti intentaron cumplirlo, porque desde las 21:00 horas y hasta las 22:45, estuvieron paseando junto al río sin importarles una mierda que casi 25.000 personas desafiaran a la niebla, al horario de la dictadura televisiva, al maldito lunes que se repetía por tercera vez, al madrugón del día siguiente, al frío, al mal juego del equipo, a las alineaciones absurdas del sobrino de la faraona, al acojone a la hora de darle minutos a Borja, a Koke, a Alberto Perea, a Pulido... al bodrio de equipo que no acaba de ilusionar por su irregularidad y su falta de compromiso en los momentos clave.

No encontré a ningún enemigo al que pasarle mis abonos y los de mi hermano, de modo que me quedé en casa (yo no merezco tanto castigo) y me enchufé a GOL TV para ver cómo se paseaban los rojiblancos por el campo persiguiendo (sin mucho ímpetu) a un Mallorca que empezó con aires de grande y se desinfló en el minuto 13, después de un córner magistralmente ejecutado por el gitanito Reyes que le dio en la cabeza al chorlito de Varela que lo celebró de un modo un tanto absurdo e incomprensible. A mí no me engaña Quique S. Flowers, por mucho que quiera recuperar al murciano, este chico no tiene calidad para jugar en primera división. Menos aún en el Atleti. Pero la bola entró. Una llegada, un gol. A todo esto el Mallorca en lugar de apretar, decide esperar, y el Atleti, pues a esperar esperando. Y así en un pase en profundidad a la carrera de Forlán el uruguayo mete su séptimo gol en esta primera vuelta que finiquitamos con un sexto puesto, a demasiados puntos de la Champions.

La segunda parte fue una auténtica pachanga. El Mallorca sin ideas, el Atleti sin ganas de pensar. Menos mal que Antonio López (atlético donde los haya a pesar de haber nacido en Benidorm) se autoexpulsó con un penalti de libro que ni él mismo discutió. Bueno, se acercó al árbitro para susurrarle plácidamente al oído que la roja no hubiera sido necesaria, que con una amarilla hubiera quedado igual de bien porque el partido estaba acabado. Quedaban 20 minutos, el Atleti se quedaba con uno menos y el Mallorca tenía que lanzar un penalti. Parecía que, al fin, habría tensión y veríamos algo de fútbol. Nada, el capullo de De Gea se hace un paradón y nos deja sin tensión, sin fútbol, sin nada de nada. Cuando el tedioso coñazo insoportable me estaba haciéndome replantear el tiempo que dedico a mi equipo, cuando a punto estaba el árbitro de pitar el final. Va Diego "Rantamplán" Costa y le hace un pase de los suyos (cayéndose al suelo, medio desequilibrado, sin ningún tipo de clase ni precisión) y le cae a Reyes que, con su izquierda, de un solo toque, lo cuela entre las patas de Auate convirtiendo el tercero y fusionando el pitido del gol con los tres que daban por finiquitado el auténtico tostón a la orilla del río.

De la alineación de Quique y de los cambios (este tío está negado en este aspecto) no diré nada aunque me sangre la lengua de mordérmela. Del debut de el gran Elías sólo me quedo con sus ganas de tirar a puerta -dos intentos, uno al segundo anfiteatro y otro con potencia al centro de la portería-. Se le vio poco ubicado al chico, pero todo el equipo andaba buscando su sitio ante tanto cambio y tanta novedad. Juanfran me gustó mucho. También me gustaba Raúl García cuando estaba en Osasuna y en sus primeros partidos en el Atleti. Ojalá no se repita la historia.

Fin del coñazo.

El jueves habrá que ir a pasar aún más frío, aún más tarde, con una alineación más aseada, con las gradas enardecidas, a buscar el milagro. Esperemos que este año el Madrid no nos marque antes del minuto cinco (es lo que viene haciendo los últimos años en el Calderón). La Copa es diferente. Además, no tenemos nada que perder. Ellos son los favoritos. Con dos goles les dejamos fuera. Y si marcan, pues a marcar más, qué coño. Que somos el Atleti, señores.

Atleeeeeeti, Atleeeeeeeti, Atleeeeeeeti.

viernes, 14 de enero de 2011

Mateu, me duele el Atleti


Vikingos 3 - Atleti 1

Y la espalda, amigo Lahoz, y la garganta por los mocos. Mateu, ayer estaba realmente jodido y tuve que regresar a casa porque la medicación me dejó absolutamente "cao". Lo cierto es que venía arrastrando ya molestias desde el lunes. Viendo las imágenes de Alicante empecé a sentir cuatro punzadas humillantes en el estómago que a poco desemboca en úlcera. Uno, que ya empieza a tener tiros en el cuerpo, tampoco quiso ponerse hipocondríaco. De modo que engullí un par de almax y me consolé pensando en que el jueves me pondría como un roble para afrontar el soleado fin de semana sin necesidad de acordarme de los lunes fatales.
Pero qué va. Ayer el relajante muscular mezclado con un par de frenadoles en el cortado del desayuno me fulminó. Todo el día arrastrando una cara de bobo multiplicada por diez. Sólo faltaba que se me cayera la baba mezclándose con los mocos. Para colmo tenía reunión de vecinos e investidura como presidente de la comunidad... parecía que los astros se habían conjurado para que no olvidase que el 13, cuando es de enero, no me es favorable.
En esto que llego a casa, ya como presidente de la comunidad, y mi hija duerme como un angelito; mi mujer ha preparado mi cena favorita y el portátil está sobre la mesa del salón para conectar vía internet con el derbi copero.
En esto, amigo Mateu Lahoz, que el Kun arranca en un fuera de juego milimétrico y me emociono al ver que dejas seguir el juego porque cuando los futbolistas están en línea no hay infracción, y como no está claro, hay que esperar a que termine la jugada. Casillas rechaza con un medio penalti y Forlán machaca el 0-1. Era el minuto siete y mis dolores habían desaparecido. Increíble, Mateu.
Aquí tenía que haber apagado el ordenador para irme a la cama con una sonrisa en los labios y un par de guiones para soñar con Neptuno. Pero no. Me quedé. Y tú te empeñaste en que volviesen mis achaques. Y dejabas que cosieran a patadas al Kun Agüero, y a Reyes. Los de blanco tenían patente de corso para empujar a Forlán, para dar patadas como si de un partido de barrio se tratase. Y entre el acojono de los nuestros y la relajación a la hora de aplicar el reglamento nos llegó el empate con un cabezazo del ilustrado Sergio Ramos. Luego vendría el tiro al palo de Forlán tras un penalti descarado sobre el Kun no pitado, y la falta al Kuncito otra vez que acaba en gol vikingo, y la espalda me empieza a dar latigazos, y cada vez me escuece más la garganta. Los mocos no me dejan respirar cuando veo a Cristiano Ronaldo celebrando un gol después de que De Gea lo dejara pasar por sus narices en el área pequeña. Ya estaba recogiendo todo, prometiéndome que no volvería a fumar, cuando Domínguez y Filipe Luis se alían con los contrarios y le regalan un gol al turco que vino de Alemania.
Me meto en la cama y mi chica me pregunta con acento de legaña: "¿Qué tal?" A lo que respondo con voz rojiblanca: "Fatal, me duele el Atleti".

miércoles, 12 de enero de 2011

El Hércules HUMILLA, "golea", HUMILLA, "castiga", HUMILLA, "derrota" HUMILLA al Atlético de Madrid


Hércules 4 - Atleti 1

Me he resistido a escribir este post. Pero no he podido. He intentado que se me enfriara el ánimo después de lo del lunes por la noche. Pero nada. Ni siquiera me consuela pensar en el derbi copero de mañana. Más bien me desasosiega. Tampoco me valen los perdones que pidió una y mil veces Quique S. Flowers, ni siquiera que se reúnan los capitanes con el cuerpo técnico, o que Agüero diga en su twitter que están enrabietados y van a derrotar a los vikingos, o que Reyes declare que nos ha venido bien el varapalo para que el equipo dé lo mejor de sí en el Cuernabéu. Nada, ya digo, ni el trasfer de Elías que parece haber llegado, ni el fichaje de Juanfran (al que espero no le suceda lo mismo que a Raúl García), ni mucho menos la recuperación que nos venden de Forlán y que lleva camino de ser otro caso como el del Kun a principio de temporada.

El lunes bañé a mi niña y le di de cenar. Aunque es su segunda temporada como socia, con un añito recién cumplido, entendió que no podía quedarse un lunes a ver al Atleti tan tarde. Al día siguiente tenía guardería. Mi suegro se marca una tortilla de patata euskalduna de las que piden cerveza a gritos y un buen partido. Y llegan los del Atleti y, zas, lo joden todo. En 45 minutos el equipo recibió cuatro goles en los cuatro tiros entre los cuatro palos. De Gea no estuvo nada fino, pero menos aún lo estuvieron los cuatro defensas, especialmente Godín y Domínguez. Lo del centro del campo sigo sin entenderlo (quizá algún día el sobrino de la faraona nos lo explique). Pone a tres mediocentros defensivos como Asunçao, Raúl García y Mario Suárez dejando la banda derecha huérfana y a Reyes solo por la izquierda haciendo su guerra particular, lo mismo que el Kun que, aunque estaba con Diego Rantamplán Costa, parecía que estaba solo. Sigo sin comprender al sobrino de la folclórica. Tiene en el banquillo a canteranos contrastados, internacionales en las categorías inferiores y con varios equipos punteros queriendo llevárselos y él, emperrado en no darles minutos. Acojonado por no se sabe qué. Borja aún no ha debutado esta temporada. Alberto Perea sigue esperando su ocasión. Pulido se pudre en el banquillo y sólo Koke ha disfrutado de unos minutos en los que ha demostrado que es capaz de hacer lo mismo o más que los tipos que se empeña en meter en el centro del campo para robar el balón y no saber qué hacer con él (bueno sí, pasársela entre ellos o con la defensa hasta que la pierden).

Como no me quiero encabronar más recordando el puñetero desastre del lunes, me limitaré a transcribir los titulares de algunos periódicos para que la HUMILLACIÓN no se nos olvide tan rápido como pretenden los ladrones sobreseídos que se apropiaron indebidamente del equipo.

"Hércules humilla al Atlético" (El Mundo de El Salvador)
"Atlético goleado por el Hércules en Alicante" (Agencia France Press)
"Hércules golea al Atlético" (Prensa Libre)
"Hércules humilla al Atlético de Madrid" (Prensa Latina)
"El Hércules humilla al Atlético de Madrid antes del derbi copero" (Europa Press)
"Los lunes no son para el Atlético y sí para el Hércules" (Qué)
"Hércules le dio una paliza al Atlético de Agüero" (Clarín de Argentina)
"Lo agarró Hércules" (Olé de Argentina)
"Humillación rojiblanca antes del derby en copa del rey" (COPE)
"Holgada derrota de Atlético de Madrid en Alicante" (El Comercial de Argentina)
"Ridículo del Atlético de Madrid en territorio Alicantino" (Diario de Jerez)
"El partido perfecto del Hércules humilla al indolente Atlético de Madrid" (Alicante Actualidad)
"Humilla Hércules al Atlético de Madrid" (El Porvenir)

Y así sucesivamente...


viernes, 7 de enero de 2011

Dos lunes y un derbi copero


Español 1 - Atleti 1

El Kun se vistió de rey mago en Cornellá y decidió la eliminatoria con una primera parte memorable. Llevaba demasiado tiempo sin ver a mi Atleti, sin poder escribir nada de los chicos. Estando en Bilbao, el día de la Lotería, Simao se despedía con un gol de penalti que nos ponía por delante en la eliminatoria. Después vinieron las salidas de Asenjo y Camacho, el transfer de Elías que no acababa de llegar y su bufanda antivikinga que se convirtió en premonitoria -con disculpas oficiales del club a los cornudos vecinos-. La lesión de Forlán que no acaba de recuperar su tobillo y un Godín en el banquillo mientras Perea continúa haciendo de las suyas. Quique se emperra en colocar a Fran Mérida en banda y el bueno de Mario Suárez parece tener miedo a apropiarse de la titularidad. En esto convoca el sobrino de la faraona a un grupo de canteranos (Koke, Pulido, Borja y Alberto Perea) y sólo nos deja ver al bueno de Koke unos minutitos después de que Asunçao se tuviera que retirar porque le dieron un patadón en la cara. Y ahora, me conecto a internet, y me encuentro que el Atleti juega dos lunes seguidos en Liga (el 10 a las 21:00 en Alicante contra el Hércules del cachondo de Drenthe y el resucitado Trezeguet y el 17 a las 21:00 en el Calderón contra el Mallorca). Pero claro, antes de jugar el segundo lunes ya sabremos qué ha pasado en el derbi copero que nos enfrentará a los vecinos millonarios con entrenador circense y multimedia.

Lo de Agüero
Ayer, mientras desenvolvía los regalos de Reyes (que se han portado como dios manda) mis cuñados madridistas auguraban nuestra eliminación copera y se lamentaban (acojonaítos estaban) de que no habría derbi. Hoy ya saben que les vamos a eliminar. En Copa el Madrid se nos da estupendamente. Son 13 victorias, 13 empates y 9 derrotas ante los vikingos. Lo cierto es que desde la memorable e inolvidable final en el Bernabéu de 1992 (contra los merengues en su campo, con goles de Futre y Schuster) no hemos vuelto a ganarles.
Pero quería hablar del Kun. De su renovación ficticia y la rebaja de su cláusula, de su nacionalización (ya no ocupa plaza de extranjero) y de su nuevo papel en el vestuario como capitán en detrimento de Perea. A mí, lo de este chico me ha parecido un ir a más y más sin parar. A pesar de que la prensa se empeñe en decir una y otra vez que no es un crack. Yo lo vengo siguiendo desde que llegó al Atleti en la temporada 2006-07, con un Aguirre que le cuidó hasta el extremo dosificándole los minutos. Con un Fernando Torres como una moto marcando goles y haciendo con el pequeño argentino una dupla prometedora que no llegó a cuajar porque al año siguiente el Niño se fue a Liverpool "a ganar títulos" (no ha ganado ni uno de "red" y el Kun ya tiene dos de rojiblanco).
Ayer el Kun ejerció de capitán, de líder, de crack. No sólo por el auténtico golazo que se sacó tras un balón que Raúl García envió medio rebotado y mordido a la espalda de la defensa, sino que generó tres ocasiones claras sacándose unos regates en medio milímetro que obligaron a los pericos a rendirse a la evidencia y aplaudir a un fenómeno del fútbol.
Podría estar escribiendo toda la mañana sobre el hispano-argentino, pero bastará con decir que si sigue por este camino será más fácil que se fijen en él y pongan sobre la mesa el dinero de su cláusula rebajada. Tiempo al tiempo. Mientras tanto, a seguir disfrutando de su magia en el campo y a confiar en que el Atleti vuelva a sacar la mala leche, el orden, los dientes y la calidad suficiente para apear a los millonetis de Concha Espina y dejarles que peleen su Liga -y la pierdan también-.

Vamos, Atleti, vamos.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Feliz Navidad a todos los indios (y a los otros también)


Atleti 1 - Espanyol 0

Mira que me gusta la Copa. No sé. Me pone ver que los grandes se enfrentan a equipos pequeños. Es una competición en la que todo puede pasar, donde la intensidad de los 180 minutos disculpa las expulsiones de Reyes (aunque como dice el bueno de Jose I. Fernández en su blog, la cornada del gitano sea fruto de las reminiscencias vikingas del utrerano). Me encanta que los resultados sean inciertos como nuestro 1-0 frente a los pericos, o abultados como el 8-0 de los vecinos ricos, o sorprendentes como el 0-0 de los leones ante el intratable Barça. Vamos, que la Copa es mi competición favorita. Tanto que el año pasado, aunque no la ganamos, la celebré con mi sobrino de la mejor manera imaginable en el Camp Nou contra el Sevilla.

El partido no lo vi. Los compromisos familiares me trajeron hasta el botxo donde celebro la Nochebuena con mi familia política (y para colmo el Sestao River no juega en casa y tampoco puedo ir a Las Llanas como acostumbro). Estuve enchufado al ordenador y a la radio sufriendo con cada una de las jugadas hasta que, a falta de quince minutos, mi cuñado me llama desde el curro para decirme que lo están dando en un bar al lado de casa de mis suegros. Para allá que me bajo a ver el diluvio universal en el Calderón y los quince últimos minutos en los que no pasó nada (salvo que me comí las cinco uñas de la mano derecha) y vi cómo Simao se despedía del Calderón después de haber marcado el único gol tras una mano que el árbitro metió dentro del área (supongo que para compensar el robo que sufrimos en Liga contra los mismos pericos).

Se pira Simao y viene un tal Elías. Nada que ver, eso fijo. Ni en la posición, ni en la capacidad técnica. Supongo que Elías tendrá más fuerza que Simao al pegarle al balón (el portugués llevaba dos años sin llegar al área pequeña cuando sacaba un córner). Lo que más rabia me da es que Sabrosa hizo el partido de su vida contra el Málaga poniendo tres balones en la cabeza de Tiago que nos dieron los tres puntos. Ya comenté en mi último post que los que se piran del Atleti aprovechan para hacer partidazos como para echarnos en cara que nos equivocamos... joder, ¿por qué no lo hacen durante todos los partidos para que presionemos y no les dejemos ir?

A mí, sinceramente, no me afecta demasiado la marcha de la "joven promesa" portuguesa. Es cierto que ha dado mordiente al ataque y que ha metido uno o dos golazos de falta directa (las tira todas. Habrá lanzado unas dos mil quinientas en estos dos años y medio). También es verdad que se borraba inmisericordemente de muchos partidos donde la cosa se ponía chunga. Lo dicho, que no es que me alegre, pero que no le echaré de menos. Me preocupa más saber si Fran Mérida (aunque no sea su posición natural) será capaz de hacerse con la banda. O si Quique S. Flowers tendrá un par de huevos y será capaz de subir a algún chaval del Madrileño que, estoy convencido, lo hará tan bien o mejor que el chaval que se pira de marcha al Besiktas del travestido Gutiérrez.

Bueno, que todo este rollo era para decir que hemos ganado la primera parte de la eliminatoria y que Simao se pira. Pero en realidad lo que yo quería era aprovechar estos días tan señalados, como dice el Rey, para felicitar a los cuatro frikis que siguen este blog y no dejan de hacer el indio.

Pues eso. Feliz Navidad a todos y Aupa Atleti.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Con cabeza, sin Forlán


Málaga 0 - Atleti 3

Por fin el sobrino de la Faraona, el inefable y poco ducho a la hora de hacer sustituciones, el mister Quique S. Flowers, se atrevió a dejar en el banquillo al laureado, premiado y agotado Cachavacha. El rubio uruguayo, a pesar de que nos tiene acostumbrados a penosas primeras vueltas que revierte de un modo espectacular en la segunda parte de la competición, estaba colmando la paciencia de la grada. Está bien que Quique le deje fuera, aunque hubiera sido mejor que lo hiciera en casa, para que la afición se congratulase con una victoria sin dependencia del killer uruguayo. Por cierto, su compatriota Godín sigue chupando banquillo porque, al parecer, también está en un lamentable estado de forma y concentración después de que le quitaran el apéndice inflamado. Esperemos que no le hayan quitado el criterio a la hora de sacar el balón, la fortaleza en el juego aéreo y el poderoso dominio de la zaga que exhibió en Villarreal y en los primeros partidos con la rojiblanca. Esperemos.

Simao se reivindica
Lo de siempre. Jurado se despidió del Calderón y del Atleti con un partidazo para enmarcar en el que marcó un gol y dio el otro. Era un modo de decirnos a todos que se piraba porque era buenísimo y no le habíamos sabido reconocer. Parece que en el Shalke de Raúl sigue haciendo lo mismo que en el Atleti. A saber: demostrar que es uno de los futbolistas con más y mejor técnica del continente y el que menos sangre tiene en sus venas. Vamos, que no le echa huevos.
Pues ayer Simao nos recordó a todos lo mismo que Jurado. El tío lleva casi cuatro años sin poner un balón decente para el remate de sus compañeros. Sólo ha metido un par de goles de falta directa (y las tira todas, ojo), le cuesta llegar al área pequeña cada vez que lanza un córner (y los lanza todos desde su banda, ojito otra vez)... vamos, que la "joven promesa" -el juvenil, le llama mi hermano- se desquitó ayer en Málaga sabedor de que se pirará a tierras turcas donde le espera Guti para enseñarle la marcha de Estambul.
Lo cierto es que "el juvenil" portugués se marcó tres pases de escándalo que fueron a parar (los tres) a la cabeza de su paisano Tiago. El primero y el tercero los remató el jugador cedido desde Italia y el segundo se lo puso -de cabeza a cabeza- a un Domínguez rehabilitado que festejó el gol como si hubiéramos vuelto a ganar la Europa League de la que ya nadie se quiere acordar.

Nos deben la Copa
El 22, después de saber que tenemos mucha salud y que la suerte ha pasado rozándonos el décimo, viene el Espanyol humillado tras la visita del Barça y el repaso en Cornellá. Los periquitos se llevaron hace dos semanas los tres puntos del Calderón, y ahora que nos han perdido el respeto y saben que los árbitros les son propicios, intentarán marcar para poner de cara la eliminatoria.
Los nuestros nos deben una Copa después del espectáculo del año pasado en la final del Nou Camp frente al Sevilla. Los que allí estuvimos no cambiamos la Copa por el sentimiento de miles y miles de atléticos cantando sin cesar mientras los sevillistas recogían el trofeo. Eso no tiene precio. Pero este año las cosas son muy distintas. En Liga hemos perdido muchos puntos en casa que no son normales (empate con Almería, derrota con Espanyol...) y ya estamos eliminados de Europa. Sólo optamos a la Copa (la Liga, como en Escocia, se la reparten sólo los dos equipos ricos). Espero que la plantilla se dé cuenta de esto y que el faraón apueste en serio por una competición que, no me cansaré de decirlo, me gusta más que a un tonto un lápiz.

Vamos, Atleti, vamos.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Menos milagros y más fútbol

Bayern Leverkusen 1 - Atleti 1

Adiós a Europa. Se veía venir. El milagro que nos querían vender directivos y plantilla se había visto frustrado por las declaraciones de Quique S. Flowers que, antes de la nevada alemana, advertía que "caer en Europa no es ningún fracaso"... me reservo el comentario a las palabras del Faraón.

Lo de ayer en Alemania fue el final que todos preveíamos después de una fase de grupos absolutamente calamitosa en la que el equipo ni siquiera fue capaz de doblegar a los griegos en el Calderón derrochando desidia y quemazón.

Poco que decir del partido. Más que nada porque sólo oí los cinco primeros minutos en Onda Madrid y sigo sin tener el Canal +. En fin, que llegué a casa acelerado pensando en el milagro que retransmitiría en directo Tele 5 o, en su defecto, Gol TV y no. De modo que fui viendo en internet cómo se movía el marcador y escuchando de vez en vez la radio para darme cuenta de que no teníamos nada que hacer. Y no sólo porque no íbamos a ganar. Es que los griegos no iban a perder contra un equipo noruego que no se jugaba ni siquiera el honor.

Lo dicho. A la mierda uno de los títulos que el año pasado nos dio la alegría más grande desde 1996. A tomar por saco las ilusiones de unos aficionados que hemos acabado conformándonos con las migajas europeas, con las miserias a las que esta directiva nos ha abocado. Y, para colmo, el abono total nos va a salir por un ojo de la cara. A no ser que en Copa lleguemos a la final y mitiguemos un poco la mala hostia y la sangría pecuniaria a la que nos someten estos cuatreros de corbata que nos robaron el equipo.

Y sin embargo... te quiero Atleeeeeeti, loro lo lo lolo, te quiero Atleeeeeti...

domingo, 12 de diciembre de 2010

El no-crack, un portero sin expulsar y el australiano del Depor


Atleti 2 - Depor 0

Sergio Agüero, el 10 del Atleti, el "Kunsito" no es un crack para la prensa aunque a mí me lo parezca. Supongo que al argentino recientemente nacionalizado español le pesa ser el yerno de Maradona, el padre de Benjamín, el eterno reserva de la albiceleste. Ignoro qué tipo de contrato tiene Agüero y por qué no aparece más en los intermedios de las películas vendiendo coches, maquinillas de afeitar o créditos a bajo interés; pero lo cierto es que el joven hispano-argentino -para suerte de los atléticos- no compagina su trabajo como futbolista con los posados para revistas de papel satinado.
Ayer, en el Calderón, el Kun volvió a deleitarnos con su clase, su fuerza, su entrega y dos golazos con sabor a tango argentino. Eso sin contar que a los cuatro minutos ya había provocado un penalti con tarjeta amarilla para Aranzubía, que debía de haber sido roja... Ya me encargué yo de recordárselo al "cucaracha" catalán durante todo el partido: "¡Expulsa al portero!", grité hasta quedarme afónico después de cada jugada.

El primer gol del Kun fue explosivo, individual, pocos minutos después de que un indolente e irrespetuoso Forlán desperdiciara el penalti que detuvo el portero que tenía que haber sido expulsado. Cogió la bola y se fue de tres de los cinco defensas que Lotina había apelotonado en su área para colocar el balón por el palo corto con un talento y una clase digna de los craks (aunque la prensa se empeñe en que no lo sea). Pero lo del segundo gol fue algo digno de los más grandes del fútbol. Raúl "chistorra" García le mete un balón suave al hueco del área y el "Kunsito" -aunque siga sin ser un crack- lo controla, lo para y mira al portero mientras el ejército defensivo coruñés se queda pasmado preguntándose qué coño va a hacer ahora el argentino, por qué diantres se para con el balón controlado delante del portero. Y con un toque tras un amago que fue un paso de baile, la coloca suavemente en el fondo de la red. Casi me desuello las manos de tanto aplaudir, casi me dejo la garganta con el "kun kun kun kun kun kun kun..." y cuando la grada volvió a recuperar el tono de la realidad le recordé al árbitro: "¡Expulsa al portero!"

Antes del descanso Simao -más activo que en los últimos partidos- recibe una falta al borde del área del portero que no fue expulsado y yo quería que la lanzase el crack que no es tal. Le he visto lanzar tres faltas en el Calderón y ha colado dos. Pero sabía que sería el Cachavacha el que tratara de remediar su falta de respeto a la grada y a los compañeros con 45 minutos de trote cochinero y sin regalar media zancada de presión o un segundo desmarque. Y así fue. El uruguayo colocó la bola, cogió muy poca carrerilla y lanzó un zapatazo que Aranzubía tocó lo suficiente para que el palo escupiese el balón. Una pena de gol, pero al menos se hizo justicia. El rubio no se merecía marcar. Le seguiremos soportando porque sigue siendo el futbolista más rentable del club (aunque mi cuñada esté de uñas con él) y porque sus segundas vueltas son algo más que espectaculares.

Segunda parte

Nos podían haber avisado que el partido se acababa con el 2-0 y mi hermano, mi cuñada, mi mujer y yo nos hubiésemos ahorrado los 45 tediosos minutos en los que, por momentos, el Depor parecía tener el control del balón. Para colmo los súper bocatas de tortilla de mi madre nos los trajinamos antes del partido (que otra vez fue a las 22:00 horas junto al río... manda huevos) y la niebla comenzó a echarse al tiempo que bajaban unos graditos las temperaturas en la hierba y en la grada.

Entonces me puse a pegar la hebra con unos tipos que se sentaron a mi izquierda, ocupando unos abonos que no eran suyos. Eran tres chavales rondando la treintena. Un australiano, un argentino y un irlandés. Me juraron y perjuraron que no eran del Madrid. Poco a poco, cuando fuimos tomando confianza el australiano me confesó que sus dos amigos eran del Barsa y que él era seguidor del Depor. ¡Un australiano seguidor del Depor! Me explicó que sus primeros partidos de la Liga Española por televisión coincidieron con el penalti de Djukic en el último minuto del último partido que les hizo perder la Liga. Con su primera y única Copa del Rey... y claro, el chico estaba alucinando con el repaso que el no-crack, Agüero, les había dado durante la primera parte y coincidía conmigo -supongo que por temor a que le echara encima a todo el abonerío- en que tenían que haber expulsado al portero. "¡Árbitro, expulsa ahora al portero!" De nada sirvieron mis gritos.

Quique S. Flowers
Insisto, el "faraón" no tiene remedio. Mientras no me demuestren lo contrario yo sigo convencido de que este tío se piró las clases de "Sustituciones y cambios" en el curso de entrenadores. Siempre hace lo mismo cuando faltan diez minutos. Quita a los de siempre y saca a los de siempre. De modo que se convierte todo en una rutina. El decidir si aplaudes -pensando en el futuro- o silbas -por el desastroso presente- a Forlán; en ovacionar al gitanito Reyes por su rapidez, descaro y entrega a pesar de que se empeña en llevar el balón pegado a los pies y tarda en soltarlo más de lo necesario, en resignarte cuando quita a Raúl "chistorra" García porque sigues creyendo que este tío acabará explotando y dando lo mejor de sí algún año... y luego viene el cachondeo. Sale Diego "Rantamplán" Costa con su desgarbada figura que lo da todo aunque su todo es casi nada. Sale Fran Mérida con miedo a chutar a puerta y teniendo que demostrar en diez minutos el pedazo de futbolista que se le supone. Y sale Mario Suárez que viene a ser como la esquizofrenia del "faraón" Flowers. ´De repente es titular tres partidos seguidos, de repente te quito y vuelves a salir diez minutos. En fin, que para esto es mejor no hacer cambios.

No quiero entrar en la falta de una alineación fija (el entrenador no suele repetir demasiado), tampoco en el castigo -sin explicar- a Domínguez, ni en la ausencia de Godín que entra y sale de las convocatorias tras su operación de apendicitis como sucedió con el Kun después del hostión en Bilbao que nos costó el partido del Barsa en casa y más de un disgusto por su prolongada recuperación.

Y conste que yo quiero que se quede Quique S. Flowers para que el club tenga estabilidad, un proyecto y muchas posibilidades de llegar a ser lo que fuimos en un tiempo no tan lejano.

Esta semana tenemos Europa League (la despedida, supongo) y el 22 la lotería contra el Espanyol que, para mi desgracia, me pillará ejerciendo de vasco consorte en Sestao, Vizcaya. No se puede tener todo.

Vamos, Atleti, vamos.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Descontrolados, cancelados... y todavía en Canarias


Levante 2 - Atleti 0
Sigo en Canarias. Esta vez contra mi voluntad. En mis planes estaba ver la segunda parte del partido en casa, animando al Atleti desde el corazón de la península para conseguir los tres puntos que necesitamos como agua de mayo para no perder el tren y, sobre todo, para volver a coger un poco de confianza.
La huelga, la enfermedad, el órdago, el caos o lo que coño sea que han organizado los controladores aéreos ha hecho que mi vuelo se cancele y que aún no sepa cuándo ni cómo voy a volver a ver a mi hija María y a mi mujer. A tomar por culo la mitad del puente después de dos semanas currando sin parar por las islas "afortunadas".

Total, que como no hay avión, que como he conseguido que el NH se tire el rollo y nos cobije esta noche, me he pateado media ciudad de Santa Cruz hasta que he encontrado un bar con GOL TV donde el camarero estaba colocando las mesas al tiempo que se veía en pantalla la alineación sin Domínguez, sin Mario Suárez y sin Tiago, pero con Simao...

Me siento y me pido un café cortado largo, que es el equivalente al café con leche en vaso de la península (aquí el rollo de los cafés es otro mundo: leche y leche, natural, cortado largo... otro mundo). Llega mi compañero Fernando, el cámara, otro atlético empedernido, y vemos cómo De Gea despeja blandito un córner como si fuera un porterillo de mantequilla. La defensa se queda mirando, pensando, asimilando, y nos cascan el primero en el minuto tres. Quique, desde el palco, como los controladores aéreos, se hace el orejas y sigue confiando en un tráfico absolutamente desconectado del balón, con dos medio centros que sólo destrozan y son incapaces de meter medio pase decente. Raúl García y Asunçao no crean, sólo destruyen. Ni siquiera la salida de Mario Suárez ha dado más rapidez y fluidez a la bola. Una puta mierda de equipo, vaya.

Todo esto unido a la mala leche que me gastaba por el rollo del avión cancelado ha hecho que me pusiera a criticar a voces en la terracita del lugar todas y cada una de las jugadas de los nuestros. Un puñetero desastre. Me llama un compañero de La Gaceta de Salamanca interesándose por nuestro periplo aéreo. Le lloro un poco el Atleti y le cuento lo que ya sabéis. Que no sabemos nada y que nadie nos dice nada. Que mañana iremos temprano a Tenerife Sur para ver si nos colamos en alguna aeronave que llegue con bien a Barajas. Que tenemos un huevo de bultos porque llevamos un equipo de televisión con sus luces, su trípode, sus cacharros variados y pesados y más de 20 horas de grabación en cintas obsoletas de IMX que ocupan una barbaridad. Me desespero y Caicedo -que ya había avisado en dos ocasiones- nos casca otro golito que le regala Reyes sacando una falta y poniéndosela a un granota para que se la pase al ecuatoriano y nos clave el segundo por la escuadra. Para llorar.

Quique se decide a hacer un par de cambios absurdos, tardíos, sin mucha imaginación y el Atleti se defiende para que no le casquen el tercero más que inquietar el marco de Reina que, dicho sea de paso, se podía haber ido a tomar unas cañas porque apenas un solo balón llegó a su área.

El Atleti, como yo, está desquiciado, cabreado, sin control, sin saber cuándo va a despegar. Atascado en una isla donde cada uno busca su interés, su salvación, que no le salpique el desastre que se nos viene encima. Con un portero desconocido en el que sus compañeros no confían. Con Godín, también desconocido, despejando suave al centro, con Ufa cantando hasta en los voleones, con Antonio López quebrado y requebrado por un delantero cuyo sueldo no le permitirá jubilarse al colgar las botas, con Perea en su línea, con Simao desfondado, incapaz de controlar un balón fácil, imposible en el desborde, discapacitado para el pase, con Reyes conduciendo y conduciendo el balón hasta perderlo, con Raúl García y Asunçao destruye que te destruye y ni eso, con Forlán perdido y bajando hasta el borde del área inútilmente, con el Kun intentándolo contra todos... y De Gea, insisto, muy descentrado.

A ver si mañana, por fin, escapo de la isla. A ver si a partir de mañana el Atleti se pone las pilas. Pronto tendremos la Copa del Rey. Aún quedan tres cuartos de Liga. Ojalá que pase pronto la crisis y que vuelvan los controladores a su sitio, que el Atleti despegue y que no se trate de una huelga encubierta por motivos oscuros que sólo WikiLeaks pueda desvelarnos.

Vamos, Atleti, vamos.

jueves, 2 de diciembre de 2010

En Canarias no les veo ganar


La noche antes de salir en dirección a las islas canarias dormí poco. El Atleti había ganado por primera vez en su historia en Anoeta. Fue un partido donde las decisiones arbitrales, esta vez sí, nos favorecieron. El equipo estuvo corajudo y peleón. En ningún momento perdió la fe y mantuvo la cabeza lo suficientemente ordenada como para gestionar los tiempos y llevarse tres puntos muy valiosos. Por la mañana temprano cogí un avión en dirección a Las Palmas.
Las grabaciones y el trabajo televisivo no me impidieron ver en un garito de la playa de Las Canteras (ojo, el chigre se llamaba "Jordi") el Atlético de Madrid - Espanyol. Mientras me trasegaba una cerveza fría en manga corta a 24 grados y arrullado por las olas del mar, mi hermano y mi sobrino me contaban por teléfono que en el Calderón estaban a 4º C y bajando. Con las orejas heladas, la nariz congelada y muchas ganas de conseguir los tres puntos que nos metieran ahí arriba, cerca de la Champions que Cerezo prometía antes de Navidad. El resultado ya lo sabemos todos. 2-3 con sanción a Quique por desquiciamiento. Un equipo absolutamente descontrolado y un De Gea desconocido que colaboró activamente en la debacle. A mi amigo Quico, espanyolista y padre por tercera vez, le faltó tiempo para enviarme un mensajito de condolencia periquita. Le contesté porque el Espanyol me gustó. Sobre todo los jóvenes que pone Pochetino sobre el césped y que juegan como si toda la vida hubieran estado en la élite. Al día siguiente cogí un barco en el puerto de Agaete y llegué a Santa Cruz de Tenerife. Cambié de isla un poco antes de que el temporal Andrés cerrase puerto y aeropuerto, las clases se suspendieran y el viento de más de 100 kilómetros por hora convirtiese las calles del archipiélago en auténticas ciudades fantasma con sus vecinos recluidos en casa por el miedo a que se repitiese la catástrofe del Delta (del que se cumplían cinco años).
Ayer, en una isla diferente, en una competición diferente, en un bar diferente, pero también en mangas de camisa, me apreté una Pepsi con almogrote mientras veía a De Gea, otra vez desconocido, poniendo peligro en un balón fácil que los griegos remataron hasta en tres ocasiones ante la mirada de nuestra defensa y con el balón dentro de la portería. Era el minuto uno.
Forlán y Kun dieron rápido la vuelta al marcador y al cuarto de hora todo parecía que seguía el guión previsto. El Atleti ganaba 2-1 y parecía que el partido estaba controlado. No sé qué pasó en el descanso, pero lo cierto es que la segunda parte fue un cúmulo de despropósitos con un Atleti que no funcionaba como equipo sino como un grupo de forajidos que hacía la guerra por su cuenta. Sólo se asociaban Reyes y Ufa, el resto parecían no conocerse, como si jamás hubiesen entrenado juntos. Domínguez, en su regreso tras el castigo de Quique, cometió un penalti infantil que De Gea no pudo detener a pesar de ir por el centro. El empate se antojaba un mal resultado, pero el gol postrero de los griegos (priemera vez en la historia que ganan en España) parecía una pesadilla, una broma de mal gusto, un desastre desproporcionado para un Atleti que no acababa de encontrar el camino del gol.
Me fui al hotel con muy mala leche. Mi hermano me dijo tras el partido que eran "unos mierdas y unos sinvergüenzas", exactamente lo que yo pensaba con el calentón de ver a los nuestros casi eliminados. Este año el abono europeo nos saldrá más caro.
Mi único consuelo es que el sábado a las 18:30 tiene previsto el aterrizaje en Madrid el avión que me lleva a casa. El partido contra el Levante empieza media hora antes. Supongo que en la segunda parte el equipo, con mi regreso, se comporte como debe y nos llevemos los tres puntos del Ciudad de Valencia.
Ahora a esperar para que no se retrase el vuelo.
Y a ver si Quique es capaz de recuperar a un grupo que ha perdido la ilusión, la confianza y el triunfo en dos partidos calcados, erráticos y penosos con idéntico resultado en distinta competición, en distinta isla.
Vamos, Atleti, vamos.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Súper Mario


Atleti 3 - Osasuna 0

Me gustó Osasuna. Pero me gustó mucho más la actitud de Forlán y la de sus compañeros empeñados en pasarle el balón -a veces en exceso- para que recuperase la confianza, el compromiso y, sobre todo, el gol. También me gustó De Gea que hizo dos paradones de mérito. Uno de ellos cuando el marcador aún no se había alterado a pesar de las dos buenas ocasiones que desperdiciaron Forlán disparando al lateral de la red y el Kun en un incomprensible mano a mano fallado ante un gran Ricardo. Pero sin duda, sin ningún lugar a dudas, lo que más me gustó fue el trabajo, la calidad, el orden, el mando y la rapidez que imprime al juego Súper Mario Suárez. El chaval estuvo inmenso. Sólo le faltó el gol para rematar una noche memorable en la que los atléticos descubrimos que la cantera tiene sitio en este equipo y que serán ellos los que hagan más grande, sólido y rojiblanco este club nuestro dirigido por empresarios cuatreros sin escrúpulos.
Mario Suárez pegó un cebollazo desde fuera del área que pasó cerca del larguero y, ya finalizando el partido, remató al travesaño y volvió a rematar cuando le rebotó el balón sin fuerza. Ya digo, una pena no haber culminado la noche con el gol que el destino le negó.

Osasuna
Me caen bien los rojillos, aunque el sábado vistieran de blanco "para provocar", decía mi hermano con sorna. Me gusta el sistema de gladiadores que dispone Camacho en el campo con dos laterales rápidos y activos. Me parece sorprendente que Juanfran -un tío con mucha calidad, técnica y que no se piensa el disparo- aún siga en el club pamplonés. Bien Osasuna y bien nuestra afición que no se prodigó excesivamente con el aburrido y pesado cántico de "Todos a una..."

Forlán y los goles
El uruguayo estuvo muy activo todo el partido, aunque tampoco derrochó energías en defensa. Supongo que Quique le diría que sólo se dedicara a atacar y a meter goles. Empezó muy mal la tarde fallando un gol claro que estrelló en el lateral de la red sin oposición. Pero enseguida vimos que todos los compañeros estaban empeñados en recuperarle y no dejaban de pasarle el balón. A veces, incluso, anteponiendo esta consigna a la opción de disparo franco como hizo Simao en un par de ocasiones.
Al final el urugayo estuvo listo y rebañó un balón del Kun que no pudo detener Ricardo. Gol de delantero concentrado, enchufado y atento. Muy bien. En el segundo metió un pase de la muerte llegando in extremis al balón que se iba por la línea de fondo y colocando un pase lleno de calidad y templado que el Kun sólo tuvo que besar con la frente para meterlo en la red. Realmente un pase de crack, escandaloso, genial, para dejar claro que aún tiene mucho que dar al club. El tercer gol fue sencillamente espectacular. Recoge un balón en el borde del área, amaga, se quita a un defensa de encima y con un golpeo exquisito le mete la rosca suficiente para superar a Ricardo y conseguir que entre la bola por la escuadra sentenciando el partido y poniendo al estadio en pie gritando al unísono el U RU GUAYO, U RU GUAYO, U RU GUAYO. Tengo que confesar que yo también lo canté, aunque pensaba en el regreso de Godín para que Ufa recupere la banda derecha y vuelva a deleitarnos con su amiguito Reyes en ese poderío por banda.

Súper Mario Suárez
Hacía tiempo que en el Calderón no teníamos un centrocampista con criterio. El sábado vimos uno que no sólo derrocha criterio, no falla en el pase, controla el balón y tiene disparo sino que, además, manda y organiza a sus compañeros e imprime velocidad al balón desatascando la línea más gris del equipo.
Súper Mario estuvo a un nivel extraordinario. Ya digo, sólo le faltó el gol que intentó en dos ocasiones rozando y pegando en el larguero. Genial el de Alcobendas.
He buscado en internet y he encontrado el currículum de nuestra nueva estrella.
 
Nació en 1987 (24 de febrero) en Alcobendas, Madrid. Y en 1999 pasó a formar parte del Atlético de Madrid. Desde ese año, juega en las categorías inferiores del club; hasta que en 2004 (hasta el 2006) juega en Segunda División "B" con el segundo equipo del club rojiblanco. En la temporada 2005-2006 debuta con el primer equipo.
En la temporada 2006-2007 es cedido al Real Valladolid, dónde consigue el ascenso con el club de Pucela tras una impresionante temporada del equipo.
En la temporada 2007-2008 jugó en calidad de cedido en el Celta de Vigo en segunda división. Tuvo una gran primera vuelta, siento un fijo en el esquema de López Caro, pero sufrió cambios de entrenador que no le beneficiaron.
El 3 de julio de 2008 se concreta su traspaso al RCD Mallorca dónde firmó por cuatro temporadas, teniendo el Atlético en las dos primeras una opción de recompra. En el verano de 2010, el Atlético de Madrid hace valer su opción de compra (1.8 millones) y Mario Suárez retorna al primer equipo del equipo madrileño.

Ahora empiezan los partidos en los que no podemos perdonar. Los encuentros que nos tienen que hacer sumar de tres en tres. El fin de semana viajamos a Donosti. La Real, recién ascendida, ya nos ganó en nuestro último enfrentamiento en la 2006-2007 y ha empezado la competición muy bien a pesar de su derrota de ayer.

Lo de Mario me dio tanta confianza que si me dicen que podemos pelear por la Liga, ahora mismo estoy dispuesto a creérmelo. Pero no hay que echar las campanas al vuelo. También Filipe Luis empezó de maravilla y el sábado se nos desfondó.

Aupa Atleti, oé.

viernes, 12 de noviembre de 2010

La Liga se nos muere

Me han enviado un correo electrónico los de "Por una Liga justa" y no puedo menos que hacerme eco de una demanda que vengo reclamando desde tiempo inmemorial en este blog. Y no puedo menos que reproducir el artículo "La Liga se nos muere" en el que, a través de gráficos, se ve claramente la evolución de una competición adulterada por la diferencia presupuestaria. Supongo que una de las soluciones sería la que propone esta plataforma: el reparto equitativo de los derechos de televisión. Aunque estoy convencido de que no es suficiente. La solución pasa, a mi modesto entender, por adaptar el sistema NBA a la LFP. Aún así, reconozco que es un primer paso para reclamar mayor igualdad.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Partido Ni-Ni en el Calderón

 Atleti 1 - Universidad de Las Palmas 1

Ni fútbol, ni televisión, ni público, ni emoción. Ni tan nada que ni siquiera fui. Y no por la excusa del frío, ni tan siquiera porque la eliminatoria estuviera resuelta. Tenía ganas de ver a Pulido, a Keko y al nuevo Perea; me apetecía echarle una ojeada a Joel, saber si Juanito sigue vivo, preguntarme por qué Camacho chupa banquillo mientras Raúl García goza de la confianza de Quique y sigue sin demostrar que es un futbolista para el Atleti. Quería soñar con que Diego Rantamplán Costa haría un partidazo brasileño dejándome mal (y le expulsaron por un codazo en el minuto 40), estudiar detenidamente el misterio de Fran Mérida (metió un golazo) y aplaudir al gran capitán, Antonio López, al que cada vez tenemos menos ocasión de ver en el primer equipo (lo de Valera sí que es fe y perseverancia por parte del sobrino de la faraona).

Pero no pudo ser. La empresa me ha "regalado" un curso de informática para que aprenda a hacer bien las cosas. Éstos jefes son como Quique, tienen mucha fe en mí y en mis capacidades para abandonar el analfabetismo digital... pero yo me encargaré de demostrarles que están engañados.

Total, que el Calderón, con capacidad para 55.000 almas registró una afluencia de 3.000 espectadores. De éstos, muchos jóvenes y chavalitos a los que, imagino, el club les regaló las entradas. Triste, muy triste ver el Calderón tan desolado en una competición en la que somos subcampeones y a la que optamos en esta edición. Yo siempre digo que es mi competición favorita. Lástima que la LFP no la cuide como merece y no vuelvan las eliminatorias a un solo partido. Tendría mucha más emoción. Y que se eligiese el campo por sorteo, no por categorías, ni premios, ni mierdas de estas. Tanto especular...

En cuanto a las imágenes de televisión. Son penosas. He enlazado en el título del post el "resumen" de Marca TV que ha realizado Mediapro. Seguro que les han cobrado por ellas. Y son penosas. Tan malas como la crónica del partido que cuelga el Atleti en su web oficial. Ni la enlazo, de lo mala que es. Decía que el resumen (7 minutos y 16 segundos) está grabado con una sola cámara, con una calidad que deja mucho que desear y por un operador que no era muy experto. No tiene ningún tipo de edición. O sea, que no hay repeticiones. Y es tan triste que, supongo, querían adaptar la crónica audiovisual al espectáculo deprimente de un Calderón fantasmagórico al que no pude ir por culpa de internet.

Forza Atleti, oé.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Que somos el Atleti, coño


Vikingos 2 - Atleti 0

La buena suerte nos abandona en Liga, la buena suerte nos esquiva en el centro comercial de los vecinos millonarios y especuladores, la buena suerte sólo nos acompaña en Europa y en la Copa, donde los árbitros se equivocan más a nuestro favor que en Liga. Quiero creer que este negocio no está teledirigido por fuerzas oscuras y guante blanco desde las alturas, pero a veces a uno le entra un desasosiego que no sabe si achacarlo a la buena y la mala suerte o al conformismo de un equipo que aún no se ha dado cuenta de que somos un club centenario con un gran palmarés y un contingente de fieles aficionados que ya quisieran en cualquier parte del mundo. En resumen, que lo de ayer yo lo arreglaba cambiando los vídeos de las jugadas a balón parado de los vikingos (por cierto, nos hicieron un gol de risa porque Reyes y De Gea no acabaron de entenderse) por un dvd con la historia del club celebrando las nueve Ligas, levantando las nueve copas del Rey, luchando hasta las últimas jornadas por conseguir otro trofeo, peleando en las finales contra equipos y arbitrajes peligrosos. Que somos el Atleti, coño.

Desde que acabó el partido contra los vikingos noruegos Quique, Cerezo y todo el club han repetido la misma monserga de que estaban muy animados, que íbamos a ganar a los vecinos y todo ese rollo que no se creían ni ellos. Más que nada porque el Atleti llegaba de bajada en Liga, tras un empate en casa contra el temido Almería y con más remiendos en el primer equipo que los pantalones de Beckam y Guti en sus tiempos de pasarela. Con Valera en el lateral derecho y Ufa reconvertido a central tampoco se puede pedir mucho más. Con Mario Suárez estrenando titularidad en el centro del campo y un Forlán absolutamente deprimido y triste, no se puede pedir más. Con De Gea tocado celebrando sus 20 años con manos blandas y el gol entre las piernas de Noruega retumbándole en el cerebro. En serio, no se puede pedir más.

Me gustó el derroche de Reyes. Sin duda el mejor de los nuestros. Casillas le sacó un balón de la escuadra a mano cambiada que demuestra su categoría y el porqué de su titularidad indiscutible en la selección y en cualquier equipo. Después el de Móstoles (el único madrileño del segundo equipo de Madrid) tendría otro par de intervenciones excepcionales ante el Kun y Reyes again. Sólo espero que su novia periodista le deje a pan y agua durante un mes para que en el partido de vuelta no esté tan soberbio.

Me gustó mucho Carvalho, el central de los vikingos de Concha Espina no sólo marcó un gol recorriéndose todo el campo y beneficiándose de una descarada falta de Xabi a Reyes que Mateu Lahoz no quiso ver así como de un rebote de Ufjalusi que Domínguez no llegó a rechazar. Carvalho deshizo todo el juego ofensivo de nuestros indios (argentino y uruguayo estuvieron poco finos). Sacó un balón a Forlán que era gol cantado, no dejó respirar al Kun ayudando en el marcaje absorbente al que le sometió Pepe. Despejó con criterio, mandó en la zaga rival y fue un auténtico seguro de vida para los millonarios y poligoneros futbolistas del equipo especulador que pagamos todos los madrileños con nuestros impuestos y recalificaciones.

No me gustó el árbitro. Que dejó jugar tanto que se comió la citada falta a Reyes antes del gol. Pitó una falta al poligonero millonario porque Domínguez apenas le dio una palmadita en el omóplato (y le dolía el tobillo al tío de los 95 millones) que también acabó en gol porque De Gea y Reyes no se entendieron. Tampoco me gustó que Mateu Lahoz dejara seguir el juego después de un clamoroso penalti de Xabi Alonso que el tolosarra, en la entrevista posterior al partido, dijo no recordar porque fue muy rápido. Menos mal que no soltó (como hizo su padre en el robo al que nos sometió el Zaragoza en el Calderón hace 20 años) que "estaba lejos de la jugada y no me di ni cuenta de que habían expulsado a Marcos" -al que, por cierto, ese día le dieron cuatro puntos de sutura en la pierna.

No me gustó que la directiva de los anfitriones pusiera precios prohibitivos para evitar que los atléticos sin alergia acudieran a su centro comercial. Y no me gustó que, al acabar el partido, el entrenador estrella de los poligoneros de anuncio alabase a nuestro entrenador (que sigue sin entender el rollo de los cambios), alabase a nuestros delanteros (que no metieron ni un gol) y alabase al club (que lleva desde el siglo pasado sin ganar una Liga y sin ganar al Madrid). Me pareció una falta de respeto tan grande como el hecho de que al acabar su partido contra el Milán dijese que el árbitro (que les perjudicó como nos perjudican a nosotros en Liga) era el mejor del mundo...

Y lo que menos me gustó, sin duda, es que el poligonero estratosférico de los 95 millones de euros y la presentación multitdinaria en el centro comercial hiciese un pase con la espalda riéndose de los contrarios y demostrando su infantilidad, su falta de respeto y pidiendo a gritos que le rompan las dos piernas en cualquier campo de fútbol donde sus compañeros de profesión se tienen que ganar el jornal cada fin de semana sin posibilidad de completar la nómina con un par de anuncios o estrenando botas nuevas.

Que somos el Atleti, coño. Un poco de respeto.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Tiagolazo



Rosenborg 1 - Atleti 2


Lo de Tiago me hizo olvidar el resto. Un gol como este no se ve todos los días. Hasta el hermano de cuñado, un madridista de libro, se rindió al espectáculo y no pudo menos que soltar un "¡menudo golazo!" cuando vio al portugués recibir el balón en el centro del campo, correr regateando a uno, a dos, hasta tres vikingos noruegos con caño incluido, levantar la cabeza, calibrar la pierna y lanzar un zambombazo desde más de 25 metros que supera al portero por alto y se cuela cerca de la escuadra. Espectacular. Tanto que me he roto los cuernos hasta que lo he encontrado en internet y me los he vuelto a romper hasta que he conseguido publicarlo en el blog. No me canso de verlo. Tenía que compartirlo. Qué soberbio zapatazo, Señor.

El resto del partido casi para olvidar. El Kun mete un gol a los cuatro minutos en un fuera de juego tan claro que ni él, ni sus compañeros, ni el propio Quique en el banquillo, se atrevieron a celebrar hasta que comprobaron que nadie había levantado el banderín ni sonaba el silbato del árbitro. Pues vale, pues muchas gracias.

Después el Atleti no tuvo nada de nada. Diego Costa fallando lo increíble, Tiago también que tiene un arrebato de ansia de gol y falla un balón franco dentro del área. Otra vez Rantamplán demostrando que lo suyo es bregar y que no le podemos pedir un mínimo de calidad, toque, sutileza y puntería. Raúl García que no defiende pero ataca muy bien por la banda poniendo balones casi decentes. Simao muy activo buscando la renovación. Asunçao destruye que te destruye y una defensa renqueante con Perea y sus "pereadas", Antonio López fuera de órbita, Ufa muy descentrado y Domínguez algo más acertado, pero sin exagerar. Si a esto le unimos que De Gea no tuvo su día, que le colaron un balón entre las piernas (empate vikingo) y que hizo una salida temeraria del área dejándonos en bragas... pues vamos, que el resultado es como para no creérselo. Y ojo, que estos noruegos eran una banda. Mucha altura, muchos ojos azules, muy buena planta para posar como modelos, pero de fútbol, nada de nada. Puro músculo y apariencia, ya digo.

Por cierto, Quique sacó a Forlán por el Kun y yo apenas lo noté. Luego dio cancha (por fin) a Mario Suárez y el equipo sí que lo notó teniendo más el balón (y dando el pase a Tiago para su espectacular Tiagolazo). Camacho salió al campo en el descuento para perder unos segundos y apenas si tocó bola.

Ahora sí que es el momento de hablar de los vikingos de Concha Espina, de los vecinos ricos y especuladores, de los que copan las tres primeras noticias del telediario de la noche aunque Tiago marque un golazo y nos dé tres puntos vitales para seguir en Europa. Y no es broma. Ayer los deportes abrían con un chico del Madrid llorando porque pasaría de cobrar media docena de millones de euros a tener un sueldo de caridad como entrenador de benjamines; luego dijeron no sé qué cosa de Mourinho. No recuerdo si era que su hijo tenía la varicela o si se había comprado unos guantes de lana. Y la tercera era sobre una gala de no sé qué pollas con Nadal, la momia honorífica y toda la pesca. Pero ojo, que después metieron otras dos noticias del Barça que hablaban de la presentación de unas botas de fútbol y de si Guardiola meaba coca-cola. El Atleti, como siempre, de relleno y de refilón. ¿No es para encabronarse?

"El domingo puede pasar de todo", ha dicho Butragueño (el único madridista al que he admirado y sigo respetando). Y yo estoy tan de acuerdo con él que hasta me ilusiono y creo que podemos darle la vuelta a la historia de los últimos años, o sea, jugar mal y ganar en lugar de jugar bien y empatar o perder.

Vamos, Atleti, vamos.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Bien en Copa, dos puntos menos en Liga

Universidad de las Palmas 0 - Atleti 5

Después de haberle endosado cinco pepinos, cinco, al Universidad de Las Palmas en Copa; después de que Diego "Rantamplán" Costa hiciera el partido de su vida en el estadio de Las Palmas (más grande y con hierba natural), después de que yo no pudiera ver nada más que el resumen y leer los comentarios de los que sí tuvieron tiempo para presenciar la sentencia de la eliminatoria, no me queda otra que darle un voto de confianza al largo brasileño desgarbado, pasar página y esperar a que la intensidad y el esfuerzo en su juego supla la falta de calidad. Al menos, en Copa, parece que los chicos del filial tendrán tiempo en el Calderón para afrontar un partido de vuelta resuelto donde seguramente estemos en familia. Deberían abrir el palco y permitir que estuviésemos todos juntos para disfrutar del partido y tomarnos unos canapés en el descanso. Es una idea. Aunque supongo que, con esta directiva, el club tirará por la calle de enmedio y no hará absolutamente nada para motivar a los atléticos con el fin de crear un buen ambiente en el Calderón. En fin. Más de lo mismo.


Atleti 1 - Almería 1

Si en Copa dábamos un merecido repaso a un conjunto de Segunda B, en Liga no fuimos capaces de doblegar a un conjunto ordenadito y con muy buena pinta que vino al Calderón pensando en el empate y se fue con la posibilidad de haberse llevado los tres puntos o ninguno.
Hacía frío el domingo a la vera del Manzanares con la hora cambiada y la noche metida. Tardé un huevo y parte del otro en encontrar sitio para dejar el coche. Al final aparqué mal y llegué justo cuando el balón comenzaba a ponerse en movimiento. Para mi sorpresa el Atleti -por fin- atacaba la primera parte contra el fondo norte para que en la segunda mitad viésemos los goles los del fondo sur. Vamos, que las cosas volvían a su ser, a como habían sido toda la vida. Pero nada.
Comenzamos fuerte, con varias oportunidades y un Forlán que daba muestras de querer jugar al fútbol (y no poder) realizando desmarques que no eran atendidos por sus compañeros (y quedándose clavado y protestando que no le pasaran el balón). Algún disparo con fuerza pero sin colocación, con más interés en que fuese entre los tres palos que en que entrase. Pero bien, ya digo, el rubio estaba con ganas. Aunque no tantas como las de Reyes (este sí que está en forma). El gitano y el checo han hecho buenas migas y la banda derecha es una auténtica autopista por donde el peligro corre a velocidad de vértigo. Para mí, lo mejor del equipo junto con la defensa que no pudo sacar Quique, esa que forman el checo, el charrúa, el de casa y el brasileño (Ufa, Godín, Domínguez, Filipe Luis). En lugar de Godín salió Perea al que una tarjeta amarilla dejará fuera del Bernabéu. Más problemas para Quique en la zaga que sigue sin Godín y con Domínguez recién salido del dique seco.

Seguía el Atleti buscando el gol y el portero brasileño de los andaluces demostró por qué le pretendía el Barça en campañas anteriores. Hizo algunas paradas de mérito que la tele se encargó en los resúmenes de ensalzar hasta el infinito. Sí, fueron buenas intervenciones, pero el Almería también cuajó un gran partido y se encontró con las facilidades de nuestra defensa poco cohesionada. Remataron los de Lillo al poste, remataron de cabeza a bocajarro (muy bien De Gea), volvieron a hacerlo obligando a nuestro portero a despejar in extremis por encima del larguero y tuvieron tantas ocasiones como nosotros. Al menos de peligro real.

El gol, ya lo sabemos, del Kun recogiendo con la caña un remate del gitano Reyes que estuvo, como viene siendo habitual, espléndido. Aunque quizá demasiado ansioso con el gol.  Luego la cagó Asunçao en un balón que no tapó con la pierna, ni con el cuerpo, ni con nada de nada, dejando que Piatti nos clavara en la base del poste desde fuera del área un auténtico misil al que De Gea sólo pudo llegar un segundo más tarde de que pasara la bola.

Resumiría lo de Almería como: "Dos puntos menos por falta de velocidad". Y es que eso fue lo que le faltó al Atleti. Ni siquiera la entrada de Diego Costa (sin Rantamplán, démosle una oportunidad) revitalizó la delantera, ni tampoco Raúl García (este chico parece de madera).

Un apunte sobre Fran Mérida. Habrá que darle minutos y confianza, pero como no espabile, me temo que la grada acabará cansándose. No está aportando nada. Ignoro si es porque le colocan en banda o, simplemente, porque no se acopla. De Mario Suárez no podemos decir nada porque parece que Quique le tiene castigado o le reserva para grandes momentos. Habrá que ver qué pasa en Noruega el jueves y después, sólo después, hablaremos de los vikingos.

Aupa Atleti.



lunes, 25 de octubre de 2010

Ramírez Domínguez, culpable

Villarreal 2 - Atleti 0

Atracador, ladrón, caradura, sinvergüenza... todo lo que se diga sobre este árbitro andaluz (que, por cierto, se despide esta temporada -menos mal-) es poco para cualquier aficionado que viese el partido de ayer. Un auténtico escándalo que acabó con el buen fútbol del Atleti en una primera parte donde esta cucaracha anuló un gol legal al Kun, se comió tres penaltis (uno de ellos con alevosía y la desfachatez de pitar el final de la primera parte después de ver claramente cómo zancadillean a Agüero, como cae en el área, como el estadio enmudece y cómo achanta la mui y pita descanso). No contento con eso expulsa a Quique S. Flowers porque sale al campo (cuando no ha pitado el clamoroso penalti pero sí el final) para que los jugadores no se coman a un auténtico odiador colchonero. Este tío no nos debería pitar nunca más.
El Villarreal, dicho sea de paso, no tiene la culpa y, además, jugó un gran partido. Fueron eficaces en sus contragolpes, rápidos y muy conjuntados. Han resucitado a un Rossi que el año pasado no veía puerta y el tal Nilmar ha destapado el tarro de las esencias demostrando que no es rápido sino algo más, veloz, muy veloz, y voraz, muy voraz.

Un partido para olvidar, un árbitro para enjaular. Mucha rabia contenida y Forlán en el banquillo mientras Diego "Rantamplán" Costa buscaba un sitio para no molestar al Kun sin acabar de encajar con el futbolista del equipo que hace a sus compañeros mejores (menos al brasileño, qué paradoja).

En fin, que ahora nos espera Universidad de Las Palmas en la Copa que el destino nos birló el año pasado, y luego viene el Almería a la ribera del río. Después... después veremos qué pasa con los vikingos.

Sigo confiando en el equipo. Aunque árbitros como el de ayer se emperren en negarnos el pan y la sal. Este tío tiene un problema serio con nosotros. Ojalá le jubilen antes de tiempo. Menudo cabrón.

Aupa Atleti.