miércoles, 11 de mayo de 2011

Cabreo ontológico



Hay estados de ánimo imposibles de explicar. Lo mío he dado en llamarlo “cabreo ontológico”. Ya digo, lo de poner nombre a las cosas es un ejercicio necesario para que a uno le duelan menos. Y conste que bautizar los estados de ánimo, los sentimientos, las sensaciones, es un don que no me ha sido concedido. Pero me conformo con llamar a esto que me pasa “cabreo ontológico” a falta de mejores opciones.
¿En qué consiste? Pues sencillamente en que me paso el día de mala hostia por circunstancias que no puedo cambiar, que me hacen sentir impotente, que me remueven por dentro y no tienen una solución en la que pueda aportar lo más mínimo. A saber: las elecciones municipales y autonómicas donde se presentan los mismos de siempre, con las mismas mentiras, la misma dejadez y el mismo interés por la vida de sus conciudadanos, o sea, ninguno. Otro asunto que me revienta las tripas, me acelera el corazón y me deja sin Almax es el creciente paro y la decreciente credibilidad de esta profesión periodística con la que un día decidí ganarme los garbanzos. En los últimos tres años la FAPE (Federación de Asociaciones de Periodistas de España) ha contabilizado nada menos que 3.800 despidos de compañeros en los distintos medios periodísticos del país. Y lo que es más grave, a nadie le importa una mierda, nadie se ha enterado y los dueños de las empresas mediáticas no dicen ni mú de lo que sucede en la competencia. Como si hubieran pactado no hacer sangre de los de la acera de enfrente porque ellos también hacen lo mismo. Eso sí, llenan periódicos, minutos de radio y televisión, páginas y páginas de internet con los despidos en la construcción, en la automoción y en la madre que los parió a todos. Insisto: “cabreo ontológico”.
Pero no queda ahí la cosa. Es que hasta mi propio equipo de fútbol está para el desguace. Con unos dirigentes condenados por apropiación indebida que no han devuelto ni un céntimo porque el delito prescribió. En serio. No me invento nada. Unos tipos roban 6.000 millones de las antiguas pesetas, un tribunal les condena, y resulta que no pasa nada porque ya han pasado unos años y el delito no se tiene en cuenta. De modo que por mucho que yo proteste con una bufanda verde y oro, por mucho que me manifieste, por mucho que denuncie, que intente hacer ver a los que me rodean que mi equipo se ha convertido en una sucursal de negocio para dos mafiosos reconocidos, no me queda más opción que el puñetero pataleo, el “cabreo ontológico”.

Y lo peor de todo no es que los políticos nos sigan timando con una ley electoral fraudulenta y partidista, ni siquiera que el paro en la profesión me tenga compungido y maniatado, o que el Atleti siga deteriorándose a pasos agigantados. Qué va. Lo peor es que este “cabreo ontológico” se está convirtiendo en antológico.

Y para colmo es contagioso. Las educadoras de la guardería de mi hija me han mandado una nota que dice: “María ha venido un poquito salvaje. Empuja a sus amiguitos y les da patadas y puñetazos sin motivo”. Y yo no he podido menos que contestarles con otra nota: “No se preocupen. Cuando pasen las elecciones, descienda el paro y el Atleti vuelva a sus socios se tranquilizará”.

lunes, 9 de mayo de 2011

Bufanda de plomo entre rejas rojiblancas


El sábado el Atleti colmó mi paciencia. Mi hermano y yo nos fuimos antes de que el Málaga nos metiera el tercero en casa. Un Málaga que pelea por evitar el descenso, con un presupuesto (a pesar del jeque) muy inferior al nuestro, con una historia ridícula comparada con la nuestra. El tercer gol lo oímos en el semáforo de la glorieta de Pirámides. Y pensábamos que había sido del Atleti porque los 400 aficionados malaguistas gritaron más que todo el Calderón apesadumbrado y resignado a un equipo en el que no pinchamos ni cortamos. Somos aficionados pasivos.
Le decía yo a mi hermano al llegar al campo que iba al partido como quien va al trabajo. Sin muchas ganas. Esperando a ver qué Atleti nos encontrábamos. En cuanto vimos la alineación (con Quique es más fácil acertar una quiniela de quince que la alineación del fin de semana) nos miramos y dijimos: "la cagamos". Otra vez Elías en la banda, otra vez Raúl García dejando solo a Mario Suárez en el medio centro. Forlán en el banquillo y el inefable Diego "Rantamplán" Costa acompañando a Agüero arriba. Eso sin contar con que Perea volvía a estar en el once titular. Y encima no le colocan en su puesto, de lateral, sino que vuelve a ponerlo de central acompañando a un Godín tan inseguro como lento. Estaba claro que nada bueno podía pasar.
Y así fue. El Málaga jugó como un grande (sin esperar al Atleti, sin especular con el empate, sin perder tiempo, sin conformarse con el 0-1). El Atleti ni siquiera jugó. Aquello parecía un corral en el que los rojiblancos hubieran perdido la cabeza. La única diferencia era que nuestros pollos no corrían, sólo caminaban desorientados por el campo mientras el Málaga (muy organizadito, muy colocado, muy serio) seguía generando ocasión tras ocasión. Y fueron cayendo las oportunidades y los goles mientras Quique dejaba que los socios viésemos cómo calentaba Juanfran en la banda para no sacarle y demostrar lo mal entrenador que es. Un tipo, el sobrino de la faraona, que no ha sabido gestionar una de las mejores plantillas de primera división. Un fulano que ha generado una tensión y desconfianza en los futbolistas que ha alcanzado cotas difíciles de igualar. Un elemento que pone de titular un mes seguido a Valera (alucinante) y luego le hace desaparecer del mapa, o que se quita de enmedio a Fran Mérida sin motivo aparente, o que hace debutar a Juanfran sin presentarle a sus compañeros en una eliminatoria copera contra el Real Madrid, que apuesta por Costa dejando en el banquillo a un tío que es doble bota de oro, máximo goleador del mundial y mejor futbolista de la máxima competición planetaria. Un fulano que insiste en cambiar de posición a los futbolistas. Que nunca pone a Elías en su sitio, que no sabe motivar a los chicos y que genera tanta incertidumbre que lo único que demuestra es que su puesto es el de un títere al servicio de los delincuentes que robaron el club y que no pinta nada en la institución, de ahí que tenga que hacer en cada alineación una demostración de poder en su parcela, la de desestabilizar al equipo. Quique, vete a la mierda. Y a ser posible llévate contigo a Pitarch, a Gil, a Cerezo y a toda la gentuza que se sirve de la emoción y el sentimiento de los que creemos en un equipo de fútbol para engañarnos una y mil veces. Aunque no hayamos entrado en Champions a pesar de tener el tercer mayor presupuesto de la Liga, aunque el fracaso de la Europa League (que aún no está segura) nos lo quieran vender como un gran éxito en una competición donde ya hemos demostrado que somos los mejores... y empezará el baile de fichajes mediocres a bombo y platillo, un nuevo proyecto, otra mentira infame... iros a la mierda. Que os den.

Mañana jugamos contra el Racing. Nos queda en casa el Hércules y acabamos en Mallorca una temporada triste, gris, mediocre, insana, llena de rutinas, de bufandas de plomo, de protestas verde y oro, de futbolistas desorientados, de partidos insípidos, de fracasos vestidos de fe, de esperanza, de que somos una gran afición y toda esa milonga.

A este paso no sólo dejo el blog sino que dejo de cantarle a mi hija el himno del Atleti, y prendo fuego al Calderón.

lunes, 11 de abril de 2011

Tarde de pipas y tertulia


Atleti 3 - Real Sociedad 0

Tarde de primavera en el Calderón. Mis hermanos deciden quedarse disfrutando del buen tiempo, de sus parejas e hijos y seguir con la huelga rojiblanca. Todos menos el mayor, que viene antes de su fin de semana en Soria para ver al Atleti. Invitamos a nuestro buen amigo txuriurdín, Txutxi, a que se venga con nosotros al campo para ver si los suyos son capaces de plantarnos cara. Antes de que empiece el encuentro ya nos avisa de que están bajo mínimos y de que les basta con sacar seis de los nueve puntos que tienen que disputar en Anoeta, lo que no imaginaba era la absoluta desidia y la falta de presión e intensidad de una Real Sociedad que, esta vez sí, jugaba con sus colores habituales fuera de casa. Por fin un partido entre dos equipos con sus camisetas correspondientes, como antes. Y como antes también el Atleti comenzó atacando en el fondo norte, con el Frente Atlético empujando desde atrás y viendo los goles de la segunda parte en la portería del sur. También como antes volvieron (por fin) unos cuantos aficionados de la Real Sociedad a nuestro estadio. Eran de la peña realista de Madrid. Muy poquitos, apenas una docena, pero con dos pancartas y mucho ánimo... sobre todo si tenemos en cuenta la pésima actuación de su equipo. Indolente durante toda la tarde. De excursión por Madrid. Como quien viene a ver lo chulo que está quedando el paseo del río Manzanares, su puente monumental en forma de tubería rota y toda la parafernalia. Quizá empujado por la buena hora y por el solete, me inclino por un plan ecológico y pillo el 18 en mi barrio para que me deje en la glorieta de Pirámides: 20 minutazos esperando en la parada de mi barrio. Casi tres cuartos de hora para llegar al lugar de destino. Joder, que si voy andando creo que llego al mismo tiempo. En fin.

El partido
De la Real poco más hay que decir. Bueno sí, que tienen un joven uruguayo con botas naranjas que salió los últimos minutos y creo más fútbol que sus diez compañeros juntos durante todo el partido (a excepción del portero. Bravo por Bravo). El Atleti, sin romperse los cuernos, metió tres que pudieron ser seis. Al ralentí, sin presión, sin mucha movilidad, pero bien colocado en el campo y marcando el ritmo del partido. Ya digo, tarde de partido amistoso, de pretemporada, de no jugarse nada, de una Liga donde sólo importan el Barça-Madrid y el Madrid-Barça. Como quien va al trabajo, oiga.
Lo más divertido, como siempre, es adivinar la alineación. Ayer Quique S. Flowers, el sobrino de la Faraona, nos deleitó con nuevas sorpresas. Filipe Luis volvió a su banda (y marcó el primer gol tras un soberbio taconazo del brasileño revelación: Diego Rantamplán Costa). Mario Suárez se hizo el dueño del centro del campo (y marcó el segundo gol tras un regate espectacularmente hermoso y propio de un gitano del fútbol-sala como Reyes que se lo puso en bandeja). No salió Juanfran hasta que faltaban diez minutos para sustituir a un Koke muy preocupado en no fallar más que en acertar. Aún está verde el chico, aunque hizo un partido correcto. Forlán en el banquillo salió a veinte minutos del final en sustitución de un peleón Rantamplán Costa muy pero que muy aplaudido (a pesar de que todos sabemos que es un paquete). Y volvió el Kun al once titular (marcó el tercer gol tras recuperar un balón y recorrerse todo el campo dejando secos a dos defensas y cruzando el balón después de comprobar que Forlán -sin balón- estaba muchos metros por detrás aunque arrancaran a correr a la par).

Poco más que contar en un partido en el que no hubo rival. Mucha tertulia en la grada, buen número de niños entre los aficionados y pipas a tutiplén.

Me cago en la EMT
Al acabar el partido mi hermano se volvió en moto, mi amigo Txutxi cogió el coche para su largo trayecto de vuelta y yo intenté coger el 18 en la parada habitual. No había nadie. Muy raro. A los dos minutos me sorprendo leyendo un folio cutre colgado por algún funcionario municipal que avisa de la interrupción del servicio hasta las 21:30. Mínimo media hora de espera a lo que hay que sumar los 20 minutitos que, aproximadamente, tardará en llegar el primer coche. Me cago en la puta EMT y comienzo a caminar dirección Legazpi. Un buen rato después llego a mi destino y compruebo en las pantallas informativas de la Empresa Municipal de Transportes calculan en 16 minutos la llegada del próximo bus de la línea 18. No puede ser. Estoy deseando llegar a casa. Cruzo la acera y busco la parada del 86. El panel informa que tardará 14 minutos en llegar. Y una mierda voy a esperar otro cuarto de hora. Encamino mis pasos a la boca de metro y una vez dentro escucho que están dando un aviso por los altavoces. No hago ni caso y me dispongo a sacar un billete en la máquina expendedora cuando estiro el oído y alcanzo a comprender a la señora de los altavoces: "Línea 3 interrumpida entre Embajadores y Villaverde Alto". A tomar por culo. Salgo de una mala leche impresionante y pillo un taxi que me clava casi 10 eurazos por llevarme a casa. (Menos mal que hemos ganado, pienso mientras recorro la Avenida de Andalucía).
Por cierto, hubo una manifestación contra la penosa gestión de los que robaron el club para convertirlo en SAD. En el estadio los de seguridad trataron de quitar una pancarta crítica con los caciques del palco y se llevaron el abucheo de la tarde. Algunos cánticos contra los mafiosos y el número de bufandas verde y oro que sigue creciendo.

El domingo, en el Plus, a las 21:00 contra el Espanyol. Yo estaré de vacaciones, espero que el Atleti no.

Qué alegres son los colores, de las rayas rojiblancas....

miércoles, 6 de abril de 2011

Ran - tan - plan


Osasuna 2 - Atleti 3

Aunque meta los mismos goles en un partido que en toda la temporada, aunque sea un tipo agradable y buen compañero en el vestuario, aunque pelee como un jabato y sea capaz de partirse la cara con el más pintado... lo siento, Diego "Rantanplán" Costa me cae bien, pero no es para el Atleti.
Sé que no es un buen momento para escribir esto después de los tres pepinos que le metió a Osasuna para traernos todos los puntos de un estadio complicado, muy complicado. Tampoco es un buen momento para expresar mi opinión sobre nuestro delantero cuando todos acabamos de ver el partido sin echar de menos a Forlán y al Kun. Ojalá me equivoque, pero lo de Rantamplán en Pamplona ha sido sólo un espejismo. Ya digo, ojalá me equivoque y estemos ante otro Rubén Cano. Un futbolista desgarbado, alto, sin maneras, pero con gol, con entrega y con la suerte del rebote de su lado... pero me temo que no es el caso.

En Lleida
Vi el partido en un bar de Lleida. Creo que se llamaba "El Nou" (El 9) en el paseo de Ronda, si no me equivoco. Lo cierto es que estaban con la final del tenis en Miami y no tenían intención de poner el partido. Al final, el capellán de la cárcel de Ponent, un mercedario aragonés y futbolero hasta la médula, les pidió a los dueños del garito (que eran amigos suyos) que pusieran el partido para que yo alucinara a colores con la penosa primera parte de los nuestros y la exhibición de Diego "Rantamplán" Costa intentando callarme la boca y dejándome mal delante de toda la parroquia futbolística del tugurio. En su mayoría barcelonistas militantes, dicho sea de paso.
A cada uno de los goles del brasileño nacido en Lagarto (casi le debíamos rebautizar como Diego "Juancho" Costa) los lleidatans acodados en la barra me preguntaban quién era este tipo y si era bueno. A lo que yo, con toda la seriedad que puede tener uno cuando acabamos de empatar fuera, cuando metemos el 1-2, el 1-3 y nos pitan un penalti a favor, contestaba: "Es un paquete, un negado, un manta, no tiene ni idea de jugar al fútbol..." Con lo que acabé perdiendo toda la credibilidad y confirmé sobradamente que era del Atleti, de un equipo de locos donde no conocemos a nuestros jugadores, donde no sabemos lo que tenemos, donde todo es posible y donde el fútbol es, más que en ningún otro equipo, una lotería.
No diré nada de la pasividad de Quique cuando nos metieron el primero. Tampoco de una primera parte donde Osasuna nos comió por la banda de Antonio López. Ni siquiera comentaré el partidazo de nuestro portero, el error en el penalti de Reyes y el empate que se pudo llevar Osasuna en la ocasión final que pasó lamiendo el palo.
Pero sí que tengo que comentar el partidazo colosal de Rantamplán. El domingo, aunque yo no confíe en él, me demostró que sabe jugar al fútbol, que tiene gol, que es un portento en el desmarque y que si tiene campo por delante, para correr, es capaz de enchufarla tres veces. Aunque en cada zancada dé la impresión de que se va a caer, o de que va a pisar el balón, o de que se tropezará él solo.... Ante su eficacia y su derroche de coraje y corazón no pude menos que levantar mi Voll-Damm y, mirando a los culés que tanto preguntaban por Rantamplán, soltarles un: "Señores, yo soy del Atleti, y Diego Costa también".

Vamos, Atleti, vamos.

martes, 22 de marzo de 2011

Resignado, escéptico y harto, muy harto


Me he abstenido de comentar los dos últimos partidos del Atleti. El empate contra un Almería colista y la derrota (otra vez) contra un Real Madrid al que no le suponemos ningún esfuerzo especial. Hasta me he planteado dejar de comentar cómo vivo el Atleti, cómo veo los partidos, qué me parece que juegue fulano o mengano, si la táctica del míster me convence, si un fichaje puede venirnos bien o si deberíamos apostar más por la cantera o por el equipo de féminas para jugar en el primer equipo... estoy un poco harto. Bueno, más que harto, escéptico ante todas las milongas que nos cuentan los sinvergüenzas que robaron el club convirtiéndolo en SAD y resignado ante la imposibilidad de cambiar el rumbo de mi equipo. Un equipo que va a la deriva, que ya no se codea con los grandes, que no opta a ganar la Liga y ni siquiera tiene opciones para entrar en la Champions. Un club que sigue aprovechándose de la imagen de una hinchada que cada vez está más ciega y que se contenta con insultar a Marcelo, a Mourinho, a Cristiano Ronaldo o, simplemente, con cantar las típicas coplas contra el rival sin caer en la cuenta de que cada vez vamos a menos, que lo del año pasado fue un espejismo churrigueresco con carambola en las eliminatorias y que la decrepitud no se logra de un día para otro, que es un cáncer que poco a poco se va comiendo una institución centenaria sin que las células que lo componen se den cuenta. Y en esas ando. Cagándome en Cerezo, en Gil Marín y en las SAD mientras veo cómo nuestra Liga se convierte en un campeonato escocés y el dinero que debería entrar (menos del que nos corresponde) se queda en los bolsillos y cajones de intermediarios, directores deportivos, empresas de los ladrones sobreseídos y demás alimañas que viven gracias a la ceguera que conlleva el sentimiento irracional de amor a unos colores, a un escudo, a un equipo que ya nada tiene que ver con lo que fue.

Ahora nos quedan nueve partidos, 27 puntos, contra rivales de la parte media y baja de la tabla. Nos querrán vender otra vez que es posible entrar en Europa, que el próximo año lucharemos por la Liga, que vamos a fichar a un fulano que es un crack, que ganaremos al Madrid (como si esto fuera a salvar una temporada)... y la realidad será la misma de siempre: Gil y Cerezo sirviéndose de la SAD en beneficio propio, robándonos en nuestra cara, los grandes jugadores buscando un equipo que aspire a algo, fichando mediocridades peores que cualquier chaval de la cantera, arrastrando el escudo y la camiseta por esos campos de Dios y dejando que nos pierdan el respeto porque ya no somos un club grande y señor. En fin, que no hay más cera que la que arde.

Como dice mi buen amigo Youssef, un marroquí más rojiblanco que Vicente Calderón: "Hace falta una revolución". Pues eso. Yo, mientras tanto, seguiré con mi bufanda verde y oro acudiendo al estadio. Es lo menos que puedo hacer.

Y sin embargo... te quiero, Atleeeeti, loro lolo, lolo, te quiero Atleeeti....

lunes, 7 de marzo de 2011

La crónica del becario


Como ya advertí en mi último post, este partido no podría ir al campo porque tenía jornadas de comercio y bebercio familiar en la ilustre ciudad de Pucela. Como mis hermanos también aprovechaban el fin de semana para ver el Mediterráneo y mantener su "huelga de Atleti", pues le pasé los abonos al becario de la tele, un atlético dispuesto a pasar frío y jugarse a una carta rojiblanca la noche carnavalera del sábado. El tío, con más suerte que todas las cosas, ha visto uno de los mejores partidos de la temporada en el Calderón. Pero no le ha salido gratis. A cambio ha tenido que currarse esta crónica que os dejo a continuación.

Atleti 3 – Villareal 1


No me cabe duda, el Atlético es tan imprevisible como la vida misma. Todo hacía presagiar que el Villareal nos iba a hundir, y más visto lo visto la semana pasada en Getafe, pero no, este es el Atlético de las grandes gestas y de los “ridículos más absolutos”. Ayer, grandes gestas.

Tres a uno ante el conjunto amarillo, con un juego fluido, con una defensa como Dios manda (Godín, Domínguez, Ufa y Filipe) y una delantera para soñar, volvímos a ganar y no ante un cualquiera, sino ante el equipo que mejor juega tras el Barça de los records. Me gustó y mucho la pareja de medios Mario - Tiago siempre bien apoyada por un Elías incombustible en las ayudas defensivas (algo tenía que tener este chico para ser internacional con Brasil). Desde luego que ahí estuvo la clave del partido, en la media. La presión de los hombres de Quique fue fundamental para que Valero, Cazorla y compañía no pudieran encontrar los huecos para triangular. Del resto se encarga Reyes. ¡Qué merito tiene lo de este chico! Hace un año era persona non grata por el Calderón y ahora es la gasolina del 98 que mueve a este equipo. ¡Vaya gol! Minuto 4 de partido y el Atleti se adelanta. El Villareal no está cómodo, no se encuentra , pero no se preocupen que ahí está Iturralde para poner igualdad. Gol de Rossi y miedo en el cuerpo. 1 a 1 y al vestuario, el resto a por el bocadillo.
La segunda parte pintaba mal. Tengo que reconocerlo, si tuviera algo de dinero lo hubiera apostado todo al amarillo y como buen atlético lo hubiera perdido todo. De nuevo la media estuvo excepcional. Siempre conteniendo el juego de Borja y lo que es mejor, haciendo jugar al equipo. En esas llegó Filipe ( el “delgadillo” para la señora de mi izquierda) y nos recordó a ese lateral de antes de la lesión y cuajó una magnifica asistencia a Kun que resolvió con una vaselina marca de la casa. 2 a 1. Esto pinta bien, pinta muy bien porque 5 minutos después llega la reconciliación Reyes-Forlán (vaya semanita nos han dado con el “tú no me la pasas”) y gol del uruguayo. 3 a 1 y la grada respira con tranquilidad. El Villareal no está ni se le espera.
Pero lo más importante no fue el golazo de Reyes (por favor, Marqués, llévelo de vuelta con la Estrella), ni el resurgir de Filipe, ni el gol de Forlán tras varios meses con la pólvora mojada, no, lo verdaderamente importante son las 40.000 personas que corearon al unísono contra la gestión económica-deportiva de la familia Gil. Es algo a tener en cuenta porque el “populacho” no quiere más medianías, ni más mentiras, ni más comisiones. La afición quiere ver a su equipo de antaño, ese que infundía respeto allá donde fuera y que ganaba títulos cada 2 ó 3 años.
Y volviendo al tema deportivo, Quique, por favor, aunque la vida sea imprevisible haznos el favor de repetir alineación.

Aurelio Mateos
Becario de TVE

Por mi parte, lo seguí conectado a internet y entrando y saliendo de bares varios. Al final del partido mi hermano me llamó desde Castellón para contarme que habían jugado increíblemente bien. Que por fin la defensa era la que tenía que ser, que el tal Elías parece que no es tan malo y que si Forlán y Kun recuperan este estado de gracia la cosa puede pintar mucho mejor. Yo, por mi parte, lo tengo claro: A ver lo que tardan ahora en vendernos la Champions League... en fin.

Vamos, Atleti, vamos.






jueves, 3 de marzo de 2011

Un partido en el báter


Getafe 1 - Atleti 1

Que alguien tire de la cadena. Este Atleti es una mierda. Parece que durante la semana no entrenan, que los jugadores no se conocen, que el sobrino de la faraona no tiene una idea de juego, que la directiva sólo piensa en seguir robando y que la afición sigue tan gilipollas como siempre. Ayer, en Getafe, un equipo sin afición, sin historia, sin nada de nada, nos dio un repaso en todos los aspectos de la vida. Es para mear y no echar gota.

Andaba yo cagándome en las televisiones porque no tengo el Canal Plus y pago religiosamente un dineral por Gol TV cuando decidí poner la radio en el baño mientras bañaba a mi hija María. Empieza el partido y marca el Getafe. De repente gritan los comentaristas el gol como si les fuera la vida en ello y yo, sin ninguna duda, le digo a mi mujer: "Gol del Geta". En esto que mi hija se pone a aplaudir sin venir a cuento. "¡María! ¿Qué haces? No, no, no, no. ¡Que somos del Atleti!" Y mi mujer me mira con tanta pena y tanta ternura que no pude menos que darle un beso a mi hija y corregirme: "Bueno, también somos un poco del Geta".

Seguí pegado a la radio mientras le lavábamos el pelo, después durante el secado y el embadurnamiento de aceites y cremas hidratantes tiraban de nuevo al larguero los azulones. El Atleti no había tirado aún entre los tres palos cuando ya le habíamos puesto el pijama a mi niña. Pintaba mal, muy mal. Como toda la temporada, como los últimos 24 años, como la condena que aún tenemos por delante.

Mientras se calentaba el puré de María puse en marcha el portátil y busqué un lugar para ver la segunda parte por internet. Una mala decisión. Fue entonces cuando comprobé que Valera (no me lo creía) había sentado a Domínguez en el banquillo, cuando seguía sin entender qué coño le pasa a Raúl García, cuando me di cuenta de que Koke y el Kun también estaban en la alineación. El único que se partía la cara (le dieron dos balonazos en toda la jeta) fue el bueno de Reyes. Pero en un equipo de once, con uno no basta.

Sintonicé en mi portátil "goltiví eichdí" o sea, Gol TVHD. Los comentaristas eran unos mexicanos graciosísimos que no dejaban de recordar que el Atleti no tiene personalidad, ni estilo de juego, ni una idea de esquema, ni nada que se le parezca. Que sin Simao los rojiblancos habían perdido mordiente, que Quique Flores tenía los días contados y que era una caricatura de equipo, completamente plano, a pesar de los buenos futbolistas que tiene en su "plantel". Y yo combinaba la resignación del corazón con una sonrisa ante cada una de sus expresiones y comentarios.

De repente, en una jugada aislada, "la rubia" mete un pase bombeado al interior del área y aparece Elías (el fichaje más caro del mercado de invierno) y le da un cabezazo (sin ironías, me pareció soberbio) que se cuela por encima del portero getafense. Hubiera sido un golazo si el equipo diera síntomas de remontar, de saber jugar a algo, de querer ir a por el partido... juro que no me inmuté (no sé si por mi pinzamiento lumbar o porque realmente estoy hasta los huevos de la familia Gil).

Luego hubo más de lo mismo. El sobrino de la faraona que no hace los cambios hasta que faltan ocho minutos. Sale Juanfran (con lo bueno que es este tío no sé por qué coño no juega de inicio) y empieza el Atleti a carburar por su banda. Sale Asunçao y el medio campo sigue igual que estaba, atascado.

Lo mejor de todo es que el árbitro sólo alargó tres minutitos. Entonces aproveché para leer algunas cosillas sobre el Atleti y leí las declaraciones de Quique S. Flowers: "En el peor de los casos iremos a Europa". Y me quedé tan frío que tuve que subir dos grados la calefacción de casa.

En fin, que el sábado, a las 22:00 contra el Villarreal, va a ir al campo Rita la cataora. Entre otras cosas porque yo tengo cenorrio con los primos en Pucela. Como veréis, no hay color.

A pesar de todo: "Qué alegres son los colores, de las rayas rojiblancas..."

martes, 1 de marzo de 2011

La afición más gil del mundo

Atleti 2 - Sevilla 2

Lo único bueno del partido del sábado fue el tiempo primaveral, volver al Calderón después de mucho tiempo, ver más verde y oro en la grada y, sobre todo, que un canterano como Koke saliese de titular y marcase un gol con la rojiblanca.

Lo demás está todo dicho. El Sevilla venía de reventarse ante un Oporto que se lo cepilló sin demasiado fútbol y con mucho músculo. Apenas hubo presencia de la afición sevillista en las gradas. No creo que fuesen más de 50 personas. Eso sí, era partido de "alto riesgo", o sea que el despliegue policial que pagamos todos (los aficionados al fútbol y los que pasan de esta película) fue de los de antología.
El Atleti salió escopetado, que dicen en mi pueblo. Con más ganas que posibilidades. La grada pitando a Raúl García (alucino a colores) desde el minuto uno. Que sí, que es cierto que el chaval en el Atleti no ha cuajado, que no acaba de convencer, que es un poco pusilánime, que no mete el pie, que está falto de confianza, que no nos gusta a casi ninguno... pero de ahí a pitarle. Quizá debiéramos preguntarle a Quique cómo es posible que un tío que juega de titular nada más llegar al equipo, de repente deje de estar en las convocatorias. O por qué cambia a Forlán con el 2-2 a falta de siete minutos dando salida al inefable brasileño Diego "Rantamplán" Costa. Que sí, que el chico pelea, pero que no resuelve un partido ni loco. O por qué coño no sale Juanfran si está en plena forma y crea muchísimo peligro. O por qué ahora Domínguez es titular si lo ha tenido castigado sin convocarle durante varias jornadas... en fin, que no entiendo nada. Es lo mismo que el caso de Koke. ¿No sabían que este chaval es lo suficientemente aseado para jugar en el primer equipo hasta el otro día? ¿Por qué Mario Suárez ha desaparecido del mapa? ¿Qué ocurre con Fran Mérida que no acaba de cuajar? ¿Saben en el Atleti que Cabrera -el que no jugó ni un partido el año pasado- ha sido uno de los futbolistas más destacados del sudamericano sub-20 en Perú? Mil preguntas sin respuesta.

La afición más gil del mundo
Estoy harto de que siempre se hable de la afición del Atleti como la mejor del mundo. A mí no me lo parece, lo siento. Quizá no sea muy popular esto que escribo, pero es la realidad. Una buena afición exige a su equipo y no le canta "Te quiero Atleti" cuando empata en casa a un Sevilla ramplón que juega al ralentí y nos mete un gol cada vez que llega a puerta, joder. Ni se acuerda de que los directivos delincuentes que robaron un club de fútbol que costaba 5.000 millones de las antiguas pesetas sólo cuando el equipo pierde. Una afición de verdad es la que anima a su equipo en las buenas y en las malas, sí, pero con un poco de dignidad. Una buena afición es la que no silba a uno de sus futbolistas, de sólo 23 años, como Raúl García, porque no le están saliendo las cosas.
Sin duda que somos la afición más gilipollas. Aguantamos que los dirigentes delincuentes nos vendan motos de todo tipo y que nadie pida responsabilidades. Somos gilidiotas, gilimbéciles, gilipollas de los cojones por aguantar a unos tíos como Gil y Cerezo que han convertido el Atleti en su excusa para hacer negocios y enriquecerse. Aunque ya no tengamos opciones de pelear con el Madrid y el Barça (ojo, a 27 y 34 puntos me parece que están), y los muy hijos de puta se empeñan en convencernos (y algunos ya lo están) de que nuestros rivales son el Sevilla, el Villarreal, el Valencia... es para ponerse triste, muy triste.
Me jode un huevo que me recuerden aquel funesto anuncio de "¿Papá, por qué somos del Atleti?" La respuesta es sencilla: "Porque somos la afición más gil del mundo, hijo". Y me cago en la puta. Mierda.

Que vuelva mi Atleti. Que se piren estos tíos. Que nos compre un jeque árabe, un mafioso ruso, un empresario hindú, pero que se piren estos tíos con Rumasa y su familia a engañar a los internos de Soto del Real.

domingo, 20 de febrero de 2011

Desayuno con largueros maños


Zaragoza 0 - Atleti 1

El Glorioso ganó en la Romareda con un gol de Agüero aunque sin visos de mejoría en su juego. El sobrino de la Faraona volvió a alinear un once diferente (y ya van 69) con Domínguez sustituyendo al sancionado Godín en el centro de la zaga y con el incombustible Perea haciendo de las suyas (buenas y malas, muy malas). Pero lo más sorprendente es la entrada en el equipo titular de Koke, un canterano al que colocó junto a un apagado y mustio Tiago, un Raúl "chistorrra" García con más ganas que eficacia y al acelerado Reyes con más hambre de gol que puntería. Eso sí, siempre peligroso y el único, junto con el Kun, del que se puede esperar un milagro, un regate, un desborde, un algo diferente. Lo de Forlán paso de comentarlo. Abrió algún hueco, sí. Se desmarcó, vale. Y hasta dio el pase al argentino para que dejase clavado a Ponzio en un gol que demuestra su poderío físico y el porqué de su absurda renovación tirando la cláusula de rescisión a la baja... se pira, fijo.


Sueño de sofá
Se había dormido ya mi hija después de un berrinche apocalíptico. Mi mujer, agotada de tanto trajín, decidió abandonarme con mi Atleti y sumergirse en la lectura de un buen libro mientras esperaba la visita de Morfeo. Y yo, incombustible, no queriendo verlo, ni saber nada de mi equipo, me planto delante del televisor con un sandwich de urgencia y una cocacola bien fría. 
Los dos primeros minutos fueron un frenesí de ocasiones rojiblancas. Parecía que íbamos a por el partido. Forlán regañaba a sus compañeros y pedía más presión. Ver para creer. Se me salían los ojos de la cara. Y seguían buscando el gol que no llegaba porque sobraba un pase, porque el último regate era innecesario, porque Leo Franco sacaba un dedito en el último segundo. Increíble, ya digo.
La primera parte fue un auténtico monólogo a pesar de la falta de conexión entre los futbolistas. Era como si quisieran resolver pronto y despertar de esta pesadilla de 2011 donde sólo hemos ganado un partido de Liga. Como si se hubieran conjurado (esta vez sin cena con la directiva ni soplapolleces de idéntico cariz) para sacar adelante la ruina que tenemos encima. Como si se hubieran dado cuenta de que son profesionales y, aunque pasen de la rojiblanca y de nuestro escudo, tienen que darlo todo en el campo porque se llevan un buen sueldo a casa. Y así lo hicieron. A pesar del agotamiento que me tenía encima, no me dormí.
La segunda parte fue muy diferente.Fue entrar Bertolo en lugar del penoso Sinama (es increíble que este tío haya estado en el Atleti, como tantos otros. Hasta cinco había en el Zaragoza ayer). Entonces los maños comenzaron a apropiarse del balón, el Atleti -otra vez- a recular. Como con miedo a la que se nos venía encima. Una ocasión maña. Lío en la defensa -para variar-. El "cigüeño" De Gea mirando el balón a medio metro de la raya mientras Perea y cía no saben si despejar, si esperar a que la recoja el portero, si irse a tomar unas Ámbar o seguir rezando a la Pilarica. Al final no entró.
El sopor se empieza a apoderar de mí. Lo doy por perdido. En esto que Forlán le pasa el balón al Kun y el argentino que se pirará en verano hace un jugadón que termina en gol y con Ponzio cosiéndose la cadera. Espectacular.
Después, las prisas, los agobios, dos tiros al larguero del Zaragoza, cambios inútiles de inútiles por inútiles... La verdad es que al poco de marcar el Kun me dormí. El resto lo he visto en los resúmenes (tal y como imaginaba). 
A fuer de ser sinceros. Me hubiera gustado que perdiéramos, que el equipo cayera en barrena, que la gente despertara de una vez y que los Giles y los Cerezos se pirasen ya y devolviesen lo que robaron. Pero el Atleti es superior a mis fuerzas. Esta mañana, cuando me he levantado, lo primero que he hecho ha sido mirar en internet el resultado. Temía que hubiéramos perdido. Al final sólo fueron dos tiros al larguero.


Ay, Atleti, cómo me dueles.

martes, 15 de febrero de 2011

Yo también estoy harto


Atleti 1 - Valencia 2

Tan harto que ni ganas de ir al Calderón tengo. Y eso que me he comprado la bufanda verde y amarilla, para protestar en plan Manchester, con la única esperanza de que la gente que sigue esta liga adulterada (patrocinada por un banco, cómo no) se pregunte qué coño hacen las banderas y bufandas verde y oro en el estadio rojiblanco. Pues eso, protestar contra una directiva que se quedó con el Atlético de Madrid hace ya cinco lustros sin poner un céntimo de su bolsillo. Una directiva que fue condenada por el Tribuna Supremo aunque el delito de "apropiación indebida" prescribió (manda huevos). Una directiva que es propietaria de una Sociedad Anónima Deportiva que mueve mucho dinero (seguimos estando entre los 20 equipos más ricos del mundo) y a la que no le importa un mojón que ganemos títulos, bajemos a segunda, juguemos bien, mal o regular porque su único interés es seguir en la poltrona a la que llegaron de un modo ilegítimo.
Y los abonados seguimos comprando camisetas, pagando a las plataformas de televisión por ver a nuestro equipo y animando como gilipollas a una panda de futbolistas que están más preocupados por lo que ganan que por arrimar el hombro y sentirse parte de una institución que -en otros tiempos- era mucho más que un club.


La prensa
Y la culpa de la situación. De que se haya prolongado tanto en el tiempo, no es sólo de una afición indolente que se contenta con que pierda el Real Madrid y con que Torres triunfe allá donde esté. La culpa es, sobre todo, de la prensa. Ojo, que no digo de los periodistas (que algunos también son culpables) sino que digo "la prensa". Me explico. 
En cualquier otra institución con olor a podrido como el que desprende desde hace más de dos décadas el conjunto de la ribera del Manzanares, la prensa habría investigado, habría publicado, habría hablado, habría encontrado pruebas y más pruebas, se habrían ensañado con la vergonzosa situación que sufren sus afiliados, aficionados, socios, simpatizantes, votantes... pero no ha pasado con el Atleti. Supongo que Gil y Cerezo dedican una importante partida del dinero que se embolsan dirigiendo el club a comprar voluntades entre los propietarios de los medios de comunicación (y entre algunos periodistas). Lo que está claro es que no se sostiene una situación como esta, así por las buenas, a lo largo de tantos años.
Y no me refiero sólo a la prensa deportiva (es tan humillante y escandaloso escuchar a algunos de estos apesebrados cuando se refieren a la directiva...) sino a la prensa que se dice "seria". 
¿Nadie se da cuenta de que estos tíos son unos auténticos mafiosos con causas pendientes, que se han dedicado a robar y a amasar un patrimonio escandalosamente anormal desde que se quedaron con el Atleti? ¿Ningún medio tiene interés por investigar qué ocurre con las comisiones y los pagos a terceros que se generan en el Atlético de Madrid con cada uno de los fichajes bochornosos que llegan al equipo? ¿Cómo es posible que ningún empresario hindú, ningún jeque árabe, ningún ricachón ruso quiera comprar el tercer equipo de España que está a precio de saldo? Son tantos los desmanes que paso de quemarme un minuto más. De modo que sólo me queda seguir soñando con un Atleti digno, con el cambio, con que los seguidores rojiblancos despertemos de esta maldita pesadilla y que un día no muy lejano los delincuentes acaben en la cárcel y el equipo vuelva a sus legítimos propietarios, a los aficionados del Atlético de Madrid. Por ahora lo único que puedo hacer es gritar en este blog, ir al campo con la bufanda verde y amarilla y apoyar con mi firma y con todas mis fuerzas a la plataforma ATLÉTICOS POR EL CAMBIO.





lunes, 7 de febrero de 2011

Fichemos a Messi

Barcelona 3 - Atleti 0

No había que saber mucho de fútbol ni ser un experto y fiel seguidor del Atleti para saber que el Barça el sábado nos iba a mojar la oreja. Y menos mal que De Gea tuvo una buena noche y sacó varios balones a remates de Pedro, Villa, Messi y todos los que se acercaban al área mientras nuestra defensa les marcaba con la vista y veían pasar el balón de uno a otro lado sin sangre, sin espíritu, con una resignación tan impropia del Atleti que me hizo hervir la sangre.

Fichajes
Este invierno, visto lo visto, los cuatreros que tenemos en la directiva, decidieron lavar la cara al equipo dando salida a Camacho, Asenjo y Simao. En su lugar han fichado a otro crack brasileño que se suma a los fenómenos Asunçao y Diego Costa. Nada menos que Elías. Un tipo que ya ni siquiera convence al negado de Quique S. Flowers que, por su parte, sigue queriendo recuperar a Valera, o Varela, o como coño se llame el murciano al que tanto quieren en el vestuario y seguimos soportando en la grada.
Luego trajeron a Juanfran. Y el iluminado sobrino de la faraona le metió de titular contra el Madrid sin presentarle a sus compañeros de equipo, sin completar un puñetero entrenamiento. Total, que el súper mega fichaje procedente de Osasuna tampoco jugó ayer contra el Barça (tampoco lo hizo contra el Athletic) sin estar lesionado ni nada parecido. Será que ahora Quique quiere que vaya conociendo a sus compañeros de equipo.
Ayer el increíblemente negado entrenador que nos ha tocado aguantar esta temporada salió al Nou Camp con un único delantero dejando a Forlán en el banquillo. Pero lo peor no fue eso, sino que Filipe Luis jugó de interior. Domínguez sigue chupando banquillo. Justamente ayer se le encendió la bombilla y dio una oportunidad a Koke cuando el partido estaba finiquitado. Seguimos sin ver a Borja, a Pulido, a Alberto Perea... seguro que les está reservando para que saquen al madrileño del descenso. Pero es que les lleva convocados y tampoco juegan en el B. O sea que el faraonito ni come, ni deja comer.
A ver si de una vez por todas se dan cuenta de que lo que necesitamos en el equipo es a Messi. Me apuesto el descenso a que ni siquiera se lo han preguntado al chaval. Seguro que Leo estaría deseando venir a un club donde la afición aguanta lo que le echen, donde a la directiva no le interesa una mierda lo deportivo y sólo tiene tiempo para seguir mangoneando y llenándose el bolsillo a costa de un escudo cada vez más devaluado. Además, Messi podría pensar durante todo el año en que se puede ir del equipo cuando quiera porque su cláusula será asequible y ridícula; y si la afición le recrimina que no luche, que no bese el escudo y que está tocándose los cojones para que le dejen irse, podrá hacerlo sin correr, sin chutar y dedicándose a recriminar a sus compañeros que no se la ponen en el pie. Sin problema.
Yo creo que la solución pasa por Messi. De hecho, si el Madrid quiere tener opciones para ganar la Liga el único recurso es que le dé al Atleti la pasta de la cláusula (más la comisión pertinente para repartir entre Cerezo, los Giles, Pitarch y demás carroñeros vergonzantes) para que el Atleti lo fiche y acabe destrozando deportiva y personalmente al chaval.

Sigo en huelga de Atleti. Paso de comentar el ridículo del sábado. Estoy hasta las fosas nasales de la pésima gestión del equipo, de la vergonzosa dirección técnica. No entiendo a los futbolistas, y cada vez me encabrono más con los aficionados -como yo- que seguimos aguantando porque no podemos hacer nada. Ojo, ahora sí que podemos: el 24 de abril manifestación contra la directiva. Protesta en verde y oro.

lunes, 31 de enero de 2011

Calados y meados


Atleti 0 - Athletic 2

"Calaos, meaos, pero encantados con el partido. Gracias x los abonos. La crónica, lo dicho: calaos en lo meteorológico y meaos en lo deportivo". Así de claro el mensaje que mi amigo Juan Sancho enviaba a mi móvil después del chaparrón de agua y fútbol que cayó en el Calderón.

Como usted se puede imaginar, el menda lerenda se ha solidarizado con sus hermanos y, esta vez sí, se ha declarado en "HUELGA DE ATLETI", por lo que pasa de acudir a pasar frío, ver trotar a unos chicos bajo la lluvia y seguir sufriendo el desastre de una institución que no acaba de aprender de sus propios errores.

El partido lo vi por la tele. Me encantó el Athletic de Caparrós. Con una apuesta brutal por los jóvenes de la cantera. Con tíos como Llorente, David López o Iraola que le dan un toque de calidad a un equipo luchador en todas las líneas y con el desparpajo y la velocidad de chavales como el incansable y eléctrico Muniáin. Lo de Gaizka Toquero merece un comentario aparte. Le vi varios partidos cuando jugaba -no hace tanto- en 2ªB, en el Sestao River. Y ya despuntaba por alto con remates de cabeza increíbles. Luego pasó rápidamente por el Eibar y se ha asentado como un icono en el Athletic derrochando coraje y corazón. Como para que la afición de los leones (que sabe de fútbol y de entrega) no le quiera. Ayer metió sus dos primeros goles de la temporada. Los dos a pase de Iraola, los dos con la colaboración silenciosa de un Llorente trabajador y humilde que presiona, corre, fija a los centrales, regatea y falla penaltis (lleva tres fallados el riojano esta temporada).

Del árbitro paso de hablar. No es excusa que se equivocara y nos dejara con diez. El Sevilla remontó el sábado un 2-0 con uno menos. Es más. A nosotros nos empatan con nueve en nuestra propia casa... de modo que el árbitro la cagó pero no tiene culpa de que el equipo esté roto, muy roto.

Podría hablar de los jugadores uno por uno. De que ayer no les salió nada. De que podrían poner un poco más de su parte. Al menos de cara a la galería. Pero paso.

Podría hablar del entrenador. De que no me gustó desde el principio, de que sigo pensando que no es bueno cambiar a mitad de temporada. De que no tiene ni idea de hacer cambios (ayer no metió ninguna variación hasta que nos marcaron. Ni siquiera la expulsión de un central le empujó a mover el banquillo). Podría estar escribiendo todo el día sobre las carencias de Quique y sus ataques de súper entrenador, su acojone con la cantera, el feo gesto de ayer poniendo a Forlán como cabeza de turco frente a una afición encabronada con todo: resultados, juego, entrenador y... ¡oh sorpresa! directiva.

Por fin ayer el Frente Atlético despertó y cantó contra los dos ladrones con sentencia judicial que se apropiaron indebidamente el club y que no han tenido que devolver un chavo porque -mierda de país- el delito -insisto: robo- había prescrito. Manda muchos huevos. Esta fue la única noticia decente del día. A ver si a partir de ahora los medios de comunicación dejan de proteger a estos dos delincuentes y permiten a sus asalariados periodistas que escriban sobre la verdad que rodea un club que Cerezo y Gil Marín utilizan para su propio beneficio, para sus negocios, para seguir enriqueciéndose a costa de arruinar un club que dejó de serlo porque el difunto mafioso nos embarcó en la Sociedad Anónima Deportiva que ahora sufrimos.

Que se vayan a la mierda. Que vendan el equipo a un indio, a un saudí, un ruso o un señor de Murcia, pero que se piren. Necesitamos recuperar la esperanza, volver a sentir el Atleti, no tener vergüenza de nuestro equipo.

El sábado, a las 22:00 el Barça (ojito, estamos a 28 puntos del Barça) nos recibe en el Nou Camp. Me temo que antes del domingo ya estaremos a 31 puntos. Al final tendremos que echar cuentas para no bajar a Segunda porque, esta vez, si bajamos, el club desaparece... quizá sea lo mejor si los ladrones no devuelven lo que nos robaron.


lunes, 24 de enero de 2011

Atleti somos nosotros


Sporting 1 - Atleti 0

Hasta aquí hemos llegado.
Después de tirar a la basura la Europa League, de no pelear por la Copa, y de vendernos humo con la posibilidad de estar entre los cuatro primeros esta temporada, las cosas comienzan a volver a su cauce (el doblete del año pasado fue, como suponíamos, un espejismo).
Como dice mi hermano: "estoy en huelga de Atleti". Pues eso, hasta que  no se vayan los sinvergüenzas que se apropiaron indebidamente del club (que lo robaron, vaya) y que siguen especulando con una SAD para provecho de sus negocios y sus comercios varios, seguiremos sufriendo estos desmanes.
De nada sirve cargar contra una plantilla mermada, apocada, mediocre y ramplona. Mucho menos criticar el acojone, el sistema, la falta de confianza en la cantera y el silencio de un entrenador más preocupado  por mantener su puesto de trabajo que de sacar el mayor rendimiento a la plantilla.
El desastre es mayúsculo, y todo viene de atrás, de lejos, de una directiva que nos miente, que no apuesta por el equipo y que está dispuesta a que desaparezcamos antes de dejar la poltrona que le reporta imagen y contactos para sus negocios particulares.

Estamos hasta los huevos.

Ladrones a la cárcel.

sábado, 22 de enero de 2011

El Atleti no puede, el Madrid no quiere


Atleti 0 - Real Madrid 1
(Atleti 1 - Real Madrid 4)

"Adiós a la Copa, adiós", nos cantaban los vikingos valientes que se desplazaron hasta el Calderón para sumarse a la fiesta de la grada. Una fiesta que terminó para los 55.000 rojiblancos de tifo, bufanda y bocata en el minuto 22, con Reyes en la banda atendido por los servicios médicos y el Madrid aprovechando la superioridad numérica para ponerle un balón a Cristiano Ronaldo dentro del área que casi rompe la red al enchufarla entre los tres palos. Se acabó. "En cuanto nos metan el segundo nos vamos", le dije a mi sobrino. Pero nada, que el Madrid no quería. "Espera, tío, que a lo mejor podemos llegar a la prórroga", trataba de seguir con el autoengaño el bueno de Álvaro, mi sobrino, ya digo, del atleti...

El jueves la tarde se presentaba un tanto turbulenta. Mi mujer me llama al trabajo con mucho susto para decirme que la niña está haciéndole el numerito del exorcista y que tiene vomitadas hasta las cortinas. A toda leche me voy para casa y me encuentro un panorama olfativamente nauseabundo y visualmente aterrador. Mientras uno limpia el otro se queda con la enana y así sucesivamente nos vamos intercambiando los papeles mientras en mi cabeza bulle la idea del partido de vuelta. Decido que no voy. Después de hacer una ronda telefónica por la famlia rojiblanca me doy cuenta de que nadie quiere ir, de que los más acérrimos seguidores del equipo están desencantados. Al final, mi niña da síntomas de mejoría y mi chica me da luz verde para acompañar al bueno de mi sobrino (yo creo que me dejó ir al partido más por el sobrino que por mí... pero allá que me fui).

Llegué una hora antes y no había ni un solo sitio para dejar el coche. Al final tuve que dejarlo en triple fila en mitad de una calle más cerca de mi casa que del campo... caminata hasta el estadio. A mitad de recorrido me encuentro con Jose I. Fernández, el crack periodístico y rojiblanco de "Un grande sin memoria". Me presenta a su padre y a su novia y me invita a llamar a mi sobrino para tomarnos algo con ellos antes del partido. Le explico el temor que hay en mi familia a los Atleti - Madrid por una carga policial que nos tocó de lleno y me despido convencido de que vamos a remontar. Los alrededores estaban a tope, como en las grandes citas de nuestro equipo.

El partido ya está explicado en el primer párrafo. Lo más reseñable fue, otra vez, el pedazo de bocata de tortilla de patata que me trajo mi sobrino y los cuatro donuts de chocolate foundant que nos metimos cada uno entre pecho y espalda. Todo esto antes de que empezara el partido (nos temíamos que en el descanso ya estaría todo sentenciado). La segunda parte fue igual que la primera pero sin gol de Cristiano. O sea, nada de nada. Tan es así que por primera vez en mi vida he abandonado mi abono antes de que el árbitro pitara el final. Creo que me perdí los veinte últimos minutos. Aunque en realidad, más que perdérmelos, los gané.

Una auténtica mierda.


martes, 18 de enero de 2011

Pachanga junto al río


Atleti 3 - Mallorca 0

Había mucha niebla ayer en Madrid. La capital parecía Londres (sin juegos olímpicos) desde primera hora de la mañana. Y no se levantó, oye. Uno, que confía en el refranero, esperaba que se hiciera realidad eso de "mañana de niebla, tarde de paseo" y, bueno, en parte se cumplió. Al menos los jugadores del Mallorca y del Atleti intentaron cumplirlo, porque desde las 21:00 horas y hasta las 22:45, estuvieron paseando junto al río sin importarles una mierda que casi 25.000 personas desafiaran a la niebla, al horario de la dictadura televisiva, al maldito lunes que se repetía por tercera vez, al madrugón del día siguiente, al frío, al mal juego del equipo, a las alineaciones absurdas del sobrino de la faraona, al acojone a la hora de darle minutos a Borja, a Koke, a Alberto Perea, a Pulido... al bodrio de equipo que no acaba de ilusionar por su irregularidad y su falta de compromiso en los momentos clave.

No encontré a ningún enemigo al que pasarle mis abonos y los de mi hermano, de modo que me quedé en casa (yo no merezco tanto castigo) y me enchufé a GOL TV para ver cómo se paseaban los rojiblancos por el campo persiguiendo (sin mucho ímpetu) a un Mallorca que empezó con aires de grande y se desinfló en el minuto 13, después de un córner magistralmente ejecutado por el gitanito Reyes que le dio en la cabeza al chorlito de Varela que lo celebró de un modo un tanto absurdo e incomprensible. A mí no me engaña Quique S. Flowers, por mucho que quiera recuperar al murciano, este chico no tiene calidad para jugar en primera división. Menos aún en el Atleti. Pero la bola entró. Una llegada, un gol. A todo esto el Mallorca en lugar de apretar, decide esperar, y el Atleti, pues a esperar esperando. Y así en un pase en profundidad a la carrera de Forlán el uruguayo mete su séptimo gol en esta primera vuelta que finiquitamos con un sexto puesto, a demasiados puntos de la Champions.

La segunda parte fue una auténtica pachanga. El Mallorca sin ideas, el Atleti sin ganas de pensar. Menos mal que Antonio López (atlético donde los haya a pesar de haber nacido en Benidorm) se autoexpulsó con un penalti de libro que ni él mismo discutió. Bueno, se acercó al árbitro para susurrarle plácidamente al oído que la roja no hubiera sido necesaria, que con una amarilla hubiera quedado igual de bien porque el partido estaba acabado. Quedaban 20 minutos, el Atleti se quedaba con uno menos y el Mallorca tenía que lanzar un penalti. Parecía que, al fin, habría tensión y veríamos algo de fútbol. Nada, el capullo de De Gea se hace un paradón y nos deja sin tensión, sin fútbol, sin nada de nada. Cuando el tedioso coñazo insoportable me estaba haciéndome replantear el tiempo que dedico a mi equipo, cuando a punto estaba el árbitro de pitar el final. Va Diego "Rantamplán" Costa y le hace un pase de los suyos (cayéndose al suelo, medio desequilibrado, sin ningún tipo de clase ni precisión) y le cae a Reyes que, con su izquierda, de un solo toque, lo cuela entre las patas de Auate convirtiendo el tercero y fusionando el pitido del gol con los tres que daban por finiquitado el auténtico tostón a la orilla del río.

De la alineación de Quique y de los cambios (este tío está negado en este aspecto) no diré nada aunque me sangre la lengua de mordérmela. Del debut de el gran Elías sólo me quedo con sus ganas de tirar a puerta -dos intentos, uno al segundo anfiteatro y otro con potencia al centro de la portería-. Se le vio poco ubicado al chico, pero todo el equipo andaba buscando su sitio ante tanto cambio y tanta novedad. Juanfran me gustó mucho. También me gustaba Raúl García cuando estaba en Osasuna y en sus primeros partidos en el Atleti. Ojalá no se repita la historia.

Fin del coñazo.

El jueves habrá que ir a pasar aún más frío, aún más tarde, con una alineación más aseada, con las gradas enardecidas, a buscar el milagro. Esperemos que este año el Madrid no nos marque antes del minuto cinco (es lo que viene haciendo los últimos años en el Calderón). La Copa es diferente. Además, no tenemos nada que perder. Ellos son los favoritos. Con dos goles les dejamos fuera. Y si marcan, pues a marcar más, qué coño. Que somos el Atleti, señores.

Atleeeeeeti, Atleeeeeeeti, Atleeeeeeeti.

viernes, 14 de enero de 2011

Mateu, me duele el Atleti


Vikingos 3 - Atleti 1

Y la espalda, amigo Lahoz, y la garganta por los mocos. Mateu, ayer estaba realmente jodido y tuve que regresar a casa porque la medicación me dejó absolutamente "cao". Lo cierto es que venía arrastrando ya molestias desde el lunes. Viendo las imágenes de Alicante empecé a sentir cuatro punzadas humillantes en el estómago que a poco desemboca en úlcera. Uno, que ya empieza a tener tiros en el cuerpo, tampoco quiso ponerse hipocondríaco. De modo que engullí un par de almax y me consolé pensando en que el jueves me pondría como un roble para afrontar el soleado fin de semana sin necesidad de acordarme de los lunes fatales.
Pero qué va. Ayer el relajante muscular mezclado con un par de frenadoles en el cortado del desayuno me fulminó. Todo el día arrastrando una cara de bobo multiplicada por diez. Sólo faltaba que se me cayera la baba mezclándose con los mocos. Para colmo tenía reunión de vecinos e investidura como presidente de la comunidad... parecía que los astros se habían conjurado para que no olvidase que el 13, cuando es de enero, no me es favorable.
En esto que llego a casa, ya como presidente de la comunidad, y mi hija duerme como un angelito; mi mujer ha preparado mi cena favorita y el portátil está sobre la mesa del salón para conectar vía internet con el derbi copero.
En esto, amigo Mateu Lahoz, que el Kun arranca en un fuera de juego milimétrico y me emociono al ver que dejas seguir el juego porque cuando los futbolistas están en línea no hay infracción, y como no está claro, hay que esperar a que termine la jugada. Casillas rechaza con un medio penalti y Forlán machaca el 0-1. Era el minuto siete y mis dolores habían desaparecido. Increíble, Mateu.
Aquí tenía que haber apagado el ordenador para irme a la cama con una sonrisa en los labios y un par de guiones para soñar con Neptuno. Pero no. Me quedé. Y tú te empeñaste en que volviesen mis achaques. Y dejabas que cosieran a patadas al Kun Agüero, y a Reyes. Los de blanco tenían patente de corso para empujar a Forlán, para dar patadas como si de un partido de barrio se tratase. Y entre el acojono de los nuestros y la relajación a la hora de aplicar el reglamento nos llegó el empate con un cabezazo del ilustrado Sergio Ramos. Luego vendría el tiro al palo de Forlán tras un penalti descarado sobre el Kun no pitado, y la falta al Kuncito otra vez que acaba en gol vikingo, y la espalda me empieza a dar latigazos, y cada vez me escuece más la garganta. Los mocos no me dejan respirar cuando veo a Cristiano Ronaldo celebrando un gol después de que De Gea lo dejara pasar por sus narices en el área pequeña. Ya estaba recogiendo todo, prometiéndome que no volvería a fumar, cuando Domínguez y Filipe Luis se alían con los contrarios y le regalan un gol al turco que vino de Alemania.
Me meto en la cama y mi chica me pregunta con acento de legaña: "¿Qué tal?" A lo que respondo con voz rojiblanca: "Fatal, me duele el Atleti".

miércoles, 12 de enero de 2011

El Hércules HUMILLA, "golea", HUMILLA, "castiga", HUMILLA, "derrota" HUMILLA al Atlético de Madrid


Hércules 4 - Atleti 1

Me he resistido a escribir este post. Pero no he podido. He intentado que se me enfriara el ánimo después de lo del lunes por la noche. Pero nada. Ni siquiera me consuela pensar en el derbi copero de mañana. Más bien me desasosiega. Tampoco me valen los perdones que pidió una y mil veces Quique S. Flowers, ni siquiera que se reúnan los capitanes con el cuerpo técnico, o que Agüero diga en su twitter que están enrabietados y van a derrotar a los vikingos, o que Reyes declare que nos ha venido bien el varapalo para que el equipo dé lo mejor de sí en el Cuernabéu. Nada, ya digo, ni el trasfer de Elías que parece haber llegado, ni el fichaje de Juanfran (al que espero no le suceda lo mismo que a Raúl García), ni mucho menos la recuperación que nos venden de Forlán y que lleva camino de ser otro caso como el del Kun a principio de temporada.

El lunes bañé a mi niña y le di de cenar. Aunque es su segunda temporada como socia, con un añito recién cumplido, entendió que no podía quedarse un lunes a ver al Atleti tan tarde. Al día siguiente tenía guardería. Mi suegro se marca una tortilla de patata euskalduna de las que piden cerveza a gritos y un buen partido. Y llegan los del Atleti y, zas, lo joden todo. En 45 minutos el equipo recibió cuatro goles en los cuatro tiros entre los cuatro palos. De Gea no estuvo nada fino, pero menos aún lo estuvieron los cuatro defensas, especialmente Godín y Domínguez. Lo del centro del campo sigo sin entenderlo (quizá algún día el sobrino de la faraona nos lo explique). Pone a tres mediocentros defensivos como Asunçao, Raúl García y Mario Suárez dejando la banda derecha huérfana y a Reyes solo por la izquierda haciendo su guerra particular, lo mismo que el Kun que, aunque estaba con Diego Rantamplán Costa, parecía que estaba solo. Sigo sin comprender al sobrino de la folclórica. Tiene en el banquillo a canteranos contrastados, internacionales en las categorías inferiores y con varios equipos punteros queriendo llevárselos y él, emperrado en no darles minutos. Acojonado por no se sabe qué. Borja aún no ha debutado esta temporada. Alberto Perea sigue esperando su ocasión. Pulido se pudre en el banquillo y sólo Koke ha disfrutado de unos minutos en los que ha demostrado que es capaz de hacer lo mismo o más que los tipos que se empeña en meter en el centro del campo para robar el balón y no saber qué hacer con él (bueno sí, pasársela entre ellos o con la defensa hasta que la pierden).

Como no me quiero encabronar más recordando el puñetero desastre del lunes, me limitaré a transcribir los titulares de algunos periódicos para que la HUMILLACIÓN no se nos olvide tan rápido como pretenden los ladrones sobreseídos que se apropiaron indebidamente del equipo.

"Hércules humilla al Atlético" (El Mundo de El Salvador)
"Atlético goleado por el Hércules en Alicante" (Agencia France Press)
"Hércules golea al Atlético" (Prensa Libre)
"Hércules humilla al Atlético de Madrid" (Prensa Latina)
"El Hércules humilla al Atlético de Madrid antes del derbi copero" (Europa Press)
"Los lunes no son para el Atlético y sí para el Hércules" (Qué)
"Hércules le dio una paliza al Atlético de Agüero" (Clarín de Argentina)
"Lo agarró Hércules" (Olé de Argentina)
"Humillación rojiblanca antes del derby en copa del rey" (COPE)
"Holgada derrota de Atlético de Madrid en Alicante" (El Comercial de Argentina)
"Ridículo del Atlético de Madrid en territorio Alicantino" (Diario de Jerez)
"El partido perfecto del Hércules humilla al indolente Atlético de Madrid" (Alicante Actualidad)
"Humilla Hércules al Atlético de Madrid" (El Porvenir)

Y así sucesivamente...


viernes, 7 de enero de 2011

Dos lunes y un derbi copero


Español 1 - Atleti 1

El Kun se vistió de rey mago en Cornellá y decidió la eliminatoria con una primera parte memorable. Llevaba demasiado tiempo sin ver a mi Atleti, sin poder escribir nada de los chicos. Estando en Bilbao, el día de la Lotería, Simao se despedía con un gol de penalti que nos ponía por delante en la eliminatoria. Después vinieron las salidas de Asenjo y Camacho, el transfer de Elías que no acababa de llegar y su bufanda antivikinga que se convirtió en premonitoria -con disculpas oficiales del club a los cornudos vecinos-. La lesión de Forlán que no acaba de recuperar su tobillo y un Godín en el banquillo mientras Perea continúa haciendo de las suyas. Quique se emperra en colocar a Fran Mérida en banda y el bueno de Mario Suárez parece tener miedo a apropiarse de la titularidad. En esto convoca el sobrino de la faraona a un grupo de canteranos (Koke, Pulido, Borja y Alberto Perea) y sólo nos deja ver al bueno de Koke unos minutitos después de que Asunçao se tuviera que retirar porque le dieron un patadón en la cara. Y ahora, me conecto a internet, y me encuentro que el Atleti juega dos lunes seguidos en Liga (el 10 a las 21:00 en Alicante contra el Hércules del cachondo de Drenthe y el resucitado Trezeguet y el 17 a las 21:00 en el Calderón contra el Mallorca). Pero claro, antes de jugar el segundo lunes ya sabremos qué ha pasado en el derbi copero que nos enfrentará a los vecinos millonarios con entrenador circense y multimedia.

Lo de Agüero
Ayer, mientras desenvolvía los regalos de Reyes (que se han portado como dios manda) mis cuñados madridistas auguraban nuestra eliminación copera y se lamentaban (acojonaítos estaban) de que no habría derbi. Hoy ya saben que les vamos a eliminar. En Copa el Madrid se nos da estupendamente. Son 13 victorias, 13 empates y 9 derrotas ante los vikingos. Lo cierto es que desde la memorable e inolvidable final en el Bernabéu de 1992 (contra los merengues en su campo, con goles de Futre y Schuster) no hemos vuelto a ganarles.
Pero quería hablar del Kun. De su renovación ficticia y la rebaja de su cláusula, de su nacionalización (ya no ocupa plaza de extranjero) y de su nuevo papel en el vestuario como capitán en detrimento de Perea. A mí, lo de este chico me ha parecido un ir a más y más sin parar. A pesar de que la prensa se empeñe en decir una y otra vez que no es un crack. Yo lo vengo siguiendo desde que llegó al Atleti en la temporada 2006-07, con un Aguirre que le cuidó hasta el extremo dosificándole los minutos. Con un Fernando Torres como una moto marcando goles y haciendo con el pequeño argentino una dupla prometedora que no llegó a cuajar porque al año siguiente el Niño se fue a Liverpool "a ganar títulos" (no ha ganado ni uno de "red" y el Kun ya tiene dos de rojiblanco).
Ayer el Kun ejerció de capitán, de líder, de crack. No sólo por el auténtico golazo que se sacó tras un balón que Raúl García envió medio rebotado y mordido a la espalda de la defensa, sino que generó tres ocasiones claras sacándose unos regates en medio milímetro que obligaron a los pericos a rendirse a la evidencia y aplaudir a un fenómeno del fútbol.
Podría estar escribiendo toda la mañana sobre el hispano-argentino, pero bastará con decir que si sigue por este camino será más fácil que se fijen en él y pongan sobre la mesa el dinero de su cláusula rebajada. Tiempo al tiempo. Mientras tanto, a seguir disfrutando de su magia en el campo y a confiar en que el Atleti vuelva a sacar la mala leche, el orden, los dientes y la calidad suficiente para apear a los millonetis de Concha Espina y dejarles que peleen su Liga -y la pierdan también-.

Vamos, Atleti, vamos.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Feliz Navidad a todos los indios (y a los otros también)


Atleti 1 - Espanyol 0

Mira que me gusta la Copa. No sé. Me pone ver que los grandes se enfrentan a equipos pequeños. Es una competición en la que todo puede pasar, donde la intensidad de los 180 minutos disculpa las expulsiones de Reyes (aunque como dice el bueno de Jose I. Fernández en su blog, la cornada del gitano sea fruto de las reminiscencias vikingas del utrerano). Me encanta que los resultados sean inciertos como nuestro 1-0 frente a los pericos, o abultados como el 8-0 de los vecinos ricos, o sorprendentes como el 0-0 de los leones ante el intratable Barça. Vamos, que la Copa es mi competición favorita. Tanto que el año pasado, aunque no la ganamos, la celebré con mi sobrino de la mejor manera imaginable en el Camp Nou contra el Sevilla.

El partido no lo vi. Los compromisos familiares me trajeron hasta el botxo donde celebro la Nochebuena con mi familia política (y para colmo el Sestao River no juega en casa y tampoco puedo ir a Las Llanas como acostumbro). Estuve enchufado al ordenador y a la radio sufriendo con cada una de las jugadas hasta que, a falta de quince minutos, mi cuñado me llama desde el curro para decirme que lo están dando en un bar al lado de casa de mis suegros. Para allá que me bajo a ver el diluvio universal en el Calderón y los quince últimos minutos en los que no pasó nada (salvo que me comí las cinco uñas de la mano derecha) y vi cómo Simao se despedía del Calderón después de haber marcado el único gol tras una mano que el árbitro metió dentro del área (supongo que para compensar el robo que sufrimos en Liga contra los mismos pericos).

Se pira Simao y viene un tal Elías. Nada que ver, eso fijo. Ni en la posición, ni en la capacidad técnica. Supongo que Elías tendrá más fuerza que Simao al pegarle al balón (el portugués llevaba dos años sin llegar al área pequeña cuando sacaba un córner). Lo que más rabia me da es que Sabrosa hizo el partido de su vida contra el Málaga poniendo tres balones en la cabeza de Tiago que nos dieron los tres puntos. Ya comenté en mi último post que los que se piran del Atleti aprovechan para hacer partidazos como para echarnos en cara que nos equivocamos... joder, ¿por qué no lo hacen durante todos los partidos para que presionemos y no les dejemos ir?

A mí, sinceramente, no me afecta demasiado la marcha de la "joven promesa" portuguesa. Es cierto que ha dado mordiente al ataque y que ha metido uno o dos golazos de falta directa (las tira todas. Habrá lanzado unas dos mil quinientas en estos dos años y medio). También es verdad que se borraba inmisericordemente de muchos partidos donde la cosa se ponía chunga. Lo dicho, que no es que me alegre, pero que no le echaré de menos. Me preocupa más saber si Fran Mérida (aunque no sea su posición natural) será capaz de hacerse con la banda. O si Quique S. Flowers tendrá un par de huevos y será capaz de subir a algún chaval del Madrileño que, estoy convencido, lo hará tan bien o mejor que el chaval que se pira de marcha al Besiktas del travestido Gutiérrez.

Bueno, que todo este rollo era para decir que hemos ganado la primera parte de la eliminatoria y que Simao se pira. Pero en realidad lo que yo quería era aprovechar estos días tan señalados, como dice el Rey, para felicitar a los cuatro frikis que siguen este blog y no dejan de hacer el indio.

Pues eso. Feliz Navidad a todos y Aupa Atleti.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Con cabeza, sin Forlán


Málaga 0 - Atleti 3

Por fin el sobrino de la Faraona, el inefable y poco ducho a la hora de hacer sustituciones, el mister Quique S. Flowers, se atrevió a dejar en el banquillo al laureado, premiado y agotado Cachavacha. El rubio uruguayo, a pesar de que nos tiene acostumbrados a penosas primeras vueltas que revierte de un modo espectacular en la segunda parte de la competición, estaba colmando la paciencia de la grada. Está bien que Quique le deje fuera, aunque hubiera sido mejor que lo hiciera en casa, para que la afición se congratulase con una victoria sin dependencia del killer uruguayo. Por cierto, su compatriota Godín sigue chupando banquillo porque, al parecer, también está en un lamentable estado de forma y concentración después de que le quitaran el apéndice inflamado. Esperemos que no le hayan quitado el criterio a la hora de sacar el balón, la fortaleza en el juego aéreo y el poderoso dominio de la zaga que exhibió en Villarreal y en los primeros partidos con la rojiblanca. Esperemos.

Simao se reivindica
Lo de siempre. Jurado se despidió del Calderón y del Atleti con un partidazo para enmarcar en el que marcó un gol y dio el otro. Era un modo de decirnos a todos que se piraba porque era buenísimo y no le habíamos sabido reconocer. Parece que en el Shalke de Raúl sigue haciendo lo mismo que en el Atleti. A saber: demostrar que es uno de los futbolistas con más y mejor técnica del continente y el que menos sangre tiene en sus venas. Vamos, que no le echa huevos.
Pues ayer Simao nos recordó a todos lo mismo que Jurado. El tío lleva casi cuatro años sin poner un balón decente para el remate de sus compañeros. Sólo ha metido un par de goles de falta directa (y las tira todas, ojo), le cuesta llegar al área pequeña cada vez que lanza un córner (y los lanza todos desde su banda, ojito otra vez)... vamos, que la "joven promesa" -el juvenil, le llama mi hermano- se desquitó ayer en Málaga sabedor de que se pirará a tierras turcas donde le espera Guti para enseñarle la marcha de Estambul.
Lo cierto es que "el juvenil" portugués se marcó tres pases de escándalo que fueron a parar (los tres) a la cabeza de su paisano Tiago. El primero y el tercero los remató el jugador cedido desde Italia y el segundo se lo puso -de cabeza a cabeza- a un Domínguez rehabilitado que festejó el gol como si hubiéramos vuelto a ganar la Europa League de la que ya nadie se quiere acordar.

Nos deben la Copa
El 22, después de saber que tenemos mucha salud y que la suerte ha pasado rozándonos el décimo, viene el Espanyol humillado tras la visita del Barça y el repaso en Cornellá. Los periquitos se llevaron hace dos semanas los tres puntos del Calderón, y ahora que nos han perdido el respeto y saben que los árbitros les son propicios, intentarán marcar para poner de cara la eliminatoria.
Los nuestros nos deben una Copa después del espectáculo del año pasado en la final del Nou Camp frente al Sevilla. Los que allí estuvimos no cambiamos la Copa por el sentimiento de miles y miles de atléticos cantando sin cesar mientras los sevillistas recogían el trofeo. Eso no tiene precio. Pero este año las cosas son muy distintas. En Liga hemos perdido muchos puntos en casa que no son normales (empate con Almería, derrota con Espanyol...) y ya estamos eliminados de Europa. Sólo optamos a la Copa (la Liga, como en Escocia, se la reparten sólo los dos equipos ricos). Espero que la plantilla se dé cuenta de esto y que el faraón apueste en serio por una competición que, no me cansaré de decirlo, me gusta más que a un tonto un lápiz.

Vamos, Atleti, vamos.