jueves, 28 de noviembre de 2013

Desde Rusia: "Mi primera vez, a cinco bajo cero"

Champions League

Zenit 1 - Atleti 1




Mi primer día....

A un fan del baloncesto como yo, que en una noche gélida de ya casi diciembre, en Rusia, tiene la feliz ocurrencia de ir a ver un partido de fútbol le pueden ocurrir muchas cosas pero la única que es segura es que a pesar de la ropa de abrigo, de las estuf(ill)as que había en la tribuna, de los incansables intentos de calentarnos con té o vino caliente sin alcohol (oiga, que esto es deporte), el frío tarde o temprano te entra en los huesos y te arrepientes de ese momento en el que te animaste a cambiar el calor del pabellón por el "fresquete" del estadio.
Pasas mil y un controles, alguna que otra cola que los rusos hacen sin rechistar (están muy bien enseñados) y por fin estamos en los aledaños del estadio. Colores por todos los lados, sonidos, cánticos, olores y sensaciones... muchas sensaciones.. Niños, adultos, abuelos, andando, corriendo, en carritos, en sillas de ruedas e incluso con muletas...¡Pasen y vean señores, esto es fútbol!

El partido en sí (quizá porque no fue el mejor que podía haber visto) no me llamó mucho la atención. Bueno, miento, me llamó la atención cómo podían los futbolistas, árbitros y demás familia aguantar el frío que debía hacer allí abajo (aproximadamente -5 graditos). Sobre todo los porteros que según me pareció tienen el trabajo más difícil de todos. ¡El Cholo que no se sentó ni un minuto! Increíble el pibe...

Sin embargo, me gustó mucho el ambiente que se respira en un partido de fútbol. No sé si será sólo en Rusia o si en todos los sitios será igual pero aquí los del fondo de estadio no pararon ni un momento. Todo el rato se les oía cantar, aplaudir, gritar, siempre con las banderas en movimiento y una fe inquebrantable en que su equipo iba a ganar. Me pareció increible cómo apoyaban a los jugadores. En ese momento creo que el jugador se debe sentir el rey del mundo, debe sentir cómo le hierve la sangre y entonces sí, dar todo lo que lleve dentro, y entonces sí, aguantar los -5 y todo lo que venga.

Cuando veía los partidos de fútbol con mis amigos (socializar siempre se me ha dado bien) siempre decían en la tele que el público es el jugador número 12, y creo que no cabe ninguna duda de esto. Eso te tiene que hacer volar. Ver que no sé, veinte mil personas te animan y te apoyan tiene que dar mucha seguridad y coraje para romper las líneas enemigas.

El primer gol del partido me lo perdí porque seguía esperando en la cola para comprar algo con lo que calentar estos 100 y algo kilos que ahora escriben. Oí un murmullo que de repente se convirtió en grito y eso, resultó ser el que iba a ser el primer gol en directo de mi vida. Cuando volví a mi asiento con un té calentito y un hot dog recalentado, resulta que el atlético iba ganando 1 a 0. 

Después de todo, al final resultó que mi primer gol en directo, fue uno en propia puerta ya ves. El pobre portero del Atlético se quedó paralizado (lo entiendo) y se le coló sin decir esta boca es mía. Después de esto, la locura de los fanáticos del fondo fue en aumento y empezaron a quitarse las camisetas (a modo informativo esta es mi vestimenta para el evento, aunque las comparaciones son odiosas: pantalón interno térmico, camiseta interna térmica, pantalón de pana, camiseta de manga larga, sudadera gordita, cazadora de nieve para -20 grados, calcetines polares, botas de nieve, bufanda del partido en el cuello y braga  térmica debajo, gorro de lana, gorro de la sudadera y gorro de la cazadora, guantes finos y encima los gordos) y a brincar como posesos animados por esa fe inquebrantable (y algunas botellas de vodka) en que su equipo ganaría. 

Al final, todo terminó como empezó aunque con más frío, menos dinero en el bolsillo, muchas ganas de volver a casa, recuerdos de la buena compañía y un poco de decepción por no haber visto aquel atlético del que siempre me hablan Santi o Artevic o del que dicen que está ilusionando tanto este año. 


Quizá la próxima...


Aunque si ni Napoleón pudo...



Óscar Rodríguez García y yo estuvimos en el mismo grupo scout, en "La Flecha" de Salamanca. Él es más joven y yo más pequeño. Seguimos en contacto por las nuevas tecnologías. Óscar es licenciado en filología árabe por la Universidad de Salamanca y máster en lingüística aplicada a la enseñanza de ELE por la Universidad Antonio de Nebrija. Se dedica desde hace más de 8 años al mundo de la enseñanza de español como lengua extrajera. Primero sus estudios y después su carrera profesional, no han hecho más que fomentar en él su ya de por sí desbordante deseo de viajar y conocer mundo, culturas y personas que es su principal vicio y necesidad en la vida. Actualmente es jefe de estudios del Centro de Lengua Española y Cultura Adelante, en San Petersburgo, trabajo que simultanea con la elaboración de manuales y materiales de enseñanza de español y de árabe marroquí como lengua extranjera. 

lunes, 25 de noviembre de 2013

Y los siete goles del Atleti

Liga 2013 -14 

Atleti 7 - Getafe 0

El viernes no pegamos ojo en toda la noche. Es lo que tiene que las niñas crezcan. Que les entra la fiebre, se ponen malísimas y dan un estirón en 24 horas que se les queda toda la ropa pequeña. Pues eso, que pasamos la noche del viernes en blanco y con el temor de que la cosa fuera a más con la fiebre de la mayor y la tos de la pequeña. Pero nada. Se recuperaron tan rápido que el subidón nos empujó a orillas del río, a finales de noviembre, bien entrada la noche. Que también tiene huevos que pongan un partido a las 22:00 horas el 23 de noviembre a orillas del río... Está claro, los del BBVA y su #LigaDeMierda #LigaBipolar #RealBarça no tienen corazón con el resto de las aficiones. Esto sin entrar en la legalidad o no de vender un abono anual sin conocer los horarios. En fin... eso otro día.

FOTO: En la imagen la madre de mis hijas y el menda lerenda cuando aún no habíamos comenzado a congelarnos pero ya intuíamos una noche histórica.

Pues eso. Que el sábado por la tarde, con las enanas ya recuperadas, asistimos al quinto cumpleaños de mi sobrina (también rojiblanca, como mis hijas). Allí estaba mi santa madre Alicia con una pedazo de tortilla de patata para rellenar el pan que llevaba mi hermano Ricar. El partido estaba cuajando. El bocata siempre es un aliciente para las que son menos futboleras como mi cuñada Bego (autora de la foto) y mi mujer. Total, que colocamos a la descendencia (nosotros a las nuestras, mi hermano y mi cuñada al suyo) y nos fuimos al Calderón.

Los siete goles del Atleti

Buscando en la wikipedia sobre la perfección del número siete me he encontrado esta impresionante lista de cosas a las que deberíamos añadir, desde ya, "Los siete goles del Atleti". Y, por supuesto, con mención especial al quinto, al de Diego Costa, ejecutado con una espectacular chilena. Sin pasar por alto el partidazo de Raúl García y su doblete con la cabeza, la clase de Arda Turán, la apertura de bandas con Filipe Luis y Juanfran con las botas llenas de cal de tanto correr la banda, la serenidad de Tiago, el trabajo del gran capitán, Gabi, la sorpresa de un Tobías como central poniéndoselo muy difícil a Godín, la categoría de Miranda mandando atrás, la arrancada de Adrián en el segundo gol de Villa... este Atleti sólo nos da alegrías. Ahí va la lista prometida.

  1. Los siete días de la semana: lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado, domingo.
  2. Las siete notas musicales: do, re, mi, fa, sol, la, si.
  3. Los siete pecados capitales: soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza.
  4. Los siete mares: expresión que se usa al hablar, en general, de todos los mares o de un grupo determinado de mares que varía según la época y los pueblos.
  5. El siete es el número mágico y místico.
  6. En la Biblia es considerado como el número perfecto.
  7. Los siete brazos del Menorá, el candelabro sagrado y litúrgico judío.
  8. Los siete sabios de Grecia.
  9. Los siete metales conocidos en la antigüedad: hierrocobreestañomercurioplomooro y plata.
  10. 7 son las Chakras en el cuerpo humano
  11. Los siete sacramentos: Bautismo, confirmación, eucaristia, penitencia, uncion de los enfermos, matrimonio y orden sacerdotal.
  12. Las siete Maravillas del Mundo.
  13. Cada 7 años el ser humano experimenta cambios significativos en su desarrollo personal.
  14. Los siete enanos
  15. Los siete samuráis
  16. Los siete saberes de Edgar Morin
  17. Siete años en el Tibet
  18. Los siete magníficos
  19. Los siete libros de la diana
  20. Las "siete virtudes" del Bushidō
  21. Los siete dones del Espíritu Santo: Sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios.
  22. Las siete partidas de Alfonso X el Sabio.
  23. Los 7 arcángeles
  24. 7 son las provincias vascas.
  25. Las 7 Esferas del Dragón de Dragon Ball
  26. Los 7 anillos Vongola de Katekyō Hitman Reborn!
  27. Las 7 Esmeraldas del Caos de Sonic the Hedgehog
  28. Las 7 vidas del gato
  29. Los 7 libros de Harry Potter
  30. Si cambiamos las letras por números de acuerdo a su posición en el alfabeto del apellido del famoso dictador alemán Adolf Hitler, y luego sumamos las cifras del resultado, nos dará 7.
  31. Las siete posibles combinaciones de tres elementos tomados de uno en uno, de dos en dos, o los tres, pues, según algunas religiones, las siete posibilidades de asociaciones entre los tres aspectos del Absoluto (Tinité cristiana, hindú timurti...) que organizan la Creación.
  32. Las siete bellas artes: Arquitectura, danza, escultura, música, pintura, literatura y cinematografía.
  33. En el reino de España, el sistema operativo Windows 7 se lanzó en un pequeño pueblo español llamado Sietes
  34. Android 4.0 Ice Cream Sandwich es la séptima iteración del operativo.
  35. Los siete sentidos: audición, tacto, olfato, vista, gusto, intuición y clarividencia.
  36. Siete elementos: aire, fuego, agua, tierra, ether, tawas y akash.
  37. 7 razas polar, hiperborea, lemur, atlántida, aria, koradhi y solar.
  38. 7 principios del hermetismo.
  39. 7 rayos, voluntad,amor, inteligencia, armonia, devoción conocimiento y orden.
  40. Los siete goles del Atleti al Geta


jueves, 7 de noviembre de 2013

Mucho austriaco y pollo con mostaza

LIGA DE CAMPEONES

Atleti 4 - Wien 0

Mucho austriaco ayer en el Calderón. Como 1.200 ultras se vinieron desde la capital del Vals y el Danubio, de Sisí emperatriz y "El beso" de Gustav Klimt para insultarnos en nuestro campo. Partido de alto riesgo, me comentaba en la previa el autor de "Un grande sin memoria" (de lectura obligada para el que quiera saber todos los datos de nuestro equipo sin llevarse a engaño).
Pues eso, que estuvieron todo el partido cantando estupideces al tiempo que veían como les iban cayendo los goles uno detrás de otro. Hasta cuatro. Y eso que su portero tuvo el día tonto y se paraba todo lo que que Diego Costa lanzaba entre los tres palos, penalti incluido.
Lo de que vengan mil doscientos tíos desde Viena un miércoles por la noche a ver a su equipo que no había marcado ni un gol en los tres partidos anteriores tiene su mérito. Su mérito y sus interrogantes. Más si cabe con la que está cayendo. La crisis global, la falta de euritos y todas esas cosas. Pero bueno, supongo que algún día los dirigentes de los clubes y las sociedades anónimas deportivas tendrán que dar cuenta de por qué no cortaron de raíz el rollo este de los radicales violentos.
Decía que esto tiene su chispa -el que vengan 1.200 austriacos a insultarnos- pero es aún más sorprendente lo nuestro. Digno de estudio. Que el Frente Atlético dedique en un partido de Champions ocho de cada diez cánticos a insultar a los pobres vikingos (que bastante tienen con lo suyo) en lugar de animar a los nuestros... ya digo, digno de estudio. Y preocupante, muy preocupante.
Del partido tengo que destacar, amén de que Diego Costa debe de estar tomando las mismas vitaminas que Messi para correr como corre y presionar como presiona en el minuto 82 con un 4-0 en plan "se me va la vida en esto", decía que tengo que destacar el bocata de pollo con mostaza con el que me obsequió mi hermano Ricar en el descanso. Un auténtico manjar de campeones digno de esta competición. Por cierto, una competición en la que llevamos 12 de 12, como el Bayern (qué ganitas de ganarles en la final de Lisboa para saldar nuestra deuda con la Historia. Nos la deben). Una competición en la que vamos, como en Liga, partido a partido, sin sacar pecho, sin que nos den premios, sin que nos nominen, sin que nos saquen en las portadas de los diarios, sin abrir los telediarios y sin vender colonias ni calzoncillos.
Por cierto, también debutó ayer Josuha Gilavogui, "El Yósua" en el primer anfiteatro fondo sur.
El domingo vuelve la Liga. El domingo es un partido muy importante contra el Villarreal, que está cuarto. El domingo, como si lo viera, marcará Villa y seguiremos en la pelea. Y si no, seguiremos igual de orgullosos viendo a nuestro equipo darlo todo y pelear cada balón. 
Aúpa Atleti. Siempre.

lunes, 25 de febrero de 2013

Diego "Rantamplán" Costa y el Cholismo


LIGA 2012-2013

Atleti 1 - Espanyol 0

Tenía muchas ganas de volver al estadio. Y más después de la eliminación de la Europa League en Rusia. El gol de Falcao frente al Rubin Kazan, sobre hierba artificial, con una alineación plagada de suplentes y con muy poca puntería a varios grados bajo cero... no fue suficiente para levantar una eliminatoria que perdimos en el Vicente Calderón tras una primera parte bochornosa y un error de cálculo de nuestro líder al no tener en cuenta que faltaban aún 90 minutos antes de enviar a Asenjo a rematar un córner en el descuento. 

Espanyol rojiblanco
Lo dicho, que estaba deseando volver al Calderón, y mucho más cuando el horario era decente (a las 19:00 horas) y el contrario estaba plagado de recuerdos rojiblancos: buenos como el de Aguirre metiéndonos en Champions; regulares como Simao marcando algún gol de falta y cagándola con sus córners que no llegaban al primer palo; y malos como el de Martín Petrov que venía para ser rojiblanco hasta la muerte y apenas duró un asalto después de varias actuaciones de cara a la tribuna. Por lo visto no todo el estadio pensaba como yo y hubo grandes aplausos para el portugués, cánticos para el búlgaro y absoluto desdén, silencio y olvido para el mexicano.

Temía mi hermano que los pericos nos hicieran un roto. Y recordaban los compañeros de abono que contra los catalanes siempre nos expulsaban a alguno. Y volvió a suceder casi en el descuento de la primera parte con una segunda amarilla al gran capitán, a Gabi, cuando el marcador nos favorecía con 1-0 tras el penalti provocado por Diego "Rantamplán" Costa y anotado con suavidad por un Falcao que ya lleva 21 goles (8 de penalti) a pesar de que no está atravesando un buen momento de forma y confianza -ayer falló dos contragolpes mano a mano con el portero que antes no perdonaba-.

Y me gustó el Espanyol de Aguirre, aunque no su camiseta. Ignoro el motivo pero parecían la Real Sociedad. Eché de menos sus rayas anchas y disfruté con el juego de Verdú, un Koke ya hecho, forjado, con galones, que maneja el equipo y juega en todas las posiciones. Que no mete ruido y que tiene gol. También me gustó el planteamiento de Aguirre. Muy práctico, muy juntitas las líneas, muy juntos los futbolistas, haciendo un bloque compacto y dejando las bandas para el contrario a la hora de defender y ampliando el campo en todas sus dimensiones a la hora de atacar. Tiene buena pinta y muchas probabilidades de entrar en Europa League.

Diego Costa y el Cholo
Pero nosotros tenemos dos hombres que marcan la diferencia en este equipo. Uno está en el banquillo, el Cholo. Sin duda el mejor fichaje de las dos últimas décadas. Una auténtica fiera en la banda que hace jugar a los once que corren en el campo, a los que están en el banquillo, a los recogepelotas, al speaker del Calderón y a toda la grada. 
El otro estaba entre los once de la partida. El brasileño Diego "Rantamplán" Costa que no se queda ni un gramo de esfuerzo para sí, que regala todo lo que tiene a manos llenas, buscando el bien del Atleti, del equipo, del conjunto, de los compañeros, de los que creemos en este equipo. Un futbolista de raza al que no se le puede reprochar su escandalosa falta de calidad debido a su desbordante entrega y generosidad. Un auténtico gladiador que, ayer, recibió patadas por ambos costados, por arriba y por abajo, de todos los contrarios, fuertes y suaves... y no rechistó. "A este le ha dado el Cholo un Lexatín", decía mi hermano cuando le soltaban otro recado a nuestro torpe y rojiblanco brasileño. Esta vez Diego "Rantamplán" Costa fue un auténtico delantero de brega y lucha que se compagina perfectamente con Falcao y que provocó el penalti que, a la postre, nos valdría la victoria. Ayer, el Calderón, premió la brillantez de sus últimas intervenciones (y nos preguntábamos qué hubiera pasado en Rusia si el Cholo no le da descanso) con un nuevo cántico, con la música que se entonaba en recuerdo del inmenso Paolo Futre: Dieeeego, Dieeego, Cos ta, Cos ta. Dieeego, Dieeeego, Cos ta, Cos ta.

La segunda parte, con diez sobre el campo, el Atleti estuvo aguerrido y épico. Esperando el contragolpe y manejando finalmente el balón y el partido a pesar de tener un hombre menos.

El árbitro, mal. Debió haber expulsado al portero perico (Casilla), a Forlín y a algún otro perico más preocupado en destruir que en crear. Lo de Gabi podía habérselo ahorrado si no le saca la primera amarilla por ir a hablar con él (es el capitán). 

En resumen, que me fui en moto contento. Congelado por fuera y caliente por dentro. Orgulloso de mi equipo y con unas ganas locas de que el miércoles, a las diez de la noche, en el Sánchez Pizjuán, los nuestros sean capaces de eliminar a los palanganas para poder disfrutar en mayo de una nueva final de Copa, esa Copa que nos debe la historia, la que nos birlaron los sevillistas hace algo más de dos años en el Nou Camp.

Vamos, Atleti, vamos.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Gabi, uno de los nuestros

LIGA 2012-13

Valladolid 0 - Atleti 3

Después de una semana paseando el nombre del Atleti por Israel y Palestina, después de una semana en la que el Rayo nos dio un repaso en Vallecas y los rusos nos dejaron el sabor amargo de ver a Asenjo, nuestro portero, corriendo detrás de un delantero sin poder evitar el 0-2 en la Europalí... por fin regresé a casa para animar al Glorioso desde el sofá. Y ganamos.

Salía el Atleti en Pucela con el equipo titular, con los habituales, con ese capitán que se llama Gabi y del que nadie habla (me ha sido casi imposible encontrar una foto suya en el partido, de ahí que haya puesto esta en la que abre la comitiva de los nuestros saludando a los rivales. Y a los del equipo contrario).
Lo dicho, que tenía unas ganas locas de ver al Atleti porque en Palestina y en Israel sólo pude ver los goles el día siguiente porque llegaba tan derrotado al hotel que casi me dormía sin tiempo a quitarme los zapatos.

Y lo vi en mi tableta. Sin pagar a "Canalmás", ni a los de "Golteuve", pirateando la señal en internet y con una calidad más que notable. Casi sobresaliente, como el balón que recupera Gabi en la salida de los blanquivioletas, la falta que provoca Gabi en las cercanías de su área, como el pase medido que le pone en la cabeza a Godín para que el cancerbero local lo rechace sin tener en cuenta que "el tigre", aunque no ruja, sigue suelto. Y Falcao metió el primero.

Lo de Gabi en Pucela es para un monográfico. No soy muy de estadísticas, pero habría que mirar cuántos balones recuperó y cuantos pases válidos metió. Y no sólo la cantidad de los mismos. Muchos. También la calidad y el lugar en el que recuperó. Ocupaba el sitio de sus compañeros cuando estos no llegaban, daba fiabilidad y fortaleza al centro del campo en defensa y la pausa o la velocidad que requería el ataque cuando teníamos el balón. Muy buena la campaña de Gabi. Sólo hace falta que le acompañe el gol. Es lo único que se le puede echar en cara, que no clave algún balón en la escuadra contraria como cuando estuvo cociéndose a fuego lento en la Romareda. Ojalá que pronto subsane esa pequeña carencia para que se le reconozca el enorme trabajo que está haciendo en el Atleti, en su Atleti, en el club al que pertenece y en el que siempre quiso jugar. Gabi es uno de los nuestros.

Luego vino el gol de Diego "Rantamplán" Costa en un pase de cabeza muy heterodoxo de Koke (pedazo de futbolista este chico. Y Simeone le cuidará para que siga creciendo. Ojalá que se quede toda la vida en el club. Ya veremos). Y finalmente, cuando todo estaba decidido, Christian Rodríguez, "El Cebolla", o sea, mete un gol tras un pase bombeado desde el lateral contrario del área después de que el defensa se coma el balón con patatas y... cebolla. 

Tres goles, tres puntos, tres indios (colombiano, brasileño y uruguayo) marcando con la zamarra de las rayas canallas de los colchones. ¿Se puede celebrar mejor la llegada a la madre patria?

Del resto, para qué más detalles. 

La Champions está cada vez más cerca. Lástima que el Cholo haya decidido tirar a la basura la Europalí con una asombrosa convocatoria donde incluye siete canteranos (cuatro de ellos aún no han debutado en el primer equipo) y todos los jugadores menos habituales. Y yo no estoy de acuerdo. Ya he dicho una y mil veces en este sitio que el Atleti, a día de hoy, sólo puede aspirar a ganar competiciones por eliminatoria. O sea, la Europalí (señores, que llevamos dos de tres. Que era un año perfecto para ganar la tercera y última Europalí antes de empezar a ganar Champions como locos) y la Copa del Rey. Aún así, siempre confiaré en los míos. Y mañana lo veré. No sé dónde ni con quién. Pero lo veré. 

Aupa Atleti. 

lunes, 4 de febrero de 2013

Más cerca del Barça, más lejos de los terceros

LIGA

Atleti 1 - Betis 0

"Hoy si que si. Me pongo los calcetines gordos, me hago un bocata y pitando al Calderón. A seguir ganando, a seguir soñando.". No soy muy de twitter, pero hacía tanto tiempo que no iba al campo que abrí mi cuenta (@santiriesco, gracias por seguirme) y lo grité al ciberespacio.

Hacía tanto que no me asomaba al estadio que llegué en la moto casi media hora antes de que empezara el partido. Las ganas que tenía, supongo. 

Y es que, además, me había levantado con la buena noticia del gol de Ronaldo y el único récord que le ha arrebatado a Messi, el de marcar a todos los equipos de la Liga. Incluso al suyo. Pero lo bueno no fue sólo eso sino que, además de los ademases, el gol sirvió para que los tres puntos se quedaran en Granada. Y claro, eso me animó a invitar a sonreír a todos mis contactos de Facebook brindando con una Alhambra 1925, que no es mala cerveza -dicho sea de paso-. 

Pero a lo que iba. A lo de ayer. Al partido en el que Simeone castigó a Mel escondiendo a Diego Costa en el banquillo. Un encuentro en el que la alineación venía adulterada y trastocada con la vuelta de Falcao acompañado de un Adrián que tiene que espabilar. Con Mario regresando de internacional a la medular acompañando al gran capitán, a Gabi. Con el pedazo de Koke por una banda y Arda "Truhán" por la otra incorporándose a un ataque en el que no paró de ladrar sin morder ni una sola vez (y tuvo tres ocasiones claras para marcar tres goles claros en la primera media hora). Atrás sorprendía el Cholo con Cisma en la izquierda de titular. El resto, como siempre: Godín y Miranda como cimientos defensivos y Juanfran por la derecha apoyando en las labores ofensivas. Bien. Aseaditos. Como el Betis.

La primera parte fue un querer y no poder. Con el turco fallando y Adrián escondido, con Falcao desaparecido y Mario provocando las exclamaciones del estadio por un control excepcional, un pase inimaginable... o un error infantil. 

El Betis, atado de pies y manos. Inoperante.

El bocata esta vez, no fue lo mejor, ni de lejos. Me apliqué una barra de pan con las sobras de la comida: pechuga de pollo al vapor con verduritas de régimen. Se me hizo una bola en el pecho... que no había forma de pasar con agua. Entre el frío y la tensión del empate a cero no tuve otra opción más que tirarme directamente al postre, a las roquillitas de anís y el chocolate con almendras. Mucho mejor. 

Arranca la segunda parte y todos esperamos un cambio urgente del Cholo. Tiene que sacar a Diego "Rantamplán" Costa, sea como sea. Está en racha, está confiado, está viviendo un momento dulce. Y si a eso le sumamos que Adrián parece que no quiere (incluso pudiendo) y que Falcao estaba absolutamente desasistido y errático en su regreso... vamos, que el Cholo no esperó mucho y quitó al ovetense para dar salida al brasileño. Córner y gol. Primera falta y tarjeta. El Betis se desquicia y se monta una tangana. Escupitajos, agarrones, entradas brutales, más tarjetas, cambios en el Atleti, cambios en el Betis, más entradas, más tarjetas, más desquicies.

Pues eso, que salió Costa y vimos otro partido. Y lo que es mejor. Ganamos.

Estamos a nueve del Barça y más lejos de los terceros. Soñar es gratis. Aunque sigo diciendo que lo nuestro es la Copa, a un partido, contra otro equipo de la ciudad o contra el Barça. Da lo mismo. Y la Europa League, ¿por qué no? Estaría muy bien despedirnos de esta competición continental ganándola por tercera vez para no volver nunca a ella porque estemos ocupados ganando la Champions. Soñar es gratis y, trabajando, los sueños se pueden hacer realidad.

Este jueves contra los rusos, acostumbrados al frío, de noche -otra vez- junto al río, entre semana... y yo no podré ir al campo porque estaré en Israel, trabajando, pendiente del Atleti, con mi camiseta, mi gorra y mi cuaderno de periodista.

Vamos, Atleti, vamos.

viernes, 1 de febrero de 2013

Durmiendo, soñando, roncando como el mejor


COPA (semifinales ida)

Atleti 2 - Sevilla 1

Ir o no ir al Calderón. Últimamente, con las niñas y los horarios de la tele, esta es la cuestión. Mi única cuestión. Las niñas me lo perdonarán, lo sé. Ellas también son del Atleti. Pero yo no le perdono a los delincuentes prescritos que se quedaron con el club y a la Liga de Fútbol Profesional y a las televisiones, que nos castiguen con unos horarios infames. Lo siento por el equipo, y por mí, pero así no estoy dispuesto a participar en el espectáculo. Y mucho menos cuando el día anterior, la otra semifinal, la que jugaron los dos únicos equipos que tienen derecho a ganar la Liga, se jugase una hora antes. ¿Por qué no les televisaron a ellos en abierto, si son los únicos que interesan? La madre que los parió a todos. Y esto sin entrar a hablar de sobres genoveses, pseudónimos sin ideas, bolsas de basura andorranas y mafias rusas en Lloret de Mar. Por decir algo. Insisto. La madre que los parió a todos. 

"En resumiendo", que decía un invisible de albergue y comedor social, que ayer me quedé en casa. Y lo que es peor, que acosté a las niñas y a la madre, que me dispuse a ver el partido en el salón y que me quedé absolutamente dormido al poco del saque inicial. Y eso que era una semifinal de Copa. Contra el Sevilla. En un partido trepidante. A un paso de la final. En casa después de batir cada partido un nuevo récord de victorias... pero es que la vida no me da más. Lo del segundo turno del biberón de Lucía me tiene partido en dos. Tengo pillado el ritmo de las gallinas. Prontito a dormir, prontito a despertarse. De hecho el partido lo he visto resumido a las seis de la mañana (sí señor, esa es una buena hora para el Atleti) en mi tabla salvadora.

El partido
Las imágenes del resumen han sido amplias, pero no le dan a uno una idea de lo que fue el choque. Las crónicas que he ido leyendo por aquí y por allá, hacen que me haga una idea de lo que debió ser un partido épico de toma y daca. Pero me quedo con los tres goles, los tres penaltis, los tres expulsados y los trescientos fallos de Adrián de cara al gol. Como dice Iñako Díaz Guerra en el As: "Adrián sería el mejor delantero del mundo si al fútbol se jugase sin porterías". Como dijo el delincuente prescrito del cine, el robacintas del peluquín: "Adrián es un delantero sin gol". Pues eso. Y lo peor es que contagió a Diego Costa, a Koke, al turco bueno (el malo lo empaquetaron ayer rumbo a su pueblo. Adiós Emre). Vamos, que  si no es porque los sevillistas andaban con las mano suelta, pues que no marcamos.

Pronóstico
Está la eliminatoria muchísimo peor de lo que yo me imaginaba. Sí, bien, tenemos ventaja, hemos ganado, seguimos invictos en el Calderón. Ya, vale. Pero un gol en contra en casa no mola. Es el peor de los mejores resultados. Y viendo cómo estamos fuera de casa... buff, como que la cosa no está tan hecha como yo había pensado. Lo cierto es que tenía demasiado claro que ayer les íbamos a meter un 2-0 ó un 3-0 a los palanganas. Pero los de Emery han cambiado mucho. Se han vuelto un equipo luchador, peleón, donde Reyes chupa banquillo y con un Navas poderoso que entra como un cuchillo. Miedo me da el partido de vuelta. 
Lo bueno es que falta todo un mes. Mucho tiempo para hacer previsiones. Y que estará Falcao, claro.

Ay, Atleti. El biberón me mata.

lunes, 28 de enero de 2013

Los de rayas siempre ganan

LIGA 2012-13

Athletic 3 - Atleti 0

El primer partido en el Calderón, esta temporada, fue contra el Athletic de Bielsa. El mismo al que le ganamos en Bucarest la final de la Europa League. Y le metimos cuatro. Cuatro pepinos en un encuentro que Javi Martínez y Fernando Llorente vieron desde el banquillo. Ayer, en San Mamés, tampoco jugaron. Uno lo vería (si lo vio) desde Munich (Alemania), el otro estaba "lesionado" con la cabeza en Milán (Italia). Ya sabéis, lo de emigrar para ganarse el sustento también llega al balompié. 
Pero nos metieron tres.Tres goles en la segunda parte. 

La verdad es que a los nuestros, como decía el Cholo en la sala de prensa, no hay mucho que reprocharles. Es verdad que hubo muchos cambios, que no jugó el lesionado Falcao, que dejó a Manquillo en el banquillo, que Emre salió de titular, vamos, que hizo lo que viene haciendo el míster argentino desde que comenzó la temporada, a saber: dar minutos a los menos habituales para reservar a los que sí lo son antes de un compromiso serio. Y este jueves hay que solventar en el Calderón, a las 22:00 una semifinal de la Copa del Rey contra el equipo que nos ganó la última final del trofeo, en el Camp Nou, hace un par de años.  De modo que bien por el Cholo. Además, como bien dice Diego Pablo: "si no perdiéramos ni empatáramos fuera de casa, no seríamos segundos sino primeros". ¡Zas, en toda la boca!

El partido
Había invitado yo a mi suegro, poco amante del fútbol y seguidor del Athletic por la vida entera que vivió junto a la ría, a que viniera a cenar a casa para ver el partido. Quería estrenar un cable mágico que conecta el teléfono y la tableta con la tele para ver el partido de internet pixelado en pantalla gigante. Que era muy tarde, me dijo mi sabio padre político. Que se iba a la cama. Total, que cené con las chicas y cuando todas se fueron a la cama me puse a buscar en los cacharritos el partido. Nada. Imposible. No hubo manera. Cero patatero. Solución: la radio, un poco de imaginación y el cansancio que me pudo antes de empezar la segunda parte. Con empate a cero me dormí.

A las tres menos cinco de la madrugada mi hija mayor escucha que hemos acabado de darle el biberón a su hermana y reclama nuestra atención. Que está mala, me dice. Y la meto en mi cama al tiempo que enciendo la tableta para ver el resultado, el resumen, la rueda de prensa, algunos artículos y un par de crónicas sobre el partido.

Me gustó Courtois, me gustó lo que vi del equipo antes del 1-0. Coincido con el Cholo en que todo es mejorable, pero que no se le puede reprochar nada a los chavales. Para mí, el Athletic hizo un partidazo. Parecía que les iba la vida en ello y que habían vuelto a meter en plantilla al médico de Gurpegui, al del juicio  del pedal adulterado que ahora comienza. Vamos, que corrían como perros. Y claro, cuando un equipo tiene esa intensidad (increíble que la mantuvieran los 90 minutos) lo menos que se merece es ganar. Y si encima no levanta el pie con un 2-0, es lógico que metan un par más. 

A las tres y media de la madrugada volví a apagar el cacharrito y me dio por pensar. "Siempre ganan los de rayas". Les ganamos nosotros en la final de Bucarest vestidos de rojiblancos, les ganamos en la primera vuelta vestidos de rojiblancos y nos ganan ellos en la segunda, vestidos de rojiblancos. 

Pues bueno, pues vale. La Liga para los dos de siempre. Nosotros a las copas, que siempre dan más juego, más posibilidades y más alegría. Aunque no tengan hielos.

Aupa Atleti.

viernes, 25 de enero de 2013

En Palencia, entre periodistas y rojiblancos


COPA

Betis 1 - Atleti 1

Celebraba yo el patrón de los periodistas, San Francisco de Sales, 24 de junio, metiéndome en un coche con mi jefe y llegándome a la Fundación Díaz Caneja de Palencia. Cada uno tiene sus cosas, ya véis.
Nos habían invitado los compañeros de prensa de la diócesis palentina, con la colaboración de la asociación de la prensa de la localidad, a que participásemos en una charla-coloquio sobre el programa de televisión en el que tengo la suerte de trabajar. Ya sabéis, "Pueblo de Dios", tres décadas de servicio público, la ventana abierta a esa Iglesia incontestable de misioneros, obras sociales, ayudas a los desahuciados y muy cercana a los que lo están pasando mal.

El encuentro comenzaba a las 19:30, media hora antes que el partido de vuelta en los cuartos de final de la Copa que mi Atleti tenía que solventar en el Benito Villamarín con un 2-0 soplando a favor. De modo que decidí desconectar el móvil para no leer los mensajes de mi buen amigo Youssef desde Casablanca animando a nuestro común equipo, ni los de mi hermano comentándome los chascarrillos de una vuelta tan innecesaria que hasta el propio Iván Amaya (gracias, muchas gracias, Iván. Tu hermano ya cobró por ti) nos regaló el gol de la absoluta tranquilidad en una cesión, o lo que fuera, a su portero que dejó en franquicia a un Diego "Rantamplán" Costa en estado de gracia (ver la foto y el gesto de incredulidad del recogepelotas que resume la temporada del Atleti este año. Sí, para llevarse las manos a la cabeza).

Total, que hablamos de nuestros viajes, del respeto a las víctimas, de la dignidad de las personas vivan donde vivan, de los pobres de aquí y los pobres de verdad, los que no tienen para comer ni una vez al día, los de allí, los que no tienen colegios, ni ambulatorios, ni trabajo, ni futuro. Y en estas andábamos, contando batallitas, tuiteando las frases resumen, e invitando a los palentinos a que vieran nuestros documentales, cuando no me pude resistir y ví que el Atleti iba 0 - 1. Sonrisa enorme y cara de dudas y extrañeza entre el medio centenar de personas que escuchaba nuestro modo de entender el periodismo.

A las nueve poníamos punto y final al encuentro periodístico y el bueno de Txomin Pérez, jefe de prensa de la diócesis y atlético empedernido, me levanta la cabeza en un gesto inquisitivo que respondo con un contundente: "Hemos ganado 0-1, cada vez está más cerca la final contra el Madrid. Y ahí sí que sí". Sonrisas cómplices y seguimos conversando con la buena gente de Manos Unidas, los de Pastoral de la Salud, compañeros de RNE, de la SER, del Norte de Castilla y de Onda Cero. Todos en la brega de la información local en una capital de provincias, donde se curten los auténticos periodistas, los que hacen de este oficio de contar historias el más hermoso, útil y necesario del mundo.

El dire del programa y un servidor declinamos amablemente quedarnos a dormir y pusimos rumbo a la villa y corte escuchando el Málaga - Barcelona y una lluvia de goles que nos traía sin cuidado. Poco antes el locutor había dado el resultado final del partido del Atleti: empate a uno. Pues vale.

Fue llegar a casa y encontrarme a todas mis mujeres dormidas. Cené el resumen del partido en mi tableta digital. Y soñé. Soñé que esta vez, en la final, una vez superado el Sevilla de Emery, cantábamos de alegría levantando la Copa que la historia nos debe, la que los sevillistas se llevaron en 2010 en Barcelona, aquella en la que estuvimos media hora después del pitido final cantando a pleno pulmón el himno de nuestro equipo mientras los palanganas, asustados y envidiosos, recogían un trofeo que habían ganado en el campo, pero nunca jamás en la grada. Y el sueño era en el Vicente Calderón, frente a otro equipo de la ciudad, con un resultado inolvidable, con una superioridad aplastante, derrochando coraje y corazón, a lo Cholo, a lo Atleti, Alé, forza Atleti, Alé.

Esta Copa es nuestra.

martes, 22 de enero de 2013

Segunda vuelta para volver... o para intentarlo




Mi hija Lucía va camino de los cinco meses y sólo conoce un Atleti campeón. Lo mismo que su hermana María, que ya ha cumplido tres años y ha visto cómo nuestro equipo ("soy del Atleti y anarquista" suelta cada vez que alguien le pregunta "¿y tú de quién eres, bonita?") conseguía cuatro títulos europeos. Vamos, que mis hijas han venido y me han traído todas las alegrías que un tipo como yo puede soñar. Tener tres mujeres en casa y que nuestro equipo no pare de ganar.

Pero no todo es tan maravilloso como pudiera parecer. Las obligaciones paternales me impiden, en más ocasiones de las que me gustaría, atender mis devociones como rojiblanco. Y claro, este año apenas si he podido acercarme al Calderón. Pero ojo, que no toda la culpa recaiga en mis responsabilidades como progenitor. Los horarios indecentes, la dictadura de las televisiones y la desidia interesada de los presidentes de los clubes, incluido el dúo prescrito que se apropió indebidamente de nuestro Atleti, son los principales causantes de que no pueda acudir a animar a mi equipo a pesar de tener dos abonos totales. Tan es así que ni siquiera me planteo acudir con mis dos hijas (abonadas infantiles) a un partido en el Calderón donde nos ponen la Copa del Rey un jueves a las diez de la noche del invierno madrileño junto al Manzanares, o la Liga un lunes a las nueve y media de la noche... en fin, que se están cargando mis ganas de ir al campo. Los muy sinvergüenzas.


Levante

Este domingo, contra el Levante, comenzaba la segunda vuelta y seguía engrandeciéndose la leyenda del club. Era a las siete de la tarde. Una buena hora. Y amanecía con solecito traicionero en la capital. Organicé mi agenda y movilicé a mis suegros para que se hicieran cargo de las niñas mientras mi mujer y yo pensábamos en acercarnos al estadio. Por fin.

Pero cuando las cosas se tuercen... no hay nada que hacer.

La comida con los amigos se alargó. Mis suegros llegaron y no estábamos. Cuando llegamos nosotros ya no estaban ellos. La lluvia se hizo presente. Y no quedó más remedio que tirar de tablet again y ver atiborrándome de panchitos y cocacola cómo el Atleti volvía a ganar en casa. Este año no ha perdido, ni empatado en el Calderón. Sólo victorias. Justo el año que tengo que quedarme con las enanas. Justo el año que las televisiones se mosquean y la Liga de Fútbol Profesional se baja los pantalones mientras sujeta un cubo de vaselina a la espera de que los mamporreros políticos se la coloquen a los empresarios de la cosa catódica para que les endiñen a sus aficionados -o sea, nosotros- unos horarios que no aguanta ni la madre que los parió. Y no entro ya a hablar de la política de precios. Eso otro día.

Total, que el Atleti hizo un partido serio, aseado, con poderío. Sin grandes alardes pero dejando claro que somos aspirantes a todo y que no nos importa en absoluto que se hable sólo del Barça y el Mandril. Que poco a poco, yendo a lo nuestro, podemos seguir ahí arriba. Y al final ya se verá. Porque aún tienen que pasar por aquí los vikingos y los culés, porque queda media Liga y porque si no está Juanfran funciona Manquillo, porque si se lesiona Falcao vuelve Adrián a marcar y porque el equipo está enchufadísimo, resucitado, con el chip que les ha incrustado el Cholo, nuestro líder ganador.

Intentaré aprovechar esta segunda vuelta para volver a retomar el blog. Intentaré comentar la actualidad atlética, aunque tenga que ver los partidos en el sofá. Está ahora mismo el equipo para disfrutar, como para no escribir y gozar en un momento como este, en el que casi todo es felicidad.

Aúpa Atleti.

jueves, 13 de septiembre de 2012

2010 y 2012: Dos años, dos hijas, dos dobletes.


Otra vez los mejores de Europa. Otra vez Supercampeones del continente. Otra vez damos una lección de fútbol en Mónaco. Si en 2010 repasábamos al Inter de Milán que lo había ganado todo al poco de nacer mi hija María; este año, 2012, al día siguiente de nacer mi hija Lucía, volvíamos a repasar en Mónaco al todopoderoso Chelsea de nuestro querido Fernando Torres. Nada menos que 4-1, con tres golazos de Falcao "maravillao". Ese colombiano del que un día escribí que era el sobrino de Dios y que pegó otros dos tiros al poste y al larguero en una de las mayores exhibiciones de remates que un delantero centro puede ofrecer en un partido de fútbol.

Si en 2010 mi hija María disfrutaba con tres meses del primer título de su equipo, del equipo del que es socia media hora después de inscibirla como madrileña en el Registro Civil, si mi María volvía a ver ganar un segundo título europeo a nuestro Atleti en menos de un año, este 2012 se ha repetido la historia. Esta vez ha sido Lucía, su hermana pequeña, la que siguiendo los mismos rituales que María ha nacido trayéndonos otra Europalí (y van dos) y otra Supercopa de Europa (y van otros dos). En total, mi hija la mayor, en dos años, ha visto ganar al Atleti tantos títulos europeos como yo en mis 41 años. ¡Manda huevos!

Y en estas andamos. Sufriendo, como dice el bueno de Carlos Fuentes en su blog "El rojo y el blanco" Llorando por las esquinas y golpeándonos el pecho porque los del "pupas" somos así, que nos gusta el rollo de perder y tal y tal. Jajajaja. Qué grande es el Atleti, coño. 

Mientras tanto, este domingo celebraremos  en el Vicente Calderón, a las 21:30, frente a un Rayito que ha empezado fuerte (y eso que Diego "Rantamplán" Costa se ha venido con nosotros) que somos los mejores de Europa, el equipo más potente del continente. Qué gustazo. Gracias, Atleti.

Para terminar esta entrada breve de celebración, gozo, felicidad suprema y máxima alegría elevada al doblete, una foto de nuestro delantero centro dedicada a la estulticia de su cérvido progenitor.




martes, 28 de agosto de 2012

Semana Grande con Lucía y Mónaco


Atleti 4 - Athletic 0

Recién acabada en Bilbao la Aste Nagusia (Semana Grande) se presentan en el Calderón, un lunes de mega-resaca, un grupo de chavales sin los colegas que siempre la lían: Llorente y Javi Martínez. Enfrente, los nuestros. Un grupo de gladiadores, un equipo de gente curtida, bien colocados por un obsesivo Cholo y con una alineación donde sólo aparece uno de los nuevos, el Cebolla Rodríguez; el resto aguanta el tirón un año ha. Que en los tiempos que corren en el equipo del río, del Manzanares, en el nuestro, es mucho más de lo que pudiera parecer. 

Día de estreno de curso y saludos en la grada. Intercambio de informaciones veraniegas y preocupación por los que no han venido. Se comenta el golazo de Falcao en la gira veraniega y el comienzo esforzado y madrugador contra el Levante. Quejas y más quejas contra los horarios, la directiva, los fichajes, los no fichajes... pero aquí estamos todos otra vez, con el abono renovado, un lunes a las diez de la noche, para rememorar la final de la Europa League de Bucarest donde les metimos tres a los del botxo. Claro que teníamos a Diego... y ellos a Llorente y a Javi Martínez. 

Anduve casi tres horas buscando cómplices para ocupar los dos abonos que mis hermanos dejaban libres. Al final se apuntaron los Javis de Villaverde. Padre e hijo. Y resultó que eran más atléticos que yo y que conocían a más gente en el primer anfiteatro del fondo sur que mi hermano y el menda lerenda. Un acierto, la verdad. Y animaron a tope. Así da gusto comenzar el curso.

Los nuestros
A mí me gustó el Atleti. Salió ordenado, sin demasiadas florituras, con Mario y Gabi más o menos organizados en el centro del campo. El turco, Arda, haciendo de Diego a su manera. Con exceso de balón y  un entusiasmo contagioso. Koke y Cebolla por las bandas. Con el canterano entonado y cogiendo confianza hasta el punto de hacer una jugada con disparo final desde la frontal del área que tuvo mucho mérito y demuestra que, el chaval, puede servir para la causa. Y la única novedad, el Cebolla, muy intermitente, poco participativo, aunque sin llamar en exceso la atención ni por lo bueno ni por lo malo (claro que, enfrente estaba el peor Athletic que hemos visto nunca en el Calderón). Atrás me gustaron los centrales. Miranda y Godín estuvieron expeditivos y no dieron ninguna concesión. Hasta el uruguayo se atrevió a ejercer de Beckenbauer en un par de jugadas. Filipe Luis Filipe volvió a recordarme que, cuando llegó, le juré amor eterno y hacerme "filipense for ever". Lástima que no finalizase con éxito las dos oportunidades que tuvo cuando se sumó al ataque (y se sumó mucho, como debe ser). A Juanfran se le vio aún sin recuperar. No forzaba (bien hecho), no llegaba (¿por qué salió?) y terminó el partido (yo le hubiera cambiado en la segunda parte). En fin, esperemos que llegue mejor a Mónaco.
Del portero poco podemos decir porque el belga apenas si tuvo que intervenir. A ver si mejora con los pies, que parece De Gea. ¿No entrenan con las extremidades inferiores nuestros cancerberos? Se echa en falta a Bastón, que ahora anda por el Madrileño.
Lo de Falcao merece capítulo aparte. Brutal el colombiano.

El partido
Amagaron en un par de ocasiones los de Bielsa y ya. Ese fue todo el bagaje de los vascos, navarros, riojanos y demás canteranos de Lezama. Le decía yo a mi hermano que algunos de los leones parecen mayores a pesar de que no han cumplido los 25. Y es que han debutado tan pronto en primera división y tienen tanto oficio... me gusta la política de cantera que lleva el Athletic donde importan más las formas, los valores, el fútbol, que todo el negocio, los falsos títulos y el rollo de las televisiones. Y eso sin hablar de cómo se vive el arte del balompié un día de partido en Bilbao. El que ha estado allí siempre quiere repetir. Doy fe.

El Atleti fue Falcao (con todo a favor se sumó Gabi, que es uno de esos futbolistas buenorros que sólo se gustan cuando el viento sopla a favor. Le cuesta soltarse la melena cuando la cosa está por decidirse o hay que remar contra corriente. Pero no se le puede negar que es un tipo comprometido, de la cantera, y del Atleti). Lo que venía diciendo. El colombiano -apoyado por un Arda entregado a la causa- iba y venía, subía y bajaba, pedía y daba, se ofrecía y se entregaba. Lo de siempre. Esta vez con acierto. Metió tres (el tercero de penalti, el segundo un remate acrobático con aroma a obra de arte y el primero en plan Juan Palomo al estilo de la rotura de marcador en Bucarest). Y falló otros tres. El comentario jocoso: "Menudo paquete el tigre este. Ha fallado tres goles cantados. A ver si saca a Diego "Rantamplán" Costa para solucionar esto. Y como si el Ole, ole, ole, Cholo Simeone nos hubiera escuchado. Cambio. Diego "Rantamplán" Costa hace el Rubén Cano y le regala un balón a Mario, o a Koke, o a no sé quién, porque ya íbamos 3-0 y eran casi las doce de la noche, y lo estrelló contra el portero. El rechace lo volvimos a coger. Ya digo, no sé si Koke, Mario, Gabi o cualquiera que pasara por allí y volvió a fallar. Pero el jugadón de "Rantamplán" fue espectacular, casi tanto como el derroche de entrega y corazón de este brasileño de cuerpo desgarbado que tan bien le venía a los colíderes Pucela y Rayo.

Y poco más que contar. 

Ya van tres años que empezamos en el Calderón con un 4-0 (Sporting, Racing y Athletic). Pareciera que la plantilla cumpliera órdenes del dúo prescrito con el fin de empujar la campaña de abonos mermada y manipulada por la prensa pesebrera del régimen. A ver cómo acabamos. La temporada pasada (otra vez, y van... buff, mejor ni echo la cuenta) volvimos a quedarnos fuera de Champions. Y no pasa nada, señores.

Jueves y viernes
La semana grande del Atleti se completará el jueves con el nacimiento de mi hija Lucía, nueva socia del Glorioso. Y lo hace, como su hermana María, el año que el Atleti es campeón de la Europalí. Esperemos que también repita como la mayor el título de supercampeón de Europa. Aunque esta vez lo tenemos más complicado. Eso será el viernes, en Mónaco, frente al Chelsea de nuestro querido y admirado Fernando Torres, un pedazo de delantero denostado por los medios vikingos del duopolio a pesar de haber marcado en la final de la Eurocopa de 2008, en la final de la Eurocopa de 2012 y de haber ganado -amén de las dos Eurocopas- un Mundial en Sudáfrica. Eso sin contar que ya es el tercer goleador en activo de la Premier League. En fin. Que no me importará perder ante el Niño Torres. Que no me importará volver a ser Supercampeón de Europa. Eso sí, los nervios por verle la cara a mi segunda hija, a Lucía, esos no se parecen a nada que me pueda provocar el fútbol, ni el Atleti, ni nada en el mundo.



lunes, 20 de agosto de 2012

El partido que empezó un domingo y terminó un lunes


Levante 1 - Atleti 1

A las 23:00 horas, sí a las once de la noche ha comenzado el Atleti la Liga 2012-2013 en Valencia, en el campo del Levante. Era domingo, 19 de agosto. El encuentro terminó al día siguiente, el lunes 20, a la una menos cuarto de la madrugada, con la alegría de ver a los nuevos y aspirando, como mucho, a quedar terceros en una competición absolutamente adulterada en la que el dúo prescrito y demás sinvergüenzas que pueblan los palcos de los equipos patrios ladran, pero no se tiran a la yugular. Yo lo tengo clarísimo, montaba una Liga de 18 y, cuando vinieran el Madrid o el Barça, sacaba a los chavales del madrileño y tiraba los precios para devaluar el partido. Vamos, que le regalaba los tres puntos y a otra cosa.

Pero volvamos a lo de ayer, o a lo de hoy. Vamos, al primer partido oficial de la temporada que empezó ayer y ha terminado esta mañana. Es increíble. Y seguimos tragando. Yo me tiro al monte.

Lo cierto es que este año, como estoy bastante hasta los mismísimos, no me he abonado a ninguna plataforma de televisión de pago. Que les den a las dos, como al Real Barça, como al PPSOE... no soporto más una sociedad donde se nos plantea siempre el duopolio para esconder que "la misma mierda es", que lo mismo me da que me da lo mismo, que tanto monta, monta tanto, que parece pero no es. Vamos, que no pienso pagar por ver el fútbol en la tele.

Y lo vi por internet. En mi teléfono. En la cama. Con los cascos puestos. Y no me dormí de milagro. Más que nada porque estaba atento a un Silvio que promete por la banda, a un Cebolla Rodríguez que sorprendió por su entrega, su actitud y su participación (también por cómo sangraba después del zurriagazo que le metió David Navarro -que, para colmo, pedía penalti-), a un Cata muy serio atrás en una defensa con tres centrales donde Miranda y Godín estuvieron tan correctos como él. Me fijé especialmente en Gabi y Tiago, eché en falta a Diego (como todos) y no entendía qué le pasaba a Adríán, despistado, gris, perdido, pensando en no sé qué, sin rascar bola. Lo mismo que Falcao, pero en el caso del colombiano porque no le llegaba un balón en condiciones (como siempre, va a por todos). Y luego está lo de Arda por la banda que de repente te traza una diagonal, o se mete por el interior, o la caga por no tapar el rechace y dejar que nos hagan un gol a los cinco minutos y después se saca un zapatazo desde fuera del área para clavarla en la escuadra y celebrar el gol como un atlético de toda la vida, como vengando el error que propició el primero, como quedando en paz.

En la segunda parte, cuando ya entraba el lunes, nuestro querido Cholo dio entrada a los dos chavalines que deberían estar durmiendo. Al bueno de Oliver se le notó que con 17 años aún no ha trasnochado mucho y apenas si entró en juego. Perdió tres balones casi seguidos. El chico no estuvo bien, pero tiene que ir cogiendo minutos, a ser posible fuera del Calderón, sin presión, para que se vaya soltando y nos haga olvidar muy pronto a Diego, a Schuster, a Alemao... para que cuaje en el olimpo de los centrocampistas rojiblancos por muchos años. Lo de Kader fue mucho mejor. Le dio mucha más profundidad al equipo. Muy bien el joven gabacho. Al final, un poco tarde, el Cholo se dio cuenta de que Adrián no estaba en el partido aunque sí ocupaba plaza en el campo y decidió cambiarlo por Raúl García. Mi amigo el "txitorra" viene de hacer una temporada poderosa en Osasuna. Creo que este año el Cholo le sacará partido.

Al final tuvimos la pelota pero no creamos oportunidades claras. Apenas si tiramos a puerta. Estábamos ahí, muy cerca, pero nada. Y si a esto le sumamos a un Munúa que debería haber sido expulsado en dos ocasiones... vamos, que se tiró a por Arda cuando tenía el balón atrapado y el turco estaba a años luz de lejos. Y luego levantó los pies para golpear a Godín sin venir a cuento. De locos.

Bueno, que no me enrollo más. Que esto ha sido el principio (domingo a las 23 horas) pero que seguiremos un lunes a las 22:00 (cuando el viernes tenemos la FINAL DE LA SUPERCOPA DE EUROPA). Hay que ser cenutrios para aceptar estas cosas. Se echa en falta una directiva de verdad, que proteja los intereses del club (futbolistas, aficionados y, sobre todo, la clase y el señorío que algún día tuvimos).

Y sin embargo. Yo te quie roAtleti, lo lo lolo lo lo lolo lo lo.

domingo, 13 de mayo de 2012

Yo estuve en Bucarest

Creo que ya se ha dicho todo sobre el último título (y van 24) que ha ganado el Atleti el miércoles pasado en Bucarest. Si no has leído una crónica decente y sin contaminar, te recomiendo que te pases por el blog de mi compañero y amigo José I. Fernández (http://ungrandesinmemoria.blogspot.com.es/2012/05/y-la-copa-la-levanto-falcao.html) para hacerte una idea. Juntos vivimos este día inolvidable y no es cuestión de repetirse. Además, él ha colgado un vídeo con el tercer y definitivo gol de la final grabado desde la grada donde puedes vernos celebrar el título cantando el campeones, campeones. Inolvidable. Gracias, Jose.

El motivo de este blog no es otro que despedirme de la temporada (aunque hoy nos queda jugar en Villarreal con la oreja puesta en Málaga y apoyando al mismo tiempo a mis dos equipos del alma, el Atleti y el Sporting, para conseguir entrar en Champions).

Mañana parto para Brasil. Voy a Marajó, una isla del tamaño de Bélgica en la desembocadura del Amazonas. Allí hay un grupo de hombres que se visten por los pies y que están dedicando su vida a mejorar la de aquellas gentes. Entre ellos un obispo español amenazado de muerte por denunciar con nombres y apellidos a los tipos que manejan las mafias dedicadas al tráfico de mujeres, de niñas y niños, para su explotación sexual en Europa. Increíble, pero cierto.

Voy con mis compañeros de TVE a grabar y contar aquella realidad. Tendremos que soportar altas temperaturas y una humedad cercana al 95%, nubes de mosquitos, murciélagos que te contagian la rabia, pasaremos muchas horas en barco, en canoa, en lancha... pero vamos convencidos de que nuestro trabajo servirá para algo. Sabedores de que haremos llegar su mensaje, su voz, su lucha a cientos de miles de españoles que verán el reportaje.

Me llevaré, como siempre, mi camisa y mi gorra del Atleti. Este año con la alegría de haber ganado la Europa League, con ganas de que nazca mi segunda hija, Lucía (cuando nació María, en 2010, también ganamos el mismo título. No sé qué será si en un futuro vienen gemelos. ¿La Champions?), y con el sabor amargo de que los dueños de la SAD volverán a desmantelar el equipo para seguir haciendo negocio a costa de nuestras ilusiones.

Y hasta aquí este post. Lo dicho, sólo quería despedirme y compartir un poco de la alegría que me traje de Bucarest. Un fuerte abrazo y Aúpa Atleti. SIEMPRE.

jueves, 3 de mayo de 2012

No me quiero enterar




Ayer mi hermano me mandó un "wasá" para decirme que ya estaba en el Calderón. El partido, la verdad, después del desastre en el Villamarín donde no supimos ganar... pues como que me daba una pereza infinita. Y más a las seis de la tarde de un miércoles que parecía domingo. Pero me armé de valor, me subí a la moto, y allí que me presenté para ver..., bueno, allí que me presenté.
Dos alegrías antes de comenzar el... lo de ayer.
En primer lugar, uno de mis veteranos vecinos de abono me da la enhorabuena porque conseguí entradas para Bucarest. Y yo, sorprendido, le pregunto que cómo lo sabe. "Te sigo en twitter, tío. Por cierto, a ver si actualizas el blog, que hace un huevo que no escribes". Y yo, entre alucinado y avergonzado, le pregunto su nombre de guerra en la red y me suelta: @javier_ruben02. Pues nada, a seguirle. Un alegrón encontrarme con él también en el mundo virtual.
Y en segundo lugar, mi colega bloguero Jose I. Fernández (Un grande sin memoria) se acerca hasta mi asiento en el primer anfiteatro del fondo sur y me confirma lo que ya me había adelantado por teléfono: "Ya tengo la entrada y el billete. Seremos compañeros de viaje para la final de Bucarest". Intercambiamos algunas informaciones y quedamos en vernos el próximo miércoles en el aeropuerto sin caer en la cuenta de que el sábado por la noche es el último partido de la temporada en el Vicente Calderón. Frente al Málaga. Y eso que todavía la Real Sociedad no nos había empatado en el minuto 90 después del quinto córner consecutivo propiciado por un Atleti metido bajo los palos del cedido "Timo" Courtois. Vaya desde aquí mi irónico y sincero agradecimiento al Chelsea por dejar que le fogueemos el portero un año más. Y mi más profundo desprecio a los dos sinvergüenzas que siguen viviendo a costa de nuestros sentimientos y nuestra historia forrándose el riñón mientras a nosotros se nos parte el corazón. A ver si el jeque del Málaga se encapricha el sábado con nuestro club.Y lo compra. Y les endiña a los dos del palco medio metro de tranca equina por el orto. Y ya puestos, que el miércoles ganemos otra vez la Europalí esa con la que nos anestesian para que no caigamos en la cuenta de que llevamos 16 años sin ganar (ni disputar) una Liga, 12 años sin ganar al Madrid, otros 16 sin ganar una Copa, y con sólo 4 participaciones en Champions en los últimos 12 años, desde que recuperamos la categoría que el duo prescrito y el difunto dueño de Imperioso nos hicieron perder por sus trapicheos políticos y empresariales. Quién lo iba a decir. El Atleti dos años en Segunda, el Atleti sin aspirar a la Liga, sin opciones siquiera para participar en la Champions...
Ayer, viendo el 0-3 del Madrid en San Mamés, me descubrí alegrándome porque ganaban a un rival directo. Y lo mismo me pasó antes cuando el Barça destrozaba al Málaga. Yo. Contento porque el Madrid y el Barça ganaban. Porque nos favorecía en una clasificación liguera ruinosa donde no sólo tenemos casi imposible entrar en la primera competición europea sino que aún habrá que ver si participamos de la Europalí esa que tanto nos disgusta y que sirve para lamer nuestras heridas.
Y hasta aquí la entrada de hoy, que me empieza a hervir la sangre y no quiero amargarme más de la cuenta antes de comerme las cuatro horas de vuelo a Bucarest (y otras cuatro de vuelta) para ver un partido del que sigo creyendo es mi equipo. No me quiero enterar.

Vamos, Atleti, vamos.

viernes, 27 de abril de 2012

María (2010) y Lucía (2012). Nacer y ganar


El año 2010 empezó con lo mejor que me había pasado en mi vida. Nació mi hija María. Mitad madrileña, mitad bilbaína, pero del Atleti desde el momento de su concepción y con carné de socia desde que nació. A María le cantaba yo el himno del Atleti las madrugadas de cólicos y dolores de oídos. Cuando sólo tenía tres meses, nuestro equipo ganó la primera edición de la UEFA Europa League en Hamburgo contra el Fulham inglés. En aquella ocasión no pude viajar. Vimos todos juntos el partido en casa de su madrina, también atlética y socia como nosotros. Y con sus tíos, y con sus primos. Todos del Atleti. Y lo celebramos con muchos cánticos y abrazos. Nos hicimos fotos. Lloramos de alegría. Y hasta María mejoró y pudimos ir a Barcelona a disputar la final de la Copa del Rey que se llevó el Sevilla y ganamos nosotros. Y hasta nos convertimos, este mismo año en que nació mi primera hija, en Supercampeones de Europa al ganar al Inter de Milán con un 2-0 rotundo en el estadio monegasco. 

Ahora, en 2012, María está esperando el nacimiento de su hermana Lucía. Vendrá dentro de tres meses. Después de que nuestro Atleti, su Atleti, juegue otra vez la final de la UEFA Europa League frente al equipo de sus tíos y primos de Bilbao, el Athletic, el hermano mayor de nuestro Atleti. Será en Bucarest, la capital de Rumanía, el próximo 9 de mayo. Unos días antes de que yo tenga que partir hacia el Amazonas brasileño. Con la suerte de que el viaje trasatlántico, previsto en principio para el 6 de mayo, se retrasó por causas externas hasta el 14. Ahora sólo falta que nos lleguen las entradas. Después, la fiesta rojiblanca. El éxtasis del fútbol. El triunfo de la vida, del Atleti, de mis hijas.

Platini y los malandrines mafiosos de la cosa ejecutiva y burocrática del negocio futbolístico sólo han dado 8.980 entradas a nuestro equipo. Y 1.350 son para los empleados de la SAD y los compromisos de los delincuentes que nos robaron el club hace casi 25 años. Otras 950 serán para las peñas y, el resto, o sea, 6.680, para repartir entre los más de 40.000 socios.
Mi hermana tiene un abono total con un número inferior al 11.000. Y yo tengo otro abono total. El lunes, 30 de abril, estaré como un clavo en las taquillas del fondo norte con un fajo de euros para comprar las entradas y pillar un vuelo a la final más rojiblanca de nuestra historia.

lunes, 16 de abril de 2012

Partido por teléfono


Rayo 0 - Atleti 1

Ayer jugaba el Atleti en Madrid, en el barrio de Vallecas, en ese campo con un muro en uno de sus fondos que le da un aire absolutamente periférico, obrero y muy de fútbol auténtico. Vamos, aquí al lado. Y nos vendían el partido como un derbi de titanes que se jugaban la posibilidad de entrar en Europa. Hasta de Champions hablaban algunos... en fin. Lo cierto es que el Rayito y el Atleti (o lo que sea la Sociedad Anónima a la que seguimos como si fuera nuestro equipo de toda la vida) tenían la posibilidad de asegurarse la categoría una temporada más. Y eso fue lo que se vio. Dos equipos muy duros que no pegaban tres pases seguidos, con unas defensas férreas y muy poca llegada.

La verdad es que el menda lerenda no tenía demasiado interés en verlo, pero como uno es así de cernícalo, jugueteando con el móvil busqué en internet como sin querer y acabé conectando con Vallecas en directo. Curioso, muy curioso, ver un partido que se está jugando al lado de mi barrio por teléfono retransmitido por dos mexicanos vía satélite a través de internet. Y me dio por pensar lo paradójica que es la vida. Para ver un partido que se juega en mi ciudad me tengo que conectar por internet con un país mexicano al que envían las imágenes desde Vallecas para que ellos me las reenvíen a mi teléfono en Villaverde. Vamos, que las imágenes llegaban después de atravesar el Atlántico en viaje de ida y vuelta. Y se veía fenomenal. Y se oía muy bien. En el teléfono, lo juro. Impresionante.

Y me enganché al partido justo cuando Curtois sacaba con la manopla un cabezazo a bocajarro de Tamudo que se colaba cerca de la escuadra. Paradón del belga cedido por los ingleses que el duoprescrito malvenderá a algún fondo de inversión catarí para que acabe en Concha Espina o algo. Poco más pude ver. Y ya digo que la conexión era buenísima y las imágenes y el sonido llegaban con nitidez. Pero es que no hubo mucho más a excepción de un remate de cabeza que Mario Suárez, sólo en el área pequeña, estrelló en Cobeño. El resto, pelotazos, más pelotazos, rebotes, más rebotes, a duras penas tres pases hilados en el centro del campo y más interrupciones.

En la segunda parte, y tras disfrutar de una sesión mexicana de anuncios televisivos, me entró el sopor. Bajé el volúmen del móvil y subí el de Buenafuente en su estreno televisivo. Así veía el partido y oía en la tele grande los diálogos de uno de los humoristas más críticos y excelsos en el arte de la televisión. No pasaba nada en el teléfono, cada vez se me iba más la atención a la televisión. Hasta que una jugada rapidísima con un patadón raso hacia Falcao en la línea divisoria y su amago en carrera hasta hacerse con la pelota justo a tiempo para regatear al pobre Cobeño (menuda salida) sirvió para meter el único gol del partido, para llevarnos los tres puntos, para que el Tigre volviese a rugir, para rentabilizar los 45 millones con el gol número 22 en Liga (el resto del equipo ha marcado los otros 22), para subir la cotización del colombiano que tiene los días contados en nuestra SAD (como Adrián, como Diego, como Arda, como...). Y ahí se acabó todo.

Seguí viendo el móvil mientras pensaba en el viaje que tenían que hacer las imágenes, en las paradojas de este mundo globalizado y ultracomunicado, en la alegría increíble que me había proporcionado ganar a un recién ascendido por 0-1, en como cambian los tiempos y, sobre todo, en los periodistas deportivos que al día siguiente hablarían del intento de tapón que Sandoval le hizo a Diego para evitar el contraataque en un saque de banda y que, otra vez, como siempre, no se hablaría nada del desmantelamiento económico y deportivo del tercer club de España por títulos, por masa social y por ingresos televisivos que este año, como los diez posteriores al ascenso de Segunda División (increíble que bajáramos...) volverá a estar lejos del tercer puesto que le corresponde por presupuesto. Aunque a Gil Marín le premien como mejor gestor deportivo... que tiene huevos la cosa.

No me amargo más. Tres puntos que suman 45. Ya estamos salvados. Ahora habrá que jugarse la temporada a una sola carta, a la Europalí. Y este jueves es el primero de los tres partidos que realmente hay que ganar. Será contra el Valencia, a las 21:05 (joder, qué horarios, es para matarlos), el jueves que viene, la vuelta en Mestalla y, si el Atleti quiere salvar la temporada, la final de Bucarest contra el Athletic vasco o el Sporting portugués. El resto, las cuentas de la lechera, hablar de puestos, clasificaciones, puntos, matemáticas y cábalas varias para entrar en Champions (hay que tener jeta) y en Europalí (no está nada fácil la cosa) son milongas. Las mismas que hablar de fichajes para la próxima temporada. Ya sabemos que saldrán diez jugadores y entrarán otra docena. Es la función de nuestro equipo, servir como agencia de compra-venta de profesionales. El resto, lo de ganar títulos, no es rentable para los bolsillos de los ladrones que tenemos en el palco.

En fin, Atleti, para lo que hemos quedado.