lunes, 12 de enero de 2009

Muñecos de nieve sin corazón

Atleti 2 - Atlhetic 3

"Es un equipo sin corazón", así de claro resumió mi hermano el mayor la racha que llevamos después del esperpento de ayer en el Calderón. "Parecen muñecos de nieve", mascullé mientras salíamos cabizbajos hacia el coche por el paseo de Los Melancólicos. Ayer, al salir del partido, había menos gente que de costumbre, y eso que el campo estaba lleno. Pero claro, cuando los bilbaínos marcaron el 1-3, con Maniche auto-expulsado y el equipo sin dar síntomas de reacción, la mitad del graderío optó por tomar las de Villadiego renunciando a pedir explicaciones a estos tipos que nos llevaron a tocar la gloria y a comer el turrón esperando un 2009 lleno de triunfos... No hay dios que entienda esto.

Las bolas de nieve
Comenzaba el partido con algo de retraso porque los sinvergüenzas del club no creyeron conveniente limpiar de nieve y basura la grada del fondo sur. En mi sitio estaba la botellita de agua y los restos de la cena del partido de Copa (o lo que fuera aquello) contra el Barcelona. Lógico que con los resultados del equipo, la desidia de los futbolistas y la falta de previsión, los del Frente Atlético y demás socios, se entretuvieran lanzando bolas de nieve a la portería de Iraizoz. ¿No podían haber cambiado de campo los equipos? ¿No podía el speaker pedir que dejaran de tirar "bolas de nieve" en lugar de "objetos"? Mientras esto ocurría y la otra mitad de la grada silbaba a los más radicales entretenidos en el tiro al muñeco, en Radio Nacional se dedicaban a poner de vuelta y media a nuestra afición, una de las más fieles y castigadas... No pude menos que enviar un SMS a uno de los tertulianos para que entendiesen lo que allí estaba pasando: "La culpa es del club, que no ha limpiado la grada y nos tiene entre nieve y basura. La afición bastante tiene con aguantar a este deprimente equipo con el frío que hace". Y lo leyeron en antena. Menos mal.

Sestao River
En alguna otra ocasión he escrito aquí que sigo al Sestao River club (milita en Segunda B) por razones sentimentales y conyugales. Me gusta ver a los verdinegros acompañando a la cuadrilla de mi cuñado en Las Llanas cuando subo a Vizcaya. Ayer el Atlhetic alineo a uno de esos futbolistas que había visto correr y chutar en esa tierra de zuritos, pintxos y buen fútbol: Koikili. Le dije a mi hermano que tenía una zurda prodigiosa y que si le dejaban tirar nos la liaría. Fue dicho y hecho. Zurdazo del pequeño gimnasta y Leo Franco se la come por abajo ante la mirada indiferente de unos centrales nefastos. Ni Ufa ni Domínguez estuvieron acertados.
Luego salió Toquero, otro ex verdinegro al que he visto meter unos cuantos goles de cabeza en Las Llanas. Menos mal que no le llegó ningún balón por arriba. Hubiera sido el remate. Del Olmo, el tercer y último fichaje de la cantera sestaotarra ni siquiera estaba convocado. Es el que más me gusta de los tres.

Atlhetic Club
El Bilbao ayer no se creía lo que le estaba pasando. Un equipo al que le costará este año (como los dos anteriores) mantener la categoría, no daba crédito a lo cómodo que se encontraba en un campo extraño. Nuestros muñecos ni se movían. La defensa volvía a estar atrás, muy atrás. Camacho casi incrustado entre los dos centrales que no daban una a derechas, Seitaridis demostrando a las claras que pasa del Atleti, de la Liga y de todo lo que tenga que ver con el fútbol que no sea en su selección griega. Para echarse a llorar. Un bilbaíno infiltrado en el fondo sur preguntaba a voz en grito: "¿De dónde habéis sacado a ése?" A lo que un aficionado chisposo respondió a bote pronto: "Nos lo regalaron con las tapas de los yogures". Un despropósito lo del griego que Aguirre -tan buena persona como mal entrenador- corrigió dejándole en el vestuario a mitad de partido para evitar el concierto de viento que le teníamos preparado. Menudo gañán.
Decía que los del Bilbao, que tendrán apuros para mantenerse, ayer alucinaban con el regalo de navidad. Todos pedían el balón, todos se desmarcaban, controlaban fácil, pasaban sin problema, no había presión y la defensa parecía la del Bar Roque. Se llevaron tres puntos que les vendrán bien para pelear por la permanencia. Más que lleváselos, se los regalamos.

Nuestros muñecos
Ignoro qué está pasando en el club. Alguien dijo que los futbolistas se han cabreado con Aguirre porque no les gustó nada la mini-concentración post-navideña en Los Ángeles de San Rafael. Luego Maxi se descuelga diciendo que "antes corríamos todos y ahora no"; el Kun se inventa una faringitis y una fiebre descomunal después de una cena con su suegro y ayer sale al campo y no rinde como lo viene haciendo habitualmente (sólo la jugada del segundo gol que Forlán no pudo evitar marcar). Lo del uruguayo no tiene explicación en un profesional que ha demostrado ser el más luchador, el que más pelea y el más rentable... ayer parecía no querer desmarcarse, no querer hacer un buen regate, no querer acertar en un pase y no querer marcar. De hecho, marcó y no fue a celebrarlo con su coleguita de la bandera del Peñarol. Algo pasa. Que alguien nos lo cuente.
Lo de Maniche es también para nota. Se autoexpulsó y no esperó la cartulina roja del engominado (8 partidos arbitrados en el Calderón, 8 derrotas del Atleti). Directamente dio la patada y se fue al vestuario sin protestar, sin esperar a que le sacaran la roja, como diciendo: "Yo paso de esta payasada, estoy hasta los huevos de no jugar al fútbol".
Maxi desaparecido, Simao fallón y desconocido. Sólo Antonio López dio juego en las dos bandas (primera parte en la izquierda y segunda parte en la derecha) y logró marcar un gol de rebote.

Ever Banega
Ayer Aguirre le dio un poco de "bola" a Ever Banega. Un futbolista que está pidiendo a gritos ser titular, dejar en el banquillo a Asunçao, a Maniche, o a los dos. For Ever Banega (Tomy dixit) es el único que tiene criterio en el pase, que juega en vertical, que triplica la velocidad del equipo y que mira a los compañeros buscando la mejor opción. A ver si Aguirre lo vio como lo vimos los que nos quedamos y no le silbamos.

Aguirre no tiene toda la culpa
Los del Mundo Deportivo han puesto en su web una encuesta preguntando a los lectores atléticos quién creemos que tiene la culpa. Por ahora los internautas nos hemos decantado por los jugadores aunque yo, lo confieso, creo que la culpa es del equipo directivo y técnico. Es cierto que Aguirre es un acojonado, pero algo pasa ahí dentro que no nos cuentan. Es imposible que estos muñecos sin corazón sean los mismos que nos han hecho disfrutar hasta diciembre.

Aún así y con todo espero que esta semana se obre el milagro y seamos capaces de volver a creer en el equipo. Aunque no pasemos de ronda en mi añorada Copa, pero que ganemos y demos una imagen un poquito más aseada... La ilusión no nos la podrán quitar nunca.

Forza Atleti, oe.

2 comentarios:

Jorge dijo...

Lo de Ayer fue lamentable fueron once almas en pena vagando por un campo,pero es que cualquier equipo con dos jugadores mas o menos buenos(Llorente y Susaeta Ayer)nos hacen lo que quieren
El Sabado veia al Villarreal y el Valencia y corrian todos pero todos los balones,saques de banda rapidos que aqui cuando sacamos nos dan las tres o las cuatro
Y el Betis,el equipo salio aplaudido por que se dejaron el alma aqui el alma y la salud se la dejan los que van partido a partido al campo
y en Copa?pues por fin podra hacer sus tan miticas rotaciones que tanto le gustan
Un abrazo

miguel diaz dijo...

Un día, cuatro horas y cuarenta minutos desde la finalización del partido y Aguirre sigue en nómina. Un abrazo. miguel