martes, 3 de febrero de 2009

El adiós a Aguirre, una cortina de humo

Miguel Ángel Gil Marín y Enrique Cerezo, presidente y propietario de la Sociedad Anónima Deportiva que robaron hace un par de décadas a los socios rojiblancos, han decidido (desde Dubai y Ginebra, respectivamente) despedir al técnico que ha cumplido todos los objetivos del equipo para evitar que la masa social se les eche encima.

Ayer tuve la oportunidad de leer en el blog de Matallanas pude leer
la famosa sentencia en la que un juzgado condenaba a estos dos cuatreros por haberse apropiado el Club Atlético de Madrid. Una sentencia que, para mi asombro e indignación, apenas ha tenido repercusión mediática y que, para más inri, dejaba a los dos ladrones irse de rositas porque los delitos habían prescrito. Alucinante.

Matallanas, que sabe mucho del Atleti, asegura en su magnífico post que lo mejor que podían hacer estos sinvergüenzas era vender el club. Pero no caerá esa breva. Han invertido demasiados millones de euros para llenarse los bolsillos con la nueva ciudad deportiva de Alcorcón y el nuevo estadio en La Peineta. Todos los negocios inmobiliarios asociados a especulaciones varias están ahora en el aire si los resultados deportivos no llegan y si, como pasó el último domingo, los abonados dan la espalda al club y comienzan a recriminarles a los dueños que son unos ladrones y que dejen de saquear las maltrechas finanzas rojiblancas.

Abel Resino
Al parecer los jugadores están divididos y hay camarillas en el vestuario. Al parecer Aguirre no congeniaba bien con todos los futbolistas. Difícil lo tiene el bueno de Abel. Le deseo lo mejor (junto con Molina ha sido el guardameta más impresionante que yo recuerde), aunque tampoco estaría mal que con los buenos resultados que vendrán de su mano, no olvidemos la sinvergonzada apropiación indebida y presionemos para que el club vuelva a manos de los propietarios morales, de los que lo sostenemos con nuestra ilusión y -si llega el caso- con nuestros euros.

Si tenéis un rato y queréis alucinar en colores, no dejéis de leer la sentencia dichosa. Son algo más de 50 páginas en lenguaje jurídico, pero se entiende perfectamente quién ha robado, qué ha robado y cómo lo ha robado. Lo único que no se acaba de entender es por qué había prescrito el delito.

Fuera Giles y Cerezos ya.

2 comentarios:

pablo dijo...

Toda la semana diciendo que Aguirre tenía la continuidad asegurada, es decir, el paso previo a toda destitución. Mucho más cuando el público se vuelve y carga contra el palco. Tú mismo lo has dicho, cortina de humo.
Aguirre no es el único culpable y Abel tampoco lo será.

Un saludo.

Borja Corchado dijo...

La destitución de Aguirre se debe, únicamente y exclusivamente, a las críticas contra el palco del domingo. Es así de triste. A Cerezo y Gil Marín sólo les preocupa salvar su pellejo y mantener vivos todos los negocios que tantos beneficios les van a reportar y que son tan ruinosos para el Atlético.

Por otro lado, deseo que Abel sea capaz de reflotar este barco que navega a la deriva.

Un abrazo