miércoles, 10 de enero de 2007

Empatar con diez



Atleti 1 - Osasuna 1



Algo falta y no sé qué puede ser. Quizá el centro del campo, quizá más puntería, o un poco de suerte. Lo cierto es que ayer los nuestros pelearon, corrieron, hubo momentos que hasta tocaron la pelota de primeras... pero Osasuna marcó antes del descanso.

Pablo, ¿qué pasó?
Ignoro si Pablo se sintió culpable directo del gol de los navarros, pero no se me ocurre otra explicación a la entrada brutal que hizo en el centro del campo, por detrás y con las dos piernas, que le valió la tarjeta roja. También es verdad que Monreal, se pudo haber llevado una doble amarilla que ni Rafa Guerrero, ni Iturralde, quisieron ver. Pero no valen excusas. ¿Por qué lo hiciste Pablo? Ahora, para colmo, se pierde el partido contra el Celta.

Gracias Torres
Con diez, con todo el segundo tiempo por delante y con los nuestros dominando el balón y con una posesión de bola muy superior, nos sonrió la fortuna. Los navarros perdieron tres ocasiones claras y nosotros, a la primera, la enchufamos. Un balón largo de Perea (que hizo unos cuantos kilómetros) cruzó el campo de banda a banda. Y ahí estaba Fernando con un control magistral con el pecho, un pequeño regate que sirve para colocar el esférico y un chutazo que se cuela con su parábola espectacular por toda la escuadra. Para enmarcar. Sí señor. Gracias, gracias y mil gracias. El empate con diez, al menos, sirvió para endulzar la amargura de que nos empiecen marcando siempre en casa.

Celta, Osasuna y Osasuna de nuevo
Esta semana es importante. Primero tenemos que seguir con el pulso de la Liga. En Balaídos hay que ganar. El Celta es uno de los peores en casa, como nosotros, pero nosotros somos de los mejores fuera. Es una oportunidad muy buena para no perder el tren de los de cabeza.
Luego tenemos la vuelta de la Copa con Osasuna (hay que pasar) y de nuevo contra ellos en Liga en casa (revancha y victoria). En esta semana nos jugamos mucho y el ex-equipo de Aguirre (que se nos da fatal) tiene que caer.

La pizza y mi amigo Carlos
Ayer no fui al Calderón (había que activar el abono tres días antes, superar los baches de las obras, desafiar al frío y madrugar esta mañana. Todo ello sin contar que los nuestros en casa desaniman a cualquiera). Sin embargo compré el partido para verlo con mi hermano en casa. Mi amigo Carlos estuvo en el Calderón haciendo un reportaje a Valera para una televisión norteamericana. "Las nuevas figuras del fútbol español", me decía el cachondo. El murciano ni salió del banquillo.
Lo de la pizza fue más grave. La pedimos a las 20:45 con idea de que llegase en el descanso y llegó a las 23:10. Por supuesto no la pagamos. Nos la comimos con el medio disgusto del empate endulzado con un jugador menos y un golazo de Torres y prometimos no volver a pedir que nos la traigan a casa. El domingo contra el Celta, bocata de tortilla. Fijo.

Vamos, Atleti, vamos